<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891</id><updated>2011-11-27T15:44:49.627-08:00</updated><category term='Jennifer Aniston'/><category term='Ponete en mis  zapatos'/><title type='text'>Te canto las cuarenta: Mujeres en la flor de la edad</title><subtitle type='html'>Guía para disfrutar a pleno la mejor etapa de la vida, que comienza a los 40 y un minuto. Bienvenida al club de las cuarentosas alegres de los años bien llevados...¡para compartir entre amigas!&lt;a href="http://whos.amung.us/show/msjnqs43"&gt;&lt;img src="http://whos.amung.us/widget/msjnqs43.png" alt="site statistics" width="81" height="29" border="0"&gt;&lt;/a&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>93</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-7111860499361167222</id><published>2011-05-04T15:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-04T15:52:39.781-07:00</updated><title type='text'>Fantasias femeninas</title><content type='html'>1-Que tu ex novio te pida perdón de rodillas. 
2-Que tu ex novio te pida que vuelvas con él de rodillas. 
3-Que tu ex novio te pida que vuelvas con él de rodillas, ya estés enamorada de otro y le digas que es demasiado tarde.. 
4-Hacerte depilación definitiva. 
5-Comprarte una bicicleta fija para poder hacer ejercicio todos los días (aunque todos sabemos que nadie usa una bicicleta fija una vez que la tiene) 
6-Enamorar perdidamente a hombre ermitaño, oscuro y torturado, que jamás se haya fijado en otra mujer. 
7-Bajar de peso espontáneamente porque tenés mucho trabajo y te olvidás de comer
8-Que él llame - finalmente - para explicar que el motivo de su silencio era que había perdido tu número telefónico. 
9-Tener sexo con un profesor (siempre nos encanta algún profesor). 
10-Que dos hombres se agarren a las trompadas por vos. 
11-Que los diseñadores hagan menos toreritas color naranja alerta para deslumbrar a sus colegas, y hagan más pantalones negros para deslumbrar a sus clientas. 
12-Que salga al mercado un dulce de leche bajas calorías de verdad. 
13-Poder tocar el control remoto alguna vez. 
14-Tener un admirador secreto. 
15-Llegar a ser viejita al lado de tu pareja. 
16-Que tu primer novio (quien probablemente ya tuvo muchas novias, una esposa, hijos y nietos) haya estado siempre enamorado de vos. 
17-Cuando tenés cinco años: casarte con el compañero de facultad de tu hermana mayor. 
18-Hacer un pacto con el diablo y –sin importar lo que comas- no volver a engordar nunca más. 
19-Cada vez que estás menstruando y te duele la panza: que te extirpen el útero, que te aten las trompas, o incluso que te vacíen toda. 
20-Poder usar remera sin corpiño y que todo quede en su lugar. 
21-Comprar compulsivamente sin preguntar los precios, llevar cada prenda en varios colores y, cuando llegás a tu casa, desparramar todo sobre la cama para mirarlo. 
22-Que lo que haya dicho la tarotista o el horóscopo sea cierto. 
23-Usar los más viles aros de lata, alambre de púa o chatarra repujada y que no te den alergia. 
24-Cambiar a un hijo de puta. 
25-Ser la más linda de una fiesta, de la universidad, de un grupo de amigos, o -aunque más no sea- de la familia. 
26-Acostarse con un desconocido. 
27-Dejar de perder la lima de uñas, la pincita de depilar y el alicate una vez por semana. 
28-Tener un vestidor o un placard con organizador para zapatos. 
29-Encontrarte con el hombre que te rompió el corazón justo cuando estás más flaca, más linda y mejor vestida. 
30-Empezar el gimnasio, ir a correr, o a clases de natación, y mantener esa rutina durante años. 
31-Descubrir qué clase de enferma mental sigue diseñando corpiños con la taza en punta. 
32-Cada vez que salís un sábado por la noche con amigas: conocer al amor de tu vida. 
33-Cada vez que te enamorás y no te corresponden: que existan las pócimas de amor. 
34-Saber a dónde van a morir las tapas de los tupperwares. 
35-Que esa infeliz que habla todo el día de lo perfecto que es su marido, se entere de que es cornuda.
36-Que tu pelo se mueva como en la publicidad de “Pantene“.
37-Que tu pareja no se parezca a la de tus padres. 
38-Poder detectar qué zapatos te van a mutilar los dedos antes de comprarlos. 
39-Encontrar a los mogólicos que diseñan bikinis para explicarles que la parte de abajo y la de arriba rara vez le sirven a la misma mujer. 
40-Cuando tenés una cita: que si el hombre resulta ser un imbécil, te reintegre el dinero que invertiste en peluquería y vestimenta. 
41-Que el talle “M” sea siempre “M” de “medium” y no “M” de muñeca Barbie. 
42-Que alguna vez ellos contesten la pregunta “¿En qué estás pensando?”. 
43-Tener un cuerpo perfecto para poder tirarte encima cualquier trapito de oferta. 
44-Que los poros finalmente se cierren, que las estrías se borren, que las puntas del pelo se regeneren, que la celulitis se alise, que los brazos se tonifiquen, que la panza se endurezca y que la cola se levante sin hacer demasiado esfuerzo.. 
45-Que él por fin se de cuenta de que “serían perfectos juntos”. 
46-Cuando el amor de tu vida ni te registra: que sorpresivamente te declare su amor
47-Que la empleada doméstica deje de meter tus corpiños con aro en el lavarropas. 
48-Que tu hermana menor deje de usarte la ropa.
49-Volver a ser soltera. 
50-No ser la última de la familia en casarte&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-7111860499361167222?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/7111860499361167222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=7111860499361167222' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7111860499361167222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7111860499361167222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2011/05/fantasias-femeninas.html' title='Fantasias femeninas'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5030357331064047799</id><published>2011-04-02T17:11:00.001-07:00</published><updated>2011-04-02T17:11:22.195-07:00</updated><title type='text'>" Nadie plancha como yo" sigue en cartel  todos los sabados!</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-LHMSDRLRhjA/TZe4WJKmBxI/AAAAAAAAORc/LWjS3m3_1so/s1600/image002nadie.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 396px; height: 332px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-LHMSDRLRhjA/TZe4WJKmBxI/AAAAAAAAORc/LWjS3m3_1so/s400/image002nadie.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5591140152960747282" /&gt;&lt;/a&gt;
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www.nadieplanchacomoyo.com.ar


 “Una delicia de espectáculo, con Valeria Kamenet, una actriz sorprendente, deliciosa. Las mujeres que me acompañaban se reían sin parar porque el tema es las mujeres solas. Uno se ríe mucho y se lleva una reflexión y es que a veces las personas se quedan solas por no saber hacer una buena lectura de lo que las rodea. Felicitaciones a Mariano porque me encantan los directores que en un unipersonal consiguen un despliegue tan entretenido. Es muy bueno lo que han hecho. Un unipersonal resuelto maravillosamente y quiero hacer correr la voz porque es muy lindo, muy disfrutable, uno se ríe, piensa, encuentra situaciones parecidas”, Víctor Hugo Morales, Radio Continental 

 

“A casi toda la gente que va le encanta la obra, se divierte y aplaude a Valeria Kamenet con entusiasmo y con convencimiento (por lo menos, así sucedió en la función que asistió esta cronista, y es muy probable que suceda siempre)”, Verónica Pages, Diario La Nación 

 

“Durante una hora Valeria Kamenet le da vida a esta mujer que se describe como ‘soltera por decisión’, pero que nunca pierde las esperanzas de conocer a ese hombre  que la llene y le de significado a su existencia. El texto de Ana von Rebeur se resuelve de forma ágil e ilustrativa...”, Site Eventos, Buenos Aires 

 

“Con experiencia en la dirección de clásicos, Dossena asume el compromiso de dirigir un unipersonal humorístico, que resuelve profesionalmente. Todo el despliegue de la actriz es perfectamente acompañado con una magnifica oralidad, con su exquisita habilidad física para transitar la historia  y por la gran destreza de su figura (Valeria Kamenet), quien se apropia con solidez de la puesta”, Monica Leiva, www.tranviasydeseos.com.ar 

 

“Aún en los momentos de frustración, la protagonista nunca pierda el humor y muestra una catarata de chistes de todos los matices y colores referentes al tema que más le importa: los hombres con los que salió. Con un giro inesperado, la historia cierra con un final esperanzador para cualquier soltero, cuando la protagonista de este unipersonal nos invita a comprender que nunca es tarde para amar y ser amado”, www.nuestrosactores.com.ar 

 

“Valeria Kamenet compone un personaje vigoroso, bien logrado desde lo estético, que transita la obra con delicadeza y soltura, ratificando su reconocido talento y oficio.(…) Una mirada calida y divertida sobre quizás la gran paradoja de esta sociedad... cada vez más conectados, pero cada vez más solos, haciendo la plancha en el mar de nuestra existencia”, Sergio Bollinchx, Blog Criticunder

 

 

 

El sábado 5 de marzo a las 20.30 hs. comienza la SEGUNDA TEMPORADA de 

Nadie plancha como yo

De Ana von Rebeur, con Valeria Kamenet, y dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway y Los Invertidos )

 

El sábado 5 de marzo a las 20.30 hs. se inicia la segunda temporada de la elogiada propuesta “Nadie plancha como yo”, espectáculo unipersonal humorístico escrito por Ana von Rebeur, protagonizado por Valeria Kamenet (Humordazada), con música original de Diego Lozano, producción de Pablo Silva y  dirección de Mariano Dossena (El Tiempo y Los Conway y Los invertidos). En el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entrada $40.- / Funciones: a partir del 5 de marzo, todos los sábados 20.30 hs. 

 

 

Una mujer espera encontrar al amor de su vida, el amor ideal, la pareja perfecta, espera… 

 

¿Qué siente una mujer al descubrir que todos los hombres que conoció fueron desastrosos?, ¿Qué pasa por la cabeza de una mujer sola, desesperada por conocer a un hombre?

¿Las mujeres se enamoran solamente de los tipos malos, y no registran a los buenos?, ¿Qué haría una mujer que, a pesar de tener mil novios, no tiene con quién salir un sábado a la noche?, ¿Existe, en realidad, la amistad entre el hombre y la mujer?, y la relación con un ex… ¿se puede recuperar?

 

“En ‘Nadie plancha como yo’ una mujer repasa su vida sentimental tratando de descubrir por qué está sola, qué falló en su búsqueda de un amor de verdad. En este recorrido que ofrece carcajada tras carcajada, hombres y mujeres se sienten identificados ante la difícil empresa de buscar pareja. Esta obra nos arranca tantas risas como reflexiones y nos permite reírnos de este difícil milagro que es encontrar a quien amar… ¡y que justo quiera amarnos!”, comenta Ana Von Rebeur

 

“Estoy muy feliz de iniciar esta segunda temporada de “Nadie plancha como yo”, una propuesta que nos ha dado infinitas satisfacciones a lo largo del año pasado y ahora Betty vuelve a invitarnos a reflexionar sobre  por qué es tan difícil, encontrar a la pareja perfecta con el sentido del humor característico de Kamenet, actriz camaleónica por naturaleza. El reírnos de nosotros mismos, hace que podamos preguntarnos acerca de la soledad, de la búsqueda de completarnos con el otro, del amor”, comenta Mariano Dossena

 

Sinopsis

 

Un día con Betty, su mundo, sus anhelos de compañía, ella, revisa su pasado, dialoga con sí misma, fantasea con el hombre ideal para toda su vida. 

En esta solitaria espera, su mejor compañera, la plancha, que le da el título de la mujer perfecta, ama de casa pulcra, hacendosa y buena compañera.

¿Por qué no consigue marido? … ¿Existe el hombre perfecto? … ¿y la mujer? 

A lo largo de una hora, conviviendo con Betty, intentaremos llegar a algunas respuestas…

 

Ficha Técnica: Autora: Ana von Rebeur; Interprete: Valeria Kamenet; Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni; Música Original: Diego Lozano; Luces: Pedro Zambrelli; Fotos: Pablo Vergottini; Operador de sonido: Tony Chavez; Producción: Pablo Silva; Dirección: Mariano Dossena. 

 

Un dato para nada menor es que este espectáculo ha sido invitado para participar en dos ciclos, tales como: El Festival de Teatro 2010 de ECUNHI y el Festival del Amor – Febrero del 2011, Centro Cultural de la Cooperación

 

El sábado 5 de marzo comienza la SEGUNDA TEMPORADA del elogiado espectáculo

NADIE PLANCHA COMO YO

De Ana von Rebeur, con dirección de Mariano Dossena

Funciones: todos los sábados a las 20.30 hs. en el Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543 // Tels. – Informes: 5077-8077 // Entrada $40.-

 

Producción: SILVA PRODUCCIONES / www.silva.com.ar / info@silva.com.ar / 1557381067 

 

Prensa: Silvina Pizarro. Tel.: 35325580 // 1550448132 // pizarrosilvina@gmail.com 

 

Sobre Ana von Rebeur 

Ana Von Rebeur es escritora, periodista, dibujatante, humorista, gráfica, caricaturista, ilustradora, guionista, columnista y de a ratos conductora de radio y TV. Comenzó su carrera como redactora y humorista gráfica permanente en las revistas “Humor” y “Sex Humor” (Ediciones de la Urraca) de 1985, hasta el cierre de la editorial en 1997. Publicó 30 libros de varios temas, en especial de humor, en Argentina, España, Colombia y Bosnia. 

 

Sobre Valeria Kamenet 

Actriz, bailarina, docente y psicopedagoga. Formó e integró los grupos humorísticos “Losconhipo” y “Los Kijotes” con el que hizo: “Reid Mortales” durante cinco temporadas. En 1997 estrenó el unipersonal “Valeria Kamenet en busca de un sketch”, con libro y dirección propios (espectáculo que estuvo en cartel durante cinco años). Trabajó paralelamente en la comedia musical “Las Hijas de Caruso”, con Valeria Lynch y Patricia Sosa y más adelante en la comedia “Debajo de las Polleras” de Franklin Rodríguez (Bauen). A comienzos del 2010 realizó una temporada de su nuevo espectáculo unipersonal – humorístico “Humordazada” en el Teatro La Comedia, con libro y dirección propios.  En docencia ha trabajado desde 1990 como maestra de expresión corporal y juegos teatrales en el nivel inicial y ha llevado a cabo talleres de actuación para niños de todas las edades, adolescentes y adultos. 

WEB www.valeriakamenet.com.ar

 

Sobre Mariano Dossena 

Actor, Director y Docente. Se ha formado como actor y director con maestros tales con Juan Carlos Gené, Verónica Oddo, Augusto Fernández, Rubén Szchumacher, Luciano Suardi y con diversos profesionales del exterior, tales como Alberto Isola (Perú), Jorge Guerra (Perú), Beatricce Braco (Italia) y Marcelo Díaz (Director residente en Alemania). Como director, acaba de estrenar (Febrero 2011 // Sala El Extranjero // todos los sábados a las 23 hs. ) “Los Invertidos”, de J. G. Castillo, acompañado de un destacado elenco entre los cuales se encuentran Maia Francia, Gustavo Pardi, Fernando Sayago y Emiliano Dionisi, entre otros. Entre sus trabajos se destacan: “El tiempo y Los Conway” de J.B. Priestley en el Centro Cultural de la Cooperación  (Nominado Premios ACE y dos nominaciones  Premios Teatro Del Mundo); “Tita Voto” de Beatriz Pustilnik con Leonor Manso, Hilda Bernal e Ingrid Pelicori en el Ciclo Teatro en Construcción de Cine Teatro Brown; “La Música” de Marguerite Duras en el Centro Cultural de la Cooperación; “Espacio Escondido” de Paúl Auster (La Tertulia y Teatro Nacional Cervantes)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5030357331064047799?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5030357331064047799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5030357331064047799' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5030357331064047799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5030357331064047799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2011/04/nadie-plancha-como-yo-sigue-en-cartel.html' title='&quot; Nadie plancha como yo&quot; sigue en cartel  todos los sabados!'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-LHMSDRLRhjA/TZe4WJKmBxI/AAAAAAAAORc/LWjS3m3_1so/s72-c/image002nadie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5315204002941503922</id><published>2010-12-16T11:36:00.000-08:00</published><updated>2010-12-16T11:37:28.898-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ponete en mis  zapatos'/><title type='text'>" Ponete en mis zapatos" , de Ana von Rebeur</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/TQpoLAgAatI/AAAAAAAAN1U/IGqRufYGEiE/s1600/ZAP%2B9%2Bcartelera2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 278px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/TQpoLAgAatI/AAAAAAAAN1U/IGqRufYGEiE/s400/ZAP%2B9%2Bcartelera2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551364029009652434" /&gt;&lt;/a&gt;
No te pierdas la nueva comedia de Ana von Rebeur, basada en su libro " ¿ Quien enteinde a los hombres?" , que te cuenta todo lo que tenés que saber  de la vida en pareja . Actúa la hermosa pareja formada por Mónica Greco y Lisandro "Patito" Carret : el hijo del gran Pato Carret. Estreno el  6 de enero en  tres salas del Valle de Calamuchita, Córdoba. 
Los esperamos !!!! 
Todos los datos de la obra en :  
http://ponetemiszapatos.blogspot&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5315204002941503922?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5315204002941503922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5315204002941503922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5315204002941503922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5315204002941503922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2010/12/ponete-en-mis-zapatos-de-ana-von-rebeur.html' title='&quot; Ponete en mis zapatos&quot; , de Ana von Rebeur'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/TQpoLAgAatI/AAAAAAAAN1U/IGqRufYGEiE/s72-c/ZAP%2B9%2Bcartelera2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-657887610366846188</id><published>2010-08-29T06:48:00.001-07:00</published><updated>2010-08-29T06:48:56.897-07:00</updated><title type='text'>Te metieron los cuernos, ¿ se puede perdonar?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/THphMl7bmXI/AAAAAAAAMj4/o9lRTnFcb3I/s1600/por+que+cuernos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 138px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/THphMl7bmXI/AAAAAAAAMj4/o9lRTnFcb3I/s200/por+que+cuernos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510823963008932210" /&gt;&lt;/a&gt;
Acabo de inaugurar un nuevo blog con avances de mi nuevo libro " ¿ Por qué cuernos me engañaste?" ( Todo acerca de la infidelidad) de Ana von Rebeur ( Editorial Norma), que ya está en todas las librerías . Visitalo, te vas a divertir mucho. 
Su dirección es : 
&lt;strong&gt;http://porquecuernosmeenganiaste.blogspot.com&lt;/strong&gt; ( cuidado : no va con ñ sino con ni: enganiaste)
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Aniston dice que no le preocupa ser una mujer de "cuarenta y pico". "Me siento más feliz que nunca", aseguraba en una entrevista. "Creo que mientras uno va creciendo va ganando en sabiduría. Es un proceso lento, pero uno llega a un punto en que mirás la vida de una mejor manera, vivís más feliz, disfrutás más. A los 40, la vida deja de ser una lucha".

Contra lo que muchos piensan, la actriz asegura que no le molesta tanto leer todo el tiempo especulaciones en la prensa sobre su vida amorosa. "Me causa gracia, me divierte y con los años logré ser indiferente a todo eso -dijo-. Creo que se escriben tantas tonterías que finalmente la gente se da cuenta de que son todas mentiras. Yo entiendo que estar en este negocio atrae ese tipo de atención, pero trato de que no me perturbe y seguir adelante con mis cosas".

De cualquier manera, reconoce que no es fácil mantener una relación en estos tiempos. "Todos somos muy complicados -comenta-. Más demandantes, con más expectativas. Creamos muchas presiones en la otra persona y uno tiene que saber que su pareja no va a ser perfecta, no va a ser la respuesta a todo ni va a darte todo lo que querés y necesitás".

Y pese a que su vida amorosa ha tenido su buena cantidad de complicaciones (ver ¿Por qué no le dura nadie?), se atreve a dar consejos: "Tenemos que aprender a apreciar nuestras diferencias y disfrutar del hecho de que todos evolucionamos de distintas maneras a través del tiempo. Y las parejas tienen que ajustarse a esos cambios. Si uno se abre a eso, puede ser interesante emprender ese viaje con tu pareja. Las relaciones no son cosas estáticas, hay que estar siempre comunicándose y entendiendo a tu pareja", dijo a The Sunday Mirror.

Jennifer asegura que una pareja sólida "va más allá del amor". Eso, dice, "es sólo el principio de un proceso, pero la naturaleza y la intensidad de ese amor es algo que también debe evolucionar. Uno tiene que trabajar la relación y tratar de hacerlo de la manera más armónica posible. Esa es la parte más difícil. Uno tiene que focalizarse en las cosas que ama de la otra persona y a partir de eso enfrentar todos los cambios y desafíos. No es fácil, pero si las dos personas pueden hacerlo lograrán no ser derrotados por los malos momentos".

Hija de padres divorciados, Jennifer dice que actuar fue lo que siempre la ayudó a lidiar con sus problemas personales. "Es una manera de estar en contacto con tus sentimientos más profundos y explorar emociones y dolor. El actuar, el humor, fue mi forma de lidiar con todo eso. Me tomó bastante tiempo". 

Ahora, con esos traumas (y otros) superados, dice que le llegó la hora de la serenidad y la calma. "Espero haber llegado a un punto en el cual pueda disfrutar de estar con un gran hombre y poder formar juntos una familia. Ese ha sido el sueño de toda mi vida".«
( "Clarin " , 9/4/10)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-276173907558165796?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/276173907558165796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=276173907558165796' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/276173907558165796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/276173907558165796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2010/04/jennifer-aniston-feliz-los-40.html' title='Jennifer Aniston , feliz a los 40'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/S79wpZB06KI/AAAAAAAALps/aS62aPgl6qU/s72-c/JENNIFER+ANISTON-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-9169492712981628255</id><published>2009-08-31T16:33:00.001-07:00</published><updated>2009-08-31T16:47:09.124-07:00</updated><title type='text'>Cómo ser una vieja  piola y digna</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/Spxg1m_mQII/AAAAAAAAIeQ/1LYO2JO2kcA/s1600-h/00funny_granny.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 276px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/Spxg1m_mQII/AAAAAAAAIeQ/1LYO2JO2kcA/s400/00funny_granny.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376278529290158210" /&gt;&lt;/a&gt;
Mira estos  videos que se rien de las  damas entradas en años : 

Por qué deberias hacer paracaidismo antes de ser abuela: 
http://www.youtube.com/watch?v=Oif8C1KdRB0&amp;feature=related 

¿Qué sucede cuando las mujeres de 40 pierden la compostura? 
http://www.youtube.com/watch?v=Mqfv0SNMmgc&amp;feature=related 

Encontré estos videos para que te rías un poco. Pero si vamos a ser sinceros, me parece que  a medida que una mujer avanza en edad, más debería  poner su dignidad en juego , hacer locuras y arriegarse a volcarse todo encima. Elegante, despues de los 40, ya no podrás ser durante mucho tiempo más. cada vez cuesta mas  tiempo y dinero que te consideren bella. Y aunque lo seas, no es elegante no leer las letras chicas ni es elegante que te dueñlan las piernas o las cervicales, ni  que te crezcan canasnuevas cada dos dias , ni usar dentadura postiza. Asi que para no ser elegante, hagamoslo bien : mi idea de la ancianidad es teñirme el  pelo de violeta, contar chistes verdes  con megáfono  y hacer papelones por donde vaya . Y sí, también perder  parte de mi atiuendo por vivir intensamente, como la abuela. Avisare a mis hijos que no me permitan ser elegante, y que  me prohiban retapizar sillones, que  es la primera señal de  senilidad grave. Mi abuela  murió con un sobre lleno de dinero denbajo de la almohada, que conservaba para retapizar sillones . Tengo una vecina cotogenraia  amargada porque  retapizar sillones aale mas caro que comprarlos nuevos. le he dicho que venda los suyos y me dicen " es que son de estilo, si los vendo no me darán lo que valen". Y se aferra a las cosas. Hay que ser una vieja loca de pelo violeta solamente aferrada a un cepillo de dientes y una botella de perfume para oler rico,y regalar todo lo acumulado en una vida de juntar porquerías que nadie quiere. ¡Eso es dignidad!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-9169492712981628255?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/9169492712981628255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=9169492712981628255' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/9169492712981628255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/9169492712981628255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2009/08/como-ser-una-vieja-piola-y-digna.html' title='Cómo ser una vieja  piola y digna'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/Spxg1m_mQII/AAAAAAAAIeQ/1LYO2JO2kcA/s72-c/00funny_granny.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4130237135512450368</id><published>2009-05-26T17:33:00.000-07:00</published><updated>2009-05-26T17:36:59.741-07:00</updated><title type='text'>Las mejores  tienen más de 45</title><content type='html'>Este es un artículo escrito por Andy Rooney, corresponsal de 60 Minutes de CBS con su certera opinión sobre las mujeres que pasan los 45.Andy Rooney dice:
"Mientras maduro en edad, valoro a las mujeres que pasan de los 45 más que a todas. Aquí hay unas pocas razones:Una mujer de más de 45 nunca te despertaría en medio de
la noche para preguntarte ¿En qué piensas? No le importa lo que piensas.Si una mujer de más de 45 no quiere ver un juego de pelota, no se sienta a quejarse. Hace algo que le entretenga; y, usualmente, es más interesante que el partido.Una mujer de más de 45 se conoce a sí misma lo suficiente para saber quien es, lo que es, lo que quiere y de quién.A las mujeres de más de 45 les importa un bledo lo que tú
puedas pensar sobre ellas o lo que hacen. Una mujer de más de 45 es digna. Difícilmente se pondría a gritarte en el teatro o en el medio de un restaurante caro. Pero por supuesto, si lo mereces, no dudará en matarte, si cree que puedes
salirte con la tuya.Las mujeres adultas son generosas con los piropos, muchas
veces inmerecidos. Ellas saben lo que es no ser apreciadas.Las mujeres de más de 45 son brujas. Nunca tendrás que confesarles tus pecados, ellas siempre los saben.
Una mujer de más de 45 se ve bien con pinta labios rojo brillante. No pasa igual con las más jóvenes.Una vez superadas una arruga o dos, una mujer de más de 45 es mucho más sexy que sus contrapartes más jóvenes.Las mujeres mayores son directas y honestas Te dirán de inmediato si eres un idiota, o si estás actuando como
 tal!!!! Siempre sabrás donde estás parado con ellas. Si, adoramos a las mujeres de más de 45 por múltiples razones. Desafortunadamente no es reciproco.
Por cada deslumbrante, inteligente y bien puesta mujer de más de 45, hay un calvo barrigón con pantalones curtidosiéndose como un idiota con una muchachita de 22 años.
Damas, mis disculpas.Para todos esos hombres que dicen: por qué comprar la vaca
entera si puedo comérmela por pedazos? Actualícense!!!!!
 Hoy en día el 80% de las mujeres están en contra del matrimonio. 
Y por que? Porque las mujeres se dieron cuenta de que no vale la pena
comprar el puerco entero para solo comerse una salchichita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4130237135512450368?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4130237135512450368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4130237135512450368' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4130237135512450368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4130237135512450368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2009/05/las-mejores-tienen-mas-de-45.html' title='Las mejores  tienen más de 45'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1117292690129550148</id><published>2009-01-26T20:08:00.000-08:00</published><updated>2009-01-26T20:13:32.518-08:00</updated><title type='text'>No mires tanta tele</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SX6I3POgY1I/AAAAAAAAE0Q/fw9HSH-r5W4/s1600-h/Malos+programas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295820694395839314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 295px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SX6I3POgY1I/AAAAAAAAE0Q/fw9HSH-r5W4/s400/Malos+programas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Hace poco una amiga me decia que en este verano, como no tuvo vacaciones, se dedicó a miarara la tele, y que no hay programa como la gente.... Una pena, porque la tele está muy bien para cuando ya  no 'puedes ni moverte por los  dolores de la edad. Entre varias , le dijimos que cuando esté por  encender la tele  salga a andar en bicicleta . Empezó a hacerlo, y  nos dice que es adictivo: cada vez hace  recorridos más largos. Eso si, llega tan cansada que se  tumba en el sofá ...a  mirar la tele. Pero  ahí si , tiene todo el derecho del mundo. A los 40 deberíamos  dedicaros  a hacer las cosas que  no podremos a los 70...¡Bueno tampoco salto hípico o escalada como hicieron dos amigas de  40 y pico ,  que acabaron enyesadas!
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1117292690129550148?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1117292690129550148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1117292690129550148' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1117292690129550148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1117292690129550148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2009/01/no-mires-tanta-tele.html' title='No mires tanta tele'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SX6I3POgY1I/AAAAAAAAE0Q/fw9HSH-r5W4/s72-c/Malos+programas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5735741812886549943</id><published>2008-10-28T06:11:00.000-07:00</published><updated>2008-10-28T06:14:03.747-07:00</updated><title type='text'>¿ Qué es cumplir  cuarenta años?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SQcP8KpOniI/AAAAAAAAB_M/mHHvr3qd5ps/s1600-h/AnalisisC.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262192215929560610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 292px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SQcP8KpOniI/AAAAAAAAB_M/mHHvr3qd5ps/s400/AnalisisC.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;Por Alejandro Rozitchner- De su blogspot &lt;a href="http://100volando.blogspot.com/"&gt;http://100volando.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Un amigo cumplió 40 años e hizo una fiesta inmensa en una disco que frecuentaba años atrás. Me pidió que hablara, que cumpliera con mi rol de pensador público y dijera unas palabras. Su pedido fue que dijera qué es cumplir cuarenta años. Dije esto que sigue:
Una bendición. Atea. Cumplir cuarenta años es una bendición de la vida. Si pensamos por un momento en el animal que somos, en el mamífero complejo, si pensamos en un cuerpo de cuarenta años, nos vemos como animales ya vividos, curtidos. Un animal que logró mantenerse vivo bastante tiempo, ya no un accidente de la vida. Pasar la línea de los cuarenta es dejar de ser un accidente de la vida y comenzar a ser ya un logro.
Cumplir cuarenta años, es para un varón, llegar a ser un hombre. Antes, en la liviandad y la inconsciencia, en ese largo período de padecimientos e incertidumbres dudosamente glorificado como juventud, uno cree que puede ganar, que puede hacerle trampa a la muerte, desarrollar una diferencia que lo ponga fuera de su alcance. Después de los cuarenta adquirimos consistencia plena: sabemos que la cosa un día termina, pero también –paradójicamente- sentimos que somos más fuertes, más densos, más concretos, más interesantes.
Cumplir cuarenta es empezar a tener que elegir más que antes, no poder coquetear con todo como si un día uno pudiera levantarse y transformarse en princesa. O en príncipe. Se acabó la aventura de la ilusión, la aventura sonsa ligada al infinito. Empieza la aventura más valiosa, definitiva, el cuarentlón, donde uno tiene que mostrar quién es y dejarse de joder. Elegir a quién quiere y para qué. Elegir a qué va a dedicar sus talentos. Elegir qué cosas vas a intentar hacer y cuales vas a tolerar dejar en el camino.
(Elegir o aceptar, porque en realidad esas supuestas elecciones están determinadas por fenómenos de la sensibilidad individual que no se arman en el vacío: uno quiere lo que quiere, le pasa lo que le pasa, y a los cuarenta comienza a aceptarlo todo, y a ser protagonista de su forma en vez de creer que puede inventarla.)
Se acabó la gracia inocente del juego descomprometido. Ahora todo es de verdad, pero también uno ha aumentado tanto su fuerza, su poder personal, que descubre que en lo que creía una renuncia aparece en realidad un mundo nuevo, genial, con más relieve y más interés.
Cumplir cuarenta años es empezar la segunda parte de la vida, dejar los últimos resabios de fantasma y empezar a ser un mamífero masculino, viril, deseable, hecho, listo para las batallas más importantes del desarrollo personal.
Cumplir cuarenta es terminar la maratón, empezar la ceremonia del té.
Cumplir cuarenta es pasar del otro lado del espejo y volverse definitivamente el cuerpo que nos venía acompañando desde que nacimos.
Cumplir cuarenta es declarar abierto el período de las aventuras definitivas.
Cumplir cuarenta es encontrarle la punta al ovillo, desenmarañar el caos, entender qué figura se estuvo armando en tantos frentes dispersos, dar un paso integrador fundamental, que aporta velocidad, ligereza, alivio, felicidad.
Cumplir cuarenta es dar la vuelta obligada, tomar el camino del eje, ubicarse y lanzar los pseudópodos más logrados de la vida, emitir y vivir los deseos más sólidos.
Cumplir cuarenta es sensacional.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5735741812886549943?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5735741812886549943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5735741812886549943' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5735741812886549943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5735741812886549943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/10/qu-es-cumplir-cuarenta-aos.html' title='¿ Qué es cumplir  cuarenta años?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SQcP8KpOniI/AAAAAAAAB_M/mHHvr3qd5ps/s72-c/AnalisisC.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-232434359365925070</id><published>2008-09-12T16:58:00.001-07:00</published><updated>2008-09-12T16:58:13.672-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;table style="LINE-HEIGHT: 10px" cellspacing="0" cellpadding="0" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 0px; PADDING-TOP: 0px" colspan="2"&gt;&lt;a href="http://www.24log.es/" target="_blank"&gt;&lt;img title="contadores de visitas" alt="contador de visitas" src="http://counter.24log.es/count3_20411_104_2-16-60_5.pcx" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 0px; PADDING-TOP: 0px"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#eee7e5;"&gt;&lt;a target="_blank"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 0px; PADDING-TOP: 0px"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#eee7e5;"&gt;&lt; target="_blank"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-232434359365925070?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/232434359365925070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=232434359365925070' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/232434359365925070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/232434359365925070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/contadores-de-visitas.html' title=''/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-7220335704432599184</id><published>2008-09-08T21:17:00.000-07:00</published><updated>2008-09-09T19:18:23.341-07:00</updated><title type='text'>Las 4 etapas de cumplir 40</title><content type='html'>Te lo cuento al estilo Brecht:
                                                            "&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SMX5VQs-WcI/AAAAAAAAAVY/Vt3IgR7axpk/s1600-h/16+Las+4+etapas+de+cumplir+40-2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5243871484798982594" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SMX5VQs-WcI/AAAAAAAAAVY/Vt3IgR7axpk/s320/16+Las+4+etapas+de+cumplir+40-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Ignoraron a los bebés y no me importó , porque no era bebé.
Regañaron a los varones  y no me importó, porque yo era niña.
Castigaron a las niñas y no me importó,  porque yo ya era adolescente .
Criticaban a las adolescentes y no me importó, porque yo ya era adulta .
Hicieron sentir como viejas a jóvenes mujeres de 40 y no me importó , porque yo todavía no tenía 40.
Pero ahora ya es tarde.
El peluquero me dice que no tiene turno. Tendré que ir al trabajo con las raíces crecidas , y se me acabó el Fancy Full.
Ahora tengo 40 y nadie lucha por mi"
Hay una sola manera de redimirse y lograr el perdón : leer este blog.
Solo reconciliándote con la realidad , maquillándola, enrulándola, disfrazándola por aquí y por alla, echándole desodorante de ambientes y retocándola con Photoshop, puedes vivir el aquí y ahora. No busques la plenitud. Plenitud es solo una marca de toallas absorbentes para la incontinencia. Y no es bueno vivir el aquí y ahora si llueve, hace frío y se acabó el café. En ese caso siempre es mejor vivir en el Después y Allá. Esto indica que el después siempre es mejor. Después de los 40 comienza la etapa en que vale la pena vivir . Ya nadie logra engañarte,  te las sabes todas y nadie te vende espejitos de colores. ¡¡¡¡Buaaaaa, con lo lindos que eran!!!! No llores. Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán verte las canas. No, no desesperes . Es cierto que lo mejor es ser joven y bella, que vieja y fea . pero ecuerda que de joven la pasaste horriblemente:  te sentías gorda e insegura y no tenías ni un solo vestido como la gente .Una cosa es segura : siempre es mejor tener 40 que estar muerta, salvo que seas Marilyn , que en las fotos parece pasarla  genial. Y ya que te toca estar viva ...¡ Bienvenida a la realidad de los 40, que no se puede cambiar ! Dicen los expertos en decoración de interiores que los defectos que no puedes cambiar hay que ensalzarlos, decorarlos más, destacarlos y hacer como que lo has puesto a propósito. Todo este libro en blog que narra las obsesiones, penurias y alegrías de la cuarentona está puesto terriblemente a propósito . ¡Brindemos por los próximos 40! ¿ Sabes que lindo será llegar a los ochenta, cuando ya no hay más nada que ocultar? ...¡ qué alivio! ¡Animo, que estas hecha una niña! Si te quejas de lago hoy, recuerda que  dentro de  20, 30 años,  veras las fotos de este dia y dirás :"¿Y yo me  sentía vieja ? ¡Pero qué pedazo de estúpida, era una niña!" Disfruta la vida y quierete ahora, como para no odiarte a los 80 por haber desperdiciado la flor de la edad.
Este blogs  te da tips  para entender, sobrevivir y aprovechar este momento en que los hombres caen  rendidos a nuestro pies. Bueno...Arjona, el de " Señora de las cuatro décadas" seguro .Ahora , ¿ lo tenia que decir  tan crudamente? ¿ No podría haberle puesto " Señora de los 38 años, que pareces de 29", como para disimular un poco y quedar mejor con nosotras?  Ay, Arjona, Arjona....¡No sabes nada de mujeres!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-7220335704432599184?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/7220335704432599184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=7220335704432599184' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7220335704432599184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7220335704432599184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/las-4-etapas-de-cumplir-40.html' title='Las 4 etapas de cumplir 40'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SMX5VQs-WcI/AAAAAAAAAVY/Vt3IgR7axpk/s72-c/16+Las+4+etapas+de+cumplir+40-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6987944404578603762</id><published>2008-09-08T20:47:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:49:52.086-07:00</updated><title type='text'>Bienvenidas  a los 40 , una década para darse los gustos</title><content type='html'>El número 40 siempre se usó para indicar “gran cantidad”:

 —“En el teatro me dijeron que quedaban más entradas, y yo vi que tenía como 40. “
—“No digas que no comiste nada, porque en la lata faltan como 40 galletas.”
—“Esperé 40  minutos y no vino nadie.”
—“El primer premio es de 40 kilos de chocolate.”
—“¡A Pablito le saqué 40 piojos de la cabeza!”
—    “ Vayamos a otro lado : aquí el menú sale 40 pesos” .
—    “No se preocupe, señora: le entregamos la heladera en 40 dias” 

A los 15 años una se puede pasar una mañana entera depilándose las cejas.
A los 20 podíamos pasarnos una tarde entera depilándonos las piernas.
A los 30 perdíamos el día depilándonos las axilas .
A los 38 pasábamos una semana entera depilándonos las canas.
Y a los 40 nos damos cuentas de que nadie se fija en nuestros pelos  y que  perdimos demasiado tiempo en ellos .
Entramos en esa etapa en la que hay más probabilidades de que si un hombre nos sigue por la calle esté más interesado en nuestro bolso que nuestro culo. Por eso a los 40 empezamos a cuidar a nuestro bolso más que a nuestra castidad .
A los 40 una empieza a distinguir lo superfluo de lo importante, y lo importante de lo imprescindible. Es superfluo amargarse por tener un granito en la nariz, es importante cuidar el nivel de colesterol y es imprescindible encontrarse con las amigas por lo menos una vez al mes..
En esta etapa de la vida sabemos que más vale desarrollar la mente y el espíritu que desarrollar los músculos abdominales. La mente siempre se quiere desarrollar, pero los abdominales abandonan a mitad del ejercicio! Según las estadísticas, las mujeres de 40 tenemos por lo menos 40 años más por delante para disfrutar a pleno. Por eso, más vale que los disfrutemos con moral alta, sonrisa plena y un corte de pelo que nos tape las arrugas de la frente .
Mejor que ser una joven frustrada es ser una mujer madura que se acepta a sí misma.
A esta edad una empieza  a hacer las paces con la vida: esto es lo que hay, y hay que acostumbrarse. Mirando la foto del cumpleaños de veinte, decimos: “¡Mira que linda que era yo, y no lo sabía!”.
¡Muchacha, dentro de 40 años veremos una foto de hoy y diremos lo mismo!
Aunque no te des cuenta, hoy mismo estás en la flor de la edad.

¿ Qué tal si la empiezas a disfrutar a  pleno?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6987944404578603762?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6987944404578603762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6987944404578603762' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6987944404578603762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6987944404578603762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/bienvenidas-los-40-una-dcada-para-darse.html' title='Bienvenidas  a los 40 , una década para darse los gustos'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8918806078955358559</id><published>2008-09-08T20:44:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:46:10.439-07:00</updated><title type='text'>Te canto las  40 : Mujeres en la flor de la edad- Indice</title><content type='html'>TE CANTO LAS 40

INDICE
Indice

Prólogo para mujeres en flor
¡Crecer no era tan terrible!  ............................................................................... 1

Capítulo1 :La edad de la libertad
De sueños, deseos, complejos, culpas, balances y libertades.......................................................4

Capítulo2 :Poniendo el cuerpo
De arrugas, dietas, celulitis, liftings, gimnasios, gafas y perimenopausia precoz..................28

Capítulo3 : Y  yo con estos pelos
 De canas , tintura, tijeras , rulos y extensiones................................................................52

Capítulo4 : La imagen ante todo
De tejanos ajustados, minifaldas ultracortas, maquillajes neutros y bijouterie barata .............61

Capítulo5: Cuestión de mentes dementes
 Emociones,alegrías, frustraciones, olvidos y papelones..........71

Capítulo 6: ¿Cumpleaños feliz?
De pasteles, velas, magos, cotillón y lágrimas.....................................................80

Capítulo7: Trabajar agota
De horarios, jefas prepúberes y terribles dolores de pies.....................................86

Capítulo8: Romances al rojo vivo  
De pasiones, romances, idilios, sexo, sexo y sexo.........................................97

Capítulo9: Maridos en crisis
 De crisis, depresiones, cuernos y simbiosis...................................................................................................111

Cap  10: Hijos crecidos ...y no tanto
De maternidades postergadas, embarazos tardíos y  adolescentes insolentes..................... 127

Cap 11 : Amigas que te salvan De charlas, compinches, chismes, compras en liquidaciones  y encuentros de egresados................................................125

Cap 12 : Síntomas reveladores ..............................141&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8918806078955358559?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8918806078955358559/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8918806078955358559' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8918806078955358559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8918806078955358559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/te-canto-las-40-mujeres-en-la-flor-de.html' title='Te canto las  40 : Mujeres en la flor de la edad- Indice'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-442934930730256305</id><published>2008-09-08T20:43:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:44:03.665-07:00</updated><title type='text'>Siéntete viva</title><content type='html'>No existe tal cosa como una mujer vieja.
Cualquier mujer de cualquier edad, mientras ame y sea amable, le da al hombre un sentido de lo infinito.
Jules Michenet (1859)


Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años...
Pero, lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada hay una de partida.
Detrás de cada logro hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue, aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que, en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando, por los años, no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero, nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-442934930730256305?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/442934930730256305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=442934930730256305' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/442934930730256305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/442934930730256305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/sintete-viva.html' title='Siéntete viva'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-358820371381826244</id><published>2008-09-08T20:41:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:43:03.669-07:00</updated><title type='text'>Prólogo para Mujeres en Flor</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;
Prólogo para mujeres en flor


-&lt;em&gt;Para los roles protagónicos, buscamos mujeres de una edad determinada: los 40. Con la excepción de Eva Longoria, que tiene 31. Las de cuarenta me resultan fascinantes: no ocultan su edad, son seguras, sexy e interesantes.- Marc Cherry , autor de “ Amas de casa desesperadas”


"De corazón te digo que la madurez – al menos en mi caso - ,mucho más feliz que la juventud Nunca antes estuve tan entretenido y tan poco preocupado como ahora”- George Santayana&lt;/em&gt;

Seamos honestas: nadie en su sano juicio agradece envejecer.
Por más que nos digan que cada etapa se disfruta de manera distinta, que el tiempo no pasa en vano, que hay que dejar espacio a los jóvenes, esto de dejar de ser una jovencita es un hueso duro de roer.
Aunque ya no seamos unas niñas, nos parece que fue ayer que tuvimos 14 años. Por dentro siempre seguimos sintiéndonos igual que cuando éramos ninfas, porque vivimos una existencia en la que los años duran minutos y los minutos son eternos, especialmente cuando estamos esperando que nuestro hijo salga del baño o nuestra peluquera nos saque la cabeza de la pileta de lavado.
Cada vez que una amiga nos recuerda que hace treinta años que la conocemos, lo primero que nos sale es una negación absoluta: “ No puede ser que haya pasado tanto tiempo. ¡Si yo soy una niña!” Lo segundo que nos sale es: “ ¡Cierra la boca! ¿ Qué tienes que andar contando décadas?”
A mí me parece que fue ayer que tenía 17, 21 o 25 años, que me veía la cara fresca y lisa como una ciruela en el espejo, y pensaba: “Yo no puedo creer que un día toda este piel se me llene de arrugas. Si eso me pasa, prefiero morirme”.
Cosa curiosa: arrugada y todo, ¡prefiero seguir viviendo! Lo que demuestra que de niña era muy tonta y de mayor soy mucho más sabia. O cuento con más instinto de supervivencia.
Me consuela recordar que me amargué los 20 pensando que ya no tenía 14, me arruiné los 30 pensando que ya no tenía 20, y ahora, a los 40, miro fotos mías de cuando tenía 30 y pienso “¡ Qué desperdicio de tiempo amargándome! ¡ A los 30 era una niña y no me daba cuenta!”
Ahora sé que a los 94 diré: “¡No saben lo bien que estoy ahora en comparación con la cara que voy a tener a los 102!”.
A los 15 años una se puede pasar una mañana entera depilándose las cejas.
A los 20 podíamos pasarnos una tarde entera depilándonos las piernas.
A los 30 perdíamos el día depilándonos el cavado y el bozo.
A los 38 pasábamos una semana entera depilándonos las canas.
Y a los 40 nos damos cuentas de que no valía la pena perder tanto tiempo depilándose, porque nadie se fija en nuestros malditos pelos.
Las mujeres siempre nos debatimos entre tener la autoestima demasiado alta o tenerla demasiado baja. Y en los dos extremos nos quejamos, porque no encontramos a nada ni nadie lo suficientemente bueno como para una, o porque creemos que no somos lo suficientemente buenas para nada ni nadie.
Recién después de los 40 encontramos el equilibrio justo: somos lo que somos.
Entramos en esa etapa en la que una se peina y maquilla antes de mirarse al espejo —para no asustarse demasiado—, en la que sabemos que si un hombre nos sigue por la calle no le interesa nuestro culo sino nuestra bolsa, por lo cual optamos por cuidar más a nuestra bolsa que a nuestra reputración , y renunciamos para siempre a usar tejanos ajustados. Que adem´ñas de nom crearnos nunca , son fríos en invierno y calurosos en verano, y no son el atuendo más adecuado para una dama en la ciudada sino para un mineros en California, caramba .
A los 40 una empieza a distinguir lo superfluo de lo importante, y lo importante de lo imprescindible.
Es superfluo amargarse por un granito en la nariz, es importante cuidar el nivel de colesterol y es imprescindible ver a las amigas aunque sea una vez por año.
En esta etapa de la vida también me di cuenta de que más vale desarrollar la mente y el espíritu que desarrollar los músculos abdominales , que abandonan pr cansancio a mitad del ejercicio.
Según las estadísticas, las mujeres de 40 tenemos por lo menos 40 o 50 años más por delante para disfrutar a pleno. Por eso, más vale que los disfrutemos con moral alta, sonrisa plena y un flequillo que nos cubra las arrugas de la frente y disimnule que perdemos pelo
Hay algo mucho mejor que ser una joven frustrada, y es ser una mujer madura que se acepta a sí misma. . ¿ Qué mérito tienen ser joven? ¡ Todos lo hemos sido! ¿ Será el mérito de las violetas y las mariposas”Míralas ahora , porque duran poco”? . Tampoco es cuestión de volvernos unas resentidas gritando en un concierto de rock : “ ¡ Ya os marchitaréis , todos vosotros!”
A esta edad una empieza a hacer las paces con la vida: esto es lo que hay, y hay que acostumbrarse. En esta edad una empieza a hacer las paces consigo misma. Mirando la foto del cumpleaños de veinte, decimos: “¡Mira que linda que era yo, y no lo sabía!”.
¡Muchachas, dentro de 40 años veremos una foto de hoy y diremos lo mismo! ¿Por qué no aprovechar que hoy, a los 40, estamos en la flor de la edad? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-358820371381826244?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/358820371381826244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=358820371381826244' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/358820371381826244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/358820371381826244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/no-existe-tal-cosa-como-una-mujer-vieja.html' title='Prólogo para Mujeres en Flor'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8125131829181607865</id><published>2008-09-08T20:40:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:41:21.136-07:00</updated><title type='text'>Capitulo 1 : Los 40 son la etapa de la libertad</title><content type='html'>Capítulo1 :
La edad de la libertad
De sueños, deseos, complejos, culpas, balances y libertades


¿Cómo se sabe si la fruta está madura? Simplemente porque abandona la rama.
André Gide (1903)





Un número fuerte

Un día estaba esperando a mi sobrino a la salida del colegio y escuché el siguiente diálogo entre dos alumnas de quince años:
—¿Qué te pareció la nueva profesor de Matemáticas?
—¡Uf! ¡Es una vieja de 40!
Casi me muero. Yo estaba por cumplir 34 y no me sentía para nada mayor, y mucho menos una vieja.
¿Cómo podían hablar así esas chicas, decretando que los 40 es el principio de la ancianidad?
Sin embargo, recordé que cuando yo era chica y pensaba cómo sería a vivir en el año 2000, imaginaba que en ese año estaría en la decrepitud total del final de mi vida: tendría 40.
Ahora que llegué al 2000 sin el overoll plateado termoregulado y autolimpiante que nos prometían los futurólogos estilo «2001, odisea en el espacio», y sabiendo que no podemos viajar con cinturones antigravitatorios a cosechar en la huerta comunal las lechugas hidropónicas que los optimistas auguraban para el siglo XXI, me consuela saber que las mujeres de 40 ni estamos en plena decrepitud ni somos ancianas.
Entonces, ¿qué somos?
La Organización Mundial de la Salud dictaminó que la adolescencia dura hasta los 25 años. Algunos la prolongan hasta los 35. O sea que si la adolescencia se extiende, las de 40 somos más jóvenes de los que pensábamos.
Andy Warhol opinaba que “ya que la gente va a vivir más y a ser anciana más tiempo, basta con que aprenda a ser bebé por más tiempo”. Algunos jóvenes que conozco siguen siendo bebés por más tiempo, lo que nos permitiría a las cuarentonas ser unas jovencitas por todo el tiempo que queramos. ¿O acaso hay algún hombre de 40 que no se piense a sí mismo como un “chaval”?
Las mujeres de 40 no nos sentimos tan viejas como nos juzgan las chicas de la secundaria, ni llegamos aún a la crisis de la mediana edad, que empieza a partir de los 50, si una quiere ser centenaria.
Las de 40 estamos en plena transición.
Ya no somos nenas, pero tampoco somos ancianas..
A los 10 años soñábamos con cambiar el mundo, pero el tiempo nos enseñó que lo más probable es que el mundo la cambie a una.
A los 20, lo que más nos preocupaba era divertirnos, tener amigos y que se nos fuera el acné.
Los 30 era la etapa de las realizaciones, cuando queríamos hacer pronto todo lo que teníamos pendiente: terminar los estudios, casarnos, tener un hijo, plancharnos el pelo... En ese orden, o en cualquier otro. A esa edad queríamos dejarnos de tonterías y convertirnos en lo que queríamos llegar a ser: esposas, madres o fonoaudiólogas.
Los 50 es la edad que no se puede disimular, así que más vale asumirla con alegría. Una de 30 puede vestirse como una de 20. Una de 40, bien producida, puede mentir la edad. Pero, una de 50, sin cirujano plástico, no puede ocultar su edad ni con tres capas de maquillaje, peluca rubia y máscara de Cameron Díaz. Los 50 son, por eso, una edad relajada en la que se suma experiencia y calma: la experiencia de saber que la carrera contra el tiempo ya está perdida y la calma necesaria para asumirlo.
Pero, ¿qué pasa con la etapa intermedia de los 40?
Los 40 es una etapa tan llena de vicisitudes extrañas, que nadie se anima a hablar de ella. Por eso, los 40 asustan. Además, el número 40 siempre se usó para indicar “gran cantidad”:
 —En el teatro me dijeron que quedaban más entradas, y yo vi que tenía como cuarenta.
—No digas que no has comido nada, porque en la lata faltan como cuarenta galletas.
—Este gobierno parece Alí Babá y los 40 ladrones.
—Esperé cuarenta minutos y no vino nadie.
—Hoy hizo cuarenta grados de sensación térmica. 
—El primer premio es cuarenta kilos de chocolate.
—Me regaló un anillo de diamantes de cuarenta kilates.
—¡A Pablito le saqué cuarenta piojos de la cabeza!
_ No se preocupe señora, le  entregamos la heladera en  40 dias .
- ¡He extraviado 40 euros!
—Ya estoy harta: ¡le voy a cantar las cuarenta!


¿Cuarenta será mucho?

Las Sagradas Escrituras están llenas de “cuarentas” que simbolizan “ muchísimo tiempo”. La Cuaresma son los 40 días de ayuno y penitencia que preceden con la Pascua. Moisés estuvo en el desierto 40 días y 40 noches. El profeta Elías fue alimentado por cuervos durante 40 jornadas. Noé soportó 40 días de diluvio y pasaron otros 40 días antes de que se animara a abrir el Arca. Jesús ayunó 40 días y se le apareció a sus discípulos 40 días después de la Resurrección. En el antiguo derecho inglés, un reo tenía 40 días para compensar su crimen, y una viuda debía permanecer 40 días sin salir de la casa del difunto. Durante el feudalismo, los siervos debían pagar al señor 40 monedas de tributo a menos que construyeran su propia casa en 40 días.
Los italianos tienen un enorme prejuicio con esta edad. Todos los números delante del “cuaranta” terminan con “ente” o “enta”( “vente”, “trenta”), pero a partir del 40, todas las otras cifras terminan con “anta”. Por eso, en italiano, “Estoy viejo” se dice: “Ya entré en los años anta”.
Hace apenas trescientos años, cuando no había ni rudimentos de medicina moderna, el promedio de vida de las mujeres era de 35 años. Sobre esa base podemos considerar que 40 es mucho tiempo. Antes de esa edad las mujeres morían de parto, por una carie o un resfrío. Aún hoy, en muchas partes de Africa, Asia y América, las mujeres de 30 parecen ancianas y a los 18 se quedan sin dientes. Una chimpancé que crece en un zoológico con todos los cuidados de un veterinario y un cuerpo de cuidadores expertos, a los 40 años es un animal anciano y decrépito. ¿No será que los 40 nos parece mucho porque en alguna parte primitiva del cerebro sabemos que nuestros ancestros sabían que llegando esa edad habían vivido lo suficiente?
A esta edad una se sabe amortizada, porque superó el momento de mayor riesgo. Todo el tiempo que siga después de los 40 indica que somos resistentes, saludables, una especie de Highlander femenino: podemos quedarnos tranquilas de que seguiremos viviendo unas cuantas décadas más.
Los 40 son la franja etaria más versátil y ambigua. Es como una segunda adolescencia: no somos nenas, pero tampoco somos tan mayores. ¿Es la edad indefinida?
De los 20 a los 30, las mujeres entran en un rango amplio de juventud perenne. Todas ellas pueden mentir la edad y llenar las discotecas  y conciertos de rock en una sociedad donde ser joven es un atributo tan involuntario como sobre valuado.
Hay montones de libros sobre mujeres de 30 y de 50 que hablan de la menopausia y los nietos que nos miran. El mercado editorial está plagado de revistas femeninas cuyo target oficial son las mujeres de 18 a 27. Algunas publicaciones, más hogareñas y gastronómicas, apuntan a las mujeres entre 25 y 35. ¿Y para las de 40, qué?
Para las de 40 no hay revistas, ni libros, ni sitios en Internet, ni programas de televisión, ni lugares donde ir a comprar la ropa, ni gimnasios adecuados. Antes de embarcarme en la escritura de este libro rastreé bibliotecas y librerías por doquier para ver qué se había escrito sobre el tema y navegué en Internet noches enteras hasta sorprenderme con el canto de los pajaritos al amanecer.
Todo fue inútil.
En algún lugar donde perdí la tarde entera buscando bibliografía, un empleado granujiento me bajó, del último estante pegado al techo, dos libros de medicina para mujeres: «La salud de la mujer después de los 40» y «Lo que hay que saber sobre la menopausia». Eran terroríficas versiones sobre la decadencia acelerada en el que entran las mujeres al estrenar la edad del “Cuatro- Cero”.
Lo mismo me sucedió buscando material en Internet, ya que dicen que en Internet se encuentra todo... Cuando escribí en el buscador “Mujeres de 40” o “ Women &amp;amp; 40 years old”, se me llenó la pantalla de sitios pornográficos dedicados a “Abuelas sexies” y “Viejitas, pero calientes”. No sé quiénes serán los usuarios que suspiren al ver suegras mostrando portaligas rojos, o ancianas luciendo tetas caídas... ¿Ginecólogos jubilados, tal vez? El resto de los sitios hablaban de la salud después de los cuarenta, como si las mujeres del mundo entero vivieran perfectamente saludables hasta esa edad, y a partir de ahí, tuvieran los minutos de vida contados.
Los vaticinios médicos son horrendos:
Después de los 40 años, las mujeres sufren dos problemas:
a ) cáncer
b) sequedad vaginal
¡Qué bonitas perspectivas! ¿Qué hacemos? ¿Nos dedicamos conseguir vacante en un convento de clausura para envejecer en plena abstinencia sexual? Además, ¿a quién le importa la lubricación sexual cuando padece cáncer? Más aún, ¿Por qué insisten en aterrorizarnos cuando nos sentimos mejor que nunca?
Los sumarios sobre temas de salud en mujeres de 40 años eran tan delirantes que usé el traductor automático y los copié:

www.ancianas.com
SALUD EN MUJERES SOBRE 40 ANOS:
No digas a nadie que eres demasiado vieja.
Selenio es bueno en cáncer situaciones.
Tu personalidad es más importante que tu miras.
Ten un sueño y persíguelo interminablemente.
Sé orgullosa de tu enorme edad.
Sé feliz de estar en la sociedad agrisada

En la sección “Mujer” de página web encontré noticias como “ El climaterio trae Parkinson”, “Las madres que tienen hijos después de los 35 ponen en riesgo la vida del bebé”, “Los isoflavones combaten los múltiples efectos menopáusicos causados por la merma en la producción de estrógenos después de los 40 años”, “Los estrógenos endógenos son un factor de riesgo de cáncer de mama”. En todas partes nos recuerdan que nuestra esencia de la femineidad —nuestra hormona característica, los estrógenos— nos mata por su presencia... o por su ausencia. Parece que ser mujer no sólo es muy peligroso, sino que cumplir 40 es el principio del fin.
Dicen que las mujeres mayores de 40 tienen más posibilidades de morir de un infarto, de cáncer o de un derrame cerebral que las de menos de 40. Puede ser... Pero hay que recordar que las mujeres mayores de 40 tienen menos posibilidades de morir en un accidente de moto o en una pelea entre skinheads en un concierto de rock. Y, definitivamente, ya superamos la peligrosa edad de perder la vida en un crimen pasional. Lo comprobé cuando por primera vez me pasó que al dejar de hablar por teléfono mi marido me preguntó:

—¿Con quién hablabas?
—Con un amigo íntimo que no conoces.
—Ah. ¿Y, cuándo comemos?

Sabiendo que todas las fuentes consultadas mentían descaradamente, tiré los libros y la computadora al diablo y empecé a tomar testimonios de mujeres cuarentonas.
Me encontré con una historia bien distinta que esa que nos cuenta los medios de comunicación: todas ellas afirman que no se cambiarían por una de 20 o 30 años, ni por todo el oro del mundo. Bueno, a decir verdad, unas cuantas me dijeron: “Quisiera tener 20 con todo lo que sé ahora”. Pero, como el trato era: “¿Preferirías volver a tener 20, en lugar de estar viviendo esta etapa?”, luego de asegurarse que la propuesta no contemplaba transplante de cerebro de 40 en cuerpo veinteañero, todas respondieron un unánime:
“¡NI LOCA!” .
Este libro se propone hacer un recuento de las cosas que marcan los 40 como una etapa única e imperdible en la vida de una mujer.
Entonces, ¿por qué los 40 tienen tan mala prensa? ¿Qué siniestro complot mediático nos quiere hacer creer que a los 40 estamos en peligro, que somos frágiles o que se terminó lo mejor de la vida, si la verdad es justamente lo contrario?
Aquí hay gato encerrado.


Los hombres y las mujeres cumplimos años de diferente manera

Los chinos suelen decir: “Disfruta la vida: queda menos tiempo del que imaginas”.
En vez de disfrutar a pleno los años previos a la cincuentena, las de 40 se ven en un brete a la hora de decir la edad. ¿Cómo confesar 40 cuando nos parece que fue ayer que terminamos la secundaria, y que la década de los 30 nos pasó con la velocidad de un estornudo, combinando nuestro empleo con pañales, biberones y cuadernos escolares?
Dicen que cuesta diez años acostumbrarse a la edad que uno tiene. En mi caso, mi subconsciente se niega a registrar los años que cumplo, y quedo como una coqueta mentirosa sacándome años en cada consultorio médico, donde se repiten estos diálogos surrealistas: 
—¿Edad? —dice el médico.
—39.
—Ejem... Aquí veo su ficha... ¿No tenía 39 el año pasado?
—Perdón, doctor... ¡Entonces debo tener 40!—, digo, verificando mi fecha de nacimiento en la cédula de identidad.
Los doctores se vuelven locos viendo radiografías que no saben si son las nuevas o las viejas, y me pego unos sustos tremendos cuando dicen, al compararlas, que mi salud empeoró cuando, en realidad, mejoró.
¿Cabe alguna duda sobre la preocupación de las mujeres con la cronología?
Si le preguntas la edad a cualquier mujer, y sea cual fuera su edad, le dices: “¡Qué increíble, te daba menos edad! ¡Pareces mucho menor!”, todas, absolutamente todas (hasta la ancianita en silla de ruedas y con apenas tres cabellos matizados de azul), se derriten con una sonrisa de oreja a oreja, felices de que les des 96 en vez de los 98 que tienen.
¿Por qué las mujeres tenemos ese susto ante el paso del tiempo? Está claro que todos quisiéramos ser inmortales. Pero las mujeres no se conforman con eso: tampoco quieren ser viejas. ¿ Porqué los hombres no reniegan de panzas y arrugas (bueno no hablo de modelos y actores) y las mujeres se aterran con los cambios que denotan el paso del tiempo? Simplemente, por un asunto de biología. Sabemos que los hombres las prefieren jóvenes porque, de acuerdo al instinto sexual masculino, una mujer es apetecible según el grado de fertilidad que denote. La juventud es un sinónimo de fertilidad, que a su vez equivale a longevidad y salud. En el fondo, los machos humanos —como cualquier macho de la naturaleza— tienen el mandato instintivo de diseminar sus genes lo más pronto y con la mayor efectividad posible. Eso les pasa a los delfines, a los escarabajos, a los salmones, a los chimpancés y a los señores con bigotes y corbata.
De ningún modo esto les da permiso para tener sexo con cuanta mujer atractiva se les cruce, porque correrían el riesgo de quedarse durmiendo en el felpudo y perder la tenencia de sus hijos y, lo que es peor, de su auto. Pero se sabe que en lo más profundo de sus corazones ellos estarían chochos si pudieran tener 60 hijos de 30 mujeres distintas, como hicieron algunos sultanes del imperio otomano. No por los hijos, claro, sino por las 60 variadas encamadas previas.
Si quieren, los hombres pueden tener hijos hasta los 70 u 80 años, como hicieron Yves Montand y Anthony Quinn. En cambio, las mujeres tenemos los óvulos contados y la etapa reproductiva limitada. Y eso, lo queramos o no, nos condiciona la vida y las decisiones a tomar. Con lo que nos encantan los bebés y teniendo el instinto maternal dominando por encima de los instintos de conservación, hambre, defensa y sueño, las mujeres no podemos darnos el lujo ni de tener todos los hijos que quisiéramos, ni de esperar durante años el momento adecuado para tenerlos. Porque el momento adecuado puede no llegar a tiempo. O puede ser que cuando estemos decididas ¡zac!, se nos termina el tiempo antes de lo que imaginábamos.
Eso, en el fondo, lo sabemos todas.
Ese reloj biológico nos resuena en la cabeza con un terrorífico tic tac que nos obliga a planear la descendencia antes de que deje de funcionar la maquinaria engendradora de hijos. Aunque los avances de la ciencia nos trajeron la posibilidad de congelar óvulos o embriones, o de parir hijos casi a los 50, no logramos salir de este brete. ¿Y si a los 45 no encontraste el amor de tu vida, con quién vas a tener un hijo? ¿Y si tu hijo congelado se macera con tanto hielo y sale todo arrugado? ¿Y si en lugar de descongelar a tu embrión, lo descongelan a Walt Disney y le tienes que dar la teta a un señor de bigote entrecano, que dibuja muy bien pero tiene el mismo aspecto de un pavo de 85 kilos descongelado? ¿Cuántos años se puede andar buscando al “hombre correcto” antes de que un médico te diga: “Va a tener que pensar en la donación de óvulos, porque los suyos ya están a la miseria”? ¿Cuánto tiempo se puede postergar un hijo si antes quieres ser campeona olímpica de salto con garrocha?
No somos eternamente reproductivas como las cocker spaniel, que pueden tener cachorros poco antes de morir de viejas. ¿Hemos de envidiar por eso las cocker spaniels? No, porque, en primer lugar, es una clase de animal que ya de cachorro tiene cara de vieja triste. En segundo lugar, yo no querría darle la teta a un cachorro con afilados caninos. Para tener un hijo que me ladre, ya tengo a los míos. Y en tercer lugar, no, porque la naturaleza nos hizo así a sabiendas de que un bebé humano necesita años de dedicación absoluta antes de ser independiente, y que una madre anciana probablemente no podría correr a evitar que el bebé meta los dedos en el enchufe. Además, la naturaleza sabe que una mujer que sigue enterneciéndose con los bebés —aunque ya no puede tener los propios— es muy útil como abuela, para ayudar al desarrollo de los hijos de sus hijos, para quejarse de que no aprendan a masticar con la boca cerrada y para ofenderse porque ningún nieto quiera saludarlas con un beso.  
Los hombres no tienen este dilema.
Arrugas más, pelos menos, los hombres de más de 40 siguen siempre igual. Igual de destruidos, hasta la muerte. Después de los 60, a su aspecto general le suelen agregar sólo dos cosas más: una panza prominente y un par de anteojos gruesos.
Los hombres tienen canas y no las disimulan. Andan por la vida con el pelo del pecho, de la barba, de la cabeza y de los brazos totalmente blancos y nadie los critica por ser “dejados” o por no “ cuidar su aspecto”, como se le suele decir a las mujeres que optan por lucir sus canas al natural. En cómo se evidencia el paso del tiempo en cada sexo hay una injusticia de base. Las mismas canas que a las mujeres nos convierten en viejas achacosas, a los hombres les dan un aire distinguido. Mientras las mujeres tratan de atenuar infructuosamente las arrugas con cremas humectantes con colágeno suizo muy costosas o inventos mentirosos como ampollas de placenta de tortuga ( que, como buen ovíparo, no tiene placenta), a los hombres les dicen que las patas de gallo les dan una mirada interesante. Las panzas salientes que a la mujer le dan aspecto de descuidada, en los hombres inspiran respeto. ¡Será por la cantidad de comida que puede pagar en estos tiempos de miseria! En los hombres, las canas y las arrugas denotan experiencia. Pero a nadie le importa que las canas y las arrugas denoten que una mujer tenga experiencia, porque, ¿quién quiere que una mujer tenga experiencia? Lo que una mujer debe tener no es experiencia, sino labios gruesos, busto erguido y piel lozana, para que los hombres se animen a perderle el respeto, cosa de que intenten reproducirse con ella.
Esta es la diferencia biológica insalvable entre hombres y mujeres.
Ellos pueden postergar la paternidad, y nosotras tenemos que pensar en congelar embriones. Ellos no se ven obligados a disimular el paso del tiempo, y nosotras tenemos que usar cremas con placenta de tortuga ecuatoriana  Ellos no tienen que dar señales exteriores de lozanía reproductora, y nosotras tenemos que mostrar escotes profundos para que se vea que aún podríamos darles de mamar (¿a ellos?). Y, como a las leyes las diseñan los hombres, las mujeres nos tenemos que aguantar cosas absurdas, como el hecho de que la jubilación nos llegue a las mujeres cuando menos la necesitamos.
Si las leyes fueran más justas y más pensadas en función de las necesidades femeninas, nos darían unos años de pensión en plena etapa reproductiva (de los 30 a los 40), para poder conservar el empleo cuando más le necesitamos, que es después de los 60, cuando una se siente llena de tiempo libre y energías: justo cuando los hijos se van de la casa.
Crecer y envejecer no significa lo mismo para un hombre que para una mujer. Ellos tienen todo el tiempo del mundo para planear una familia y nosotras no. De ahí que tantas mujeres se quejen de que los hombres no quieren compromisos.
Seamos sinceras: si nosotras pudiéramos tener hijos a los 70, ¿qué mujer querría tener compromisos a los 30 bellos, frescos y atractivos y años? Con tanto hombre suelto, ¿por qué anclarse con uno solo... y fallado?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8125131829181607865?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8125131829181607865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8125131829181607865' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8125131829181607865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8125131829181607865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/capitulo-1-los-40-son-la-etapa-de-la.html' title='Capitulo 1 : Los 40 son la etapa de la libertad'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6279783011854297561</id><published>2008-09-08T20:35:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T20:47:27.780-07:00</updated><title type='text'>¿Tenemos que revelar nuestra edad?</title><content type='html'>De tanto escuchar estas noticias espeluznantes sobre las consecuencias del paso del tiempo, las mismas mujeres de 40 nos censuramos al confesar nuestra edad. Las chicas de 20 años no tienen dramas de decir a los gritos que tienen 20. Las de 50 no tienen más remedio que decir que cumplieron 50: el pelo les crece blanco, la cara se llena de arrugas, los hijos ya son profesionales y las hijas están embarazadas.
Y las de 40, ¿qué hacen?
Callan, con un silencio ominoso, sabiendo que hasta que no cumplan 50 tienen una edad inconfesable. A los 40, todo lleva más tiempo de lo que una piensa, excepto el envejecimiento. Algunas personas envejecen prematuramente y otras lo hacemos con total puntualidad. ¿Importa tanto envejecer, cuando sabemos que por dentro estamos hechas unas chavalas? El problema es que la belleza es superficial, pero la vejez llega hasta el tuétano. Por esto creo que sigue siendo una alevosa grosería preguntarle la edad a una mujer. El que lo pregunta, siempre está calculando, de un modo u otro, cuántos años nos restan antes de la menopausia, y si todavía podremos quedar embarazadas, o no.
“Tiene 40, pero todavía es pasable” no quiere decir otra cosa que esto: “Calculo que sigue en esa deliciosa etapa reproductiva”.
Confesar los 40 resulta duro, porque es como desnudarse ante un desconocido que va a ponerse a calcular cosas que no queremos que nadie calcule de nosotras: si somos capaces de caminar contoneando las caderas, si soportaremos las presiones de determinado puesto de trabajo, si se animaría a invitarnos a salir, si vamos a esperarlo con la cena caliente y velas encendidas, o si, en cambio, vamos a mandarlo a la rotisería para que compre algo sin colesterol.
En una entrevista que le hicieron en los años ´60, la feminista Gloria Steinem, editora de la revista “«Ms» —un neologismo que buscaba evitar el discriminatorio uso del Mrs. de “Señora” o el Miss de “Señorita”—, resolvió confesar su edad. El periodista que la entrevistaba le dijo: “You don´t look 40” (“No pareces de 40”), a lo que ella le respondió: “This is how 40 looks!” (“¡Así son las de 40!”), frase que dio la vuelta al mundo delatando los prejuicios del tonto entrevistador.
Cualquier entrevista a una mujer que leamos en diarios y revistas comienza delatando la edad de la entrevistada. Hace poco me hicieron una nota en un diario de disfusión nacional. La periodista arrancó preguntándome la edad:
—¿La tengo que decir? —gemí angustiada.
—Sí. Si no, me matan. O la averiguan por otro lado.
La dije, y vi con espanto que mi edad aparecía ¡en el subtítulo, con letras GRANDES ASÍ! Por suerte la nota apareció en página par, que siempre se lee menos que la impar. Pero me quemaron para siempre. Después comprobé que no soy la única víctima: casi todas las entrevistas realizadas a mujeres comienzan con la edad de la entrevistada: “En su medio siglo de vida, la escritora Laura Esquivel...”. “En sus 52 años, esta mujer ha logrado...”. “Pese a sus avanzados 26 años, la atleta española ha conseguido un récord...”.
¿Dónde vieron que una nota a un hombre comience con la edad? Si la edad de una mujer comienza con 40, publicarla debería ser delito. ¿Qué significa tener 40 en el imaginario popular, especialmente en el masculino? ¿Tendríamos que tener aspecto de brujas con pelo gris, verrugas en la nariz, piel apergaminada y voces quemadas por el aguardiente? ¿Una mujer de 40 debería parecerse a una directora de escuela, a una suegra, a una guardiacárceles? ¿Tendríamos que vestir con vestidos largos y oscuros, saltos de cama de franela, pantuflas desflecadas, ruleros y máscara de pepinos en la cara, y no poder leer sin anteojos? ¿A qué perverso cálculo mental de quien nos averigua la edad nos prestamos si respondemos la impertinencia? ¿Estará comparándonos con su amante, con su madre o con Claudia Schiffer? ¿Quiere saber si estamos aún buenas para nuestra edad, o si la vida nos pasó por encima como un tren carguero? ¿Se le ocurren pensamientos de índole edípica porque le gustamos aunque él es menor, o se divierte viendo que a nuestro lado él es parece un nene de pecho? ¿Qué tenemos que ver nosotras con los “prejuicios antiedad” de gente que no sabe lo que significa cumplir la gloriosa edad de 40 años?
Lucille Ball decía que para mantenerse siempre joven, una mujer debe hacer cuatro cosas: comer despacio, dormir mucho, vivir una vida honesta y mentir la edad. Mientras la sociedad no valore otra cosa más que la juventud, no creo que sea buena idea confesar la verdadera edad. Hasta Carlos Gardel tuvo que sacarse diez años de un plumazo para poder filmar en la Paramount. ¿Por qué nosotras habríamos de ser menos que Gardel?
No decir la edad es un genuino derecho femenino.
Una cosa es confesar la edad después de los 50, cuando una prefiere decirla por miedo de que los demás la crean todavía más vieja de lo que es. Hay casos puntuales, como una amiga muy superada, que se ofende si le dan menos edad que la que tiene, y dice:
—¿Por qué dices parezco menos? ¿Me ves muy inmadura?
Cuando nos preguntan la edad fuera de contexto, lanzándonos un: “Hola, ¿cuántos años tienes?, habría que responderles: “¿Por qué quieres saberlo? ¿Vas a darme empleo o planeas casarte conmigo?”. Pero, una buena manera de esquivar la respuesta es decir: “¿Quieres saber cuántos años tengo? Bueno, tengo los mismos años que muchas actrices que parecen  hijas mias..."
Si quieren enterarse, no tenemos por qué hacérsela tan fácil.
Y después, cuando empiecen a conocernos, deja que se sorprendan al ver lo que significa ser una mujer de 40, como se sorprendió el entrevistador de Gloria Steinem, de modo que no haya un hombre en la historia, sino millones de hombres que nos digan:
—¡No pareces de 40!
Y a los que les respondamos, triunfantes:
—¡Así somos las de 40!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6279783011854297561?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6279783011854297561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6279783011854297561' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6279783011854297561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6279783011854297561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/tenemos-que-revelar-nuestra-edad_08.html' title='¿Tenemos que revelar nuestra edad?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4634318536468445913</id><published>2008-09-08T20:34:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:35:26.571-07:00</updated><title type='text'>¡ Que lindo es no tener  20 años!</title><content type='html'>Últimamente tengo la sensación de que cumplir años es pecado.
Tan pecaminoso es, que los jóvenes, en vez de disfrutan su juventud, sufren pensando que ya no tienen 14. Creen que de los 14 en adelante, uno deja de crecer y se dedica solamente a envejecer.
Basta enfrentar a uno de 21 con uno de 17 para que el de 21 se sienta un viejo.
Lo primero que se preguntan los chavales al conocerse : “ ¿ Cuántos años tienes?”...
¡ como si hubiera alguna diferencia entre tener 22 y tener 28 años!
 Los jóvenes computan los años como si fueran siglos:

-¿Cuántos años tienes? 
-Yo tengo 21 años...¿ y tú?
-Yo tengo 23...
-¡ Ay, no lo pareces para nada! ¿Cómo haces para conservarte tan bien?

Los de 20 se pasan la vida tomándole el pelo a los que se acercan a los 30- “ ¡ Eh , abuelo!”- como si a partir de esa edad un ser humano se autodestruyera en cinco segundos.
Dicen que “viejo” es todo aquel que tiene 15 años más que uno.
Pero entre los jóvenes, “viejo” es todo aquel que tiene un año más que uno.
¿ Por qué están tan preocupados por la edad? ¿ Acaso sienten que tendrían que estar aprovechando mejor esos años sin arrugas ni canas...pero no saben cómo sacarles el jugo? Bueno, es algo que nos pasa a toda edad. Mi abuela, a los 80 , me decía “ Yo sé debería estar aprovechando a fondo estos últimos años de mi vida ...pero no se me ocurre cómo” .
Uno sabe que en este momento exacto de nuestra vida, tengamos la edad que tengamos, deberíamos dedicarnos a hacer algo que ya no podremos hacer dentro de veinte años .
¿Pero...qué ? ¿Hacer el amor en parapente?
¿Subirse a los hombros de un ministro en un acto público?
 ¿ Enrrollarse con el personal trainer?
¿Practicar snowbord con aladelta?
¿ Hacer artes marciales en las alas de un hidroavión en vuelo?
¿ Ser estrella de rock?
Los de 20 creen que los de 40 son muertos en vida. En la mente juvenil, los 40 son el Terrorífico Mundo de los Zombies.
 No los critico, porque las de 40 también creemos que cumplir más de 60 es estar con un pie en la tumba. (Cabe recordar que a los de 20 los doblamos en edad.)
 A los 40, las que nos doblan en edad ...¡tienen 80! Así que, para el caso, para una chica de 20,  las mujeres de 40 son tan viejas como para nosotras (las de 40), son las de 80. La diferencia radica en que las que tenemos 40 sabemos que la edad no define a la persona.
Yo tengo amigas cuya edad ignoro, porque no tienen nada que ver cuántos años tengan sino cómo los viven: hay viejas de 30 y niñas de 50.
En su clásico “La vida comienza a los 40” el autor americano Walter Pirkin comenta: “Sólo se escucha decir: “Este es un mundo que pertenece a la juventud”.
Ese libro se publicó en 1964, así que parece que siempre escuchamos lo mismo. Sospecho que los antiguos egipcios también se quejaban de que si no eres joven no existes, lo que en Egipto se agravaba porque los faraones tenían 13 años. Cleopatra se hizo picar por una serpiente a los 39 años....¿Habrá sido para no cumplir 40?
El culto a la juventud nos invade. Si la vida imitara a la televisión , las adolescentes tendrían veintisiete años, las madres tendrían 30 y las abuelas tendrían 35. Pero la televisión siempre cuenta mentiras.
Pirkin afirma en su libro que “la persona joven es una masa de apetitos y de energías , pocos de los cuales están bien organizados. En el primer tercio de nuestra vida es normal ser víctima de un prolongado conflicto de intereses. Se despilfarran meses precioosos en la persecución de algún fuego fatuo”.
Seamos realistas: lo único lindo de ser joven es que nos entran los jeans talle 36.
En realidad, los jóvenes viven en un estado de perpetua desazón, tratando de ser aceptados, de pertenecer al grupo, de encontrar una vocación y de hacerse un lugar en el mundo.
Las muchachas jóvenes , además, tienen que mostrarse vestidas a la moda, conseguir un novio apuesto o un marido con dinero. Y no se dan cuenta de que sólo por ser jóvenes, son tan atractivas que hasta el tipo más desagradable se siente con licencia para avanzar sobre ellas y ponerlas en la difícil situación de tener que vivir quitándoselos de encima.
Las de 40, en cambio, ya tenemos toda esa horrible etapa superada.
Sabemos que no vale la pena estar a la moda, porque en cuanto te compraste el último modelo de botas imitación piel de leopardo de taco alto, se ponen de moda las sandalias chatitas de plástico transparente. Y cuando se pasan de moda estas sandalias , se ponen de moda unos borceguíes de soldado rus que le pueden quedar bien a una cahavala, pero jamás a una mujer de 40, como tú.
Sabemos que no tiene sentido competir con nadie, porque lo que más le atrae a la gente es que seas tú misma, tal como eres. Y, puestos a competir, la carrera es inútil. ¡Imaginen a Bach celoso de Handel, a Lacan compitiendo con Freud, a Chanel compitiendo con Dior, a Einstein  compitiendo con Max Planck! Bueno, ya sabemos que todos ellos morían de celos por los logros de sus colegas....¿ pero por qué tu vas a ser tan tonta como Einstein?
Todo lo que sueñas a los 20, una vez que lo obtienes no es tan fascinante.
Sabemos que los novios apuestos te meten los cuernos y no saben escuchar a una mujer.
Sabemos que no vale la pena tener un marido con dinero (que después te lo mezquina), sino hacerse el dinero una misma.
Y lo mejor de todo es que, sabiendo que aún podemos hacer el amor en parapente, tener un romance apasionado con el personal trainer o practicar snowboard con ala delta... preferimos quedarnos en casa a mirar un video y tomar una taza de chocolate caliente .
“Si no puedes con los años, únete a ellos.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4634318536468445913?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4634318536468445913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4634318536468445913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4634318536468445913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4634318536468445913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/que-lindo-es-no-tener-20-aos.html' title='¡ Que lindo es no tener  20 años!'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2812453321153818054</id><published>2008-09-08T20:32:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:34:34.690-07:00</updated><title type='text'>¿ Como son las mujeres de 40?</title><content type='html'>La psicoanalista francesa Françoise Dolto quien dijo que si un extraterrestre llegara al planeta Tierra y se pusiera a estudiar las personas de distintas edades, llegaría a la conclusión de que los adultos de la especie humana son los seres entre 8 y 9 años de edad, por su coherencia y madurez mental. Los chicos de 9 años son directos, honestos, prácticos y libres. Su filosofía de vida es simple, sabia y directa. Se sienten libres, capaces de aprender cualquier cosa. Perdieron los miedos de la primera infancia y aún no descubrieron el miedo a envejecer, al mundo externo y las complicaciones del sexo. Además, tienden a ver el mundo con bastante lógica.
Mi opinión es que el extraterrestre que opine eso es porque no conoce esta Galaxia, ni  conoció a una mujer de 40, la generación más evolucionada, en términos de integridad emocional.
 Las cuarentonas somos las personas más adultas , en el mejor sentido de la palabra. Y llevamos  varias ventajas sobre los humanos de 8 años. Para empezar, podemos tomar un helado sin volcárnoslo encima, y aceptar una frustración sin que nos agarre un ataque de llanto de media hora.
 Las de 40 somos más libres, sentimos que no tenemos que demostrarle nada a nadie, perdimos timideces y vergüenzas del pasado y somos íntegras, racionales y lógicas.
Si viniera un marciano del espacio exterior y quisiera ver como es la vida cotidiana de una terrícola de 40 años, yo no tendría problemas en  mostrarle mi vida. Si él se burlara de mi estúpida vida, yo le diría que esa no es mi vida verdadera, sino una broma de bienvenida que le estoy haciendo. Entonces le pediría que vuelva a casa dentro de cinco años, para mostrarle cómo es la verdadera vida cotidiana de una terrícola de 40 años, y en ese tiempo haría todo lo posible por mostrarme madura, lógica, racional, creativa, competente, de modo de dejar bien parada la imagen de las mujeres de 40 años que tengan los alienígenas del resto de la Galaxia.
 Otra solución sería matarlo a tiros al marciano mientras sube a su Ovni y me saluda con la mano.
Sabemos que la infancia no es feliz ni en los cuentos: a Blancanieves la madrastra quería arrancarle el corazón, a Cenicienta la madrastra la tenía de fregona, a Caperucita la madre la mandó que se la comiera el lobo y Hansel y Gretel fueron abandonados en el bosque por padres irresponsables y desamorados. Todas estas historias demuestran que las madres y las madrastas son lo peor que hay .
A los 40 ya no le tenemos miedo a las madres ni a las madrastas, porque ya nos convertimos en una de ellas.
La adolescencia es una tortura permanente, los 20 nos traen angustias de todo tipo y los 30 sólo nos dan trabajo. En cambio, los 40 es la edad en que empezamos a saber lo que queremos, a buscar los cambios o aceptar lo que no se puede cambiar .
Una se siente como si antes de los 40 hubiera vivido dentro de una quesera de vidrio.¡ Cn tal de que al destaparnos no apestemos!.
Toda la vida no parece haber sido otra cosa que un complicado camino para llegar a la parte mejor: la de tener 40 años.
Antes de esta edad estábamos en un permanente “ ir hacia” .
¿ Hacia dónde? ¡ Qué se yo!
“ Caminante , no hay camino, se hace camino al andar” era una frase de Antonio Machado cantada por Serrat, que nos alegraba la vida a los 20 creyendo que podemos ir para cualquier lado, porque para donde vayamos estamos haciendo el camino, con sólo andar. Pero a los 40 nos damos cuenta de lo mal que interpretamos al poeta. No nos estaba diciendo: “Ve para cualquier lado, porque total no hay camino”, sino lo contrario: “Fíjate muy bien para dónde vas a ir , porque al camino te lo estás haciendo tú sola”. (¿Por qué diablos las cubiertas de los discos de Serrat no venían con explicaciones para adolescentes despistadas? )
Como las de 40 ya recorrimos un largo camino, nos guste o no, llegamos a alguna parte, que puede ser adonde quisimos o adonde el viento nos llevó.
Tenemos una casa, una familia o una carrera que, nos guste o no, es la nuestra.
Tal vez en este momento nos paremos en el camino a mirar nuestra historia con más detenimiento.
Y nos damos cuenta de unas cuantas cosas: a la casa le falta pintura, a la familia le falta un psicoanalista con cama adentro y a nuestra carrera laboral le faltan como otros 40 años de esfuerzos consecutivos para que arranque para algún lado.
 A los veinte años, una podía equivocarse de rumbo y corregirlo varias veces. Pero a los 40 nos damos cuenta de golpe ya no hay tanto tiempo, ni para hacer cosas nuevas ni para meter la pata . Eso es bueno, porque nos permite achicar un poco el objetivo, enfocar mejor en lo importante , y no arriegar nuestra vida protegiendo gorilas en Uganda o patinando sobre el hielo en Alaska cuando lo único que queríamos patinar eran muebles reciclados en el taller artesanal de aquí a la vuelta..
Es decir que una mujer de 40 tiene que empezar a estar en foco con respecto a su vida.
No nos podemos decirle a nuestro marido: “Querido, te dejé una tarta en el horno. Espérame a que vaya a ver cómo es ser directora de cine, y vuelvo”. No nos da el tiempo para empezar de nuevo ...ni ningún marido nos va a tener esa paciencia.
Ser joven es tener el futuro abierto de par en par , tener una página en blanco frente a los ojos. Pero a medida que vamos creciendo, el destino se nos estrecha.
La vida es como un teleobjetivo: cuanto más lejos ves, menos cosas se ven alrededor. Lo que ya hemos hecho nos va condicionando el resto de vida. Entonces, a los 40, nuestra vida ya tiene un estilo definido. Por ejemplo, en la mía, elegí el estilo “ kitsch”,y así puedo hacer lo que se me da la gana.





NUNCA SERÉ ASTRONAUTA


A esta altura de nuestra biografía, las mujeres descubrimos un par de cosas:

1)      Todo es más difícil de lo que parecía .
2)      Nunca seré astronauta.

El primer punto refiere a que cada vez que me pongo a hacer una torta pienso por qué no habré comprado una en la confitería, y cada vez que elegí a un hombre con quien convivir pensé si no hubiera sido mejor conformarme con una breve relación pasajera, en vez de terminar fregándole los calzones.
El segundo punto refiere a la situación de destinos acotados que nos toca vivir. ¿Por qué “destinos acotados”?
Si a los quince soñábamos con ser la primer mujer astronauta y luego nos olvidamos de hacer los necesario para cumplir nuestro sueño por estar distraídas pariendo hijos y sacando pollos del horno, a los cuarenta nos damos cuenta de golpe: “¡Oia! ¿Yo no quería ser astronauta? ¿Y qué hago ahora zurciendo calcetines de tres tamaños, ninguno de ellos mío?”.
Entonces nos agarran escalofríos de impresión, al enterarnos de que el tiempo no es infinito.
Tal vez hayas querido ser actriz y tampoco nunca hiciste nada para lograrlo. Pero ser actriz es mil veces más accesible que lograr que te metan en una nave espacial en Cabo Kennedy.
Puse el ejemplo de ser astronauta porque ese era mi sueño.
Cada tanto me agarra la depre al darme cuenta de que mi sueño quedó en eso: sueño. Cuando me sucede, me acuerdo de la maestra que estalló en el aire junto con el Challenger, y así logro que se me vaya la bronca..
 ¡No seré astronauta, pero sigo viva!
Con los años una descubre que no vale la pena envidiar a nadie. Ni siquiera a las princesas.
Cuando empecé a desear haber nacido en el seno de la familia Grimaldi en Mónaco, y ser la princesa Carolina, supe que el primer marido (Junot) le hizo los cuernos con una vedette, el segundo marido se le ahogó en el mar, la hermana mató a la madre en una curva a 100 km /h y luego quiso ser cantante pero fue un fracaso, para terminar embarazada de su guardaespaldas, para terminar la misma Carolina con cáncer, y volver a casarse con un príncipe terriblemente viejo y gastado.
Cuando empecé a envidiar a Lady Di por haberse sacado de encima al tonto del príncipe Carlos y salir con un millonario árabe, ella muere de muerte natural. Porque si vas a 140 km/h en un túnel con un chofer borracho...¡ es natural que te mueras!
Cuando envidié a Cristina Onassis, me enteré de que la mujer más rica del mundo, no sólo no tuvo un amor, ni logró jamas ser flaca, sino que además murió en Buenos Aires. ¿ Se te ocurre un destino más triste para una mujer que tenía su propia isla privada en el Mar Egeo?
Nadie está exento de vivir desgracias. Y cuanto más rica y famosa eres, más riesgos corres.
Mira al hijo de Kennedy, matándose él y su mujer en su avioneta privada.
Así que más vale no envidiar a nadie y hacer tu propio destino.
El mío fue resignarme a no ser astronauta.
Entonces me paso la vida hablándole de cometas y asteroides a mis hijos, llevándolos al Planetario y a observatorios varios, insistiéndoles en que espíen el cielo por telescopios, contándoles la biografía de Yuri Gagarin y preguntándoles día por medio: “¿Y tú, por qué cuernos no quieres ser astronauta?”, esperando que mi carrera sublimada se convierta en una vocación temprana que los lleve a decir en un reportaje  “Soy astronauta porque mi madre quería serlo”. Es que, antes que envidiar a Carolina de Mónaco, preferiría envidiar a un hijo mío. Pero ya se sabe que los hijos no nos hacen caso.
Pero pensándolo mejor, si una no deja ir a los hijos a un campamento con los amigos sin angustiarse ¿cómo podría soportar verlos zarpando en un cohete espacial?
Imagino la cuenta regresiva previa al despegue: “ 3...2...1...0....¡ Ponte el sacooooo!”
Además, ser astronauta parece que ya es demodé. Hace unos años , el planeta se  detenía cada vez que  la NASA o los rusos ponían a un hombre en el espacio.  El otro día me enteré de que hay decenas de cápsulas habitadas en el espacio exterior(muchas de ellas con mujeres astronautas) , e infinidad de satélites chatarra que en cualquier momento caen a la tierra estrellándose en su superficie y haciendo desaparecer países enteros....y los diarios ni siquiera lo mencionan. El último astronauta famoso fue Louis Armstrong... ¿O era Neil Diamond?
Tengo una amiga que opina que siempre podemos cumplir un sueño. Ella dice que en diez años de estudio y carrera terminada una está apta para hacer cualquier cosa como una profesional de primera. O sea que si alguien de 40 años empieza ahora a especializarse en algo, de aquí a diez años-o sea, a los 50 años-, podrá ser lo que quiera: neurocirujana, concertista de piano, embajadora o cantante de ópera ( porque de rock va a ser más difícil, salvo que una sea líder de un grupo de rock llamado “Tercera Edad”, que anime fiestitas en geriátricos).
Pero a mí eso no me sirve de consuelo, porque en diez años no se llega a ser astronauta, como quería ser yo.
Si a los 40 no nos aceptan ni como promotoras de tiempo compartido, ni como recepcionista de un hotel de mala muerte y sólo nos contratan como vendedoras de lotes en cementerios privados ( cuando, después de todo, los lotes de cementerios son  tiempos eternos compartidos indefinidamente)...¡mucho menos van a tomar a una mujer de 40 para hacer pruebas espaciales en la NASA!.
Encima, para entrar a la NASA hay que presentarse con un diploma de piloto de pruebas, ingeniera o física nuclear. Nada más lejos de lo que podría hacer ahora, cuando no logro recordar siquiera mi propio número de teléfono celular. A veces me cuesta recordar cómo llegué adonde llegué. Y - lo que es peor-, tampoco estoy segura de haber llegado adonde quería. Me pierdo en mi propia casa, diciendo: “¿ Para qué vine aquí?”. Mis hijos me dicen “ Vuelve adonde estabas y lo recordarás”. ¡ Pero no puedo recordar adónde estaba antes!
La amiga que jura que una siempre tiene tiempo para lograra su sueño,  aún sueña con dedicarse a ser serpa ( guía de alpinistas) en el Monte Everest.

      -Sé que un día lo haré... Un día saldré adelante...-  comenta, fantasiosa.
- Sí, claro que saldrás... ¡Saldrás en Discovery Channel: “¡Siga la aventura de una anciana que trepa el Himalaya en camilla con sus enfermeros!”- le digo yo.

Las cosas bien hechas no son fáciles. Esto se ilustra con una anécdota acerca de un famoso neurocirujano que se cruzó con un famoso escritor, al que le dijo:
-         ¿ Así que usted es el gran novelista? ¡Mire usted! Cuando me retire, yo también pienso escribir una novela...
A lo que el escritor le respondió:
     -    Qué coincidencia, doctor. Cuando yo me retire, pienso dedicarme a la neurocirugía.
Okey, si no tenemos todo el tiempo del mundo para llegar a hacer lo que teníamos pensado en el pasado. ¡Al menos tratemos de acercarnos a los que queremos en la actualidad!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2812453321153818054?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2812453321153818054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2812453321153818054' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2812453321153818054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2812453321153818054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/como-son-las-mujeres-de-40.html' title='¿ Como son las mujeres de 40?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8416617775858527653</id><published>2008-09-08T20:31:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:32:35.647-07:00</updated><title type='text'>La etapa de la libertad</title><content type='html'>Me siento más cerca de mi madre desde que olvidamos las mismas cosas al mismo tiempo. Siento que todo lo que le pasa a ella también me va a pasar a mí... si vivo tanto como para derrumbarme a pedazos.
Antes tenía miedo de llegar a la crisis de la mediana edad. ¿ Pero cuándo llega esa crisis? La crisis de la mediana edad vendría a los 50 si una vive hasta los 100. Como nadie llega hasta los 100 años, la crisis sería a los 37. Como hoy en día se vive a mil por hora, entonces sería a los 30. Pero como a los 30 todas nos sentimos viejas, la crisis de la mediana edad sería a los 21. ¡Buenas noticias! ¡Esto indica que una mujer de 40 ya pasó hace rato la crisis de la mediana edad!
Así que por ahora no debe procuparnos ninguna otra crisis más que aquellas en las que nos sumergen los hijos irresponsables y los maridos desprolijos.
El problema es que una tendría que buscarse urgente algo que la entretenga largo rato, porque si llegamos a los 80, tenemos por delante otro período de vida tan largo como todo lo que vivimos hasta ahora.
¿Y acaso existe algo que a una pueda hacerla sentir plena y feliz durante tanto tiempo? Tal vez, si pudiera cambiar mi alma por la de Julia Roberts...Pensándolo bien , tampoco estaría dispuesta a cambiarme el alma por la de Julia Roberts, aunque sí estaría feliz de cambiarme el cuerpo por el de Julia Roberts. Cosa imposible, porque no creo que logre convencer a Julia Roberts de que  acepte mi cuerpo a cambio.
¿ Cómo se puede vivir plenamente una vida tan larga como la que nos espera?
 Los primeros veinte años de nuestra vida se nos pasaron aprendiendo a caminar derechas, comer con la boca cerrada, tomar la sopa sin ruido, hacer equilibrio en el bus con tacones sin caernos de espaldas y a cambiar pañales sin ponerle cara de asco a un bebé de un año que nos sonríe tiernamente.
Los últimos veinte años de nuestra vida se nos fueron en esfuerzos por llegar a saber quiénes somos.
Y a los 40 se nos acabaron los potenciales: somos lo que somos.
 Estamos en el mediodía de la vida: la mañana siempre se pasa muy rápido. Pero tenemos una larga tarde por delante. Así que, mientras vamos a la panadería y compramos unas ricas pastas  para el té, podemos ir evaluando lo que tenemos.
Tener 40 es mucho más elegante que tener 20.
Las verdaderas damas son las de 40: somos más parecida a nosotras mismas, y dejamos de pensar en ser como los demás esperan que seamos. Esta es la etapa del “ahora o nunca”, una siente que no está para perder tiempo: “Ahora o nunca me sirvo un té”, “Ahora o nunca cierro la ventana que entra fresco”, “Ahora o nunca encuentro la otra pantufla”, son las decisiones relevantes que nos confirman que nos convertimos en mujeres decididas y activas.
 Lo importante es saber lo que queremos en la vida.
Por ejemplo, ahora mismo yo quiero que alguien me planche toda esa pila de ropa que hay en esa canasta. Si me dan un par de décadas más, tal vez descubra algo más relevante... ¡pero aún tengo tiempo para descubrirlo!
Muchas mujeres de 40 eligen esta década para redefinir los objetivos de su vida.
Las cosas que estaban en primer plano ( “Regar las plantas”), pasan a segundo plano, y las que estaban en segundo plano ( “Mi marido”) pasan a último plano.
 Nos replanteamos las decisiones más profundas de nuestra  vida ( “Bajar tres kilos antes del sábado”) y les damos la prioridad que realmente se merecen ( “¡Bajar tres kilos antes del viernes!”)
Antes vivíamos pendientes de quedar bien, de no desentonar, de no recibir visitas si la casa no está perfecta. Pero ya nos dimos cuentas de que hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que se quejará y que hablará mal de tí:
¡ Que digan lo que quieran! A esta edad sabemos que jamás seremos perfectas... ¡ y lo aceptamos! No ser perfecta es muy útil. Sirve para alegrarle la vida a los demás.Si una no es perfecta, sirve de ejemplo – “No seas como esa señora”- o de advertencia- “¡ Por Dios, si no te cuidás vas a terminar como esa señora!”-¡ y ya estamos cumpliendo una utilísima función social!.
Hasta los 30 nos pasamos la vida disimulando nuestros defectos, y de golpe, llegamos a esta edad en que no hay arruga que se tape con maquillaje. Si no podemos tapar las arrugas (que es lo primero que se ve)... ¿De qué sirve esforzarse por tapar otras cosas?
A esta edad, ya no nos importa nada de lo que piensen los demás.
Es tiempo de empezar a ser más libres y honestas:
En vez de decir “ Leelo tú, que yo no tengo ganas”, decimos “¡Denme una lupa,  que no leo nada!”.
En vez de decir “ Esa tela es horrible”, decimos “ Esa ropa no me va, es demasiado juvenil”.
En vez de decir “ No salgo de noche porque hace frío/ por la inseguridad/ porque mañana madrugo”, decimos “ No salgo de noche...¡ porque me duermo en cualquier parte!”.
En esta etapa nos empieza a gustar más la ropa cómoda que la ropa sexy, la gente amable que la atractiva y la comida rica en vez de la comida light. .
Y empezamos a pensar en voz alta, caiga quien caiga.
A los 40 yo me di cuenta de que tenía idealizada a la adultez. Viví creyendo que todos mis errores de juventud se debían a mi inmadurez, y que la gente grande no hacía estupideces.
Ahora que soy grande, no sólo me doy cuenta de que sigo haciendo estupideces, sino que los mayores que yo hacen estupideces más graves que las mías, y que los adultos reflexivos, sensatos y maduros que esperaba conocer cuando sea grande ...no existen.
¡Miren todos los ministros, senadores, presidentes y directivos que hacen y dicen barbaridades mayúsculas sin que se les mueva un pelo!...¿Qué vergüenza puede tener una en pensar en voz alta y cantarle las 40 a quien se nos cruce en el camino?
Si nosotras tampoco logramos convertirnos en adultas hechas y derechas y también nos equivocamos, podemos decir: “ ¿Qué me criticas a mí, con lo que hizo ayer el Primer Ministro?”.
O mejor: “Mira, no soy perfecta. Tendré 40 años ...¡pero aún estoy creciendo!”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8416617775858527653?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8416617775858527653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8416617775858527653' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8416617775858527653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8416617775858527653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/la-etapa-de-la-libertad.html' title='La etapa de la libertad'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5926452517710773118</id><published>2008-09-08T20:29:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:31:33.336-07:00</updated><title type='text'>¿ Tu o usted? Mujeres al borde de un ataque de personalidad dividida</title><content type='html'>¿Qué mujer de esta edad no sufre el peor conflicto de identidad? 
El farmacéutico nos trata de “tú”, el cadete de la oficina nos trata de “usted”, el gerente nos tutea, la recepcionista nos dice “señora” , y la mitad de los compañeros de trabajo nos trata de “niña”, mientras que la otra mitad nos llama por el apellido y nos dice de “usted”.
En la boletería del estación de tren nos dicen “ ¿ No tienes monedas?” pero cuando subimos al vagón, el guarda del mismo tren nos dice “Disculpe, señora”.
¿ En qué quedamos?
Entramos a un negocio comprar una toalla, y mientras la dueña del local le dice a la empleada “Muéstrale a la señora el toallón de la vidriera”, la empleada nos dice “ ¿Te agrada este color?”, mientras que otra clienta dice “Deme otro igual al de la muchacha”, la cajera nos pregunta “ ¿No tiene cambio, señora?” y la dueña nos dice “¿Quieres que te muestre unas cortinas de baño divinas?”.
¿En qué quedamos? ¿Somos señoras, o somos niñas?
¿Es costumbre personal de quien habla o es la imagen ambigua que transmitimos?
¿Cómo hay que tomar este trato esquizoide?
¿Tenemos que exigir más respeto a los que nos tutean, o le damos un beso al que todavía nos trata de tú? ¿Y por qué nos tutean si ya somos grandecitas?
Terminamos confundidísimas, sin saber si, cuando un camarero dice “Sírvase, señora”, debemos esperar que se sirva alguna anciana o si nos está convidado a nosotras.
Día a día pasamos por momentos de duda, sin saber si tenemos que pedir que nos tuteen, si tenemos que tutear a quien nos tutea, o si nos conviene tratar al otro de “usted” para equiparar el trato respetuoso.
Cada vez está más de moda tutear a medio mundo, pero eso tiene sus contras. El tuteo conlleva un posible exceso de confianza. Si nos toca atender clientes o vendedores, lo más recomendable es tratarnos todos de “usted”. Pero si tienes un cumpleaños en la oficina, que te sigan tratando de “ usted” te descoloca tanto que te dan ganas de ir a comerte el pastel al baño de damas.
Si estás en un trabajo rodeada de veinteañeras compinches, no es malo que prepondere el tuteo. Hasta que te toca ser la jefa y las mismas que eran tus colegas se convierten en subalternas rebeldes. Entonces ya no conviene ser “una de las chicas” , y el trato se complica .
¿Cómo lo solucionas? ¿Debes decirles “¡Ahora me dicen Señora!”?
El tuteo es un viaje de ida. ¡Es imposible comenzar a tratar de usted a alguien que has  tuteado! ¿Qué pasa cuando el tuteo nos trae problemas? ¿Y cómo se hace para no perder la dignidad diciendo “ Por favor, exijo que todos me traten de “Usted” ,menos ese lindo morocho de ojos grises del sector técnico, que me puede tutear todo lo que quiera”?
En esta edad, de un momento al otro te sientes una colegiala o una madre, según para dónde sople el viento y con quién estés hablando.
En los países de habla inglesa no pasa esto : allí “you” significa “ tú” y “ Usted”, las dos cosas al mismo tiempo...no hay ninguna diferencia de confianzas . Esto les da terribles dolores de cabeza a los que subtitulan películas, que por regla general resuelven que la pareja protagonista del film original en inglés comience mágicamente a tutearse después del primer beso. Esto podrá pasar en Puerto Rico, pero no aquí, donde el tuteo viene, por suerte, mucho antes del primer beso: generalmente, después del primer café.
La ventaja de las mujeres de habla inglesa es que a los 40 no tienen que sufrir ataques de esquizofrenia como nos pasa a las hispanoparlantes. Pero las inglesas  tienen una desventaja: nunca saben a qué grado de confianza llegaron con nadie. Imagínate casada con un marido inglés , preguntándote después de 45 años de convivencia :
“ Charles, estoy preocupada ...¿ Me puedes decir si me has empezado a tutear al fin, después de todos estos años? Porque yo lo único que escucho es “you, you, you...” .
¿ El tuteo nace o se hace?
¿ Cada mujer tiene el tuteo que se merece?
En esta historia de cómo nos ven los demás – porque en esencia, se trata de eso- no hay salida airosa, y los cuarenta son una década de dudas e incertidumbres permanentes.
Lo que te ayuda a ejercitar otro sentido innato femenino, que es el de disfrazarte según quieras que te tuteen, o no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5926452517710773118?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5926452517710773118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5926452517710773118' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5926452517710773118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5926452517710773118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/tu-o-usted-mujeres-al-borde-de-un.html' title='¿ Tu o usted? Mujeres al borde de un ataque de personalidad dividida'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4742323028199065354</id><published>2008-09-08T20:28:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:29:09.696-07:00</updated><title type='text'>Mujeres camaleónicas</title><content type='html'>En esta etapa, las mujeres parecemos camaleones. Cada una con su estilo propio, sabemos cómo disfrazarnos de señoras grandes o de púberes , según cuales sean nuestras intenciones . De niña a mujer, de bicho a princesa- como Betty La Fea-, tenemos todas las posibilidades a nuestro alcance. Y eso es fabuloso.
Si queremos, nos disfrazamos como mujeres infartantes... o de viejas infartadas.
Si nos atamos el pelo, nos tratan de usted. Si lo soltamos, nos tratan de tú.
Sabemos cómo desarreglarnos hasta quedar invisibles, y cómo embellecernos para que todos giren la cabeza para mirarnos.
A los veinte, si nos pintábamos los ojos alguien nos trataba de “usted” . Ahora sucede lo contrario: si salimos al natural nos tratan de usted, y si nos pintamos los ojos nos tutean. ¡Milagros de la cosmética!
Nos convertimos en monjas de clausura o en bombas sexys, según la ocasión, en un abrir y cerrar del portacosméticos.
Después de andar de aquí para allá en equipo deportivo y zapatillas, el día que nos arreglamos un poco todo el mundo dice: “ ¡No te he reconocido! ¡Estás linda, te has arreglado!”, y una no sabe si tiene que dar las gracias por el piropo, o mandar a todos al diablo por menospreciar su potencial de seducción.
Poder cambiar tanto de look y aspecto- y sacarse de encima diez años con un poco de brushing y un par de tacones-,  es lo que le complica la vida a las de 40 que todavía no tienen pareja.
Porque a una tampoco le queda claro qué tipo de pareja se merece a esta edad:
¿Será más adecuado un calvo panzón que haga juego con la cara ojerosa que tiene una por la mañana, cuando se levanta con el pelo aplastado y la espalda doblada ?
¿O en realidad se merece un fisiculturista bronceado que haga juego con el glamoroso aspecto que cobramos con un poco de maquillaje y peluquería?
Tengamos al marido que tengamos al lado, a él también lo vemos padecer transformaciones misteriosas. Un día nos parece increíble que estemos conviviendo con ese espanto. Y otras veces nos parece increíble que, habiendo tantas mujeres bellas y solas, ese hombre tan atractivo y sexy siga volviendo a casa a encontrarse con el engendro que vemos en el espejo, o sea: una misma.
¡A no desesperar, muchachas!    
Lo bueno de todo esto es que aún estamos bien lejos de esa edad crucial donde nos puede suceder lo que le pasó a una tía que estaba esperando el colectivo. Como siempre sucede, el colectivo no paró exactamente en la parada , y toda la cola corrió a abalanzarse a la calzada para treparse a él. Mi tía corrió antes y escuchó que alguien decía :
-         ¡ Por favor, dejen subir primero a la abuela!
Avergonzada, ella cedió el paso a la anciana que detrás suyo.Pero sólo vio jóvenes mirandola fijo.
Casi se desmaya de la impresión: ¡ La “abuela” era ella!
Por suerte, eso no nos pasa en esta década...todavía.






EN LA FLOR DE LA VIDA



"Tener una actitud desafiante ante la edad es mejor que estar desesperada, pero no significa un progreso personal”, dijo Gloria Steinem al cumplir los 50.
Es que las mujeres perdemos cualquier cantidad de energías pasando gran parte de nuestros  30 años tratando de parecer chicas de 20 , y de los 40, tratando de parecer de 30. Todavía no llegó lo peor : cuando a los 50 intentemos parecer de 40.
En diversas oportunidades me tocó entrevistar a mujeres exitosas y... grandes. Ninguna de ellas querría retroceder el reloj y volver al pasado, ni aunque le regalaran el viaje en la Máquina del Tiempo.
Actrices, novelistas, cineastas, políticas y empresarias famosas que he entrevistado par distintos periódicos y revistas,  todas ellas me confesaron sentirse mucho más a gusto consigo mismas en esta etapa que en ninguna otra etapa de la vida.
Después de los 40, una ya no tiene esa inútil paciencia infinita para hacer de asistente social a un hombre inmaduro. Entonces una se libera de esa clase de relaciones destructivas que la llenan de quejas. Las mujeres maduras son las que le hacen caso a sus deseos y abandonan todo lo que las hace sentir mal..
“El tema central de las conversaciones femeninas a los 40 ya no se basa en nuestra relación con los hombres. Las mujeres empezamos a hablar de nuestros logros o frustraciones laborales. Las energías que antes se ponían en la relación de pareja a cierta edad se empiezan a enfocar en probarse una misma. Y eso es muy fortalecedor”, opinó una psicoanalista amiga. Otra psicóloga que conozco me dijo:“Antes las mujeres traían a terapia muchos temas de pareja , que era la preocupación central. Pero ahora la preocupación esencial ronda la estabilidad laboral y la capacidad de independizarse.”
¿Pero entonces había otras cosas para hacer en la vida además de esperar que un hombre nos llame? Parece que sí.
Una vedette aprendió por experiencia propia que esperar que todas las alegrías vengan de una relación con un hombre es la mejor manera de malgastar la vida: “Siempre conviene poner toda la energía en una carrera antes que en ningún hombre”, cuenta .”Ahora sé que lo peor que puede hacer una mujer es perder de vista su centro y sus propios objetivos. Las mujeres que se someten se pierden a sí mismas y se enceguecen. Terminan como empleadas domésticas legales y llorando sobre las camisas que les planchan al marido. No vale la pena. No hay nada peor que una mujer frustrada.”
La escritora y periodista española Rosa Montero me contó en una entrevista que le hice, que según  ella, la mujer está aprendiendo a crecer en el sentido correcto: “ La mujer actual, a medida que madura, se está construyendo más persona con el centro de gravedad en sí misma. Las de mi generación somos hijas de mujeres frustradas, cuando el deber de las mujeres es ser personas enteras, no medias personas. Las madres que se aferran patológicamente a sus hijos lo hacen porque no se han construido otra cosa en la vida. La primera misión de todo ser humano es construirse lo más posible como persona con el centro en sí mismo, porque sólo a partir de allí uno puede ser buena pareja, buen amigo y buena compañera. Una de las cosas más graves que ha ido arrastrando la mujer y que afortunadamente ahora está cambiando es que siempre han vivido en el deseo del otro en vez de en el propio deseo, cosa que es una patología. A cierta edad una está más en contacto con sus propios deseos, y eso es saludable. La vida es un aprendizaje, y ellas se están dando más posibilidades de crecer, ahorrándose el resentimiento de esclavas que llevaron durante siglos.”
Cada día son más las mujeres que se emocionan más si las llaman para ofrecerles un empleo que si las llama Brad Pitt para cenar en un sitio romántico. Hacernos cargo de nuestro propio destino es, actualmente, casi más sexy que recibir la mirada aprobatoria de un hombre.
 “Las mujeres crecen cuando desean desarrollar a pleno sus capacidades,y deciden no quedarse a la sombra del otro”, afima la psicóloga Clara Coria. “Actualmente existe una saludable tendencia a que las mujeres se valoren más y a dejar de lado el mito de que la que no está en pareja está sola. Está sola la que está mal acompañada por un varón y por sí misma. Hay que estar bien con uno mismo para estar bien con otro”, asegura la experta.
Rosa Montero afirma : “ No es bello ser muy joven . Nunca estamos tan desesperados como en la adolescencia. Pero cerca de los 40 pasamos por otra crisis de desesperanza. Es cuando descubres que la muerte es tu propia muerte, no la de otros. Luego sigues analizando la realidad y vas confirmando la sospecha de que en el mundo hay tanta luz como tinieblas. O más.”
Definitivamente, a mi ya no me interesa que Brad Pitt me invite a cenra con luz de velas. Primero, porque temo que tarde o temprano terminaré sonándole la nariz como hago con mis hijos. Y segundo, que la luz de velas ya no me interesa, porque prefuiero ver bien qué clase de comida me sirvieron .
Las mujeres de 40 ya no dejan que les den gato por liebre. Cuando llega el camarero de un restaurante  romántico, sólo a los 40 una es capaz de pedirle:
-         ¿ Me trae una linterna, que quiero ver si estas son las gambas que pedí?
Y sólo a los 40 mandas el plato de vuelta a la cocina sin reparos si no te han traido exactamente el platillo que pediste. ¡Y también lo mandas de vuelta a casa a Brad Pitt, si no sabe comportarse en la mesa y si de una vez por todas no se suena su propia nariz!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4742323028199065354?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4742323028199065354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4742323028199065354' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4742323028199065354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4742323028199065354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/mujeres-camalenicas.html' title='Mujeres camaleónicas'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2229226678532495295</id><published>2008-09-08T20:27:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:28:13.573-07:00</updated><title type='text'>Viejos son los trapos</title><content type='html'>Ninguna mujer de 40 quisieran volver a tener 20 . Cuando recordamos esa edad, nos alarma recordar qué poco sabíamos de la vida.
¿ Quién quiere volver a tener 20 para regresar a casa llorando porque los zapatos con tacones como estiletes sólo nos sirvieron para hacernos ver las estrellas por el dolor de pies, ya que nuestro galán prefirió salir a ver las estrellas con una pelirroja ?
¿ Quién de nosotras quisiera volver a ser joven para compartir un fin de semana tomando gaseosas y comiendo patatas fritas , con muchachas cuyo único tema de conversación es qué muchacho miró a qué muchacha por cuántos segundos y cuál otro no mira a qué otra, antes de que muramos de aburrimiento y/o de indigestión ?
¿ Quién podría ahora leer ilusionada una carta que diga “ te quiero” cada tres frases, y que se solace en el color de nuestro pelo y nuestros ojos, sin sentir náuseas por las cursilerías nacidas de un sentimiento eterno, que no duró ni un mes?
Todo eso estuvo bien mientras duró: nuestra vida es infinitamente más rica ahora, y nuestro cerebro, por suerte, está lleno de otras cosas mucho más edificantes.
Ya no estamos obsesionadas con “qué me pongo”, “cómo tengo el pelo” y si el hombre que nos gusta llamó o no llamó. Sabemos que no teemos qué ponernos, que el pelo ya no tiene remedio y que, si llama un hombre, es para avisar que llevemos el saco a la tintorería. ¿Qué caso tiene hacerse mala sangre?
El día a día nos enfrenta con desafíos mucho mayores: ahora ya no tenemos que calcular cuánto nos crecieron los pelos en las piernas y si es hora de depilarnos o no, sino calcular cuánto nos subió el colesterol, y si es hora de hacernos otra mamografía o no.
Y la que tiene hijos, ni siquiera tiene esa procupación , porque se olvida de todo.
Al recordar nuestra juventud, la sensación generalizada es la de haber perdido mucho tiempo en tonterías. Por autoprotección mental, tendemos a recordar más lo bueno y a borrar de nuestra memoria lo malo. Por eso nos creemos que todo tiempo pasado fue mejor.
Pero seamos honestas: de jóvenes éramos inseguras, retraídas, temerosas, no sabíamos la mitad de las cosas que sabemos ahora y – lo que es peor-¡ no teníamos ni la mitad de dinero que tenemos ahora! Porque si hay algo bueno en la adultez es que ya no tenemos que asaltar a nuestro padre como guerrilleras calculando el momento exacto en que le podemos sacar una moneda para el taxi de la vuelta.
De jóvenes le teníamos terror al sexo, y creíamos que en cada hombre que nos dirigía la palabra había un violador en potencia. Ahora que no le tememos al sexo, sabemos que en cada hombre que nos habla hay un fracaso en la cama.... ¡Y se nos acabaron los miedos! Mejor dicho, nos han cambiado de lugar. Ya no tememos que nos violen los desconocidos, ¡sino que tememos que no nos violen los conocidos!
Si se le pregunta a cualquier mujer de más de 40 si quisiera volver atrás en el tiempo, te dirá que no, que ahora se siente más plena y segura que nunca. Todas sabemos que hoy día, una mujer grande vive más libre ahora que hace treinta años atrás
Mi propia madre me dice “ Yo en verano salgo a la calle con pantaloncitos cortos y sudadera sin mangas...¡ Mi madre jamás podría haberlo hecho!” .
Mi abuela un día me dijo: “Yo salí a pasear con un novio sin que ninguna tía me acompañara de chaperona ...¡ Mi madre jamas podría haberlo hecho!”.
Y se dice que mi bisabuela dijo: “Yo un día rechacé en la cama a mi marido ...¡ Si mi madre lo hubiera hecho con su marido, yo nunca habría nacido para hacerlo!”
Si nuestras abuelas enviudaban, debían vestirse obligatoriamente de negro para toda la vida. Ahora es distinto: las viudas ya no deben vestirse de negro obligatoriamente. ¡Ahora somos todas las que debemos vestirnos de negro obligatoriamente para parecer más flacas y ahorrar jabón en polvo!
Las mujeres que podemos acceder a tener un auto sacamos el registro a los 16 años, cosa impensable hace treinta años atrás. Y desde que nos permiten fumar sin restricciones, tenemos el privilegio de poder morirnos de cáncer de pulmón igual que cualquier hombre, cosa inimaginable hace un siglo atrás. También tuvimos acceso al voto, como para que los hombres puedan compartir la culpa de los desastres que cometen los gobernantes electos.
Hay otros cambios, además .
Por ejemplo, el concepto de “abuela” cambió radicalmente.
Antes, una abuela era una anciana que tejía calceta con un chal de crochet, y un rodete gris en la nuca, que no salía nunca de su casa.
Ahora, una abuela es una señora rubia qué sólo visita a sus nietos si su hija está internada en terapia intensiva, porque la abuela nunca puede faltar a sus clases de yoga, francés, computación y cerámica. Las abuelas de hoy reemplazaron la tarde haciendo ñoquis por la tarde haciendo Tai Chi Chuan. Una abuela moderna está más informada que las agencias Reuters y Telam al mismo tiempo, se cuida la salud de tal manera que a su lado parecemos un caso enciclopédico de achaques.
Una abuela actual también es capaz de fundirte el microondas dejando una cuchara de metal dentro del puré a recalentar y de tirarte a la basura medio kilo de queso Roquefort creyendo que “el queso fresco se echó a perder”...Pero cuando le pedimos que se quede con los críos un día que nos falló la mucama, tiene que mirar su agenda para ver si se hace un hueco entre el taller de “Pintura sobre Seda” y antes de entrar a la conferencia sobre “Viajes por la India”.
- ¡Aterriza, mamá! ...¡Tu nieto tiene fiebre, yo tengo que trabajar!¿Y tú piensas irte a la India?
- Bueno, mañana no , pero quizás, algún día...
- ¿Con qué dinero?
- No sé , ya veremos ...Mi prima tiene un hijo que trabaja en Iberia, que tal vez me invite a viajar gratis.. La India es un país muy barato y hay comida vegetariana...¡Ideal para mi colesterol!

¿Qué tiene que ver la vida de tu madre con la de su propia madre, que no salía de la cocina más que para ir al mercado? ¿Qué tiene que ver su conciencia de la salud con la de tu abuela, para quien toda cura residía en “ recostarse un rato” y hacerse una tisana?
Es evidente que ahora las mujeres envejecemos mejor. Aunque a tu edad te parezca que a tu madre le vienen todos los achaques al mismo tiempo, y en tropel.
Lo que es bueno, ya que te pasas los 40 tan preocupada por la salud de tu madre, que te olvidas de tus propios achaques...¡lo que te hace sentir como una niña!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2229226678532495295?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2229226678532495295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2229226678532495295' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2229226678532495295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2229226678532495295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/viejos-son-los-trapos.html' title='Viejos son los trapos'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6447990970649075003</id><published>2008-09-08T20:26:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:27:11.034-07:00</updated><title type='text'>La edad de los por qué</title><content type='html'>LA EDAD DE LOS POR QUÉ



Dicen que los cuatro años es la Edad del Porqué.
 Pero si los cuatro años es “la Edad del Por qué” , los cuarenta son “la Edad de los Por qué no me pregunté antes Por Qué “:
¿ Por qué no me recibí nunca de odontóloga?
¿ Por qué perdí tantos años de mi juventud estudiando Odontología?
¿ Por qué tuve tantos hijos?
¿ Por qué no tuve hijos?
¿ Por qué tuve uno solo?
¿ Por qué me casé tan joven en vez de salir a divertirme?
¿ Por qué me casé tan tarde, en vez de perder tiempo con tantos idiotas?
¿ Por qué jamas paré de trabajar, en vez de dedicarme más tiempo a mí misma?
¿ Por qué no trabajé más, en vez de holgazanear tanto?
¿ Por qué no acepté esa beca en el exterior?
¿ Por qué no rechacé esa beca que me alejó de todos?

Como se puede apreciar, no existen decisiones 100% acertadas. Cabe pensar que de aquí a quince años nos preguntemos :
¿ Por qué no me eché una cana al aire cuando todavía tenía carnes firmes?
O peor:
¿ Por qué engañé a mi pobre marido con ese compañerito de yoga que para lo único que me sirvió fue para que mi marido se fuera en un crucero al Caribe con una rubia de 25 años?
Tengo una amiga que a los 40 dejó de culparse por haberse dedicado a trabajar en vez de cuidar a sus hijos , pensando: “Al menos jamas les voy a decir a mis hijos : “Dejé mi carrera por tu culpa”.
Otra, madre por primera vez a los 44, lejos de culparse haber demorado tanto la maternidad, empezó a pensar: “Lo bueno de tener un hijo a los 40 es que cuando yo sea una vieja él todavía va a ser tan joven como para empujarme la silla de ruedas”.
Otra que haciendo terapia descubrió que es muy inmadura para su edad, me decía orgullosa: “ Seré inmadura...¡pero tengo presbicia y no leo nada que esté a menos de un metro de distancia!”
Las mujeres que dejaron a sus hijos solos para ir a trabajar tienen hijos que les reprochan no haber estado todo el día en casa para ellos .
Pero las que dejaron de trabajar para quedarse con sus hijos, tienen hijos que les reprochan no haber ido a trabajar en vez de asfixiarlos con su presencia perpetua.
Este es buen momento para verle la parte positiva a las cosas y darse los gustos.
Es que sentimos que es la última oportunidad, y que lo que no empecemos ya , luego será cada vez más difícil de emprender, especialmente la carrera de física nuclear especializada en radioisótopos o la de tenista profesional transexual.
Según George Bernard Shaw - “ Hay dos tragedias en la vida : una es no cumplir con los deseos , y la otra es cumplirlos”. Eso también es cierto.
Si una no se da los gustos, está insatisfecha. Pero si se los da todos, también. 
Los seres humanos siempre estamos deseando algo : cuando hay sol, que llueva y cuando llueve, que salga el sol.
Cuando estamos solas, queremos un novio.
Cuando estamos de novias, queremos casarnos.
Cuando estamos casadas, queremos que él se vaya a pescar tres días a Bahía Blanca.
Cuando vuelve del viaje, queremos un bebé.
Cuando tenemos uno, queremos un hermanito.
Cuando lo tenemos, queremos una niñera tiempo completo que se encargue de ellos. Cuando el bebé llora, queremos que aprenda a hablar.
Cuando habla, le decimos: “¡Cállate la boca!”.
Cuando gatea, queremos que camine.
Cuando camujer, queremos que se quede quieto.
Cuando se independiza, queremos otro bebé.
Cuando tenemos otro, queremos que nos aten las Trompas de Falopio con doble nudo marinero.
Cuando son chicos, queremos que crezcan.
Cuando crecieron, queremos que maduren.
Cuando maduran, queremos que trabajen .
Cuando trabajan, queremos que nos visiten.
Cuando nos visitan, queremos que se vayan para poder limpiar.
Cuando limpiamos, queremos vacaciones.
Y cuando tenemos las vacaciones, queremos volver a casa porque el colchón del hotel es duro y la calefacción no funciona.
Lo más injusto de todo es que,  justo cuando una está en la flor de la vida , más plena que nunca, es el momento en que se da cuenta de que la vida no es eterna.
Pero esa consciencia nos sirve para darnos cuenta de que hay que vivir el “aquí y ahora”. Aunque a veces el “aquí y ahora” se torne algo espantoso, especialmente si “aquí y ahora” una enorme cucaracha se está trepando a la cama mientras estás leyendo este libro, en cuyo caso más vale vivir el “allá y después”.
Mi más espantoso “aquí y ahora” pasó un día que mi hija me dijo : 
-         Mamá...¡mete adentro la panza!
-         No puedo ...- le dije - ¡ Es así!
Carl Gustav Jung decía que entre los 35 y los 40 se produce una modificación de la psiquis. Tal vez sea la que incluye el arte de aguantar la respiración durante media hora para entrar la panza delante de su hija, con tal de que ésta no te critique.
Una amiga me comentó: “A los 40 dejé de perder tiempo obsesionándome con todo lo que nunca voy a ser -por ejemplo, una flaca atlética-, y empecé a prestarle atención a lo que sí puedo ser: una gorda cansada” Bueno, tal vez no es el ejemplo más alentador, pero al menos es un valioso ejemplo de autoconocimiento.
Hay un precioso librito norteamericano que se llama “ The Velveteen Rabbit” (“El Conejo de Terciopelo”). En el mismo, el conejito se encuentra con un caballo. El conejito no sabe nada de la vida, pero el caballo sí. Entonces el conejito inocente le pregunta al caballo sabio:
-         ¿Qué es ser real?
Y el caballo responde :
-         No cualquiera puede ser real . Pero en la vida, cuando llega el momento en que eres real ya has perdido el pelo, te arrugas y estás gastado. Pero no importa , porque cuando eres real no puedes ser feo, excepto para aquellos que no comprenden.
Tal vez este es el momento en que empezamos a ser menos bellas, pero más reales.
Y lo mejor es que sólo seremos feas para aquellos que no comprendan lo que es tener 40 años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6447990970649075003?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6447990970649075003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6447990970649075003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6447990970649075003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6447990970649075003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/la-edad-de-los-por-qu.html' title='La edad de los por qué'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-3574695896143106445</id><published>2008-09-08T20:25:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:26:13.589-07:00</updated><title type='text'>¡Cuarenta veces  cierto que cumples  40!</title><content type='html'>CUARENTA VECES REAL

Cuando soñamos, nunca tenemos 40 años.
Cuando tengo la suerte de recordar mi sueño al despertarme, y me veo en él como protagonista de mis propios sueños y pesadillas nocturnas, siempre aparezco delgada y juvenil, llevando alegres vestidos estivales, de los que doné a la iglesia hace veinte años.
En mis sueños hago cosas que hace siglos dejé de hacer: trepo montañas, patino en el hielo, esquío en la montaña y soy capaz de nadar con un estilo nada despreciable.
Pero al despertar, me doy cuenta de que en la vida real apenas si me dan las energías para limpiar el lavabo, pasar el trapo por los pisos y planchar la ropa.
No importa, de todos modos... ¿ quién tienen ganas de nadar?
Sin embargo, las mujeres de 40 sufrimos severos ataques de autoexigencia  extrema. Nos obligamos a ser las mejores madres, esposas, profesionales y amas de casa. Queremos controlar el contenido de la heladera, del lavarropas, del horno, del interior del estómago e intestinos de nuestros hijos, y del contenido del cerebro de toda la familia. Queremos mantener el control de todo lo que pasa en el trabajo y en nuestro hogar. Queremos demostrarnos a nosotras mismas y a todo el mundo que podemos hacer todo, y además, crecer como personas. Y es así como a esta edad empezamos a llenar las aulas de cantidad de cursos de jardinería,  porcelana fría, macramé, náutica y carpintería que se nos cruza, además de clases de idiomas, arpa, danzas árabes, Tai Chi Chuán  y laúd.
¿Conclusión? Llegamos tarde a todas las clases, olvidamos los materiales  y hasta olvidamos qué día nos tocaba ir el arpa china.
Nos sumergimos en responsabilidades infinitas y para cualquier otra persona que no sea otra ocupadísima mujer de 40 años, nadie logra entender cómo llevamos a cabo todo eso en el corto lapso de las 24 horas que dura un día. .
 ¿En qué se nos va esta década a las mujeres de 40? 
Mejor, planteemos la pregunta al revés:
¿Quién puede abrir cada puerta  y alcantarilla de la casa a una cuadrilla antiplagas que nos debe fumigar todo, justo a la hora en que todos partes a la escuela o el trabajo?
¿ Qué chaval de 11 años puede pedir turno con el ortodoncista y no olvidar que martes y jueves tienen básquetbol y que los lunes y viernes tiene inglés?
¿ Qué abuela de 78 años puede ir al kinésiologo  que le da un turno nocturno en su consulta en un barrio donde no pasan autobuses?
¿ Qué marido puede llevar a la ginecóloga juvenil a una hija de 14 años que se queja de escozores vaginales?
¿ Qué hijo de 15 años puede tender la mesa, servir los sandwiches y recibir a los 25 chavales que llegan a casa a festejar el cumpleaños de su hermano menor?
¿ Qué hermano de tu hijo menor puede conseguir para mañana sin falta tres metros de cinta roja,  diez plumas blancas y cuatro pelotas de poliestireno para un trabajo escolar?
¿ Qué otro miembro de la familia puede explicarle al técnico que viene a reparar el lavarropas el sonido extraño hace el tambor del lavarropas en el proceso de centrifugado?
¿ Qué otro habitante de tu hogar le puede explicar al electricista cuál es el problema con el portero eléctrico, que suena pero no abre la puerta?
¿ Quién de la casa le puede explicar al veterinario los síntomas extraños de tu perro, que sufre alergias varias?
¿ Qué marido puede encontrar solo el destornillador para reparar el timbre de la entrada?
¿ Qué miembro de  la familia puede ir a la escuela a escuchar otra vez a la maestra de tu hijo diciendo “ Su hijo es capaz, lo que pasa es vago?”
¿ Qué  tío o tía se  sentaría junto a tu hijo para  ayudarlo a terminar la monografía sobre las obras de Homero?
¿ Qué padre se animaría a apagar el televisor luego de que sus hijos hayan pasado cinco horas paralizados delante del aparato?
¿ Qué vecina puede adivinar que tu hija mayor sólo quiere pastel de fresas para su cumpleaños, exactamente ese tipo de pastel que haces tú?
Tu propia vida es la prioridad numero uno, claro.
Pero a veces no hay nadie más que ti para hacerse  cargo de mantener la integridad de la casa y el bienestar de cada uno de los miembros de la familia.
Entonces tu propio bienestar pasa a ser la prioridad cinco mil uno.
Claro que puedes mandar todo al cuerno y decirte: “ ¡Que se arreglen sin mí!”.
Pero si lo haces, seguramente llegarás a casa para encontrar un perro que se rasca desesperado, 25 párvulos intoxicados por la fumigación,  una nota de un técnico que dice “ No reparé el lavarropa porque nadie sabe qué es lo que tiene”, un timbre que no anda porque tu marido no encontró ni un destornillador, un par de hijos idiotizados por una sobredosis de televisión, una hija llorando porque nadie le hizo pastel de fresa para su cumpleaños y además sufre tiene una terrible comezón genital, y un contestador telefónico que arde en llamadas de la maestra citándote para quejarse de tu hijo,  de tu madre ofendida porque no la llevaste al kinesiólogo, y de los profesores de inglés y de básquet diciendo qué pasa con tu hijo que no va a las clases... cuando tampoco el chaval tampoco recordó ir al ortodencista.
Esa es la vida real. Pero a los 40, las vicisitudes de la vida real también se multiplican por 40. Porque seguramente tienen algún padre con achaques, hijos grandes rebeldes, hijos pequeños dependientes, y un marido achacoso, rebelde y dependiente.
La fórmula para sobrellevar los 40 con placidez y  responsabilidad es ir entrenando a la familia para que puedan hacer solos la mayor cantidad de tareas posibles.
Tampoco puedes hacerte cargo de todo, porque si te estresas y nadie puede contar contigo...¿cómo sobrevivirán todos?
Tómate tu tiempo y, cada tanto, date permisos para relajarte.
Hay algunas cosas muy buenas que sólo suceden a esta edad.
Por ejemplo, cuando una tiene 15 años y pasa el día entero sin salir de la cama, es síntoma de  enfermedad.
Cuando una tienen 20 años y pasa el día entero sin salir de la cama, es síntoma de depresión.
Cuando una  tiene 70  y pasa el día entero sin salir de la cama, es síntoma de reumatismo.
Pero cuando una  tiene 40  y pasa el día entero sin salir de la cama...¡ es síntoma de que se tomó un merecido respiro y que sabe disfrutar de la vida!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-3574695896143106445?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/3574695896143106445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=3574695896143106445' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3574695896143106445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3574695896143106445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/cuarenta-veces-cierto-que-cumples-40.html' title='¡Cuarenta veces  cierto que cumples  40!'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5070709308022889858</id><published>2008-09-08T20:23:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:25:08.330-07:00</updated><title type='text'>La vida empieza a los 40</title><content type='html'>&lt;em&gt;
Mejor un mordisco a los cuarenta de la amarga corteza de la Verdad,  que el vino caliente de la ilusión que tragábamos sin saborear a los veinte.
James Russell Lowell ( 1898)
&lt;/em&gt; 
A veces, después de los 40 cambiamos tanto que nos cuesta reconocernos con respecto a lo que éramos en nuestra juventud. El escritor Juan José Saer dice en “ Lugar” : “Con tantos cambios súbitos o graduales, podemos descubrir que un desconocido, admirable, repelente o curioso- para el caso es lo mismo- ha usurpado el lugar del que creíamos ser.”
Hay gente que tarda más en crecer.
Woodsworth, Ibsen, Einstein, Linneo, Darwin, Tiziano, Joseph Conrad, Pierre Curie, Herbert Hoover fueron todos fracasos escolares, y los consideraron idiotas en sus años de juventud, para florecer después de los 40.
Walter Pirkin , autor de “ La vida comienza a los 40” afirma que “a los 40, la mayoría de la gente no ha llegado a conocerse plenamente a sí misma. Los más capaces obtienen poder y comprensión propios. Pero aún para estos últimos, la cumbre más alta de sus obras está todavía a siete años de distancia.” O sea que, en realidad, la vida empieza a los 47, lo que nos aumenta la chance de pasarla mejor más tarde.
Cumplir 40, lejos de representar el fin de la juventud, para muchos significa un principio.
A los 40 años, en 1978, Janet Guthrie fue la primer mujer compitiendo en la carrera automovilística Indy 500, saliendo novena y venciendo a varios prestigiosos pilotos varones.
A los 40, en 1998, Cristina Suárez se recibió de enfermera. Nunca ejerció, pero...¿ qué importa?
A los 40, en 1903, Henry Ford creó la Ford Motor Company .
A los 42, en 1807, Robert Fulton inventó la máquina a vapor .
A los 44, en 1776, George Washington ganó la independencia de Estados Unidos .
A los 44, en 1891, Thomas Alva Edison , inventó la primer cámara de cine .
A los 44, en 1924, Nellie Ross fue la primer gobernadora de Estados Unidos, siendo jefa del estado de Wyoming. A los 53 ella fue la primer directora de la Casa de la Moneda de Estados Unidos.
A los 44, en 1997, Roberta Peñafiel salió a andar en rollers..¡y sólo se cayó tres veces!
A los 44, Johann Sebastian Bach escribió “ La Pasión  según San Mateo”
A los 45, en 1911, Marie Curie ganó dos veces el premio Nobel por sus descubrimientos en radiología y química .
A los 45, en 1926, la americana Eleanora Sears, caminó de Boston a Providence, en 10 horas de trayecto.
A los 46, en 1995, Susana Chávez...¡leyó el periódico sin anteojos!.
A los 46, Wagner compuso su ópera “ Trsitán e Isolda”, y a los 69 compuso “Parsifal”.
A los 46, en 1610, Galileo Galilei descubrió los cuatro satélites de Júpiter.
A los 47, Concepción Pérez descubrió que le entraban los jeans del año pasado.
A los 49 , en 1884, Mark Twain publicó “ Las Aventuras de Huckleberry Finn”.
A los 50 en 1844 Samuel Morse envió el primer mensaje en código Morse .
A los 50, Teresa Gámez  envió su primer correo electrónico mail sin ayuda.
A los 50, en 1859, Charles Darwin publicó “El Origen de las Especies”.
A los 50, en 2001, Clarisa Raymúndez ordenó los tarritos de especias por orden alfabético, sin usar lupa para leer las etiquetas.
A los 51, en 1534, Martín Lutero tradujo el Viejo Testamento al alemán .
A los 51, en 2001 , Elisa Formento tradujo al castellano lo que le dijo su hija adolescente.
A los 51 , en 1918, Madame C. J. Walker, inventora y fabricantes de productos capilares, se convirtió en la primera mujer negra y millonaria con ventas anuales de $250,000.
A los 52, en 1871, Mary Ann Evans, conocida como George Eliot, publicó “Middlemarch” su major novela.
A los 52 , en 1872 Susan B. Anthony fue la primer mujer en votar en una elección norteamericana.
A los 53, en 1456, Johann Gutenberg publicó el primer libro hecho en imprenta..
 A los 53 años en 1909 , el Almirante Robert Peary llegó al Polo Norte..
A los 54 Leonardo da Vinci pintó la La Gioconda.
A los 54, Marta Pantoja se pintó los ojos sin meterse el lápiz en el ojo.
A los 56 años en 1959, Glenna Collett Vare venció el Campeonato de Golf del Estados de Rhode Island , 37 años después de haberlo ganado la primera vez.
A los 57 , en 1742, Haendel dirigió por primera vez su  concierto “ El Mesías” .
A los 57 , en 1889, Alexander Gustav Eiffel hizo la torre que representa a París.
A los 57 , en 1983, Teresa Márquez hizo sola una torre de panqueques.
A los 60, en 1920, Carrie Chapman Catt fundó la National League of Women Voters.
A los 60, en 1939 Albert Einstein le envió una carta al presidente Roosevelt advirtiendo del peligro de  usar  energía atómica en guerra.
A los 60, la mujer de Einstein se dio cuenta de que su marido le robó todas las ideas. 
A los 60, Julie Andrews estrena la versión teatral de “ Victor, Victoria” .
A los 61, Marta Echevarría estreno su primer pa de lentes bifocales.
A los 62 en 1885, Louis Pasteur dio la primer vacuna antirrábica.
A los 62, Estela Suárez se dio la primer vacuna antigripal para  la tercera edad.
A los 62, en 1969, John Wayne ganó un Oscar .
A los 62, la actriz Carol Burnett estrenó “ Luna sobre Búfalo”
A los 63, la esposa de John Wayne echó a su marido de la casa a patadas.
A los 64 en 1940, Winston Churchill asumió como Primer Ministro de Gran Bretaña.
A los 65, en 1997, Rosaura Martínez asumió que se le cayeron las tetas.
A los 67, Haendel compuso su “Mesías”.
A los 68, la Silvina Pérez se descompuso y no se quejó .
A los 68, en 1966 Lillian Carter, madre de Jimmy Carter, se fue a trabajar como misionera de los Cuerpos de Paz a Bombay, India , durante dos años .
A los 69, en 1967, Analía Brusca dice que se va a trabajar a La Paz, Bolivia, para escapar de  su novio argelino.
A los 70, la bailarina argentina María Fux lidera su escuela de danzaterapia.
A los 72, el pintor español Goya  hizo treinta y tres grabados de extraordinaria belleza.
A los 73, una discípula de Goya supo que si no posaba como La Maja Desnuda no la hubiera conocido ni Magoya.
A los 73, en 1981, Rex Harrison hizo un tour de un año con “Mi bella Dama “. La actriz Cathleen Nesbitt a los 92 años, hizo el papel de su madre.
A los 73, la siciliana Angela Paoletti le tejió un pulóver con tres mangas a su hijo .
A los 73 años, en 2001, la argentina Carolina Molinari fue quinta en el ranking mundial de velocistas veteranos, y logró tres récords en 100 metros llanos, 200 metros y salto en alto en los Juegos Sudamericanos.
A los 74 años, Carol Channing estrenó “ Hello Dolly!”
A los 74 años, en 1981, Katharine Hepburn trabajó en  “La Laguna Dorada”.
A los 75 años, en 1954, Elizabeth Arden, fundadora de la empresa cosmética, se paraba de cabeza en sus clases de yoga .
A los 76, en 1942, H. G. Wells se recibió de Doctor en la Universidad de Londres.
A los 77 , en 1999, Juan Cerrutti recibió una carta documento instándolo a pagar las expensas.
A los 80, en 1940, la pintora naif Grandma Moses, hizo su primera exposición de pintura individual, y seguió pintando durante  otros veinte años.
A los 80, el actor George Burns ganó el Oscar  por la película “ The Sunchine Boys” .
A los 81, Goethe treminó de escribir su novela “ Fausto”.
A los 82, León Tolstoy escribió su novela “ No puedo callar”.
A los 82, Winston Churchill escribió su libro “ Historia de los pueblos angloparlantes” .
A los 83 en 1789, Benjamín Franklin inventó los lentes bifocales.
A los 83, en 2001, Josefa Pérez, de Costa Rica, perdió los lentes que inventó Franklin.
A los 85, Cocó Chanel fue presidenta de la casa de alta costura que lleva su nombre.
A los 88, Konrad Adenauer fuie elegido canciller de Alemania.
A los 88 , Michelángelo diseñó la iglesia Santa María degli Angeli en Roma.
A los 88 el violoncelista Pablo Casals estaba de gira por todo el mundo.
A los 89, Arthur Rubinstein dirigió un impresionante concierto en el Carnegie Hall de Nueva York .
A los 89, Albert Schweizer dirigía un hospital en Africa.
A los 90 , en 1977 , Georgia O'Keeffe siguió pintando enormes cuadros de flores eróticas.
A los 91, Adolf Zukor era director general de la Paramount Pictures .
A los 93, George Bernard Shaw escribió la obra teatral  “Fábulas Exageradas”
A los 94, la alpinista Grace Mc Fadden llegó a una de las cimas del Himalaya .
A los 95, María Ibarreta llegó al baño sin ayuda.
A los 96, en 1993, el inglés Stanley Wood voló en su avión Piper Cherokee.
A los 97, en 1976, Sir Robert Mayer hizo una gira por Estados Unidos con la Orquesta Sinfónica de Londres fundada por él 25 años atrás .
A los 98, en 1976, Dimitri Yordanidis logró completar una maratón en Atenas.
A los 99 , en 1997, la asturiana Rita Alvarez logró encontrar la otra pantufla sin ayuda.
A los 100 años, en 1994, la japonesa Ichijiro Araya trepó el monte Fuji.
A los 101, Justiniano Pérez, logró trepó a la cama de su asilo de ancianos.
A los 102, en 1971, la inglesa Alice Pollock publicó su primer libro “Retrato de mi juventud victoriana” .
A los 102, en 1991, la australiana Minnie Munro se casó con un hombre de la edad de su hijo: Dudley Reid, de 83 años.
A los 109, Filomena Yánez se divorció de su marido diciendo que no lo hizo antes porque esperó que los chicos se murieran.
A los 116, en 1981, Shigechiyo Izumi, recibió la visita del Primer Ministro de Japón
A los 117, en 1997, Ernesto Quispe, de Bolivia, se deprimió en el funeral de su último nieto, fallecido a la temprana edad de 76 años.
A los 123, en 1999, la francesa Jeanne Louise Clement, sopló todas esas velitas con su casa abarrotada de periodistas de todo el mundo, que la aplaudían...¡ por estar viva!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5070709308022889858?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5070709308022889858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5070709308022889858' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5070709308022889858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5070709308022889858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/la-vida-empieza-los-40.html' title='La vida empieza a los 40'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-7987212935506094883</id><published>2008-09-08T20:22:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:23:48.410-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 2 : Poniendo el cuerpo</title><content type='html'>&lt;em&gt;

La edad más fascinante de las mujeres es entre los 35 y los 40 años, cuando ya ganaron algunas carreras y saben apaciguarse. Y ya que pocas mujeres confiesan pasar los 40, la máxima fascinación puede continuar indefinidamente .
Christian Dior (1955)

Hace tres años tenía cuarenta ..¡.Oh , dije cuarenta! ¡Se me escapó!! De pronto siento como si me hubieran descubierto luego de que me quité toda la ropa... – BetteDavis&lt;/em&gt; 

LAS ARRUGADAS NO ARRUGAN


La periodista Rosa Montero – sí otra vez ella...¡pero es muy ilustrativa!- contó que durante toda su juventud estuvo enamorada del Beatle Paul Mc Cartney . Como cronista del diario español “El País”, le tocó entrevistar a personalidades de todo el mundo, pero ninguna le impactó más que la que le realizó a su adorado Paul en su granja de Surrey, Inglaterra.
¿Por qué quedço tan impactada? ¿ Porque el Beatle le cantó “Yesterday” bajito coin su guitarra , y  “All Together” a voz en cuello en su piano de cola?
No: lo que le impactó fue ver cómo los años le habían pasado por encima a su bello ídolo de la juventud:“Su cara estaba terriblemente envejecida. Pero no estaba arrugada, hundida ni ajada, como les pasa a otra gente.La cara de Paul McCartney se había derretido como una máscara de cera. Fue impresionante. Para mí fue como verme en un espejo, porque lo que los años habían hecho en él, seguramente lo habían hecho también en mí, solo que de verme todos los días, yo no me había dado cienta”, dijo la cronista .
Es que el paso del tiempo siempre es más evidente en los otros que en una misma, que no percibe los cambios, ya que todos los días se mira al espejo.
 Un famoso dibujante humorístico del New York Times, Al Hirschfeld, que hacía caricaturas de los más notables actrices y actores, nunca fue muy querido en el medio artístico, porque nadie se reía del retrato propio: “Está obsesionado con mi mandíbula”, “Yo no tengo ese cuello”, “¿Porqué me hizo los ojos así?”, decían Catherine Hepburn, Carol Channing, Lucille Ball y tantos otros actores famosos. Es que a todos nos cuesta reconocer nuestra propia imagen en una foto , en un retrato y hasta en el espejo mismo. Los pintores de retratos saben bien que si no mejoran la imagen de la vida real, el retratado no les va a comprar el cuadro. Nadie aguanta ver que el tiempo nos tira la cara abajo. Por eso, cada vez que nos acercamos a un espejo, las mujeres sabemos bien qué mueca determinada nos favorece haciéndonos un “lifting” instantáneo. También sabemos  poner la misma cara cada vez que nos apuntan amenazadoramente con una cámara de fotos. Tal vez nos creamos bellas en los espejos y los vidrios de vidrieras , y sigamos saliendo muy  bien en las fotos. El espanto nos asalta cuando de golpe nos vemos reflejadas cuando menos lo esperamos, sobre una bandeja de plata, en el costado de una alacena de aluminio, en una puerta que se cierra sin que hubiéramos visto que tenía un espejo del otro lado.
“¿ Así de vieja estoy?”, pensamos en un nanosegundo de espanto, que es el tiempo que tardamos en arreglarnos la cara con nuestra “mueca-lifting” que nos saca diez años: estiramos el cuello, alzamos la frente, ponemos los labios en trompa hacia fuera, abrimos bien los ojos sin alzar las cejas ( porque se nos arrugaría la frente) y ...¡Bingo! ¿ Quién dijo que tenemos 40?
 Podemos pasar más de veinte años de gloria creyendo que la verdadera cara nuestra  es esa que “ponemos “ ante el espejo. Hasta que un día entramos a un baño de mujeres a la salida del cine, y lo vemos lleno de mujeres de más de  40, poniendo esa “mueca lifting”: cogote estirado, labios  en trompa y ojos desorbitados, que pensábamos que era nuestra creación exclusiva.
Si un hombre entrara a los aseos femeninos en ese momento, huiría despavorido ante todas las tropitas estiradas que se miran al espejo con ojos de huevo duro.
Y nos damos cuenta de que todas creemos estar engañando a todos, ...¡pero nadie engaña a nadie!

La confirmación de esto nos  llega cuando nuestra hija menor nos hace pasar un calor de verano al subir con ella a un elevador con espejo y lleno de gente seria. Es en esos momentos de silencio sepulcral , cuando mi hija me dice a los gritos:

-         Mamá, ¿Por qué pones esa cara de mirarte al espejo cada vez que entras a un elevador?
¡ Pon tu cara normal!

“ Porque es la cara con la que menos me odio al verme”, quisiera decirle una a la hija que le rompe las ilusiones de belleza instantánea. Pero en vez de hablar, le tapamos la boca y nos escapamos en el segundo piso, para esperar el próximo elevador quer nos lleve al séptimo,  rogando no volver a cruzarnos con ninguno de los demás pasajeros del elevador que la escucharon.... ¡Jamás en la vida!




VENAS QUE ENVENENAN 


De jóvenes pensamos que siempre estaremos iguales y que, llegado el momento, todo tendrá solución con un poco de tintura y maquillaje.Lo que una no sabe a los 20 años es que ningún cambio sucede en el cuerpo como una lo supone. La edad no es un asunto de arrugas y canas, sino que el tiempo nos deja su impronta de maneras mucho más sutiles.
Yo tenía veinte años cuando fui a cenar a un restaurante con una amiga. Entonces descubrí, en una discreta mesa del fondo, al marido cincuentón de una vecina agarradito de la mano con una joven morocha desconocida.
Cuando mi amiga ( un poco más grande y experta que yo) los miró, me dijo:
-         ¡Pero ese hombre le mete los cuernos a tu vecina con una vieja!
-         ¿De qué vieja me hablas, si la morocha es espectacular?
-         ¿La que está con él? ¡Es una mujer de más de 40 años!
-         ¿Cómo lo sabes ? – le pregunté
      -    Mírale las manos: ¡las tiene llenas de venas!
Ese fue el primer registro que tuve del cambio de los sutiles cambios del cuerpo con la edad. ¿A qué chica de 20 se le puede ocurrir que en cierto momento de la vida la edad se delata con manos venosas?
Desde entonces empecé a mirarle las venas a todo el mundo, creyendo que eran el único marcador cronológico que revela la verdadera edad de la gente. Es increíble que los cirujanos plásticos digan que son capaces de sacarte años de cualquier parte, pero no haya ni uno que se dedique a rejuvenecerte sacándote venas. ¿De qué sirve hacerse un lifting total, si siempre habrá alguien diciendo “Tu cara es de  25, ¡pero mira las venas que tienes en las manos!”?
En un empleo que tuve, me obligaban año tras año a hacer un análisis médico completo obligatorio a cargo de la empresa. Durante más de una década, fui al mismo consultorio donde el mismo enfermero de bigotes me sacaba sangre del mismo brazo. Todos los años el enfermero se quejaba de que mis venas eran difíciles de hallar, porque casi no las veía. Un buen día el mismo señor, cuando estaba a punto de clavarme la aguja en el antebrazo para sacarme sangre, exclamó entusiasta: “¡ Pero mira qué venas te han salido!” Nunca supo cómo me amargó el día: salí pensando que ya era una decrépita anciana. Tardé años en darme cuenta de que lo que menos le miran los hombres a las mujeres son las venas. ¡Con tantas otras cosa interesantes que hay para verles!
Pero las que nos acercamos a los 40 nos obsesionamos con esas tonterías, creyendo que cualquier cosa nos delata la edad.
Si un solo hombre nos dice algo sobre el cuello, pensamos que todos los hombres del mundo les miran el cuello a las mujeres, cuando no es así.
Conocí una mujer que a los 40 se hizo operó la piel de los codos, diciendo que tenía una piel sobrante muy fea : “ Dice mi marido que mis codos parecen dos ciruelas pasas ”. A ella le molestaba que su marido se burlara de sus codos, entonces prefirió lucir dos cicatrices en forma de líneas oscuras en vez de codos fláccidos. Obviamente, ese matrimonio no duró mucho: si un hombre se fija en tus codos, no le queda tiempo en fijarse en tu alma. Después de divorciarse, ella supo que había vivido con el único hombre del planeta que se fijaba en los codos de una mujer. Por desgracia, jamás encontró a otro que apreciara la diferencia y le dijera : “¡Qué codos tan tersos tienes!”
Las mujeres creemos que la gente nos está mirando con lupa.Pero somos nosostras mismas las que nos miramos con microscopio .
Sólo nosotras los notamos los cambios milimétricos que un día percibimos de golpe todos juntos y tanto nos acomplejan, Porque los hombres no se fijan en esas cosas. Los hombres no detectan la celulitis, ni las canas, ni las arrugas.
Los hombres sólo detectan dos cosas:
a)      tetas grandes
b)      buen culo
Si tienes estas dos cosas, estás a salvo. Y si no, tendrás que usar faldas muy cortas y escotes bajos que muestren ...lo que no tienes.
Lo peor que nos pasar es llegar a los 40 con buenas piernas y buen culo...y que las minifaldas hayan pasado de moda. Momento de decisión: “¿Salgo sexy, pero pasada de moda, o elegante pero tapada como una mujer talibana?”
Cierto día una amiga mía se estaba probando una minifalda nueva frente al espejo de su habitación mientras su marido miraba un partido de fútbol tumbado en la cama. De pronto, ella descubrió con horror unas incipientes venitas varicosas al costado de los muslos, que no había visto nunca antes. Pegó un grito que sobresaltó al marido:
            - ¿Qué te pasa? – preguntó él
            - ¡Dios mío! ¡Tengo las piernas azules de tantas várices!
-         No te preocupes, cariño ... - le dijo el marido- ¡El azul va con todo!
Así son los hombres. Por eso debes saber que las venas en las manos, los codos arrugados y las venitas en los muslos son cosas que solo tu ves y a nadie más le importan. Mucho menos , a los hombres. Sólo tu sabes que tienes 40. Para ellos, mientras tengas buenas tetas y buen culo,  que tengas 20 o 60, da igual. Cuando se siente atraído, ningún hombre saca la calculadora para saber si le vas o no. Le vas o no le vas, así de simple,  tengas la edad que tengas. .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-7987212935506094883?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/7987212935506094883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=7987212935506094883' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7987212935506094883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7987212935506094883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/captulo-2-poniendo-el-cuerpo.html' title='Capítulo 2 : Poniendo el cuerpo'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-3846054475872072932</id><published>2008-09-08T20:21:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:22:16.837-07:00</updated><title type='text'>Cara de goma</title><content type='html'>Antes, una se levantaba y se acostaba con la misma cara, y esa era la cara que llevaba todos los días, todo el día.
A los 40, nuestras caras parecen de plastilina. Cambian según la hora del día, según cómo nos sentimos, según cómo dormimos la noche anterior.
En esta etapa de la vida nos pasa que al mostrar fotos de las vacaciones, la gente nos pregunta : “ ¿Y esta quién es?”, señalando nuestra propia imagen . ¿Cómo puede ser? ¿ Nos sacamos la foto hace tres meses y ya estamos irreconocibles? ¡El smog de la ciudad hace estragos! En esta edad nos cuesta identificarnos con nuestra propia imagen: ¿ Por qué si los hombres a la mañana despiertan  con la misma cara , la noche estropea solamente los rostros de las mujeres? ¿Qué pasa? ¿Todos los espejos funcionan mal? ¿Están descompuestos, distorsionados o fuera de foco? ¿Qué cara tenemos realmente? ¿La de la mañana o la de la noche? ¡Menuda crisis de identidad nos toca vivir!
Porque además nos pasa que tenemos tanto pavor de que nos vengan las arrugas todas juntas, que nos hacemos mala sangre a cuenta.O sea que las mujeres de 40 nos vemos a nosotras mismas mucho peor de lo que nos ven los demás porque nos pasamos buena parte del día vigilando “qué se nos cayó hoy”, “qué arruga nueva tenemos”o “cuánto más nos cuelga la papada”.No sea cosa que la vejez nos ataque por sorpresa, y nos levantemos una mañana viendo que hay una vieja en el espejo.
Las mujeres somos despiadadas con nosotras mismas, y no nos perdonamos caer en las generales de la ley, que incluye el proceso de envejecer. ¡Que envejezcan los hombres, los monos, los caballos y los elefantes, pero no las mujeres! ¡La hembra de la especie humana que debe ser siempre joven y bella!
Es un trabajo enorme acostumbrarnos a nuestra propia cara
Pero al cumplir 40, que es justo cuando empezábamos a acostumbrarnos a nuestra cara...¡justo la cara nos cambia y tenemos que empezar de nuevo el proceso de acostumbramiento!
¿Será un invento de la naturaleza para que nos aburramos de tener siempre el mismo aspecto?
¿Será un truco para indicarte que tu vida tiene que cambiar para hacer juego con tu cara cambiada?
Hay días en que al levantarnos vemos en el espejo del botiquín del baño a una vieja de 70. Al rato, en las vidrieras vemos reflejada  la cara agotada de  una mujer de 50. En el espejo retrovisor del auto nos vemos como un calco de nuestra  madre. En el espejo de la peluquería vemos la cara de nuestro abuelo. En el espejito de mano vemos los ojos de una quinceañera . Y en el espejo de la recepción de casa, a la noche, vemos la cara de la abuela de Drácula después de un ataque feroz de hepatitis...
¿No es como para volverse loca, con tanto cambio de identidad? ¿ Nunca más vamos a ver la cara que teníamos siempre a los 20, la reconocible cara de UNA MISMA?
Una amiga me contó que un día se miró al espejo y se asustó al ver que tenía algo pegado en la cara . Se miró más de cerca, y ese “ algo” eran ...¡ flamantes patas de gallo que nunca había visto antes ! El mismo día pidió hora con el dermatólogo y con el oculista. Los dos le amargaron el día diciéndole : “ ¿Qué quiere? ¡Es la edad!”
Hay veces que una quiere estar espléndida para una reunión especial .
Las reuniones lindas son las reuniones en que la gente está contenta.
La gente contenta sonríe.
Si una sonríe, se arruga.
Si se arruga, ya no está linda.
Si no está linda, se amarga la noche.
 Ergo, a los 40 no existen más las reuniones lindas en las que una se sienta feliz.
Si a una le cuentan chistes y no se ríe para estar bella y sin arrugas, los demás piensan que una es un plomo total.
Ergo, no la invitan más a ninguna reunión.
¿ Resultados?
Nos quedamos solas en casa. Aburridas pero BELLAS.
Ahora bien, ¿ Es negocio que los demás comenten: “ Oye, a esa amiga bellísima que tiene 40 pero parece de 30, no la invites más porque es un pelmazo”? ¿ O más bien sería un atentado a la dignidad que dijeran lo contrario: “ Volvamos a invitar a esa vieja divertida que estaba el otro día, que tiene toda la onda  y  todas las arrugas” ?
Si lo pensamos detenidamente, una mujer de 40 está en una edad en la que no puede arriesgar encontrarse con nadie a pleno sol, porque mirara el sol la obliga a llenarse de arrugas. Y tampoco puede arriesgar divertirse un rato, porque si divierte, se arruga.
Entonces, ¿ Cuál es la fórmula de la eterna belleza y juventud?
¿ Estar aburrida en la oscuridad?
Una amiga mía, bella pero arrugada , dice que a ella sus arrugas no la conflictúan porque son producto “de la risa y el sol”.Pero si un joven atractivo de 30 años te sigue por la calle piropeándote, hasta el momento en que se te acerca, y cuando te ve arrugas se va ...
¿ Puedes gritarle:“¡Oye, regresa!¡ Mira que mis arrugas son de risa y sol, y en las fiestas me río como loca! ”?
No creo que eso convenza a nadie.
Así que, por el momento, no le veo salida al dilema .
Digo: una salida en la que no intervenga sangre, anestesia y bisturí .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-3846054475872072932?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/3846054475872072932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=3846054475872072932' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3846054475872072932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3846054475872072932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/cara-de-goma.html' title='Cara de goma'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1099457906836555068</id><published>2008-09-08T20:20:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:21:21.379-07:00</updated><title type='text'>¿ Cirugía estética o arrugarse dignamente?</title><content type='html'>Hace diez años yo pensaba que cuando cumpliera 40 me autorregalaría una cirugía estética.
Hice el cálculo y descubrí que me sale una pata de gallo nueva cada cinco años. También hice el otro cálculo: mil dólares por cada ojo, a precio de oferta con un médico de dudoso diploma que te opera en el baño de su casa con la camiseta manchada de salsa de tomates. Y si no es salsa y en verdad sus manchas son de  sangre, tanto peor.
Pero  además, me acobarda la posibilidad de visitar un quirófano  y poner mi cara en manos de un cirujano plástico cuyo ideal de belleza tal vez no sea el mismo que el mío.
Yo no quiero cambiarme la cara, sacarme piel sobrante, achicarme la nariz, ni agrandarme los labios. ¡Solamente quiero que me devuelvan la cara que tenía a los veinte, cuando no me sobraba la piel, tenía la nariz más chica y los labios más grandes!.
Una vez vi por televisión una filmación de un lifting total. Fue genial para enterarme de qué es lo que no quisiera que me hicieran jamás. Me di cuenta de que cuando las actrices hablan de que se hicieron “toquecitos” en el mentón y los pómulos, o de que se “retocaron un poco” los pechos, están minimizando la cosa, igual que la minimizan los cirujanos para que sus potenciales pacientes no se acobarden y se animen a pasar por el cuchillo.
Una cirugía estética es cirugía mayor, y conlleva el mismo peligro que sacar una bala del estómago. Hay que hacerse análisis de riesgo quirúrgico, aplicar anestesia total, hay abundante sangrado e hinchazón y dolor intenso durante semanas. Para colmo, los resultados no siempre son satisfactorios, porque los mismos médicos reconocen que no pueden garantizar que la paciente se lleve la cara nueva que se quería llevar. 
La cosa es así: te anestesian, te hacen tajos por detrás de la línea del crecimiento del pelo, sobre la frente y en las sienes, y el cirujano o cirujana empieza a meter una palas metálicas por debajo de la carne para separar el músculo del hueso. Esto lo hace con la misma fuerza con que un sepulturero saca un cajón de la tierra, porque la carne está bien pegada al hueso, y cuesta soltarla. El médico suda la gota gorda al rasquetear por debajo para que  todas esas capas de piel, grasa, nervios, venas y músculos llamados “cara” se despeguen de la parte ósea llamada “cráneo”. Después de que despegan todo, tiran con fuerza de las carne suelta hacia arriba y los costados, como quien tira de una frazada al hacer una cama sin arrugas. Cuanto más tiran, más años te sacan. Ya sabemos que a algunos se les va la mano y te dejan con una expresión de asombro permanente, justo a la edad en que a una ya nada le asombra.
Después se va encimando el borde cortado sobre el borde trasero, que aún sigue firme sobre el hueso.
Se corta con bisturí lo que sobra de cuero cabelludo, que son tiras llenas de pelos en cantidad suficiente como para hacer un lindo cinturón de cuero humano. Finalmente, se cosen los bordes.
El médico en cuestión dijo que el resultado depende de la cantidad de puntadas que se hagan al coser: con pocas puntadas la tensión de la carne sería despareja, y puede quedar el lado derecho de la cara más tenso que el otro. Después mostraban a la mujer operada en cámara, en vivo. El resultado era maravilloso: mostraban la foto de antes y el después. Esa mujer se había sacado diez años de encima.
¿Pero dónde habían quedado esas tiras de cuero cabelludo que le sacaron? Un pedazo de ella había acabado en un cesto de basura del hospital, o peor, en el estómago de los gatos que siempre merodean los hospitales. Para colmo, eran trozos llenos de pelo. O sea que si una decide sacarse arrugas, pierde bastante pelo, que es algo que las mujeres siempre sentimos que nos falta.
Cuento estos pormenores asquerosos para que se sepa que un lifting no es ninguna pavadita. Hay mujeres que quedaron condenadas a la silla de ruedas por un lifting mal hecho.
Una vecina mía decidió operarse a los 65 años,  después de haberlo pensado largamente desde los 43. No quiso que nadie, ni sus hijos, la vieran en el postoperatorio que siguió al lifting total, que incluía una lijada general de las arruguitas que rodean los labios. Estas arrugas, en vez de estirarse, se liman con una pulidora eléctrica. Cuando la vi después de la operación, estaba con unos impresionantes costurones negros rodeándole la frente y detrás de las orejas, con un look Frankestein muy adecuado para una fiesta de Halloween. Tenía tantos moretones azules, como si la hubieran tropeado una banda de skinheads en un callejón oscuro. “Si me hubieran avisado antes lo que dolía esto, no lo hacía”, me decía. Cuando la vi finalmente recuperada, casi me caigo sentada. No era ella. Parecía su propia hermana menor o una hija mayor. Y además, como toda mujer que se estira la cara,  tenía un asombroso parecido con Zsa Zsa Gabor.
Al poco tiempo de haberse operado, algo en el cóctel de antibióticos que le dieron en el postoperatorio le cayó mal, y mi vecina se murió.
Fue un cadáver precioso. Nunca vi a nadie lucir tan bien en su propio velorio. Me dio pena que no hubiera podido disfrutar un poco su cara juvenil, después de tanto dolor que soportó para verse mejor al espejo.
¿Vale la pena tanto sacrificio?
La sociedad moderna nos impulsa a operarnos. En todas partes se escuchan conversaciones sobre el tema, tratados con al misma liviandad con la que uno habla de recetas de cocina. Una revista femenina sorteó una operación de mamas de regalo. Si al sorteo lo gana el marido de una, ¿qué hacen? ¿ Le ponen siliconas en el pito?
Un día me quedé helada viendo en la tele un informe especial sobre el “Culto a las Colas”, diciendo “ Las hay de todas formas...¡ y las más valientes se la operan!.”, sugiriendo que la que no se opera es cobarde.
Cuando el actor británico Hugh Grant llegó a Estados Unidos por primera vez , dijo en una entrevista : “Desde que llegué sólo veo por todas partes avisos  publicitarios del Wonder Bra, ese corpiño que aumenta el busto...  ¿Ese problema tiene este país? ¿Que los hombres no le miran el busto a las mujeres?”
¿ Será ese el problema que tenemos en todas partes?
Los cirujanos buenos son muy caros y los de precios accesibles son un peligro: no tienen reparos en operar sin las mínimas condiciones de higiene. Encimas, todos se pelean por operar gratis a mujeres de la farándula para que los promocionen mencionándolos en los medios. “Me hice un toquecito con el Dr González”, dice alguna vedette. ¿Toquecito? ¡Le dieron vuelta la cara como una media y estuvo dos meses convaleciente!
Cada vez hay más mujeres con cara de asombro perpetuo. Sus ojos parecen sacados de los muñecos de cera del Museo de Madame Tussaud: inexpresivos y fríos como los de un ciervo embalsamado, con una llamativa escasez de párpados.
Encima, todas estas ancianas rubias y sin patas de gallo están acompañadas por viejos decrépitos que parecen sus padres ...pero que en realidad son sus maridos. Otra vez , ¿para qué? ¿Para mandarse la parte entre las amigas de 70 años que las conocen de toda la vida? ¿Para que el viejo de 70 no se vaya con una de 50, ni con una de 80 que se hizo el lifting para parecer de 60?
A los cirujanos plásticos se les llena el consultorio de damas añosas que les dicen:
“Quiero estar igual a la modelo del anuncio de desodorante de inodoros”.
Y ellos las operan a todas, necesiten cirugía o no, porque si no lo hacen , las clientas van a consultar a otro cirujano que no tenga escrúpulos en operarlas.
Si nos llevó cuarenta arduos años acostumbrarnos a duras penas a la cara que tenemos, y a tratar de convivir con ella, ¿no sería una pena malgastar otros tantos años de nuestra vida a habituarnos a una cara nueva, que eligió otro?
Una cirujana plástica me explicó que el motivo porque nos arrugamos es el mismo por el cual podemos caminar, saltar, correr y bailar sobre el planeta Tierra: la ley de gravedad que atrae todo hacia abajo. La única manera de no arrugarse nunca sería vivir con gravedad cero, en una cápsula espacial donde terminemos con los huesos como gelatina, porque la falta de gravedad no fija el calcio. O sea que para andar siempre jóvenes y sin arrugas deberíamos habitar un planeta donde pudiéramos desplazarnos arrastrándonos por el piso como medusas, por no tener un esqueleto sólido como para sostenernos.
Si no podemos luchar contra la atracción del magnetismo terrestre, ¿ no deberíamos adaptarnos al paso del tiempo y a la cara que tiene “el gastado que sólo el tiempo le da”, como decía un viejo aviso de tejanos?
¿De qué nos sirve combatir los años? ¿Acaso con una cara de quinceañera vamos a poder hacer más cosas que con una cara por donde pasaron experiencias?
¿Para qué queremos la cara fresca? ¿Para ir al viaje de egresados que nos perdimos en quinto año? ¿Para entrar a las matinées boliches bailables? ¿Para ligarnos con un chico de  20? Y si lo hicieras...¿serás capaz de acompañarlo toda una noche jugando al billar o al boliche?
 Todas las mujeres sabemos que lo más importante no son las apariencias exteriores, pero queremos estar siempre bellas. Aplaudimos a la actriz que dice:“No me operaría jamás, porque me llevó muchos años ganarme las arrugas que ahora tengo” y criticamos a la que está hecha una pasa de uva, diciendo: “Está destruida... ¿cómo no se cuidó?”.
Vivimos entre paradojas. Lo primero que te dicen los cirujanos plásticos y los dermatólogos es que no tienes que tomar sol, porque el sol destruye las fibras celulares más profundas y es la primer causa de las arrugas. Al mismo tiempo, te dicen que tienes que tomar mucho sol para fijar el calcio y prevenir la osteoporosis.
¿En qué quedamos? ¿Sin arrugas y fracturadas, o arrugadas con huesos sólidos? ¿No hay una opción más agradable?
En los últimos años pareciera que una mujer no vale más que su propia cara. Encima,estamos en una sociedad que quiere que las mujeres del Mediterráneo tengan pómulos vikingos y boca africana.
La escritora estadounidense Erica Jong se operó la cara , y  dijo: “Me hice un lifting. No hay cicatrices externas porque están todas dentro. Mi cara  parece irreprochable. Mi alma está llena de costuras. Me gustaría volver a tener veintinueve años sabiendo todo lo que hoy sé. Me gustaría contar con es ventaja sobre el resto de las que hoy tienen veintinueve años. Yo sé hacia dónde se dirige el camino y ellas  no. Pero saber hacia dónde se dirige el camino te hace menos temeraria. Puede que tenga el rostro más joven, pero actúo con la precaución propia de mi edad. Miro antes de saltar. Lo que me pregunto es si mi cara se desprenderá en mitad del salto.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1099457906836555068?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1099457906836555068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1099457906836555068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1099457906836555068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1099457906836555068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/ciruga-esttica-o-arrugarse-dignamente.html' title='¿ Cirugía estética o arrugarse dignamente?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8458712102584781008</id><published>2008-09-08T20:19:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:20:13.292-07:00</updated><title type='text'>Esas deliciosa charlas sobre bótox</title><content type='html'>Tengo un grupo de amigas – en realidad, ex compañeras de trabajo- que nos reunimos una vez por año.
Y cada vez que nos reunimos, el tema central es la cirugía estética.
Es que si con tus ex compañeras de trabajo sólo te ves una vez por año, es inevitable que se perciban comparaciones en la manera de envejecer de unas y otras.Algunas se parecen a Dorian Gray y otras nos parecemos al retrato de Dorian Gray. ¿Conocen la historia de Oscar Wilde, acerca del hombre vanidoso que logró que un retrato con su rostro envejezca por él, mientras él se conservaba siempre joven y bello? Bueno, las que se parecen al retrato cada año se ven más lozanas y las que nos parecemos a Dorian Gray envejecemos por ellas.
¿ Y por qué ellas no envejecen nunca? Porque sacan partido de los maravillosos adelantos científicos de la cirugía estética. Últimamente, en esa reuniones de lo que más se habla es del Botox.
Muchas de ellas ya pronuncian la frase “surco nasogeneano” sin trabarse, de tanto mirarse las incipientes rayas que van de la nariz a la comisura de los labios. Algunas se empezaron a aplicar inyecciones de Botox, que no son otra cosa que un concentrado de toxinas iguales a las que proliferan en las latas de conserva vencidas, de las que encuentras hinchadas en el fondo de la alacena. ¿Has visto que si las abres, explotan? Ya te habrán dicho que si te las comes, te mueres de una enfermedad terrible llamada botulimia, producida por la ingesta de toxina botulímica. Esa toxina es la que te inyectan en la cara: es un veneno tan feroz que te paraliza los nervios.
Aplicada en los nervios faciales, impide que el nervio levante el músculo al levantar las cejas, o que se te haga un pliegue en el rostro al sonreír. O sea que hay mujeres prefieren envenenarse el rostro, pero lucir jóvenes.
Para colmo, el veneno pierde su efecto luego de pocos meses, y hay que volver a envenenarse si una no quiere que las arrugas reaparezcan.
Como cada sesión de inyecciones de Botox cuesta unos 600 dólares,  si quieres estar sin arrugas tienes que gastar al menos unos 1200 dólares  por año.
Por ese mismo dinero te puedes ir en un viaje de diez días, a un hotel cinco estrellas, con todo incluido, a Cancún, Las Bahamas, Nueva York o París. Y regresar llena de arrugas de risa y sol.
Pero aún así, mis amigas miran con alegría la perspectiva de estirar el tiempo de lozanía facial sin tener que pasar por un quirófano, porque las inyecciones de Botox son aplicaciones ambulatorias. Algunas se pasan tarjetas de cirujanos plásticos baratos como quien se pasa el teléfono de una pizzería nueva. Ellas mismas confiesan que sus maridos son tan despistados que no notan la diferencia. 
Año tras año, veo con espanto que la única miembro del Botox Fans Club que envejece soy yo.
Las demás se van pareciendo a mis hermanas menores, a mis sobrinas, a mis hijas. Dentro de poco voy a parecen su abuela.
-         ¿ Por qué te resistes a la cirugía estética? – me preguntan.
-         Es que aún no odio lo suficiente a mi cara de siempre- respondo
-         ¿ No harás ningún retoque?
-         Tal vez, algún día...
-         Pero si esperas mucho, cada vez da menos resultados. En cambio, si lo haces a tiempo,  el cambio es gradual, nadie lo nota...
-         ¿Y para qué me voy a operar la cara si nadie lo va a notar?
-         Las aplicaciones de Botox te dan un cambio sutil y elegante...
-         ¡Pero eso de envenenarme la cara!... .
-         ¿Qué te importa lo que te inyecten, mientras dé resultados?
-         ¿Pero qué sabes si no te afecta otra cosa, si no tiene efectos secundarios?Yo no me animo a que me hagan cualquier cosa...  ¿ Y si me paralizan el cerebro, o no puedo cerrar más la boca?¡Me parece una locura!
-         Mi madre se lo hizo y está feliz.¡ Parece mi hermana!
-         ¡ Yo quiero que mi madre siga siendo mi madre!
-         Te aseguro que vale la pena.
-         ¡Pero es muy caro!...
-         Es mucho más barato de lo que te parece, comparando con cómo te sientes al verte al espejo...
Viendo que no me convencía, otra añadíó:
-         Ahora lo que te convienen es aplicarte láser. Dicen que  es caro, pero es fantástico...
Y otra agregó :
-         Sí, me contaron que el láser te quema toda la cara y la piel de  abajo renace como nueva.
Yo les dije:
-         Es cierto: tengo una prima que estuvo en un incendio y se quemó la cabeza, y no le quedó ni un pelo... ¡pero tampoco una arruga! .
Y ellas siguieron comentando:
-         Yo me fui a hacer un lifting químico con una amiga y fue un fiasco: a ella se le cayó la cara a jirones... ¡ y a mí no se me salió ni un pellejito!
-         ¿ No se te cayó toda la piel, como flecos rotos?- dijo otra, horrorizada-  Perdóname...¡Pero te estafaron!

Había una publicidad en revistas de Estados Unidos  sobre una crema facial llamada Oil of Olay que mostraba la bellísima cara de una señora cincuentona muy elegante, con la leyenda “ I don´t want to grow old gracefully. I want to fight it every step of the way” (“ No quiero envejecer dignamente. Quiero pelear a cada paso contra ello.”) Contradicción a repetición: ¿Cómo te vas a rebelar al hecho de envejecer, si es algo que nos sucede a todos? ¿Y qué harás al envejecer en estado de rebeldía? ¿Convocar a tus nietos para decirles: “Me voy a tirar por la ventana porque no quiero ser la más vieja de la familia”? ¿Cuál es la alternativa? ¿Morir joven, bella y famosa como Marilyn Monroe, o tirarse al río como lo hace la bella Annabella Sciorra en “El marido de la peluquera”, para morir antes de que él le descubra una arruga?
¿ Por qué negarse de modo tan tajante a ver qué hace el tiempo con nuestro rostro?
En cierto punto de la vida, la cara nos empieza a hacer juego con nuestra historia personal. Y no está nada mal que así sea.
Creo que la mitad de las cosas que podrían hacerse con una cara de 20 años ya no nos interesan. Y las cosas que nos tocan hacer con nuestra edad real son inevitables.
Supongamos que tenemos un marido que pensaba fugarse con su secretaria Lorena . De golpe, al vernos la cara rejuvenecida, lo medita y decide: “La verdad, ni vale la pena correr detrás de Lorena si mi propia esposa ahora parece más joven”.
Pregunto yo: ¿Para qué queremos un energúmeno así a nuestro lado? ¡ Es como para que Lorena se lo lleve envuelto en papel de regalo y con moño! Es más, yo se lo despacharía a otra Lorena: Lorena Bobbit, la del cuchillo.
Operarse para estirar las posibilidades de ligar con candidatos jóvenes  puede ser razonable...si piensas soportar reuniones donde sólo se habla de MP3 , DJ´s , DVD y CR- ROMS...¡S.O.S.!
Operarse para seguir cautivando al esposo me parece terrible, salvo que ambos hagan un pacto quirúrgico en el que él si tú te aplicas inyecciones de Botox para sonreír sin que se note demasiado tu sonrisa, él se comprometa a lipoaspirarse la panza, a sacarse la papada y hacerse un implante peneano para cautivarte a ti. ¡Sólo así valdría la pena!
La mayoría de los cirujanos plásticos no atienden a mujeres feas que quieren ser lindas, sino a mujeres lindas que quieren juventud eterna. Para las que siempre fueron lindas es mucho más difícil envejecer que para las que nunca fueron grandes bellezas, porque tiene mucho más que perder, y basaron su historial de satisfacciones personales en comentarios acerca de “ ¡ Qué linda eres!”, “ Tienen una cara bonita...”, “ Qué bien te queda ese traje”, y eso. Las feas, en cambio, se las rebuscaron para que las aplaudan por otras cosas: “¡ Qué lindo bolso tienes!”, “ Tienes una casa bonita...”, “ Qué bien te queda esa profesión”, y eso. Si me dan a elegir, de los dos piropos, me quedo con los que refieren a cosas más duraderas. Y  a los 40 ya sabemos que dura más un buen bolso que una buena nariz.
Sería maravilloso poder sacarse las arrugas de una manera simple, incruenta y barata, donde no sangres ni duela. Pero por ahora eso no existe.
Hasta la  Reina de Grecia- la mamá de la Reina Sofía de España-, se murió en un quirófano cuando quería operarse los párpados caídos. De verse mal, pasó a no ver nunca más nada. No creo que sea buen negocio. Ni creo que este sea momento de arriesgarse a que los cirujanos hagan experimentos con nuestros rostros, bustos o caderas.
Casi todas las mujeres que son modelos de belleza contemporánea tienen rostros infantiles: narices respingadas, bocas pulposas, pieles tersas, pelo dorado, ojitos brillantes, pestañas largas...¡dan ganas de ponerles babero y hacerles upa! Las caras bellas son caras aniñadas. Y si no, son bellezas exóticas, que es como las revistas de moda llaman ahora a las feas jóvenes.
Pero si lo pensamos bien, esas son caras bellas de rasgos absolutamente  encantadores por lo aniñados, no inspiran demasiado respeto.
Quedarse sin arrugas es como aferrarse al pasado, a un momento de la vida que  ya no está más. Las arrugas nos meten en una nueva dimensión de nuestras vidas: cosechamos otras cosas,  los demás nos tratan distinto, tenemos otros derechos. No puedes dar órdenes con una cara de niña. Inténtalo, o recuerda cuando querías dar órdenes cuando tenías frescos 18 años. Todos bromeaban y se reían de tus pucheritos disgustados.
Pero si tienes una cara de señora mayor y dices: “¡Cállense la boca!”...¡Todos obedecen y se callan la boca!
¿No es maravilloso?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8458712102584781008?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8458712102584781008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8458712102584781008' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8458712102584781008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8458712102584781008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/esas-deliciosa-charlas-sobre-btox.html' title='Esas deliciosa charlas sobre bótox'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2651555972105147037</id><published>2008-09-08T20:18:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:19:05.143-07:00</updated><title type='text'>¿ NO me convidan crema facial nutritiva que me muero de hambre?</title><content type='html'>La publicidad nos quiere convencer de que necesitamos cosas sin las que hasta ahora vivíamos lo más bien. Y para que nos creamos eso, primero tienen que mellarnos la seguridad, la autoestima y la tranquilidad con mensajes del tipo:
“¿Sabía que el paso de los años reseca su piel como una hoja otoñal?”, “Después de los 40, las mujeres pierden calcio y vitaminas”, “Este verano, Ud. podrá al fin lucir una cintura perfecta” o “¿Su desodorante es efectivo las 24 horas?”.
Si nos repiten eso las suficientes veces, una termina convencida de que le falta crema humectante, comprimidos de calcio, pastillas adelgazantes y desodorante extra duración. Y va corriendo a comprarse todo eso, gastando un dineral en cosas que no necesitaba. Las mujeres compramos mayonesa sin huevo, manteca sin leche, crema en aerosol, y jugos de fruta en polvo y sin fruta. A las de 40 nos persiguen más, sabiendo que entramos en una etapa en la que pueden convencernos de que efectivamente nos estamos desmoronando y que conviene comprar muchas cosas para apuntalarnos como al muro de un edificio histórico.
Cuando una era chica creía que las farmacias eran un lugar donde se venden sólo remedios que curan. Con los años, una se entera que la farmacia es un negocio como cualquier otro.
Cada vez más son las farmacias y perfumerías llenas de carteles con rostros de mujeres perfectas diciendo “Piel nueva con el Tratamiento Orly”, o “Yo también tenía arrugas, pero las cremas rejuvenecedoras Bell me cambiaron la vida”. Hay una publicidad que muestra una mujer con la cara vendada, con el slogan: “¿Hasta dónde eres capaz de llegar?” (para ser bella, se entiende), sugiriendo que esa crema produce algo parecido a una cirugía plástica. Y otra dice “ la edad llega por falta de isofionas, y CremVital te devuelve los que  perdiste”. Te devuelve las isofionas que perdiste en un mes  quitándote todo el dinero que ganaste en ocho meses.
En todas las farmacias hay montones de folletos que dicen “Lo que necesita tu cuerpo después de los 40”, y te hablan de comprimidos milagrosos. Si te das una vuelta por las góndolas de las cremas anti- edad ( o anti-age como las llaman ahora), encuentras ungüentos con componentes mágicos de nombre increíbles. Algunos tienen “aceite sintético de placenta de tortuga”. ¡Pero si la tortuga es un ovíparo! ¿De qué placenta hablan? ¿ Y qué es el aceite sintético de tortuga? ¿ Le han sacado la tortuga de hule azul que usa mi sobrinito en el baño, para convertirla en aceite?
 Otros tienen extracto de Karité –“¡Por Karité, sáquenme las arrugas!”-, o aceite de Purcelin - para que lo asocies con la palabra porcelana...¿o con “puerco”?-; y vaya a saberse qué es porque siempre viene con el dibujo de un cisne.(¿El Purcelin será pasta de cisne?) También hay cremas con nanósferas- una manera elegante de decir “ pelotitas de grasa”- que humectan la piel.
¿Qué obsesión por la piel pretenden inculcarnos? Después de todo, la principal función de la piel es evitar que la gente que te mira vomite del asco.¿No lo cumple a las maravillas sin necesidad de potajes y ungüentos raros?
Hoy por hoy, parece que ser flaca es más importante que saber hablar inglés...o que saber hablar.
Sabiendo que la culpa femenina corre por el lado de la necesidad de ser flaca, también nos venden cualquier cosa que prometa adelgazar: ácidos de fruta, hierbas, algas, masajes reductores, centella asiática y hasta crema de urea, que no es otra cosa que pis sólido
Como los laboratorios cosméticos saben que las mujeres vivimos muertas de hambre, siempre haciendo dieta, también nos quieren hacer creer que nos podemos dar los gustos por la piel, y nos venden cremas humectantes y lociones de avena y leche, de miel y germen de trigo, de pepinos y yogur, y cremas con extracto de caviar. Y corremos a comprarlas porque sólo leer la etiqueta nos hace agua a la boca.
Con el hambre que tenemos siempre...¡con ganas nos tomaríamos un pote entero de crema nutritiva de miel, leche y avena!
¿Qué mejor que nutrir nuestra piel con nombres de cosas ricas, sin engordar un solo gramo?
Me estaba extrañando que nadie hubiera inventado un champú de chocolate, cuando de golpe lo vi en un estante: ¡“ Champú de Chocolate para Cabellos Castaños” Obviamente, abrí la tapita y lo olí. No olía a chocolate, sino a rosas. Una lástima: si olía a chocolate ...¡seguro que lo compraba! No veo la hora de que salga la crema de enjuague de cantimpalo para cabellos largos, el champú de sambayón para cabellos rubios y la pomada de mantecado con nueces y almendras para levantar la cola. Ya existen cosméticos con frutilla, crema, kiwi, cereales, yogur, crema, huevo y palta. Y hasta hay un delicioso mousse modelador para el pelo. Sólo me falta que salga el tónico capilar de frambuesas con crema Chantilly, y la crema nutritiva de paella valenciana para ser una mujer feliz.
Pero debo ser fiel a mis principios: jamás cometería la frivolidad de gastar plata en cremas antiarrugas y sabores atractivos que te prometen un cutis terso y juvenil. Prefiero ahorrarla y dentro quince años hacerme un lifting completo.
Mientras tanto...¿ nadie me presta una nanósfera?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2651555972105147037?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2651555972105147037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2651555972105147037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2651555972105147037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2651555972105147037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/no-me-convidan-crema-facial-nutritiva.html' title='¿ NO me convidan crema facial nutritiva que me muero de hambre?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4242841004426923226</id><published>2008-09-08T20:17:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:18:07.068-07:00</updated><title type='text'>Perseguidas por la celulitis</title><content type='html'>Cada vez que hojeo una revista femenina o miro un programa de televisión destinado a mujeres, aparece un aviso o un comentario sobre la mayor plaga que acecha a las mujeres.
 No es el hambre, ni el sida, ni la violencia doméstica, ni la tuberculosis ni los abortos sépticos, sino...la temible celulitis.
Hablan de la celulitis en términos siniestros como para que se te hiele la sangre del horror: “ No deje que la celulitis deforme tu cuerpo”, “Celulitis: un problema de todas” o “El único remedio contra la celulitis” .
El último invento para acomplejarnos aparece en folletos y carteles inmensos en todas las farmacias. La foto muestra una cola perfecta y unos muslos de modelo anoréxica con tres pinzas de tender la ropa apretando la carne de la pobre y dolorida flaca, sugiriendo que lo que pellizca la pinza es un sobrante grasa.
El aviso promete una reducción del 23,5 por ciento de celulitis en un mes.
Si a la cola de la foto le sobra un 23,5 por ciento, ¡a mí me está sobrando el 600% del cuerpo! ¿Qué nos piden que hagamos? ¿Que nos pongamos pinzas de ropa para saber cuánto nos sobra? ¿O que desaparezcamos del mapa?
Vayamos por partes:
¿Qué es exactamente la celulitis?
Según la socióloga Naomi Wolf, autora de“El Mito de la belleza”, la celulitis no existía hasta el año 1973. En ese año, una edición particularmente perversa de la edición francesa de la revista Vogue, publicó un artículo donde un médico empezaba a llamar “celulitis” a lo que hasta ese nombre era, simplemente, carne de  mujer. Se inventaron una manera perversa de detección del “mal” que consiste en apretar la carne para que aparezca poceada: el famoso síntoma de “piel de naranja” . También se publicaron artículos que explican que la celulitis es acumulación de toxinas de la carne rodeando células de grasa, formando un panículo adiposo que deforma el cuerpo femenino. Las mujeres de todo el mundo empezaron a traducir a mil idiomas la nota francesa- porque todo lo que viene de París es chic- y a creerse que sus cuerpos femeninos se convierten, con los años, en una masa informe de grasa y toxinas pegoteadas. Una porquería, bah.
Aún hoy– casi treinta años después del día en que lanzaron la Gran Mentira – las mujeres no se gustan cuando se miran al espejo:“ Mira estos muslos qué desastre”, “Tengo las piernas a la miseria” , “Ya no me aguanto esta panza” son las lindezas que las mujeres se dicen a sí mismas. Entonces prueban los mil métodos para cambiar la consistencia de sus cuerpos pretendiendo sacar la “celulitis”. Y no hay resultados, simplemente porque la celulitis no existe.
O sea que la lucha contra la celulitis es la lucha inútil contra una misma.
Lo curioso es que las mujeres tienen tanto pánico de ser gordas, que prefieren creer que tienen carne defectuosa por una enfermedad deformante, antes que pensar que son así por causa del cromosoma XX.
Las mujeres somos más redonditas porque nuestro organismo fabrica grasa, que a su vez fabrica la hormona llamada estrógeno, que nos permite ser madres.
Es como la historia del huevo o la gallina: la grasa fabrica la hormona que fabrica la grasa. Si no pasara eso, ¿seríamos más bellas? No: tendríamos el cuerpo de Miguel Bosé  o de un jugador de fútbol, cosa que tal vez no sea algo tan malo...¡pero de femeninas no tendríamos nada!
Por mi parte, tengo la prueba máxima de que la celulitis es un invento: apenas tuve en mis brazos en la sala de partos a mi beba recién nacida, le hice la prueba de apretarle la pierna para ver si se le formaba el poceado típico de “ piel de naranja”. ¡Y comprobé qué mi hija nació con celulitis! Y no sólo mi hija. También mis dos bebés varones nacieron celulíticos...como todos los bebés del mundo.
Si nos convencen a las mujeres en general y a las que se acercan a los 40 en particular de que estamos llenas de enfermedades, deterioro y fallas, podrán vendernos más cremas y pastillas que si pensamos que estamos fantásticas.
Supongamos que de golpe una revista masculina llamada “ Motos &amp;amp; Autos” o la misma “ Playboy” publicara un artículo diciendo que los hombres tienen una enfermedad llamada “Capilitis” que les llena de pelos desagradables las espaldas, el pecho y las piernas, y que tienen que gastar millones en productos destinados a evitar el crecimiento del pelo en esas partes. Imagínense millones de hombres comprando productos llamados “ No Pelos”, “Lampiñex” o “Caralisa Forte”. ¿No sería un negocio genial? No, no lo sería. ¿ Por qué  inventan sólo enfermedades de mujeres y no de hombres? Porque no sería negocio preocupar a los hombres. ¡Si a ellos no les importa nada envejecer! Pueden lucir panzas, calvas y gafas y mientras sepan de política, deportes y negocios se siguen  considerando increíblemente sexys. La autoestima de los hombres, a medida que envejecen, es inversamente proporcional a las mujeres de su misma edad. Queridos hombres...  ¿Por qué no nos explican cómo hacen para ser panzones, arrugados, calvos.... y  FELICES?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4242841004426923226?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4242841004426923226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4242841004426923226' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4242841004426923226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4242841004426923226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/perseguidas-por-la-celulitis.html' title='Perseguidas por la celulitis'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5450189918853176060</id><published>2008-09-08T20:16:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:17:09.238-07:00</updated><title type='text'>¿Por qué no hay gimnasios para chicas de  40?</title><content type='html'>¿ POR QUÉ NO HAY GIMNASIOS PARA CUARENTONAS?


Es posible tener cuerpos espléndidos a cualquier edad, pero a costa de dejar de comer y hacer mucha gimnasia. Todas intentamos hacer gimnasia en algún momento, pero llega el día en que la hora de la clase de gimnasia coincide con el turno del pediatra, o con la hora de ayudar a nuestro hijo a terminar la lámina para Historia. Entonces lo de sacar músculos se convierte en una quimera. Ni vale la pena empezar esta lucha...¡Si total en las vidrieras no se ve otro talle más que el 42!
Salvo que digamos “ El lunes empiezo” .
Un día me di cuenta de que, aunque el placard estaba lleno a reventar, yo ya no tenía qué ponerme, porque la mitad de la ropa era talle 42 (un talle que usé durante diez minutos allá por diciembre de 1978).
Como no estaba dispuesta a tirar tanta ropa sin uso, me dije “ Voy a volver al talle 42 , aunque me cueste sangre , sudor y lágrimas”.
Con una determinación infrecuente en mí, fui al supermercado y llené la heladera de apio, lechuga, tomates, atún en agua y yogures descremados. Y me inscribí en el gimnasio más cercano, que es uno que queda a dos cuadras de casa. Hay uno más lindo con aire acondicionado, música funcional, alfombra de pared a pared y luces dicroicas. Pero cuando una tiene mil cosas para hacer por día, prioriza la poca distancia a la mucha decoración.
Me llevé el programa de clases que prometía  24 horas de adrenalina que incluían salsa, merengue, step, afro- step, gimnasia rítmica, jazz, reductora, localizada, step  jamaiquino, taichi, tae kwon do, kung fu, gimnasia con aparatos y pileta libre todos los días.
Al entrar al gimnasio para inscribirme, me encontré en la puerta con una amiga que estaba por entrar a una clase que ni siquiera figuraba en el menú del gimnasio:
“Ven conmigo a una  clase genial de gimnasia  re-divertida y te conecta con tu equilibrio interior “. Era una gimnasia alternativa dictada por una profesora alternativa que había alquilado un salón alternativo en un horario alternativo. Yo estaba con un ataque de dudaza alternativas por hacer o no ejercicios físicos, y como además estaba perdiendo mi equilibrio interior y el exterior, acepté entusiasta la propuesta. Entonces entré en una ronda de venerables damas sexagenarias, donde tuve el placer inmenso de ser la más joven del grupo. La consigna era seguir los movimientos de la profesora, al son de una música funcional lenta, más adecuada para elevadores, hoteles y supermercados que para un gimnasio..
En fin, me aburrí muchísimo y vi exasperada que las agujas no corrían en el reloj de pared del gimnasio. Hacer gimnasia es la mejor manera de detener el tiempo. Tal vez en eso resida la juventud de las abuelas que me rodeaban : si estás el suficiente tiempo en un gimnasio, el tiempo pasa más lento, y de golpe a los 80 te sientes como una niña de 60. Einstein debe haber pasado por un gimnasio antes de idear la Teoría de la Relatividad.
La profesora era una abuelita encantadora con un cuerpo fantástico para su edad, que nos invitaba con una sonrisa permanente a soltar el cuerpo y respirar profundamente. Pero llegó un momento en que yo ya no sabía si estaba exhalando hondo o si estaba suspirando de impaciencia por salir de allí.
La clase terminó con una sesión de relajación para la cual nos tuvimos que acostar boca abajo en el suelo. Fui la única del grupo que no tuvo que sacarse previamente los anteojos y colocarlos a salvo sobre el suelo antes de acostarse. Las señoras, junto a sus respectivas gafas, se sumieron en un profundo relax. Yo no podía ni cerrar los ojos ni quitarlos del reloj de pared, sabiendo que se acercaba la hora en que tenía que salir corriendo a hacer el almuerzo para que los chicos pudieran llegar a tiempo a la escuela. Al terminar la suave música relajante, la profesora dio por terminada la clase.
Una bisabuela de 79 años se quedó acostada, con los ojos cerrados y la boca abierta. No movió un dedo.
-         Haydeé...- la llamó la profesora.
Sentí pánico, pensando en que ella no despertara jamás. 
-         Haydeé...¡Nos vamos! ...- insistió
¿ Y si se había muerto? ¡ Ya era demasiado mayor para tanto relax!
 -   ¡Haydeé!- gritamos todas, presas del pánico
Felizmente, Haydeé abrió un ojo, luego el otro, y se empezó a sobre sus rodillas diciendo:
-         Ahhhhh....¡Esta música es tan linda que me quedé dormida!...

Yo salí tan harta de tanto relax mañanero que me fui a casa a la carrera. 
Creyendo que una joven de 40 como yo estaba en condiciones de enfrentar una gimnasia más activa e intensa, al día siguiente me metí en la primer clase de gimnasia de donde salía música de rock tipo heavy metal.
Nunca supe si me metí en una clase de salsa- jazz, merengue aeróbico, afro -step , o salsa de merengue africano, pero estuve segura de que la profesora sabía tae kwon do, kung fu y karate , y que estaba dispuesta a fulminar de un puñetazo a quien osara no acatar sus indicaciones.
-                     ¡Un- dos- tres ! ¡ Un- dos- tres!- repetía la rubia con bronceado de lámpara, figura escultural y cintura envidiable. La única manera de no odiarla era pensar que vivía sola con un potus seco . Imaginar a esa Barbie perfecta con un Ken musculoso era demasiado para un solo día de gimnasia.
Lo peor de este salón era que tenía un espejo enorme en la pared. Y en él llegué a ver que todo el recinto estaba ocupado por chicas que parecían no mayores de 16 años. Qué misterioso...¿ Por qué iban  torturarse con gimnasia, teniendo un cuerpo como el que quería tener yo? Todas ponían un empeño colosal en estirar las piernas al máximo, aguantar los abdominales hasta ponerse moradas, y saltar hasta tragarse todo el oxígeno del lugar y no dejar nada para una madre agobiada como yo. A mi alrededor, todas se movóan con precisión dentro de sus shorcitos de lycra fluo. Yo hacía todo al revés y a destiempo con una camisa extra large y un pantalón de gimnasia desteñido. Con  la “ Barbie Nazi” dándome órdenes, me sentí totalmente desubicada. Para colmo, cada vez que yo iba para la derecha, me chocaba a todas las que estaban volviendo. Hice un gesto de abandono y la profe me gritó :
      - ¡ Usted, la de la camisa amarilla, venga para aquí!
Me sentí tres veces insultada: me llamó de “usted” en vez de “ tú”, mencionó mi camisa gigante que no tenía nada que ver con los tops y corpiñitos adherentes del resto de las chicas, y me puso al frente de todas para que se rieran de mi torpeza.
La Barbie Gimnasia no me sacó los ojos de encima y no me animé a parar por miedo de que sacara un látigo y me pegara.
Me consolé pensando que a una mujer tan autoritaria no hay hombre que la aguante. Desde ese día empecé a ir cada vez más salteado al gimnasio, siempre evitando el salón de la rubia.
Nunca me sentí peor que después de esa clase: la cola me dolía tanto que no podía sentarme, me dolía la panza al reírme y no podía sacar nada de la alacena sin que me dolieran los brazos. Pero no tenía de qué reírme, y luego de haberme visto tan gorda en ese espejo gigante, perdí el hambre por una semana, así que tampoco tuve ánimo de abrir alacenas.
Al final, decidí que aunque ese gimnasio me quedaba cerca, era demasiado feo para mi . No tenía aire acondicionado, música funcional, alfombra de pared a pared y luces dicroicas que tiene el gimnasio elegante, al que no puedo ir porque queda lejos.
Todo parece indicar que las clases de gimnasia están diseñadas para dos grupos de mujeres bien definidos: chicas de 20, de las que no practican alpinismo porque no hay montañas en la ciudad, y abuelas de 80 a las que el doctor les dijo que se muevan un poco si no quieren morirse sin darse cuenta si permanecen más de una hora quietas en el mismo sitio.
Y como la mayoría de las mujeres de 40 no tiene tiempo para ir al gimnasio – porque a esa hora deben llevar a los críos a la escuela, ir a la oficina o hacerse masajes con geles reductores- no hay clases de gimnasia para las de nuestra edad.
Lo que es una suerte enorme, porque hacer gimnasia es algo espantoso.
Dicen que hacer gimnasia es algo natural, pero yo jamás vi un perro haceidno gimnasia.
Dicen que hay que escuchar al propio cuerpo. Yo siempre estoy en sintonía con el mío. Lo miro y le pregunto: “Cuerpito de mi vida, ¿qué te parece si hacemos una hora de gimnasia y una media hora de trotecito por el parque, para mantenernos en forma?”. Y mi cuerpo me responde: “¡Te llegas a mover de esta silla y te parto el corazón de un infarto! ¿Te quedó claro, cerebro de mosquito aeróbico?”
Mi cuerpo será un flan por fuera...¡ pero por dentro tiene una determinación de acero!




EL EJERCICIO NUESTRO DE CADA DÍA




Todos los libros dedicados a las mujeres de 40 dicen que tenemos que hacer mucho ejercicio físico para fijar el calcio, aumentar las endorfinas, mantener el colesterol bajo y prevenir las afecciones cardíacas.
Hasta leí que hay médico que usan una fórmula que dice que si la medida de contorno de cintura dividida la medida del contorno de caderas da como resultado una cifra mayor a 0,8, una está en serio riesgo de sufrir problemas cardíacos si no hace ejercicio en forma consistente. Hice el cálculo con mis medidas y mi cifra personal me da 79,8. Como no sufrí un infarto al enterarme, concluyo que toda esa fórmula es otra mentira. 
Nadie que recomiende ejercicios a una mujer de 40 puede tener idea de cómo es un día típico en la vida de una mujer de 40.
El día empieza levantando a los chicos para que vayan a la escuela al mismo tiempo que hacemos el desayuno y nos preparamos para salir corriendo al trabajo, averiguar quién los lleva a inglés, natación y Tae Kwon Do después de la escuela.
Hay que dejar el almuerzo listo y ordenar la casa, correr el tren y el colectivo para no llegar tarde, estresarse en el trabajo, volver a casa y pelearse con todos para que hagan la tarea, se bañen, cenen más o menos simultáneamente, y luego volver a enojarse para que se vayan a dormir a una hora decente.
Para cuando llega nuestro marido a casa, el agotamiento es tal que lo que recibe el pobre hombre son migajas de mujer.
Sin fuerzas ni para ponerse el camisón, prendemos la tele para ver cómo alguien hace algo por nosotras, aunque sea un mal actor intentando darle vida a un personaje deslucido en una pésima película de trasnoche.
Para cuando nuestro pobre marido llega también agotado, todo el diálogo posible suele ser :

-         ¿Cómo te fue hoy ?
-         Bien , ¿ y a tí?
-         Bien... .¡ Ah! Lo olvidaba :  La canilla del baño pierde.
-         Mañana la veo.
-         ZZZZZZzzzzz….
-   ZZZZZZZZ


Después nos quejamos de que falta diálogo y comunicación con nuestra pareja.
¿Pero en qué momento vamos a ponernos a intercambiar impresiones, si el momento del reencuentro cotidiano coincide con el del más puro agotamiento físico y mental?
Los médicos te dicen: “Usted tiene 40 y tiene que hacer ejercicio.”.
Nos dicen que si una hace ejercicio, se cansa menos. Nuestro aerobic es correr el colectivo. Nuestras pesas son las bolsas del supermercado y las mochilas de la escuela. Nuestra cinta son los pasillos de casa, llevando y trayendo cosas que quedaron desparramadas por todas partes. Nuestras flexiones cotidianas residen en levantar lo que todos los demás dejaron tirado por el piso. Si eso no nos mantiene el corazón sano, el peso bajo, los huesos densos y el colesterol bajo...¿ qué lo logrará?
Cuando yo era chica los únicos que iban al gimnasio eran los que entrenaban para concursos de fisiculturismo y los que hacían rehabilitación después de sufrir un accidente. Ahora, si no vas a un gimnasio eres una abandonada, un símbolo de pereza .
Pero hacer ejercicio no es para cualquiera. Al menos a mi no me resultó tan bueno para la salud.
Si empiezas a correr, te arruinas las rodillas.
Si empiezas a hacer  tenis, te dislocas el hombro.
Si haces natación, sufres otitis crónicas.
Si haces pesas, te puedes contracturar.
Si haces Tae Kwon Do, te puedes desgarrar.
Si haces yoga, te puedes hiperventilar.
Si haces gimnasia, te puedes morir de aburrimiento con eso de “ Repitan diez veces el ejercicio”.  
Y si en vez de hacer ejercicio, te quedas en casa chateando tranquila en Internet , sufres el síndrome del túnel carpiano, que es una cosa espantosa pero muy de moda , que te contractura la mano. Yo estoy esperando sufrirlo, así me impide abrir la puerta de la heladera para ver qué cosa rica puedo picar a media tarde.
Dicen los médicos que para hacer ejercicio hay que tener regularidad y constancia. Eso de “ Bailé media hora, me puedo comer un pastel” , no va.
Está comprobado que el 60% de los músculos y el 15% de la fuerza ganada haciendo ejercicio se pierde en una sola semana de sedentarismo, lo que equivale a un centímetro cúbico de masa muscular por día .
Una se consuela pensando: “Bueno, lo que pierdo en un día de estar sentada lo recupero al día siguiente”. Pero no es así: dicen los médicos que siempre es más fácil perder músculo que recuperarlo.¡Al revés que la grasa, que se gana en minutos y cuesta años perder!
¿Quién diseñó el cuerpo humano? ¿ Un antepasado del sádico doctor Mengele?
Llega un punto en que una desiste de lucir no ya como la Señorita Músculos , sino como algo más que un montón de ropa tapando flaccideces  varias.
Al fin y al cabo, los músculos son como hombres demasiado hermosos e infieles:  algo que cuesta tanto ganar y nos abandona tan traicioneramente...¡no merece ni siquiera ser deseado!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5450189918853176060?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5450189918853176060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5450189918853176060' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5450189918853176060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5450189918853176060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/por-qu-no-hay-gimnasios-para-chicas-de.html' title='¿Por qué no hay gimnasios para chicas de  40?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4312336340201851905</id><published>2008-09-08T20:15:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:16:17.120-07:00</updated><title type='text'>La monodieta del apio y el vino tinto</title><content type='html'>LA MONODIETA DEL APIO Y EL VINO TINTO
&lt;a name="BITSoft"&gt;&lt;/a&gt;
Desde el maldito día en que una señora inglesa parió una hija flaca como un grisín de gluten que se hizo famosa como modelo por sus patas finas como espárragos y se dio a conocer como Twiggy ("Pajita")...las mujeres estamos fritas. La moda de la flacura nos obliga a ser flacas, o morir en el intento. La alternativa es recluirnos en un convento de clausura, pasra usar esa ropa de monjas que te tapa todos los rollos  .
Desde entonces, todos los laboratorios medicinales que dicen que la centella asiática, el aloe vera, y la hormona de tapir hembra virgen adelgazan, se llenan de dinero a costa de nuestras vanas esperanzas.
Los rollitos siguen ahí, incólumes, señalándonos que la única manera de adelgazar es morirnos y reencarnarnos en una campesina etíope de esas que aparecen en los avisos de UNICEF.
En la antigüedad– los tiempos de los pintores como Rubens y Durero- las mujeres bellas estaban llenas de rollitos, porque ser flaca equivalía a ser tuberculosa, y ningún hombre quería acostarse con una muchacha delgada que le manchara las sábanas de sangre con cada acceso de tos.
Sólo los pobres comían dietas light. La gordura era signo de riqueza. Los ricos comían  hojaldre y los brioches y lios pobres pan con fibra. El compositor italiano Giácomo Rossini dejaba la batuta para inventar los canelones rellenos de paté de foie, y en Suiza el amargo cacao sudamericano light se convertía en deliciosas tabletas de chocolate con leche.
Y justo en ese preciso momento en que el menú mundial empezó a refinarse, nació la Haute Cuisine y hasta los pobres tuvieron acceso a la buena cocina...¡ se empezó a poner de moda ser espigada y longilínea! ¿ La moda va a contramano de todo o es sólo impresión mía? .
Desde entonces vivimos con la prohibición de ser gordas. Los sucesivos embarazos nos llenan la vida de sonrisas infantiles, pero también nos llenan el placard con ropa que no nos entra ni en el tobillo.
¿Qué hacer para evitar comer, cuando toda la familia espera que llenemos la mesa de manjares dos veces por día?¿Quién tiene tiempo de rallarse un par de zanahorias después de hacer ravioles con estofado para todos?
Para colmo, ni siquiera podemos comentar que nos sentimos gordas, sin que alguien nos diga: “¿Qué quieres, ser flaca como Esther Cañadas, a tu edad?”, o peor “¡La verdad, mamá, que estás hecha una vaca!”. O algo peor aún:

-          ¿Pero tú no estabas a régimen?
-         Sí, ¿por?
-         Digo...como estás igual de gorda que siempre ....¿Y si estás a regimen, por qué te sirves una segunda porción de pastel?
Si decidimos hacer dieta, lo más recomendable es que lo hagamos de manera ultrasecreta. De este modo, si tenemos éxito, sorprenderemos a más de uno con nuestra nueva figura. Y si fracasamos, no será un papelón vergonzante:
-         
-         ¿ Pero tú no estabas a régimen?
-         ¡ No!¡Te confundes con otra persona que tiene un saco igual al mío!
Las mujeres de 40 queremos seguir adelgazando cueste lo que cueste. A lo largo de nuestra vida ya probamos la Dieta de los Puntos, la de la Luna, la del Pomelo, la del Huevo Duro, la de Scarsdale, la de Reuben, la de las Fibras y la de Calorías. Y ninguna funcionó.
Para colmo la de las proteínas te obliga a no comer farináceos , y la de las fibras te impide comer proteínas. Con la primera, el hígado te queda arruinado de tanto huevo frito y con la segunda, te sientes con el metabolismo de una vaca.
Nos llenamos la panza de tés de fucus, pastillas de cromo y zinc, comprimidos de sen- sen y alfalfa que parecen haberse acumulado entre nuestra cintura y nuestras rodillas, a juzgar por sus calamitosos resultados.
Una amiga bajó de peso haciendo lo que ella llama la “ Monodieta del Apio”. Consiste en llenar la heladera de apio y yogur diet y no comer otra cosa que eso. Para engordar comiendo apio habría que comer tanta cantidad como no lo permite ningún estómago humano. Siempre llega un momento de hartazgo en el que sólo oler apio te produce arcadas. Por otro lado, el yogur tiene la ventaja de llenarte la panza y darte una inmediata sensación de saciedad. Entre medio de los tallos de apio y los yogures, bebes mucho café con leche, que da energías, sensación de plenitud  y no engorda.
Para no tentarte probando la comida caliente que cocinas para el resto de la familia, debes cocinarles platillos por adelantado  un día que no tengas hambre y meter todo en el freezer. Cuando tus hijos te digan que tienen hambre, les dices que saquen algo del freezer y lo calientes copn el hornpo a microondas, y tú te vas lejos para no sentir el olorcito tentador. De paso, no estarás allí cuando pregunten: “Mamá ...¿esta cosa blanca congelada es un pollo, un pan , un pescado o la pierna gangrenada que le amputaron al abuelo?”.
Cuando te pregunten por qué los miras fijo con expresión asesina mientras tú roes tallos de apio y ellos mastican lasañas, les dices que estás comiendo lo que más te gusta en la vida, aunque se te agua la boca.
Mi amiga siguió estoicamente esta dieta hasta que un día se enteró de que un vasito de vino tinto por día baja el colesterol. Por lo cual a su dieta habitual del apio le sumó un vasito de vino cada noche. De este modo se dio cuenta de que el vino le calmaba el espíritu, la relajaba y le apaciguaba los rugidos de hambre, al mismo tiempo que lograba hacerle olvidar las ganas de comerse ella sola toda la lasagna que había hecho para la familia.
Después de una semana de dieta estricta de apio, se pesó y comprobó que por fin...¡ había bajado 400 gramos de peso, y ni uno más ! 
A todas nos pasa eso: que parece que la balanza se clavara en un peso determinado y no quisiera moverse de ahí, hagamos lo que hagamos. Los dietólogos lo llaman “período de meseta” . Las mujeres lo llamaríamos “períodos de precipicio”, porque nuestra voluntad se va a los caños cuando vemos que todo el hambre que pasemos no logra que bajemos ni un gramito.
Yo descalibré varias balanzas de tanto sacudirlas para ver si tenían algún resorte trabado. 
Lejos de calcular que tal vez eran las calorías del vino tinto las que impedían que la dieta del apio funcionara bien , mi amiga duplicó la dosis de vino, para olvidar la amargura de bajar tan poco con tan magra ingesta. Cuando la vi, le dije:
-         ¿ No se está yendo la mano con el vino tinto?
-         Es que un vaso de vino por día hace bien al corazón.
-         Sí, querida, ¡pero por lo que tú estás tomando, ya estás en el 29 de abril del 3065!

Ella algunos kilos bajó, porque es indudable que abrir la heladera para ver sólo apio y yogur light le saca el hambre a un náufrago. Por eso me animé yo también hacer esa dieta espartana. Durante el verano, anduve bastante bien : no engordé mis consabidos  5 kilos. Pero en invierno me daba frío solo pensar en la dieta. ¿Quién aguanta  comer un tallo de apio y un yogur natural cuando afuera hace diez grados bajo cero? Entonces empecé a tomar un vinito a la noche para entrar en calor. Y claro: tampoco bajé mucho. Pero el vino me ayudó a olvidar para qué cuernos estaba haciendo dieta. ¿Para qué quería adelgazar, si me sentía espectacularmente alegre? Y como me olvidé del motivo de vivir hambreada, probé la lasaña que le serví a mi marido, y adios dieta del mono, monodieta o como se llame.
La vez de mi vida que más flaca estuve fue cuando tuve un empleo de un ritmo tan estresante y frenético que no me permitía tomarme ni quince minutos para comer . Me alimentaba de galletas de arroz inflados, de esas que tienen bajo cero de claorías y bajo cero de  sabor. Las galletas y eran fantásticas porque ni se humedecían, ni se mufaban...¡ ni siquiera a las hormigas les gustaba esa cosa desabrida y seca! Las galletas y el café de máquina eran mi única ingesta diaria. Llegaba a casa tan cansada que no me daba el ánimo ni para recalentarme sobras de la cena .Bajé ocho kilos en dos meses, y terminé consultando a un médico por una anemia galopante y por abruptos arranques de llanto que luego supe que se debían a una falta de vitamina B que me tenía los nervios de punta.
Empecé a comer bien y volví a recuperar mi cordura. La verdad, no es negocio estar delgada si la falta de nutrientes te convierte en una histérica. Claro que muchas solucionan con ansiolíticos los nervios que te agarran con el hambre. Pero si yo hacía lo propio me hubiera caído dormida sobre el teclado de la computadora. Traté de tener en cuenta los Tres Preceptos de Alimentación para Cuarentonas, a saber:

            1) Si es rico, no lo comas : está lleno de colesterol.
            2) Si tiene gusto a cartón, es lo que te recomendó el médico.
3) Si cocinas con apio y zanahorias, con un toque de brotes de alfalfa como condimento, vas por el camino de una vida sana, larga ...y desabrida.


No me pareció nada práctico.
Por eso, desde entonces soy cultora de la “Antidieta para los 40”, que te permite relajarte, aceptarte como eres y ser feliz...mientras no llegue el verano y haya que volver a probarse de nuevo la bikini.


REGLAS DE LA ANTIDIETA PARA LOS 40

-         Si comes algo y nadie te ve, eso no tiene calorías.
-         Si comes un chocolate con una gaseosa dietética, las calorías del chocolate se anulan con la gaseosa dietética.
-         Después de tres yogures sin colesterol ni azúcar, es legal comer media pizza calabresa.
- Si cenas con tu marido, no estás engordando mientras comas un poco menos de lo que come él.
-         En invierno se consumen más calorías, lo que te habilita para comerte sola toda la fondue de queso que tenías preparado por si venían visitas.   
-         Una manzana al día mantiene alejado al médico. Una torta de manzanas lo manda a exiliarse a otro país..
-         Si el vino tinto hace bien al corazón, dos botellas de buen tinto por día te dejan las arterias igual de frescas que las de un bebé.
-          Los restos de ravioles, ñoquis y puré que dejan tus hijos y tú te comes no cuentan como calorías porque son sobras, no comida verdadera.
-         Si la Dieta de las Proteínas dicen que sólo debes comer proteínas y con la  Dieta de las Féculas adelgazas comiendo sólo pan, todo lo que tenga proteínas y pan es comida de régimen . O sea que un sándwich grande de jamón no engorda nada, y los Fettuccini Alfredo, la lasaña de jamón y el Boeuf Strogonoff adelgazan.
-         La ingesta de fibras ayuda a adelgazar, por lo tanto una pizza entera hecha con harina integral te hacen más flaca.
-         Las comidas ingeridas para alegrar el corazón, como chocolate con churros, panqueques un día de lluvia, tortas de cumpleaños y una copa helada en una tarde de verano nunca cuentan como calorías porque se digieren con el cerebro.
-         Si engordas a toda tu familia, puedes llegar a ser la más flaca de la casa.
-         La comida ingerida en un cine y en la oscuridad – pochoclo, panchos y nachos con queso – no se cuentan como calorías, porque no se ven.
-         El champagne de los brindis no engorda, porque no brindar con alcohol es yeta. Y engordar sería mala suerte.
-         El desayuno nunca engorda porque es la manera de ingerir energías para comenzar bien el día.
-         Los ravioles del domingo no engordan porque forman parte del rito familiar.
-         Las masitas con las que te convida una amiga que te invita a tomar el té no pueden considerarse “comida”, sino un té entre amigas. Sería un desprecio rechazarlas.
-          Las papas fritas no engordan porque lo que más engorda son los dulces.
-         Las medialunas de grasa no engordan porque el proceso de hornearlas derrite la grasa sobrante.
-         Los utensilios chupados mientras una está cocinando no cuentan como calorías porque una no está comiendo, sino haciéndoles una limpieza previa al lavado.
-         Las comidas que tiene el mismo color tienden a tener la misma cantidad de calorías. Ejemplos: tomate y tarta de frutillas, lechuga  y helado de pistacho, clara de huevo y chocolate blanco.
-         La comida congelada no tiene calorías porque las calorías son unidades de calor.
-         Las frituras no engordan porque los rollos en las caderas están hechos de grasa, no de aceite.
-         La comida hecha por nuestra madre no engorda: te nutre.
-         Hay que almorzar junto a los niños, para que comprendan el valor de las comidas compartidas y para mostrarles con el ejemplo que hay que terminar cada plato hasta dejarlo sin una miga.
-         Las medialunas mojadas en café con sacarina engordan menos que las secas.
-         Si un vaso de leche diario previene la osteoporosis, una torta de crema la cura.
-         Si arrastras cinco kilos de más desde la infancia, no es gordura sino grasa infantil.
-         La sacarina del café con el que terminas un almuerzo compuesto por un gran plato de ravioles y un flan con crema y dulce de leche anula las calorías ingeridas en la comida.
-         Mientras en un casamiento bailes lo suficiente, puedes comer todo lo que se te ocurra sin que absorbas calorías.
-         El pescado de mar posee valiosos aceites Omega 3 que destruyen el colesterol. Una paella o una cazuela de mariscos barre con todo rastro de colesterol en las venas.
-         Si dar de mamar a los hijos te hace consumir el doble de calorías, darle a los chicos leche de vaca te hace consumir diez veces más calorías, porque la vaca es diez veces más grande que tú.
-         Los chocolates que se consumen cuando afuera hace cinco grados de sensación térmica no son calorías sino calefactores orgánicos internos.
-         Los tallos de apio, zanahorias, yogur descremado y pomelos con que llenaste la heladera te hacen adelgazan con sólo mirarlos cada vez que abres la puerta de la heladera para hacerte un sándwich de milanesa
-         Nada de lo que comas después de las doce de la noche tiene calorías . Son solos bocaditos para llenar la panza antes de irse a dormir.
-         Las dietas vegetarianas permiten comer chocolate en rama.
-         El chocolate con agujeritos no engorda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4312336340201851905?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4312336340201851905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4312336340201851905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4312336340201851905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4312336340201851905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/la-monodieta-del-apio-y-el-vino-tinto.html' title='La monodieta del apio y el vino tinto'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-661588204468996928</id><published>2008-09-08T20:14:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:15:19.757-07:00</updated><title type='text'>¿ Por qué le dirán " estar indispuesta"?</title><content type='html'>¿ POR QUÉ LE DIRÁN “ESTAR INDISPUESTA”?


Una amiga mía que acaba de cumplir 44 años y se casó hace tres años, me contó que finalmente decidió tener el primer bebé.

- ¡Felicitaciones, qué lindo! Así que en cualquier momento tenemos la noticia...- le dije
- ¿Qué noticia?
- ¿Cómo qué noticia? ¡De que estás embarazada!
- ¡No, para nada! El médico me dijo que las probabilidades de quedar embarazada a esta edad se reducen muchísimo, y que no tengo tiempo que perder. Así que, antes que nada, me tengo que hacer una batería de tests. Y si todo sale a bien, van a hacerme una estimulación ovárica .

Me quedé helada y le pregunté :

- ¿ Pero tu marido tiene algún impedimento...?
- ¡ No! ¿ Pero no te he dicho que a los 44 no hay tiempo que perder y que en cualquier momento, a esta edad puede empezar la menopausia?

Pegué un respingo. ¿Cómo la MENOPAUSIA?
¿Eso no era algo que nos toca después de los 50?
Ahí me di cuenta de que eso también nos puede tocar a esta edad: una menopausia precoz. Pensar que pudimos haber soñado con ser cantantes precoces, pianistas precoces, actrices precoces, pero no...¡lo único que nos puede pasar a esta edad es ser menopáusicas precoces!
Hay mujeres que siempre detestaron la menstruación, que no soportaron los dolores, ni la incomodidad de tener que llevar tampones, algodones, toallitas higiénicas y protectores femeninos de aquí para allá, que no aguantan la incomodidad de andar con pérdidas que les manchen la ropa, de tener que explicar a un novio que no pueden hacer el amor o de soportar los cambios anímicos a los que nos sujeta la “regla”. Una amiga de 45 años me confesó que desde que le dejó de venir la menstruación se siente otra: más estable, más segura de sí misma, más fuerte. “¡Me siento como un hombre!”, me dijo Susana. Y está feliz desde que “ ya no le viene”.
Yo no estuve nunca entre las que forman este grupo.
La menstruación me pareció siempre una tranquilizadora confirmación de mi feminidad. Cuando era chica, me mandaba la parte con mi novio de la menstruación. Yo me sentía una especie de sacerdotisa explicándole cosas que el pobre chico – hijo único, madre reprimida- en su vida habría podido imaginar. Después me enteré de que miles de mujeres murieron en la hoguera acusadas de brujería por haber dicho mucho menos de lo que yo le dije al muchacho. Tuve suerte de no haber nacido 300 años antes.
A los 13 años, la primera menstruación fue para mí la noticia de que había entrado en el mundo de las mujeres: podía tener un hijo cuando quisiera. Ese día es muy importante en la vida de una. Y sin embargo, debemos callárnoslo, como si fuera un secreto vergonzante. Antes, a las mujeres se les decía que si estaban menstruando no podían entrar a la cocina porque se cortaba la mayonesa, o que no podían lavarse la cabeza porque se les cortaba la menstruación. La cuestión es que a la menstruación siempre se le achacó que “cortaba” algo, cuando lo único que cortaba era la infancia, por suerte.
La sociedad vive una pacatería machista muy parecida a la de la época de caza de brujas de la Inquisición. No dejo de asombrarme que en TODAS las publicidades televisivas de toallitas femeninas se hagan demostraciones de su poder absorbente con tinta azul, jamás con tinta roja... ¡ como si las mujeres nos fuéramos a impresionar porque las vemos manchadas de rojo, como las vemos siempre!
Cuando las veo, jamás me tienta comprarlas, porque no creo necesitar toallitas femeninas con alas anatómicas para el caso que se me derrame súbitamente un tintero lleno de tinta azul
Todo el proceso de menstruación es tan complejo, que nos mantiene pendientes de lo que nos pasa en nuestro interior, ya sea por los síntomas corporales o emocionales. Por irregulares que seamos, la llegada de la menstruación nos confirma que nuestro cuerpo funciona como debe funcionar.
Yo nunca supe por qué a la menstruación se le dice “ Estar indispuesta”. Para mí siempre significó estar más dispuesta que nunca. Cuando me viene la menstruación, exploto: me vuelvo más primitiva, menos permisiva y demasiado franca. Todo lo que me venía molestando a lo largo del mes y lo callaba, lo largo junto con ese medio litro de sangre que se va. Así es que se me revoluciona la vida en cuatro días: digo las verdades de frente, como los borrachos, y sálvese quien pueda.
Los psicólogos tienen un manual de cabecera llamado DSM IV( Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders: Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales IV), donde figuran todas las patologías mentales, sus síntomas, el diagnóstico y el posible tratamiento. Recién en la última edición del manual apareció el tema de la locura repentina menstrual de las mujeres, con el nombre de“Trastorno disfórico premenstrual”. Una mujer sufre de este trastorno si tiene cinco o más de los siguientes síntomas: “sensación de tristeza, desesperanza o autodesaprobación; tensión, ansiedad o impaciencia; estar extremadamente sensible y llorar con facilidad; estar irritable o enojada; aumento de los conflictos interpersonales; pérdida de interés por las actividades habituales; distanciamiento en las relaciones sociales; dificultad para concentrarse; sensación de fatiga, letargia o falta de energía; cambios acusados del apetito, que a veces pueden acompañarse de atracones o antojos por una determinada comida; dormir más que lo habitual, o por el contrario, padecer insomnio; sensación de estar rebasada, “ al límite”, de “ no aguantar más” o estar fuera de control, y síntomas físicos como hipersensibilidad o crecimiento mamario, dolores de cabeza o sensación de hinchazón o ganancia de peso, con dificultad para ajustarse la ropa, el calzado o los anillos.”
El manual reconoce que al menos un 75 % de las mujeres sufren cambios premenstruales, un 50% afirma que se siente bien distinta en esos días, y entre un 3% y un 5 % de las mujeres experimenta gran cantidad de los síntomas descriptos.
El trastorno afecta a la mayoría de las mujeres desde la menarca, y los síntomas aumentan con los años, hasta llegar a su pico- no casualmente- en torno a los 40, para remitir con la menopausia. Notablemente, el manual aclara que “hay muy pocos estudios sistemáticos sobre el curso y la estabilidad de este trastorno”.
Claro, se trata de una afección exclusivamente femenina, así que ¿ por qué nadie se tomaría el trabajo de estudiarlo? De todos modos, el DSM-IV aclara que este síndrome “no debe considerarse trastorno mental, y sólo debe ser tratado terapéuticamente si las alteraciones que sufre la mujer interfieren acusadamente con el trabajo, la escuela, las actividades sociales habituales o las relaciones interpersonales (evitación de actividades sociales, disminución de la productividad y eficiencia en el ámbito laboral o académico).”
A mí no me cautiva la idea de que algo que les pasa al 75% de las mujeres sea tomado como patología mental, para colmo cuando no se hicieron estudios formales y sistemáticos sobre el síndrome. Si perdemos casi un litro de sangre por mes, ¿no es normal que ansiemos reponer las calorías perdidas con una tableta de chocolate con almendras?
Habiendo tenido tres hijos uno tras otro, pasé casi tres años sin menstruación, y realmente extrañé esa certeza saber lo que estaba pasando en mi cuerpo.
La puntualidad de la menstruación me parece tan tranquilizante como un reloj que funciona bien, como un tren que llega a horario.Los dolores menstruales son como un pequeño parto mensual que nos recuerda el momento más intenso de nuestras vidas: cuando tuvimos a nuestros hijos. Cuando nos viene , podemos descansar, tumbarnos en la cama y pedirle a alguien que nos traiga un té o un whisky con hielo porque estamos indispuestas y nos sentimos mal. Y si alguien se queja de nuestro mal humor, le podemos decir que somos víctimas del Trastorno Disfórico Premenstrual, patología reconocida en el DCM –IV.
Una amiga a la que le hablé de esto me llamó un día para preguntarme: “ Dime una cosa...Eso del trastorno premenstrual ...¿ era Trastorno Disfórico o Disfónico? Porque cuando me está por venir, grito tanto que quedo disfónica... “
A ella tampoco le molesta la menstruación.
Hay mujeres que sabemos que el día que nos deje de venir, extrañaremos su aroma a herrumbre, el uso de toallitas y tampones, el pretexto perfecto para quedarnos en la cama leyendo revistas...
Además, ¿Cómo se habitúa una a la idea de no poder tener hijos, ni aunque no quiera tenerlos? Porque una cosa es estar decidida a no tenerlos y por voluntad propia impedir el embarazo con anticonceptivos. Pero saber que es biológicamente imposible tenerlos, cambia un poco ciertas perspectivas.
La naturaleza es sabia: para que el climaterio no sea un cambio tan brusco, la menstruación se va retirando poco a poco, se va salteando cada vez más, como lo haría una vieja amiga que se va a vivir al exterior y te sigue visitando cada tanto para despedirse, porque ya nunca más volverá. Entonces una tiene tiempo para hacerse la idea de que se va, hasta impacientarse un día, diciendo: “¿Cómo? ¿No te habías ido? ¡Vete de una vez y deja ya de dar vueltas!”.Ese es el día en que una tira todos los tampones, las toallitas higiénicas y las jaleas espermicidas a la basura. Se siente tan libre que llora un poco, tal vez porque nunca más podrá quedar embarazada, tal vez porque teme que todavía le tenga que venir una vez más, o tal vez para asegurarse a sí misma de los síntomas del “Trastorno disfórico premenstrual”, al que siempre tendremos derecho de padecer, aunque sea de mentirita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-661588204468996928?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/661588204468996928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=661588204468996928' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/661588204468996928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/661588204468996928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/por-qu-le-dirn-estar-indispuesta.html' title='¿ Por qué le dirán &quot; estar indispuesta&quot;?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-78589961378881316</id><published>2008-09-08T20:13:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:14:00.910-07:00</updated><title type='text'>¡Bienvenidas a la perimenopausia!</title><content type='html'>La ciencia médica  considera que unos diez años antes de que le llegue la menopausia, las mujeres entramos en la perimenopausia, con ciclos menstruales irregulares y un listado de cuarenta síntomas – sí, 40, para hacer juego con la edad-, narrados en un manual de medicina, a saber: “sofocos, taquicardia, irritabilidad, cambios de ánimo y llanto fácil, sudor súbito, insomnio, períodos irregulares, más fuertes, más leves, ciclos más largos, pérdidas de la libido, sequedad vaginal, ansiedad, incomodidad, terrores o depresiones, dificultad en concentrarse, obnubilación, pérdida de memoria, incontinencia urinaria al correr, reírse o estornudar, picazón en la piel, dolor en las articulaciones, tensión muscular, ablandamiento de las mamas, cefaleas, trastornos gastrointestinales, gases y nauseas, alergias, pérdida del pelo, pérdida de equilibrio y mareos, cambios en el olor corporal, sensación de shock eléctrico bajo la piel y en la cabeza, sangrado de las encías, cosquilleo en las extremidades, sensación de ardor en lengua o paladar, mal aliento, osteoporosis, uñas quebradizas, sensación de escuchar zumbidos o timbres en los oídos y aumento de peso”.
O sea que apenas salimos de toda la enorme sintomatología del Trastorno Disfórico Premenstrual, nos metemos de cabeza en la Perimenopausia. ¡ No tenemos respiro! Otra vez, como con lo de la celulitis, no sé por qué tengo la impresión de que nos  quieren hacer creer que el organismo femenino viene fallado. Salimos de un trastorno para caer en otro. ¿No será que la medicina está equivocando el modelo de salud, creyendo que la norma es el organismo masculino, cuando nosotras somos totalmente diferentes a un hombre? ¿No equivale a comparar un elefante con un gorrión? Si consideramos que el elefante es un gorrión enfermo, no habrá tratamiento que alcance para sacarle la trompa, hacerlo bajar de peso, lograr que vuele, que píe y que se pose en un rosal.
Tengo toda la sensación de que somos las elefantas de la sociedad, el gorrión trompudo que debe volar aunque pese cinco toneladas.
Nosotras caemos en la trampa y nos convencemos de que no es normal tener dolores  menstruales o arranques de ira premenstrual, ni sofocos o insomnio en la menopausia. Entonces vamos al médico a pedir que nos saque los síntomas, que es como pedirle que nos saquen las tetas. ¡Somos mujeres, por eso los tenemos! Entonces el médico nos receta ansiolíticos que nos duermen y hormonas que nos producen un poco de cáncer como ligero efecto secundario.
De estos diez años de Perimenopausia, los siete últimos previos a la menopausia son una etapa extremadamente compleja  desde el punto de vista hormonal. Algunas mujeres elevan el nivel de estrógenos hasta el pico más alto de sus vidas. Otras lo tiran por tierra hasta el subsuelo. Se nos van la aldosterona, la renina, la calcitonina, la prolactina, el estrógeno y la hormona de crecimiento. Llegan a la cima la hormona estimuladora folicular, la luteinizante y la norepinefrina. Bajan los niveles de triodotironina, T4, cortisol, insulina, epinefrina, paratiroidea y la 25- hidroxivitamina D.La secreción de progesterona  y andrógenos varía con picos de altos y bajos como una Montaña Rusa.
¿ Y si justo para esta época quedas embarazada de tu último o de tu único hijo?
Un embarazo en esta época equivaldría a cambiar una Montaña Rusa oxidada por un plácido crucero de lujo. O sea que los bebés te ponen pilas justo cuando se te estaban por acabar las Energizer. Pero que sea tu marido el que se levanta a la noche a dormirlo. El también tiene derecho a su dosis de hormonas rejuvenedoras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-78589961378881316?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/78589961378881316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=78589961378881316' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/78589961378881316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/78589961378881316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/bienvenidas-la-perimenopausia.html' title='¡Bienvenidas a la perimenopausia!'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4020442863407276119</id><published>2008-09-08T20:12:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:13:00.735-07:00</updated><title type='text'>Estrenando bifocales</title><content type='html'>Todo empezó de golpe, como esas cosas que marcan hitos en la vida.
Yo estaba terminando de hacer un dibujo, cuando de golpe alguien me llamó. Levanté la vista y me mareé: veía todo nublado, no lograba enfocar las cosas.
Fue sólo un segundo, y luego vi todo claramente.
Como cuando me siento a dibujar, suelo acompañar mi tarea con una gran taza de café  y otra gran taza de agua para diluir las acuarelas, por un instante pensé que ese mareo súbito se debía a que  me había bebido el agua Amarillo de Cadmio y Azul de Prusia disueltos,  en vez del café helado.
Pero al día siguiente me volvió a pasar lo mismo, y creí que me estaba volviendo loca. ¿ Intoxicarme con vahos de acuarela? Imposible. ¿ Malestar por indigestión con yogur vencido? Improbable. ¿Los ojos me estaban enloqueciendo? Tibio, tibio.
Soy una persona que vivió gran parte de su vida orgullosa por ser capaz de leer las letras más chicas de las entradas, de contratos truchos y hasta del interior grabado en las alianzas matrimoniales.
Pero un buen día se me ocurrió ir a un recital de rock, cosa deprimente porque todos los asistentes parecían mis hijos. En la entrada me quitaron las baterías de la cámara de fotos, cosa que me indignó.
-         En su boleto dice que no se permite ingresar al estadio con cámaras o grabadores, señora- me dijo un oficial de  policía.
-         ¿ A ver? ¿Dónde dice? ¿ Dónde? ¡ Dígame! – le dije yo , indignada, mostrándole el boleto.
El me señaló el reverso del cartoncito, un rectángulo rosado que,  para mí , estaba ahí como simple decoración.
-         ¿Está bromeando? ¡ Aquí no dice nada!
El policía llamó a otro, y entre los dos me leyeron  un texto que para mí era producto de su imaginación , porque yo no veía nada de nada . No disfruté para nada del show , obsesionada como estaba por llegar a casa y comprobar con lupa que los agentes del orden no me hubieran tomado el pelo.Al llegar a casa mis propios hijos me leyeron en voz alta  eso de que se prohibía ingresar con cámaras, etc.
La humillación que sentí no puede expresarse con palabras.¡Yo, que hasta hace poco podía leer el texto completo de la Contitución Nacional de Trinidad y Tobago reproducida en una estampilla de 5 centavos trinitenses; que consideraba que el nombre escrito en un grano de arroz era gigantografía cerealera; que me ufanaba de leer los nombres bajo las firmas de billetes antiguos y hasta el año de acuñación de monedas de un centavo, no podía leer la contracara de un boleto de entrada a un recital de rock!
Todavía no tengo que alejar el diario hasta toda la distancia del brazo estirado, como les pasa a algunas amigas que son sólo unos meses mayores que yo. Tampoco tengo que pedir la hora porque no veo los números en el cuadrante de mi reloj, ni tengo que acercarme y alejarme de un conocido en la calle hasta encontrar la distancia óptima para ver si es un hombre o a una mujer.
Pero cuando se lo conté a mi médico me dijo, como siempre:
-         ¿ Qué quiere? ¡Es la edad!
Cuando le dije que al ponerme en cuclillas me crujen las rodillas, me explicó que a cierta edad una tiende a desarmarse como gelatina. Sigo sin entenderlo: ¿Cómo puede ser? ¡Si la gelatina no cruje!
Luego me explica que mis problemas de visión se debe a la presbicia, que es una progresiva falta de elasticidad del cristalino, que es como una gelatina vidriosa que sirve de lente óptico  para nuestro ojo. El ojo, esa maquinaria maravillosa, tiene en su puerta de entrada lumínica un superlente que sirve para corta, mediana y larga distancia. Es como tener mil lentes en uno solo: según se aplaste o se estire, nos permite enfocar todo. Una maravilla de la naturaleza que dura hasta los 40 años, fecha en la cual llega su caducidad, se empieza a endurecer y ya no se estira y achicharra con tanta rapidez, por lo cual empieza a costarnos más enfocar las cosas. O sea que mis ojos se están convirtiendo en una gelatina que cruje, como el resto de mi cuerpo, lo que no sólo va en contra de todas las leyes físicas dictaminadas por Newton o Einstein, sino que una vez más confirma que al cuerpo humano lo diseñó un antepasado de Mengele, con la sola idea de desconcertarnos año tras año.
Porque si todo se afloja con la edad...¿por qué de paso no se afloja también el cristalino y nos deja saltar la vista desde un botón hasta el horizonte, viendo todo con absoluta claridad en cuestión de segundos, como lo hacíamos un año atrás?
Hace poco me encontré con una amiga sólo dos años mayor que yo que para leer su agenda sacó un par de lentes de aumento bifocales. Yo nunca la había visto con gafas, y le dije:
-         ¿ Qué haces con gafas? – le dije
-         Es que si no, no puedo leer- me dijo
-         ¡ Pero si siempre has leído perfecto!
-         Pero ahora tengo presbicia, y estos anteojitos me cambiaron la vida.
Entonces se los pedí prestado, me los probé y ...de golpe vi tantas cosas, tan clara y nítidamente, que me asusté. Si seguía con eso puesto en la cara un minuto más , jamas podría seguir por la vida sin anteojos. Me vería con precisión exacta cada cana, arruga y mancha nueva. Nadie podría verme nunca más mi rostro real sin anteojos. No podría volver a leer un diario, un libro, ni la pantalla de la computadora  sin anteojos.
Me saqué los anteojos de un manotazo y se los devolví :
-         ¿ Qué te parecieron?
-         De tan maravillosos, son adictivos. ¡Guárdalos lejos de mi alcance!
La naturaleza es sabia: perdemos la vista justo al mismo tiempo que perdemos la belleza. Como diseño biológico, no está nada mal.
He decidido que ninguna de estas novedades clínicas logrará deprimirme.
Y tengo gente amiga que siempre tiene una frase oportuna a flor de labios al respecto del paso del tiempo. Cada vez que me quejo de algo,siempre hay alguien cerca que me dice:
- ¡No te quejes, mujer, que para ser una vieja de más de 40 estás bastante en pie, todavía!
Y yo, que no bebo alcohol, siento unas ganas súbitas de ir a un bar de esos de las películas y pedirle al barman un scotch en las rocas sin hielo...¡ y que sea doble!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4020442863407276119?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4020442863407276119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4020442863407276119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4020442863407276119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4020442863407276119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/estrenando-bifocales.html' title='Estrenando bifocales'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6354472591483629159</id><published>2008-09-08T20:11:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:12:15.762-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 : " Y yo con estos pelos" - Víctima de los peluqueros</title><content type='html'>&lt;em&gt;
El ser total de una mujer es un secreto que debe ser guardado.
Isak Dinesen (1957)
&lt;/em&gt;
 VÍCTIMAS DE LOS PELUQUEROS

Los pe&lt;a name="OCRUncertain001"&gt;l&lt;/a&gt;os: una &lt;a name="OCRUncertain002"&gt;partecita&lt;/a&gt; tan chiquita del organismo humano, y sin embargo tan trascendente. Ningún anima&lt;a name="OCRUncertain003"&gt;l l&lt;/a&gt;e da tanta importancia a su pelambre como el ser humano...¿quizás por la escasez de pelo que tenemos?
Considerando que el hombre tiene pelo sólo en una vigésima o trigésima parte de su cuerpo, &lt;a name="OCRUncertain006"&gt;l&lt;/a&gt;o suyo es una obsesión extrañísima y totalmente injusti&lt;a name="OCRUncertain007"&gt;f&lt;/a&gt;icada. Sólo tenemos muchos pelos en dos partes del cuerpo, y para colmo, los pelos de una de esas partes no se deben mostrar jamás. Así que nos queda sólo la mitad de nuestra pelambre para lucir, lo que es una verdadera lástima , porque hay mucha gente que conserva más pelos en el sector más oculto que en el más visible.
A cierta edad, el estado de nuestros pelos nos desvela a las mujeres como pocas cosas en la vida.
No sé sabe por qué , pero el pelo parece hacer un “clic” letal en un momento de su vida útil. Como diciendo: “Yo abandono y me retiro. No cuentes más conmigo”. Y no puedes contar más con ellos en la cabeza, porque todos los pelos con que puedes contar están en el lavabo y la bañera. Cada vez que te peinas, aparecen mas pelos  en el cepillo que en la totalidad de tu cabeza. Cuando le preguntas qué pasa con tu pelo al médico, te dice :

            - Señora, es natural. Las mujeres pierden pelo con la lactancia.
            -¿Qué lactancia, doctor, si mi hijo acaba de cumplir 18 años?

Entonces el médico – que, como todos los médicos, detesta decir “no lo sé” – arriesga que tal vez la caída del pelo se deba a nuestro estado de estrés, porque está comprobado que el estrés produce pérdida del pelo.
¿Pero cómo no sentir estrés si vemos que el desagote de la bañera se tapa todos los días con miles de pelos perdidos? Es un círculo vicioso: perder pelo nos pone los nervios de punta, lo que a su vez nos lleva a perder pelo.
Entonces intentamos hacernos masajes capilares en cada minuto libre. Pero terminas hartándote de que los demás te ofrezcan aspirinas “para el dolor de cabeza” o te aconsejen productos pediculicidas. Y el pelo se te sigue cayendo.
Vuelves a preguntarle al médico, y te responde (¡ otra vez!):
-         ¿ Qué quiere? ¡ Es la edad!
Leí en un artículo que todas las mujeres normalmente pierden unos 50 pelos por día. Eso me obsesionó aún más con el tema: me levantaba media hora antes todos los días para contar a los caídos en ese campo de batalla llamado “lavabo”: “¡¡¡....58, 59, 60!!!” ¡ Yo no era una mujer normal, sino un caso de calvicie progresiva! ¿Cuántos pelos me habían quedado en su lugar? ¿Veinte pelos?
Más tarde me enteré de que por cada pelo caído nace uno nuevo. Comprobé que eso se cumplía rigurosamente: Después de cumplir 40, por cada pelo caído nace un pelo nuevo...¡ pero totalmente  blanco!
Me consuelo recordando que la primer cana me la descubrí exactamente el día en que cumplí 27 años. Tuve esa sola y única cana en la cabeza durante más de una década. Y de pronto, de un día para otro, me aparecieron canas nuevas todos los días. De a docenas. Entonces empecé a arrancarme cada cana que veía aparecer. Lo que no sabía es que cada cana arrancada se repone con un pelito retorcido y pajoso, aún más blanco que la cana que eliminamos. Y hasta me dijeron que por cada cana arrancada te salen diez canas nuevas, cosa totalmente falsa porque yo cada vez tenía menos pelo. Si la teoría fuera cierta, mi aspecto actual debería ser como el de un perro pastor inglés. 
Entonces llega el momento de la vida que, entre los pelos que se nos caen y las canas que nos arrancamos, terminamos más peladas que un gato sarnoso.
No me hablen de cremas de enjuague, ampollas vitamínicas, baños de crema, baños de aceite caliente o tratamientos capilares que prometen resultados contrastantes entre el antes y el después. Es cierto que hay un gran contraste : después de cada tratamiento quedé con mucho menos dinero que antes.
Y más vale que no te contagies piojos de tus hijos, porque los mismos piojicidas que a ellos les dejan el pelo reluciente, a las madres nos dejan el pelo con la misma vitalidad y brillo de la estopa.
Pero las mujeres batallamos hasta el último respiro por tener un poco de pelo digno. Así que una vez que nos cansamos de vernos tantas canas vamos a la peluquería y pedimos que nos tiñan el pelo.
La peluquería es ese lugar adonde una siempre añora entrar, y de donde una siempre sale llorando arrepentida por haber entrado.
Allí los peluqueros generalmente nos maltratan y las peluqueras nos dedican con una hipocresía parecida a la de un gobernador de provincia. Es lógico que ellos nos odien: la mayoría son gays, y hubieran querido nacer mujeres. Los que no son gays, hubieran querido ser Ricky Martin, y ahí están, barriendo canas. Se comprende que un ídolo pop frustrado nos trate mal. ¿ Pero ellas, por qué nos odian? ¿Acaso querían ser pintoras artísticas y no de pelos ajenos? ¿ Por qué se la toman con una?
Generalmente te saben atender más o menos bien si es la primera vez que vas esa peluquería. Pero la segunda vez que vas al mismo lugar te hacen todo mal, y lo contrario de lo que les pediste la primera vez,y encima te discuten a muerte que la culpa es tuya porque no fuiste clara con el pedido.
Ahora bien: si la primera vez supieron qué querías que te hicieran en la cabeza sin que les dijeras una palabra, ¿por qué la segunda vez, el mismo peluquero no adivina nuevamente lo que quieres que te hagan?
La peluquería se parece mucho a lo que habrán sido las mazmorras medievales: instrumentos de torturas varios pueblan las mesadas frente a espejos iluminados por tubos fluorescentes que tienen la propiedad de hacer que nos veamos la cara verde rodeada por una corona de pedazos de papel de aluminio o de mínimos mechones de pelo que te extraen con un gancho a través de una gorra de goma, haciéndote llorar del dolor.
En la peluquería tu condición de mujer se degrada para convertirte en una especie de marioneta que mandan sentar de aquí para allá. Luego te mandan a lavarte el pelo en una especie de palangana cuyo filoso borde plástico se te incrusta en la nuca y te hace temer por la integridad de tu médula espinal. Yo siempre me fijo si tienen un sello de fábrica que diga “ Sade Hermanos: Instrumental doloroso para coiffeurs”.
Cuando entras, te preguntan: “ ¿Con quién te atiendes: Natasha , Susy o Esther?”. Una se queda con la duda: ¿Quién será la menos mala?.
 Yo generalmente opto por la que está más ocupada, que es la que más clientas conformes dejó, aunque eso me lleve dos horas de espera escuchando una radio FM a todo volumen.
En segundo lugar, si todas están libres, opto por Esther: ninguna chica inexperta de 20 años se llama así, así que seguramente Esther tiene más experiencia que alguien llamada Natasha.
En tercer lugar, opto por la que tiene el color de pelo más espantoso. Usualmente, la mejor colorista es la que peor color de pelo tiene, porque ella le hacen el color a todas las demás, mientras que todas las demás se lo hacen a ella .
Después te llevan de un sillón a otro, a leer revistas destruidas de hace diez años, todo bajo órdenes marciales: “¡Baja la cabeza! ¡Sujétate la gorra!”  e interrogatorios: “¿Cuánto hace que no venías por aquí? ¿Dónde te hicieron este desastre? ¿Por qué te dejaste estar y no te cuidaste el pelo? ¿Te vas a peinar? ¿Ya te enjuagaste?”.
En cada lavado, te preguntan si no quieres que te apliquen una maravillosa ampolla de abdomen de iguana moteada de Singapur que te deja el pelo con un brillo natural maravilloso. No te dicen el precio, pero si dices que sí, te encuentras con que la cuenta de los servicios aumentó un 50% por la bendita ampolla milagrosa. Así que una, con los años, aprende a decir que “no”.
Por ende , suele ser castigada con tironeos de pelo en medio de chorros de agua ardiente seguidos de chorros de agua helada, además de retos por levantar la cabeza para paliar el dolorque te produce el borde de la tina incrustado en la nuca.
Pero en medio de ese atroz castigo, una no para de pensar lo siguiente : si sólo la ampolla de placenta de iguana nos iba a dar un brillo natural, ¿ eso significa que por negarnos a su aplicación nos quedará el pelo opaco y sin cuerpo? Juntamos coraje para formular esa pregunta en voz alta, y la chica que nos está arrancando más pelos fingiendo que nos enjuaga la cabeza nos responde :
“ Y... Sin la ampolla de iguana, el pelo  nunca queda tan brilloso...”
Para colmo, nada que te hagas en la peluquería demora menos de tres horas.
Y encima, si le dejas propina, te vas con bronca de haber premiado el maltrato.
Y si no les dejas propina, te sientes culpable porque sabes que allá adentro viven de las propinas.
No hay salida digna.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6354472591483629159?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6354472591483629159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6354472591483629159' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6354472591483629159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6354472591483629159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/captulo-3-y-yo-con-estos-pelos-vctima.html' title='Capítulo 3 : &quot; Y yo con estos pelos&quot; - Víctima de los peluqueros'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1498980632689470321</id><published>2008-09-08T20:09:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T20:10:59.948-07:00</updated><title type='text'>La tintura es un viaje de ida</title><content type='html'>LA TINTURA ES UN VIAJE DE IDA


En treinta años, sólo una vez osé dejarme el pelo de mi color natural. Creo que la intención me duró un mes y medio, hasta el momento exacto en que mi dulce hija de ocho años me dijo, horrorizada , al ver el crecimiento: “ ¡Mamá, estás llena de pelos blancos!”.
Esto me traumatizó de tal modo, que corrí a hacerme otra vez los ineludibles reflejos, que permiten camuflar las canas entre un desquicio de mechones amarillentos, que llevaron a que mi hija cambiara de opinión : “ ¡Mamá! ¿ Por qué tienes el pelo de tres colores distintos?¡Pareces un perro!”.
Ahí supe que las mujeres de 40 variamos entre un tono de pelo castaño salpicado de canas a diferentes y cálidas coloraciones caninas.
Estamos en un país donde todas las mujeres son rubias y todos los hombres son morochos. Obviamente, esa añoranza de ser rubia con ojos celestes se nos convierte en una imposibilidad eterna, pero solucionable a través de los decolorantes. La vez pasada escuché en la tele a un coiffeur 0diciendo “ El rubio suaviza las facciones y disimula las canas” .
En la década del ´70 las chicas nos aclarábamos el pelo mojándolo con té de manzanilla o jugo de limón . Las más osadas usaban agua oxigenada , para acercarse al rubio.
A fines de los ´70 se empezaron a usar los claritos y los reflejos. La que se hacía reflejos empezaba a aclararse mechas tímidamente. Pero cuando el pelo crecía, había que volver a aclararse las raíces. Con tantos reflejos “ naturales” sobre el color oscuro, en tres meses quedábamos tan rubias y pajosas como escobas. Y justo cuando estábamos todas llenas de reflejos, entusiasmadas por estar a la moda, salió una publicidad televisiva anunciando una marca de nuevas tinturas de tonos marrones , en la que dos bellas modelos castañas confirmaban que la nueva tintura venía en una gama de “Marrones bien marrones...¡Sin esos espantosos reflejos rojizos!”
Los reflejos tuvieron esclavizada a toda una generación de mujeres indecisas entre el marrón ratón y el amarillo canario. El resultado era muy parecido a la pelambre de un jabalí . Y además había que retocar las raíces cuando crecían. Pero todos los peluqueros te retocan también las puntas, y te alejan del color ratón y el color jabalí para llevarte directo al color canario.
Los reflejos son un viaje sin retorno. Una vez que te los has hecho, no sólo te cuesta mucho volver a ser morocha, sino que es algo imposible de lograr, por razones psicológicas y prácticas. Las psicológicas son que los hombres tienen idealizadas a las rubias. Una vez un novio que me conoció rubia miró mi aspecto pre-tintura en la fotografía de mi documento y, horrorizado, exclamó sin asomo de galantería: “¡No me digas que eres morena!”
Los hombres miran más a las rubias. Creen que las morenas son más profundas y las rubias, más frívolas. Nada más falso : el mundo está lleno de morenas frívolas.
Las mujeres también idealizamos el rubio: Marilyn Monroe, y Marlene Dietrich, son ejemplos típicos de morochas devenidas rubias en pos de la fama.Convengamos que no es lo mismo que te digan que vieron a tu marido con una morocha, a que te cuenten que lo vieron con una rubia.
La morocha puede ser la prima o la mucama, pero la rubia...¡seguro que es la amante! Y, puestas a rivalizar, se complica más competir con una rubia que con una morocha como una ...
No hay peluquero que sepa como resolver el tema de las canas.
El pelo crece y otra vez aparecen las raíces oscuras salpicadas por hebras blancas. Entonces volvemos a la peluquería para ver cómo solucionar ese aspecto raro, y te recomiendan que te hagas reflejos rubios.
Tiempo más tarde, el mismo peluquero que te hizo los reflejos mes tras mes, te reprocha amargamente que tienes el pelo a la miseria porque te lo decoloraste. Sugiere volver a foja cero y teñirte de oscuro.
Pero si te tiñes de oscuro, al mes se ve el crecimiento de las raíces de color claro. Y si tiñes de claro, al mes se ve el crecimiento de las raíces de color oscuro.
La tintura oscura nos endurece los rasgos.
La decoloración nos reseca el pelo.
¿Qué podemos hacer? ¿Raparnos a cero?
En cuanto a pe&lt;a name="OCRUncertain012"&gt;l&lt;/a&gt;os se refiere, los hombres tienen una enorme ventaja sobre las damas.
Sus preocupaciones capilares se basan en afeitarse o no.
Y justo cuando empiezan a tener canas se les cae el pelo para siempre, de una vez por todas. Qué suerte tienen.




COLORACIÓN CASERA


Parece que todavía quedan un par de peluqueros en el mundo que te miman. Y, como una no quiere que pierdan los buenos modales, se entrega en cuerpo y alma a sus manos sabias, y así es como todos los meses luce un color de pelo distinto y tiene el pelo cada día más corto.
Es curioso que el mismo peluquero que te juró por su madre que él usaba una tintura suave, no corrosiva, sin amoníaco ni agua oxigenada, que tiñe con coloración ecológica a la miel, tono sobre tono... ¡ es el que después te asegura que tienes el pelo destruido de tanto teñirlo, y que debes cortarte la parte arruinada!
¿Es que hay que ir a las peluquerías con escribano público para hacerle firmar a cada peluquero un acta de compromiso formal?
Un día, como si fuera garantía de trabajo bien hecho, me hice coloración y permanente en el local de un famoso y carísimo peluquero.
Me hizo tal desastre que llamé a un abogado. El abogado me dijo que podía hacerle juicio, intimándolo previamente a idemnizarme por el pelo perdido. Pero me dijo que para eso tenía que dejarme el pelo de color remolacha, porque si me lo arreglaba o cortaba, ¡me quedaría sin pruebas fehacientes del daño ocasionado!
Entonces supe por qué nadie le hace juicio a los peluqueros. ¿ Qué mujer aguanta un mes dejándose la cabeza con un extraño look “Prueba del delito”? Yo corrí a cortarme el pelo y arreglarlo con más baños de crema que los que jamás soñó Cleopatra, la que se bañaba en leche de burra, y me renuncié a la demanda.
Los peluqueros son una raza peligrosa. Mi lema en la vida es”: Nunca le creas a un hombre. Pero créele menos a un peluquero”.
El mismo peluquero que te recomendó su sistema de teñir de oscuro las raíces y hacer reflejos encima, al mes siguiente te dice “ ¿Cómo quieres que te vuelva a teñir las raíces de oscuro? Sobre ese tono claro que te hicieron no te va a tomar el color... ”
¿ Cómo decirle “¡Fuiste tú el que me hizo esto, pedazo de animal!”?
Imposible. Estás sentada con un babero gigante, y él está parado a tus espaldas con una tijera enorme en la mano. Toda la situación te coloca en un lugar de vulnerabilidad absoluta. Ante esa relación de fuerzas tan desparejas, lo mejor es callarse la boca... y teñirte el pelo tú misma, en casa.
Pero la tintura casera también depara sorpresas.
Lo que en la foto de la caja era un Rubio Ceniza en tu cabeza queda como un Marrón Diarrea. El Rubio Dorado es un Mostaza Rabioso. El sensual color Cereza Cálida a ti te queda Zanahoria Luz de Neón. Y el Castaño Oscuro que usas para tapar todos los desastres anteriores, te queda de color negro tinta con reflejos verdosos. Para una cantante punk va bien, no para una señora que tiene que ir a la reunión de madres de la escuela a juntar fondos para cambiar los pizarrones, que tienen un color más cálido y natural que el de tu pelo.
Esto tiene una ventaja: tu vida ya no es aburrida. ¡Estás signada a tener un destino capilar multicolor!
El problema hay que llenar con datos personales con formularios y solicitudes, en los que hay que poner las señales personales. Hasta “Color de ojos”y “Tez”, va todo bien... pero en “Color de cabello” ¿Qué ponemos? ¿El de nacimiento, el actual o el de L´Oreal? ¿ El que creemos que tendríamos que estar teniendo antes de que nos tiñéramos por primera vez en 1979? ¿El nombre del color tal como aparece en la caja de tintura, o un nombre de fantasía que inventamos, más acorde a como realmente nos quedó?
¿Anotamos nuestro color de pelo según lo ve nuestro marido, nuestros hijos o una misma? Porque hasta en eso nadie se pone de acuerdo. Nos teñimos de colorado y nos dicen “ Qué lindo marrón” o “ Me gustaba más el tono rubio”. Nos teñimos de rubio y nos dicen “¿ Por qué te oscureciste el pelo?” .Eso, si tienes la suerte de que te miren y comenten tu aspecto. En casa puedo aparecer con el pelo violeta y nadie nota la diferencia. ¿Tanto cambio les habrá anestesiado la percepción?
Por eso, en los formularios que preguntan el color de cabello, podemos llenar esa línea poniendo “Indefinido” si el color nos quedó mal y “Variable”, si nos quedó bien.
De todos modos, por más que un tono nos quede bien, una sabe que no será el definitivo, y que jamás podrá repetirlo. Cada vez que me encuentro con una amiga, le digo: “Mírame fijo y recuerda este color divino, porque nunca más en la vida volveré a tener el mismo”. No por feo o poco sentador... ¡sino porque es técnicamente imposible! Y lloramos juntas cuando ella me dice: “ Qué lastima... Este es el mejor color que has tenido!” y yo le respondo: “ ¡Ya lo sé, pero no puedo retenerlo! ¿Qué le voy a hacer? ¡Buaaaá!” .
Por todo esto es que evito las visitas a la peluquería lo más posible. Antes, preferiría hacerme un tratamiento de conducto.
Mi amiga María Laura se hizo fan de la tintura casera hasta que se vio en una foto de espaldas que el marido en las vacaciones:

- ¿ Qué es esa raya blanca que tengo en la parte de atrás de la cabeza?
le preguntó al marido.
- Son tus canas
- ¡No me digas que ando por el mundo con el aspecto de un zorrino!

Es así: una cree que con 20 minutos de tintura se tapan las canas, pero no. Las cajas negras de los aviones deberían fabricarse con canas: resisten cualquier cosa.
Lo bueno de crecer es que hace como treinta años que no tengo en el cabello ni un una punta florecida. ¿ Será que el pelo, como todo lo demás, sólo florece en la juventud? La verdad es que ahora el pelo se me cae antes de que le llegue la hora de florecerse
Pero por el bien de mi percudido cabello, semana tras semana me lo nutro, hidrato, vitaminizo, energizo, humecto y protejo con veinte cremas distintas que hay que dejar en el pelo mojado durante 20 minutos en frío o 10 minutos con calor, por lo cual siempre es más el tiempo que ando con el pelo mojado que con el pelo seco. Pero tanto baño de crema no mejora el aspecto de mi pelo. Me pregunto si tanto baño no me lo estará pudriendo.
Al final, después de tanto nutrir, hidratar, vitaminizar y humectar tanto mi pelo, siempre me lo termino atando con una gomita.
Hace poco descubrí por qué las chicas de la foto de los envases de baños de crema y tinturas siempre lucen el pelo mejor que yo: ¡ Es que yo no estoy meciéndome en una hamaca, como ellas, cuando les sacaron una foto!
A veces comprendo que las mujeres musulmanas no quieran abandonar el chador.
Cualquier cosa que te ayude a taparte el pelo es el mejor amigo de la mujer de 40.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1498980632689470321?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1498980632689470321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1498980632689470321' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1498980632689470321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1498980632689470321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/la-tintura-es-un-viaje-de-ida.html' title='La tintura es un viaje de ida'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4518832735596982320</id><published>2008-09-08T20:09:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T20:09:54.190-07:00</updated><title type='text'>Lsa extensiones capilares y sus vicisitudes</title><content type='html'>Una vez, hace mucho tiempo ya, recibí una invitación para una fiesta de casamiento. ,
No sé si te pasará lo mismo que a mí: últimamente se casa tan poca gente- y los pocos que se casan hacen tan pocas fiestas-que cada fiesta de casamiento a la que me invitan me parece que es la última.
Las fiestas de casamiento son ese pretexto único que tenemos las mujeres para lucir despampanantes y echarnos el ropero encima, producirnos como estrellas de Hollywood, o comprarnos un vestido nuevo.
Yo ya tenía vestido y zapatos, comprados hacía diez años “por si tengo una fiesta” y aún sin estrenar, porque nunca tengo una fiesta.
Mi problema mayor, como siempre, era el pelo.
Suelto o recogido, no había manera en que planeara peinarme para la fiesta que me garantizara una pizca de dignidad y que hiciera juego con el vestido nuevo.
Entonces me enteré que todas las mujeres que lucen espectaculares cabelleras en la televisión no lucen pelo propio, sino extensiones postizas de pelo.
¿Por qué yo no iba a probar qué tal era eso de tener extensiones?
Me metí en una peluquería decida a que me cambiaran la cabeza. Ahí me contaron que hay extensiones de Kanekalón ( pelo de plástico) pero que las mejores son de pelo coreano, porque parece que el pelo de las orientales es el más brilloso y pesado, con más cuerpo, y es el que mejor resiste cualquier tintura sin perder brillo. Cosa que no me sorprendió, ya que yo era la prueba viviente de que el pelo occidental no resiste ni la tintura ni el agua de lluvia sin perder brillo, cuerpo, densidad, textura...TODO.
  También me enteré de que el pelo brilloso de las propagandas de champú- ese pelo que se desanuda solo, brilla como un espejo y flota con el viento - pertenece a tomas realizadas a modelos coreanas que le prestan su pelo a rubias rusas o norteamericanas de pelo estropajoso que sonríen bajo cascadas de pelo oriental.
La peluquera tardó una hora en teñir mechas de renegrido pelo coreano de mi mismo color de pelo. Después estuvo como dos horas pegándome cada mecha a mechones de mi propio pelo, con una pistolita de plástico de esas que se enchufan para calentar barritas de goma que se derriten en su interior. Me pegué tantos mechones que terminé con la cabeza dolorida y ladeada por el peso del pelo nuevo. Me aconsejaron que me lavara la cabeza dejando corre el agua y sin rascarme el cuero cabelludo, para que las mechas me pudieran durar por lo menos  un mes .
Después del brushing, el resultado fue espectacular: mi cabellera había triplicado su volumen, y me sentí más sexy que nunca, si es que sentir un zapallo chamuscado de cinco kilos sobre el cuello es compatible con el hecho de sentirse sexy.
Lo que yo no sabía es que si tienes extensiones, no te puedes peinar a riesgo de que te despegues todos los mechones. Además, no te pueden acariciar la cabeza,  sin tocar pegotes duros del pelo postizo al propio. O sea que las extensiones van muy bien para mujeres solas, que se miran y no se tocan, como las divas de la televisión, pero no para alguien que planee impactar a su esposo o atraer a un hombre para compartir una noche de amor.
Aunque yo a mi marido logré impactarlo. Cuando me vio tan peluda, lo primero que dijo fue:

-         ¡ Qué asco! ¿ Que son estos grumos duros que tienes por todas partes?

Nunca estuvo tan lejos el uno del otro.
Me pasé días enteros gritando: “ ¡ No me toquen el pelo!”
Estaba aterrada de que las demostraciones de cariño pudieran aflojar mis mechas postizas. Lo peor es que las extensiones se empiezan a aflojar igual, aunque nadie te acaricie. Esto no sucede al mismo tiempo, ni en forma pareja.
Una noche yo estaba haciendo cola para entrar al teatro, cuando una señora detrás de mí me tocó la espalda y me dijo:

-         Te aviso que se te acaba de caer un mechón de pelo al piso.

Mi tapado negro y mis tacos altos no sirvieron para compensar la humillación que sufrí al agacharme, levantar mi mechón de pelo caído, decir “ Gracias”, y metérmelo en el bolsillo.
¿ Qué otra cosa podía hacer? ¿ Decir: “Gracias, pero déjelo ahí, pelo es lo que me sobra”?¿ Decir “ Gracias, pero no es mío”? 
Empecé a salir de casa obsesionada con que se me cayeran mechones en los momentos menos adecuados.
A veces me ataba el pelo para no perder mechones, pero el papelón lo sufría igual:
Para evitar caídas inoportunas y a destiempo, antes de salir de casa me pegaba unos tironazos de pelo para ver si algún mechón andaba flojo.
A veces encontraba alguno flojo, a medio despegar, y me lo terminaba despegando a mano. Pero como el adhesivo que lo une es el mismo que se usa para pegar azulejos, al arrancar del todo el mechón postizo, tenía que arrancarme yo un mechón verdadero y mío.Encima, los mechones no se desprenden de manera simétrica y uniforme, sino caótica y despareja..
Al tiempo yo estaba con el doble de pelo de un lado que de otro Durante un mes, fue ir recolectando por la calle minuciosamente cada mechón de pelo que perdía.
Ese mes no pasé desapercibida. Todos me miraban con insistencia. Pero no por mi melena de mujer fatal, sino por mi aspecto tan extraño.
Cada persona que me cruzaba me decía:

-         Estás como rara... Tienes mucho pelo a la derecha, poco a la izquierda y nada atrás. Y además tienes unos mechones duros que te salen de la oreja... ¿ qué son?

Yo intentaba desesperadamente  cambiar el tema de conversación contando chismes terribles de otra gente. Era en vano:

-         Muy interesante...  Pero por favor explícame qué le pasa a tu pelo, que lo tienes tan raro...

¿ Cómo explicar “ Tengo pelo de coreana teñido de rubio, pegado a mi propio pelo, caído al piso, pateado, pisado, y vuelto a pegar con pistolita eléctrica de esas que se cargan con barritas de goma que se derrite”?
Un día me harté de todo el tema de las extensiones y de tener pegotes por toda la cabeza.
Gracias a los restos de pegote de peluquería sumados a los pegotes caseros, yo estaba desde hacía semanas sin dormir. Porque no es lo mismo dormir sin extensiones que apoyar en la almohada una cabeza llena de grumos como carozos pinchudos, grandes y duros como almendras con cáscaras.
Un día dije “Basta”. Me encerré en el baño y mi marido se cansó de escuchar gritos desgarradores hasta que decidió que estaba pasando algo peor que sacarse una muela  sin anestesia:

-         ¿ Qué te pasa?- me preguntó
-         ¡ ME ESTOY ARRANCANDO LOS PELOS!

Era rigurosamente cierto: me arranqué cada mechón coreano con el mechón propio al que estaba pegado. En una hora pasé de tener más pelo que nunca en mi vida a tener menos pelo que nunca. Pero fue un placer inmenso poder volver a peinarme en vez de lucir una especie de nido de caranchos enredado y dejar que mi marido me acariciara nuevamente la cabeza. Lo más importante fue que retomé las relaciones sexuales, abandonadas por temor de que se me desprendieran mechones entre las sábanas, lo que es un bajón para cualquier hombre... y mujer.
De hecho, esta experiencia me demostró que las extensiones capilares son mágicas. Te cambian la vida totalmente: de ser pelada y desgraciada, pasas a ser peluda y desgraciada, y luego, solamente desgraciada. .
Guardé mis mechones propios y ajenos en una cajita.
¿ Para qué? No sé...Por un lado, me habían salido muy caros como para tirarlos.
Tal vez un día los pegue a todos juntos y me haga una espléndida cola de caballo para ponerme en la nuca cuando ya esté pelada.
 Tal vez un día se los muestre a mis nietas diciéndoles que son rulitos de “de la abuela cuando era chiquita y tenía 40 estúpidos años, cuando de tener pelo normal pasó a tener demasiado pelo y después nada de pelo. ¿ No entendiste, mi vida? No importa, angelito: Espera a cumplir 40 y ya vas a ver”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4518832735596982320?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4518832735596982320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4518832735596982320' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4518832735596982320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4518832735596982320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/lsa-extensiones-capilares-y-sus.html' title='Lsa extensiones capilares y sus vicisitudes'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2741952691225563268</id><published>2008-09-08T20:08:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:09:04.603-07:00</updated><title type='text'>¿Pelo largo o pelo corto?</title><content type='html'>Desde que somos bebés, las madres nos dejan el pelo largo a las bebas, y le cortan los rulos que tapan la nuca a los bebés varones. Las mamas sienten horror si, por que le dejemos el pelo largo, confundan a Robertito con una linda nena.
Las nenas captamos que hay algo en nuestro pelo que supera al pelo masculino: el de ellos debe estar siempre corto, el nuestro siempre más largo.
Yo le hice tal escándalo a mi hija de dos años cuando la vi cortarse el pelo sola con una tijera enorme, que desde entonces se rehúsa a que le corte el pelo. Ser la chica de pelo más largo de la escuela la llena de orgullo... y de piojos. El resto de nuestra infancia y adolescencia las mujeres nos probamos infinidad de peinados ante el espejo para saber cuál nos queda más sentador. Y todas descubrimos que:

a)El pelo largo es sexy y permite peinarlo de diferentes formas.
b)El pelo corto es cómodo, pero no te permite variar demasiado en la forma de peinarse.
c) El pelo corto es más moderno, fresco y elegante.
d) Con el pelo largo todos te miran, pero nadie te respeta. 
e) Con el pelo corto todos te respetan, pero nadie te mira.

¿Cómo hay que cortarse el pelo?
Ninguna Sex Symbol usa pelo corto. La mayoría de las actrices de Hollywood se ven mejor con pelo largo que con pelo corto. Hasta las modelos de las cajas de tinturas usan siempre el pelo largo.
Kirstie Alley, Michelle Pfeiffer, Renee Russo, Jane Seymour, Diana Ross, Meg Ryan y Cameron Díaz usan el pelo largo en sus papeles románticos y el pelo corto en los papeles trágicos, a la inversa de Robin Williams, que se deja la barba cuando se pone serio.
 Pero también es cierto que la mujer de pelo largo parece más vulnerable, más “femenina” en el peor sentido de la palabra.
La mujer de pelo corto siempre parece más segura de sí misma, más ejecutiva en todos los aspectos de su vida, más determinada, práctica y directa. Un estudio norteamericano determinó que las mujeres se van cortando el pelo a  medida que acceden a cargos más importantes en el trabajo. Eso es cierto aquí también: las  jefas usan el pelo cortísimo, las  secretarias y recepcionistas lo usan larquísimo. El largo del pelo es inversamente proporcional al poder.
Queremos conservar el pelo largo como cuando éramos chicas. ¿Pero pega el pelo largo, raya al medio, a lo hippie, con una cara de mujer crecida?¿ Es cierto que el “El pelo corto rejuvenece” o “El pelo largo te tira la cara abajo?”
Hay mujeres que dicen que el pelo largo requiere mucho cuidado.
Otras aseguran que el pelo corto da menos trabajo.
Unas aseguran que usar el pelo largo a los 40 es propio de una mujer que no asume su edad.
Otras dicen que, al contrario, usar pelo corto es cosa de viejas y que te quita  feminidad.
El pelo largo termina maltratado, mientras que corto se ve más sano.
También es cierto que el pelo largo se recoge con una hebilla y listo, mientras que al  pelo corto hay que darle forma con ruleros, cepillo y secador de pelo. Por lo cual nos encontramos ante la paradójica situación de que usándolo corto estaremos  estropeando lo que hasta el momento había sido un pelo sano y brillante.
Entonces, todo parece indicar que conviene seguir usando el pelo largo y gastado, antes que hacerse brushings, y terminar teniendo pelo corto y gastado.
A las pelilargas nos da pena cortarnos el pelo largo de la adolescencia.
¿ No es lindo seguir sintiendo el peso del pelo en nuestras espaldas, golpeando con el viento en nuestros hombros...? ¡Perdón, era un pañuelo, no el pelo!
Siempre es lindo usar el pelo largo. Una se siente más sexy, más femenina, más diferente a todos los hombres, excepto los cantantes de rock que creen que si se cortan el pelo, desafinan.
A los hombres les gusta el pelo largo, por lo que convendría conservarlo así. Pero también es cierto que a los 40 una se siente un poquito ridículamente retro usando el mismo peinado que usaba a los 15, y empieza a pensar que haría bien en cortarse el pelo, en algún corte irregular de los que están de moda
Pero cuando nos cortamos el pelo nos arrepentimos porque tarda siglos en crecer.
¿Qué hacemos, entonces?
¿Deberíamos cortamos el pelo, o dejarlo largo?
¿Deberíamos cortarnos las venas, o dejarlas largas?
No estamos en edad de sacarnos de encima los atributos seductores, ni de cortarnos el pelo con los cortes raros de moda que usan las quinceañeras.
Entonces optamos por dejarnos el pelo a mitad de camino, ni corto ni largo, chicha ni limonada, recto por los hombros, en un estilo aburridísimo pero formal.
Una vez trabajé como conductora en un programa de televisión. El productor me pidió que me cortara el pelo. Y me explicó por qué: “Nadie le cree nada a una mujer con el pelo largo en la cara o llena de rulos. Las conductoras deben llevar el pelo cortado y la cara despejada, porque las hace creíbles”.
Entonces me corté el pelo estilo brocha, cuadrado y recto.
¿Hice bien, hice mal? No lo sé, pero me consolé: “Tengo 40 años y mi cabeza parece una brocha... ¡Pero soy creíble!” .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2741952691225563268?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2741952691225563268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2741952691225563268' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2741952691225563268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2741952691225563268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/pelo-largo-o-pelo-corto.html' title='¿Pelo largo o pelo corto?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6122135913489865989</id><published>2008-09-08T20:06:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:08:19.450-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 4: La imagen ante todo- ¿ Como se viste una mujer de 40?</title><content type='html'>&lt;em&gt;
Multo autem ad rem magis pertinet, qualis tibí uideans quam qualis aliis
. Séneca (Epistolae ad Lucitum)
 ("Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinan de ti.")

La incapacidad sirve de excusa para evitar el trabajo.- Publio Siro&lt;/em&gt;

 
 Después de habernos pasado media vida haciendo dieta y la otra mitad intentando retomarla, las mujeres de 40 llegamos a una conclusión fatal: hemos llegado a nuestro tamaño standard.
 ¿Qué es el tamaño standard? Es el tamaño promedio entre lo más flacas y lo más rollizas que estuvimos en toda nuestra vida.
Digamos que a los 40, una mujer tiende a quedarse en una medida determinada, porque ya no se pondrá a subir y bajar de peso a lo loco como hacía cuando el peso era lo que más le preocupaba en la vida.
Más vale que lo reconozcamos de una vez por todas: más vale que regalemos de una vez por todas ese vestido de jersey pegado al cuerpo que nos da aspecto de salchichón alemán. Lo que no pudimos usar hasta ahora, probablemente jamás podamos usar.  
Antes de comprarnos algo nuevo, deberíamos empezar a meditar en el probador: “¿Yo saldría ahora mismo a la calle con este vestido transparente con breteles de strass?”. Si la repuesta es “ Ni loca”, no lo compres: tampoco te lo pondrás en la fiesta de quince de tu sobrina, ni en el casamiento de tu prima.
A los 40 las mujeres entramos en una especie de Crisis de Vestuario, producida por otra duda relativa a esta etapa, que es:
¿ Cómo diablos se has visto una mujer de cuarenta?
¡No hay ropa para nosotras!
Si vamos por la calle mirando vidrieras con ganas de comprar algo lindo, encontramos solamente dos variantes de dos equipos repetidos:

            a)Polleritas minúsculas de gasa transparente para combinar con remeritas que dejan el ombligo al aire.
b)Camisolas largas con pantalones anchos talles 48 y vestidos gigantes, rectangulares con hombreras, ideales para regalarle a nuestras suegras.

¿Y nosotras qué nos ponemos? ¿Nadie se acuerda de la opción “c”?
Las vidrieras están llenas de ropa que está a la última moda o de cosas que no están para nada de moda. Vestirse al último grito de la moda a los 40 años es hacer el ridículo. Para colmo, en los últimos tiempos se puso de moda combinar colores que hace unos años eran una ordinariez total: turquesa y marrón, naranja y fucsia... ¿Somos víctimas de una legión de modistos daltónicos?!
Buscar ropa adecuada para esta edad es un trabajo chino.
Tenemos que buscar algo que no esté 100% a la moda, de modo tal de no caer en la vulgaridad de uniformarse como teen agers, y que no esté tan viejo que parezcamos salidas de una película de Doris Day..
Las mujeres de mediana edad más elegantes que vemos en las revistas van a lo seguro: se visten de beige, blanco y negro. Y usan siempre tailleurs . Un tailleur está bien para la oficina, pero, ¿qué nos ponemos para salir a pasear, para ir al médico o al súper?
Para colmo, toda esta es una decisión absolutamente personal y privada. Si llegamos a preguntarle a alguien “¿Qué te parece lo que me puse?” , nunca vas a encontrar dos personas que opinen lo mismo. Tal vez tu hija adolescente te dice “ ¡Mamá, con eso estás ridícula!”, mientras que tu marido te dice “ Lo de abajo está bien, pero no pensarás salir con ese escote a la calle”. Así es que es mejor no pedirle opinión a nadie, para no terminar escondida en el fondo del placard, detrás de la ropa talle 42, tapada por un Montgomery que no usas desde hace treinta años.
Cuando una mujer le pregunta a un hombre: “¿ Cómo estoy?”, lo mejor que puede hacer un hombre es idear una respuesta entre honesta y delicada, y luego dejarse caer al piso fingiendo ser víctima de un ataque fatal de apoplejía.
No hay manera de salir indemne de esa peligrosa pregunta. De ese modo se evitan diálogos inútiles como:
-   Estás linda...
-   ¿Sólo linda?
-   Sí. ¡Estás bien!
-   Recién dijiste “linda”, y ahora sólo “bien”. ¿No te gusta?
-   Sí me gusta.
-   ¡Lo dices con un tonito tan raro...!
-   Bueno, si no te gusta a ti lo que llevas puesto, cámbiate y listo.
-   ¿Has visto? ¡No te gustaba! ¿Y qué es lo que no te gusta? ¿El modelo o el color? ¿La blusa o el cinturón?
-   ¡Estás muy bien, no te pongas pesada!
-   ¡Me lo dices de compromiso, pero en realidad no te gusto nada!¡Y encima me maltratas!¡Buaaaá!

Las mujeres les seguimos pidiendo opinión sobre nuestro aspecto a los hombres, cuando ellos no están capacitados para juzgar el arreglo femenino.
En primer lugar, para ellos, aunque su esposa cumpla 108 años la recuerdan siempre igual al momento en que la conocieron por primera vez.
Esa imagen del primer momento se graba en el cerebro masculino y no hay nada que la haga cambiar ( felizmente para ambos), aunque con el paso de los años a ella se le caiga la nariz, la cola y le crezca una joroba.
En materia de atraer a un hombre, sólo hay que romperse el alma para estar bellísima en aquel histórico primer encuentro en que él te ve por primera vez. Como en otras circunstancias de la vida, con los hombres la primera impresión es la que vale.
El marido de una amiga siempre dice: “ Lucía está igual que a los 20 años, lo único es que ahora tarda más en aparentar esa edad”.
En segundo lugar, un hombre no puede opinar sobre nuestro aspecto porque ellos tienen cero criterio estético. Si nosotras no los tackleamos en la puerta de casa diciendo “ ¡ Quítate eso!”, son capaces de ir a una reunión de directorio con una camisa rosa, una corbata a cuadros rojos y un saco verde, sin sentir ningún bochorno. Tampoco tienen problema en enfrentar al mundo con cabezas calvas y mechones de pelo brotándoles de la nariz o de las orejas.La mayoría de los hombres están seguros de que lo único que pueden hacer por su apariencia personal es bañarse y afeitarse, y después de eso, todo lo que les queda hacer es mirar más televisión.
Y si les preguntamos si no pensaron en mejorar algo de sí mismos, nos dicen: “Tienes razón: voy a comprar un televisor más grande.”
Las mujeres, en cambio, vivimos en perpetuo estado de disconformidad con nuestros cuerpos y arreglo personal.
Siempre nos falta algo para sentir que estamos perfectas.
 ¿Por qué tenemos tan baja autoestima? En parte porque nuestros referentes son mujeres bellas.
De chiquitas, las mujeres queremos ser lindas como nuestras muñecas, como las princesas de los cuentos o como las actrices de cine. Ningún varón crece queriendo ser como Mel Gibson o como George Clooney.
Los hombres, en cambio, se identifican más con Batman o el Hombre Araña, pero tampoco quieren ser como ellos. ¿Para qué intentar ser alguien que trepa por las paredes y lanza telarañas de los dedos? Sería tan en vano como querer ser una Barbie con 150 de contorno de caderas...
En eso, los hombres son más inteligentes. Aún no nació el hombre que diga “No puedo salir a la calle con estos pelos...¡ Yo quiero tener el flequillo de Leonardo Di Caprio!”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6122135913489865989?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6122135913489865989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6122135913489865989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6122135913489865989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6122135913489865989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/captulo-4-la-imagen-ante-todo-como-se.html' title='Capítulo 4: La imagen ante todo- ¿ Como se viste una mujer de 40?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1188730213553725226</id><published>2008-09-08T20:05:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:06:31.790-07:00</updated><title type='text'>¡Qué dificil es ser mujer!</title><content type='html'>Las mujeres nos pasamos la vida entera tratando de saber qué es ser mujer. Por eso hay tantos libros intentando responder este enigma, y - así y todo - nunca parecen suficientes. No existen libros titulados: “ Hombres de 30”, “¿Qué quieren los hombres?”, “Soy padre y quiero un trabajo”, “Vivir solo y disfrutarlo”, “¿Hombres agresivos u hombres decididos?”, “Las mujeres aman a los hombres que se aman”, “Cómo saber si ella es la mujer de tu vida”, “Ella y tú: ¿ Son el uno para el otro?” , “El hombre que lo da todo”, “Hombres que aman demasiado”, “El hombre trasgresor”, “Cómo ser hombre y manejar tu propio dinero”, “Hombres inteligentes y solos”...Si esos hipotéticos títulos no existen es porque los varones tienen un montón de cosas más claras que las mujeres.
¿Por qué los hombres son tanto menos conflictivos que nosotras?
En primer lugar, hay una diferencia de base que no se le escapó ni a Freud ni a Lacan.
Para un bebé varón, nacer y convertirse en hombre es muy simple: se trata solamente de no ser como mamá, y de cambiar su objeto de amor único ( una mujer) por otra mujer que no sea ella. Eso es todo.
En cambio, una nena debe transformarse en una mujer como su mamá, pero al mismo tiempo debe convertirse en alguien distinta a ella.
En segundo lugar, una nena debe aprender a amar a alguien de sexo distinto al de ella ( papá), y luego de llegar a la victoria de lograrlo...¡ debe aprender que no puede quedarse con ese, sino que tendrá que amar a otro hombre!
Los psicólogos hablan de un “proceso de doble sustitución”.De acuerdo a este
“doble trabajo” para amar a un hombre, el mismo Freud se preguntaba por qué será que todas las mujeres no son homosexuales.
De todo este lío queda el narcisismo femenino que nos lleva a comprar revistas femeninas, llenas de fotos de cuerpos de modelos que posan sugestivamente para otras mujeres.
¿No sería más lógico que, siendo mujeres, nos deleitemos comprando revistas femeninas con hombres musculosos y atractivos en las tapas?
Las mujeres se miran mutuamente y se admiran unas a otras. Así que en concepto de deseos, hombres y mujeres estamos hermanados por la misma obsesión hipnótica: el cuerpo de la mujer. ¡ Y después dicen eso de “¿ Quién entiende a las mujeres?”!
¿Cómo van a entendernos, si nuestra formación psíquica es un desquicio?
A todo este proceso se debe que en cualquier ciudad hay un negocio de ropa de hombres por cada 300 locales de ropa femenina, y que desde hace siglos el hombre usa más o menos siempre lo mismo ( saco, corbata y pantalones) mientras que la ropa de mujer cambia siempre. Nadie se molesta en diseñar nuevos estilos de  ropa  masculina. ¿Para qué, si tienen la batalla perdida de entrada?
La novia del casamiento en todas las culturas se viste como una reina, mientras el novio, insignificante, se confunde entre los invitados. Capaz que se gastó trescientos pesos en traje nuevo y no hay un alma que le diga: “¡Juan Carlos, qué lindo que estás!”. Si todas las mujeres siguen soñando con casarse de blanco y vestirse de novias es porque en ese  momento en que se viste de torta de merengue se disipan todas las dudas acerca de qué es ser mujer. Ser mujer es vestirse como un merengue gigante y que todos te digan: “ ¡Estás tan bella!”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1188730213553725226?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1188730213553725226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1188730213553725226' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1188730213553725226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1188730213553725226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/qu-dificil-es-ser-mujer.html' title='¡Qué dificil es ser mujer!'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2410523007433137710</id><published>2008-09-08T20:04:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T20:05:40.074-07:00</updated><title type='text'>Socorro , no me puedo comprar un pantalón</title><content type='html'>Comprar es simple: una entra a una ferretería, necesita una sopapa, se la dan, la paga y se va. Es sólo cuestión de segundos.
Sin embargo, comprar ropa es algo más complicado.
En cada cambio de estación, las mujeres empezamos a patrullar tiendas, galerías y boutiques para ver qué trae de nuevo la temporada y para aprovechar las liquidaciones del cambio de estación.
Así pensado, todo parece indicar que nos aprontamos para un paseo ideal. Pero la realidad es muy distinta. Huelgan las palabras para explicar qué clase de tortura es probarse ropa en una boutique. Mejor que lo cuenten las mismas protagonistas: una mujer ansiosa por estrenar algo nuevo y una vendedora ansiosa por que se le vacíe el local para comerse tres bocatas y telefonear al novio.
La vendedora siempre están hablando por teléfono con el novio, o contándole por teléfono a una amiga la pelea que tuvo anoche con el novio, o vigilando que el novio que trabaja en la casa de venta de lencería de al lado no quiera espiar a  cada clienta que se prueba un soutien.
Si la interrumpimos, nos atenderá de mal modo, por lo que conviene armarse de paciencia, esperar que note nuestra presencia, y que se digne dejar la conversación telefónica para otro momento y atendernos un segundo.
La manera más efectiva de que nos preste atención es empezar a tocar la ropa que hay en el negocio. Así logramos ponerla nerviosa, y que suelte el teléfono con un grito:
      
-¡ No! ¡No toques! ¿Necesitas algo?
            - Sí, quisiera ver...
            - No me toques nada, por favor, que después me dejan todo hecho un desastre  ( Al teléfono) Bueno, nos interrumpen, amor. Después te llamo. Chuic, chuic.             
             -Quisiera ver un pantalón... - dice una.
            -Y si quieres un pantalón... ¿ para qué me desordenas las blusas? ¿Qué pantalón quieres?
             -El de la ventana
            -¿El de la ventana? ¿Para ti? ¡Pero no es tu estilo! ¡Ese es para muchachas jóvenes! ¡Tú ya no estás en edad! ¿Cuál es tu talle?
- Creo que. 42....
-¡Ja, ja, ja! ¿42 tú? ¡No  me hagas reír! ¡Mira esas caderas!¡ Con suerte eres por lo menos un 46! El modelo de ventana a ti no te va. Es demasiado entallado. Tú necesitas algo que te tape, como esto ( Saca una capa gigante)
-No. Quiero algo más sexy, algo más para la noche...
-¡No me apoyes el bolso en el vidrio del mostrador, que se rompe!
- Algo como esta blusa...- dice una señalando de lejos lo más decente del local.
-¡ No la toques que se mancha!
- No, en realidad lo que quiero es el pantalón de la ventana.
-¿Ese de chavala. ? ¡ Ya te dije que no es tu estilo!
- ¿No me dejas probármelo?- intenta una.
-Pero lo vas a llevar seguro, ¿eh? ¡Si no, no me lo hagas sacar de allí, que es un lío volverlo a poner! ....
- Depende... - decimos, conservando la dignidad-... de cuál sea el precio. 
-No lo sé. Lo sabe la dueña, que se fue a tomar un café.
-Bueno, si me lo puedo probar...
La vendedora tarda media hora en sacarse las botas para entrar a la ventana decorada, donde hace contorsiones circenses mientras protesta porque se caen cartelitos o pisa ropa...
-         ¡ Lo único que me faltaba!...Pasa al probador, pero no me tires las cajas que están apiladas al costado. He pasado la tarde entera ordenándolas. Y hazlo rápido que hay otra señora esperando.

Cuando estamos en bombacha caída y con los tobillos enroscados por los pantalones, la empleada nos abre la cortina de par en par y nos dice:

-         ¿ Cómo te queda? ¡Ay, todavía ni te los pudiste subir!... Si quieres mirarte al espejo, ven al que está aquí afuera. La gente que pasa ya está tan acostumbrada a ver gordas como tú , no te mirarán, no te preocupes ¡Ni que fueras tan hermosa, vamos!...Ah, no pongas el pantalón en el piso, que se ensucia. No lo cuelgues en el perchero, que queda marcado

Cuando estamos luchando para que el pantalón nos llegue a las caderas, la dependienta nos grita del otro lado:
-¿Por qué te demoras tanto? ¿No te va? Puedo fijarme si me queda algo en el depósito. Queda a seis calles de aquí, voy y vuelvo enseguida. Atiende el teléfono y dile a mi novio Pablo que enseguida vuelvo.

Y no deja ni que respondamos antes de abrir la cortina sin permiso diciendo:

-¿ Puedo ver cómo te va?¿Ya está? ¿Y qué tal? ¡Qué feo ese rollo que te sale por la cintura! Cuando llega la primavera hay que comer menos, querida. ¡Te dije que era demasiado pequeño para ti! Con un poco de jabón puedo hacer que te suba el cierre... Respira hondo. Entra la panza o te pellizco... ¡ Entra la panza, te digo, que si te lastimo me vas a echar la culpa a mí de tu gordura!
            -  Ya la estoy entrando...
            - ¡ Vas a tener que adelgazar!
            - ¡Ay, me has pellizcado la piel!
 -¡Yo no fui, fue el cierre! ¿ A ver, a ver? Da la vuelta... Mira: esto te queda bien. Le corres el cierre, bajas seis kilos y te queda como un guante, justo tu estilo. Esto es el último grito de la moda en París. Se vendió muchísimo. Es el último que me queda. Si no te deja respirar, quédate tranquila que esta tela cede. Quítatelo rápido que tengo gente. Dámelo que te lo pongo en una bolsita. Cualquier cosa, lo puedes cambiar un  martes de 7 a 8 de la mañana  del cuarto sábado de febrero de un año bisiesto, si traes la boleta, no le sacaste la etiqueta y si la dueña está aquí en el local.

Con tal de irse de ahí cuanto antes, una saca la tarjeta de crédito y escucha:

-¡Perdona, tarjetas no aceptamos! Dame ese billete de mil que te veo ahí... Si no, la dueña me mata. ¡Vuelve cuando quieras, linda! ! Mira que te espero, ¿eh? 

Claro que una lo compra. Compra lo que se probó como para justificar que no haya sido en vano tanto sacrificio. Y promete no volver a comprarse ropa jamás. Pero pasa el tiempo y una se va quedando sin ropa decente. Y no hay manera de renovar el vestuario que no sea pasando por este calvario.
Si no queremos comprar ropa en un supermercado o en una feria americana, y tampoco nos fascina ir a clases de corte y confección, no nos queda otra que pasar otra vez por la tortura de aguantar a una vendedora de boutique.
Hay que tomar el asunto con filosofía: comprar ropa es algo así como hacerse un Papanicolau. A nadie le gusta, pero es necesario, y es un paso que hay que dar sólo una vez al año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2410523007433137710?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2410523007433137710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2410523007433137710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2410523007433137710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2410523007433137710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/socorro-no-me-puedo-comprar-un-pantaln.html' title='Socorro , no me puedo comprar un pantalón'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8612659598851996390</id><published>2008-09-08T20:04:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T20:04:54.410-07:00</updated><title type='text'>A mi me vas al natural</title><content type='html'>Después de muchos años de luchar con el delineador, el rimmel y los lápices de labios para que nos hagan las facciones más atractivas, los ojos más grandes y las bocas más carnosas, las mujeres de 40 sabemos que a esta edad ya no hay maquillaje que obre milagros.
Y hasta las que nos pintábamos como puertas, terminamos saliendo a la calle con la misma cantidad de maquillaje que Heidi.
Pintarse no es soplar y hacer botellas. Para las mujeres que nacen escasas de pestañas, como es mi caso, no sólo es cuestión de comprar la Mascara Ultra Engrosador Waterproof con Fibras Extensoras Proteinizadas, sino que además hay que darse tres manos de esa pasta para que aparezcan pestañas donde antes había pelusa transparente.
Una vez leí en una revista femenina un recurso invalorable: darse una mano de mascara – como llaman los yanquis al rimmel -, luego pasarse talco con un algodón sobre la máscara húmeda, y luego aplicar una segunda mano. Así se forma un emplasto negro que cuadriplica el volumen de cada pestaña. Pero claro, te llega a entrar talco o una hebra de algodón adentro del ojo, y también se te cuadriplican las basuritas en el ojo, y las posibilidades de salir con un aspecto de un oso panda. Por eso, en cierto momento de mi vida opté por comprar máscaras waterproof que son las que no se van con nada. Lo juro. Con nada. Ni con lágrimas, ni con ducha, ni con jabón, ni con champú, ni con lavandina, solvente o kerosén. Sólo sale, con paciencia, con leches demaquillantes que tienen un precio diez veces superior al de la misma máscara.
Por ende, te vas aplicando en las pestañas algo semejante a asfalto puro en las pestañas, hasta que se le hacen grumos grandes como ladrillos.
En algunas oportunidades opté por separarme los grumos con una aguja, para que se vayan separando las pestañas, hasta que me enteré que la actriz Analía Gadé, haciendo eso mismo, se pinchó un ojo que tuvo que llevar vendado.
Por eso, ahora, cuando un grumo de rimel no se deshace, directamente me lo arranco junto con cuarenta pestañas.
¿Cómo quieren que las mujeres avancemos en la sociedad, si perdemos un promedio de una hora extra por día, 15 días por año y 5 meses por década, sólo luchando porque nuestras pestañas parezcan más gruesas?
Cuando al final llegamos a un resultado decoroso, siempre hay un hombre que viene y nos dice: “ ¿Para qué te pintaste tanto? ¡Me gustas más al natural!”
Pero eso es pura hipocresía, porque cuando sales con tu marido caminando por la calle con la cara fresca y “ natural”, el mismo señor que te decía que estás más linda con la cara lavada se desnuca para no perder detalle de la mujer hipermaquillada que se le cruzó ante la vista. ¿Cómo se explica esto? ¿ El maquillaje les atrae en caras de mujeres desconocidas, no en la cara de la mujer propia?
De todos modos, una ya no está para luchar con los molinos de viento.
Por más que nos pintemos la boca delineándola por fuera de la línea de los labios, que usemos  lápiz de labios nacarado para que parezca más grande, y que usemos rubor bajo los pómulos, no vamos a  parecernos más a Salma Hayek que a Bette Midler.
Por eso, en esta edad es buena idea bajar el tono, y cambiar la sombra turquesa y verde por discretos tostados y marroncitos.
Con los años, nuestra cara cada vez tiene menos color, como para hacer juego con el pelo. De todos modos, no hay nada que puedas hacer por tu aspecto personal que mejore el concepto que tu hombre tiene de tú. El maquillaje femenino, lejos de atraer a un marido, sólo sirva para que él se lamente: “¡ Deja ya de maquillarte, que estás bien! ¿ Qué te tienes que hacer ahora? ¿Tienes para mucho? ¡ No te pongas pesada que llegamos tarde!¿Para qué te pones tanta cosa en la cara?” Cuando una se ve finalmente bella en el espejo, y ellos ponen cara de asco... porque temen que con nuestro mauillaje les manchemos la chaqueta. En cambio, si sales al toque con la cara lavada, blanca como una vela, con ojos invisibles de tan chiquitos, ellos dicen “Qué rápido hiciste hoy, ¿ has visto que puedes arreglarte en un minuto, si quieres?” ¿ Arreglarse?¿Quién se arregló?  
El amor es ciego.
El matrimonio es amor.
El matrimonio es una institución.
O sea que el matrimonio es una institución para ciegos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8612659598851996390?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8612659598851996390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8612659598851996390' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8612659598851996390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8612659598851996390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/mi-me-vas-al-natural.html' title='A mi me vas al natural'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5606522139271366165</id><published>2008-09-08T20:03:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T20:04:22.020-07:00</updated><title type='text'>Brillos de bijouterie</title><content type='html'>La legendaria editora de la revista Cosmopolitan, Helen Gurley Brown, asegura que  después de adolescencia, nuestros mejores aliados en la ropa son los accesorios: pañuelos, chalinas, joyas , prendedores que convierten un equipito simple en algo lleno de glamour.
 Ella misma afirma que a los 40 conviene que donemos todo el contenido de nuestro placard al Ejército de Salvación y que armemos un guardarropa nuevo de poca ropa clásica y buena, de colores sobrios que puedan recombinarse entre sí.
El problema esencial es que toda la ropa de colores sobrios siempre es más cara que la ropa de colorinches, que siempre está de oferta y sólo combina con más ropa de oferta. Parece que el precio de la ropa sube cuanto menos anilina se gasta en ella.
La misma editora recomienda, además, que descartemos de nuestros cajones toda la bijouterie barata. “A cierta edad, si algo brilla, más vale que sea oro”, dice la vieja experta. Las joyas baratas no combinan bien con las patas de gallo.
Pero por otro lado, cuando veo una vieja linda y coqueta, compruebo está llena de collares de colores. Y eso le queda mucho mejor que una cadenita de oro perdida entre las arrugas de la papada, porque los collares vistosos hacen que uno se fije más en las cuentas de colores, antes de que empiece a contar patas de gallo.
El otro día hablábamos del tema con unas amigas de esas con quienes la charla salta de un lado al otro como un canguro enloquecido. Y coincidíamos en que, como cantaba Marilyn Monroe, “ Los diamantes son los mejores amigos de una chica”.
La conversación fue algo así como lo que sigue, aunque no puedo recordar quién dijo qué, porque hablamos todas juntas al mismo tiempo:

-         Leí que los 40 es tiempo de usar joyas de verdad, no bijouterie barata.
-         A mí no me gusta la bijouterie barata. Me gusta la bijouterie cara.
-         ¿Qué bijouterie? Ninguna mujer debería morir sin tener una joya de verdad.
-         Ninguna mujer debería morir. Punto.
-         ¡Una joya que te compras tú no tiene gracia!. Los diamantes son algo que te tienen que regalar...Si es posible, un señor que te guste...
-         Si es posible, un empresario exitoso que te guste....
-         Seguramente un señor que no te guste tanto, pero que esté desesperado  porque gustes de él de una vez por todas.
-         Yo quiero que alguien me quiera demostrar que le gusto y que me ama eternamente. Mi marido me lo jura, y yo le digo: “No te creo, no te creo”. ¡Pero nunca trae diamantes a casa!
-         Es que los hombres que una conoce tienen esa costumbre odiosa de no traer joyas a casa.
-         ¡Yo no voy a esperar toda la vida para tener una joya de verdad! El otro día entré a una joyería porque vi un colgante precioso en la vidriera...
-         ¿ Y?
-         Le pedí a la empleada que me lo mostrara. Obvio que le dije que no era para mí, que era para un regalo... Cuando lo vi me pareció tan chiquito que creí que el vidrio de la vidriera está hecho con cristal de lupa. Me lo probé y me quedaba bárbaro. Lo que me caía mal era el precio.
-         ¿ Y qué hiciste?
-         Le pregunté si tenía algo más discreto, y a medida que me enteraba de los precios, le fui pidiendo algo más y más chiquito. Hasta que me mostró unos aritos abridores de recién nacida, que me hubiera podido comprar si no hubieran sido tan chiquitos que se me caían por el agujero de la oreja.
-         ¿ Te los compraste?
-         ¡No! La mujer guardó todo, yo me fui haciéndome la que no encontraba exactamente lo que buscaba, con oro verde y perla negra del sudeste del Báltico.
-         ¿ Entonces?
-         Caminé ocho cuadras y en un puesto artesanal compré unos aritos de mostacillas.
-         ¿ Cómo te compraste algo tan barato?¡A los 40 están prohibidos!¡ A esta edad hay que ir a las joyerías de verdad!
-         Bueno, me sirven para matar el tiempo hasta que conozca el ricachón que me regale unas joyas.¡Usaré mostacillas, pero soy una mujer independiente!
-         Por mí ...¡Que el ricachón se guarde las joyas!
-         ¡Mostacillas hasta la muerte!

Llagamos a la conclusión de que en los tiempos de crisis que corren una no está como para ir eligiendo aros de 24 kilates en la joyería. Ni siquiera de 18 kilates. Ni siquiera enchapados en oro.
Además, ¿ para qué quiere una usar joyas, si nadie te invita a lugares donde puedas usarlas, y te las pueden robar en el primer callejón oscuro?
Por eso, existe un último recurso sumamente digno para lucir elegante a los 40.
Se trata de olvidarse de todos los sabios consejos de Helen Gurley Brown, que no es más que una ricachona que vive en Manhattan.
 Las de 40 tenemos que seguir nuestros instintos más setentistas: usar ropa hindú, camisas de batik con colorinches y cascabeles, polleras gitanas de colores que no pegan, varios collares de grandes de cuentas de colores, cómodas sandalias de cuero y andar por el mundo siendo una hippie trasnochada.
Claro que con ese aspecto nunca nos nombrarán Gerenta de Marketing de ninguna empresa. ¿Pero quién quiere ser Gerenta de Marketing de una empresa aburrida, pudiendo dedicarse a la contemplación y el yoga, escribiendo libros sobre cocina macrobiótica en una casa que huele a sahumerios?
¡Viva el Flower Power!
¡Arriba el yoga, abajo las joyas!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5606522139271366165?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5606522139271366165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5606522139271366165' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5606522139271366165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5606522139271366165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/brillos-de-bijouterie.html' title='Brillos de bijouterie'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-54844252394744484</id><published>2008-09-08T20:03:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T20:03:46.721-07:00</updated><title type='text'>Fotos del alma</title><content type='html'>A esta edad,  jamás incluyo mi fecha de nacimiento en ninguna solicitud de empleo. Si quieren adivinarla, que se tomen el trabajo de calcularla a través de mi número de documento. Y con gusto evitaría enviar ninguna foto. Pero cuando exigen una foto... ¿ qué hay que enviar? ¿ Una foto actualizada, para que digan “ Yo a esta veterana no la contrato ni loco?” ¿ O una foto de  hace un par de años, con una decena de patas de gallo menos, para que se animen a llamarnos y se decepcionen más tarde, al vernos personalmente?
Hace poco me tocó golpearme de frente con la realidad: me invitaron a asistir a un congreso en el interior del país, previo envío de mi currículum y foto.Envié la foto de siempre, que me sacaron en 1995, cuando se publicó mi primer libro:“ Los hombres vienen flojos”, que por llevar semejante título tuve que sacarme en pose seductora. Desde entonces, cada vez que me piden una foto sigo usando esta misma foto.
Cuando llegué a destino, los asistentes del congreso ( mayoría abrumadora de hombres) me recibieron diciendo:
-         ¡ Oia! ¿Y la rubia de la foto, no vino? ¿ Cómo que es usted?  Pero entonces, esa  foto ya tiene unos años, ¿no? Bueno, en fin...Ya que está aquí, pase, qué se le va a hacer...
Por poco no se me ponen a llorar al hombro. Casi los termino consolando, explicándoles que ese rostro juvenil pereció sofocado por varias capas de nanósferas de colágeno y crema de placenta de tortuga siberiana.
Okey, reconozco que pude haber cambiado algo desde aquella foto de 1995 hasta la fecha. Pero en el catálogo del congreso también aparecían fotos masculinas de  morochos de frondosas melenas y rubios con flequillo (que ahora estaban totalmente pelados), y  nadie les dijo:
-         ¿ Así que usted perdió todo el pelo? No es como el de la foto... Bueno, qué se le va a hacer, ya que está, pase...
Supuse que iba a un congreso cultural, no a un concurso de belleza
Ya aprendí la lección: nunca más envío fotos que me muestren más joven de lo que soy. En otra época, todo lo que pasó me hubiera deprimido durante tres días seguidos. Ahora, en cambio... ¡ con sólo recordarlo me deprimo todo el año!
Pero eso sí: no me importa nada lo que piensen los demás de mí.
Lo que me preocupa es lo que opino yo de mí. 
El problema es que de mí opino unas cosas espantosas.
No puedo mirar una foto sin pensar: “Esta me la sacaron en el verano del ’82, cuando no podía usar bikini porque tenía siete kilos de más”, “En este viaje estaba deprimida porque el jean no me cerraba”, “Esta es del casamiento de mi hermana la pasé horrible porque me apretaba el vestido”, “Aquí muerta de calor con ese tapado que me dejaba puesto para que no se me notara la panza”, “¿Quién fue el desgraciado que me sacó esta foto horrorosa?” ...
Pero por suerte, en la vida cotidiana no me hago mala sangre por pavadas.
 Antes no salía de casa sin tener el maquillaje perfecto. Ahora ya ni me pinto... Total, está visto que nunca voy a volver a ser como era en 1995.
Tanto mejor: cuando me sacaron esa foto, estaba deprimida, en pleno proceso de divorcio. Me hacía la mujer fatal, cuando lo único fatal era lo que me estaba pasando. Lo que demuestra que las fotos mienten.
En muchos países del mundo la gente no se deja fotografiar, porque creen que las fotos roban el alma. Tal vez tengan razón, no en el sentido de que el hecho de que te “ saquen “ una foto le saque algo a tu persona, sino en que la foto misma que te sacaron no te muestra a tú como persona total, sino a una fracción tuya, en un instante efímero de tu vida.
O sea que uno nunca es la persona fotografiada. Y menos, si hace mucho que no va a la peluquería.
Últimamente me resisto menos a que me saquen fotos. Lo único que hago es ponerme lentes oscuros y decir (justo antes de pagar la luz y girar la cabeza para que no salga mi cara):
-         ¡Pásenme un biombo, YA!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-54844252394744484?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/54844252394744484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=54844252394744484' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/54844252394744484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/54844252394744484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/fotos-del-alma.html' title='Fotos del alma'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4731172708459326987</id><published>2008-09-08T20:02:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:03:15.894-07:00</updated><title type='text'>Con las manos libres</title><content type='html'>CON LAS MANOS LIBRES

Cuando yo era chica pensaba que una mujer mayor de edad es aquella que increíblemente puede pasar la tarde entera sentada en el mismo sillón, sin cambiar de lugar durante horas.  Los grandes eran los que se quedaban como Budas sentados y hablando sin parar, mientras que los chicos nos movíamos por todas partes.
Me parecía increíble que las mujeres grandes pudieran soportar tantas horas en la misma posición y en el mismo lugar. ¡Qué bastante me daban! ¿ Qué podía tener eso de divertido?.
Ahora que me toca a mí ser adulta. Cuando voy de visita a casa a cualquier casa, después de estar tres horas en el mismo sillón, si viene mi hijo y me dice “Mamá, ven a ver lo que hay afuera", le digo:
-         ¡Ay, no! ¿ Me tengo que parar? ¡ Mostráselo a la tía!
Los años nos sacan las ganas de dar la vuelta carnero y nos impulsan a mover sólo las partes del cuerpo imprescindibles para abalanzarnos sobre otra factura de hojaldre y dulce de leche.
Los hombres a veces organizan partidos de fútbol para moverse un poco.
Las mujeres no. A medida que sumamos años, aumenta nuestro desinterés en movernos, que a su vez es directamente proporcional al desinterés a mirarnos al espejo.
Una mujer a los 3 años se mira en el espejo y ve una reina y dice: “ ¡Qué linda nena!” y quiere que todos la miren.
A los 8 se mira y ve a la Cenicienta: "¿ Por qué mi nariz es así?”, y no quiere que nadie la mire.
A los 15 se mira y ve a la hermanastra de la Cenicienta, dice “¡Mi pelo es horrible!”y decide que no va a salir a ningún lado.
A los 20 se mira y ve a la Madrastra, gorda y mal vestido. Dice: “¡Estoy hecha una vaca!” , y decide salir igual.
A los 30 se mira y ve a la bruja de Blancanieves, canosa y ojerosa. Dice : “¡ Soy un bicho!” y como no tiene tiempo de arreglarse, sale igual.
A los 40 se mira y ve a un enanito de Blancanieves, gordita y arrugada. Dice : “Soy un desastre, pero por lo menos estoy limpia”, y sale igual.
A los 50 se mira y ve a una persona parecida a su abuela. Dice “Por lo menos estoy sana” y va por donde quiere.
A los 60 se mira, se asusta, dice “ Por lo menos estoy viva”, y va a divertirse.
A los 70 se mira, ve una Reina y dice: “ ¡Qué linda vieja!”, y es feliz si a la noche logró dormir tres horas seguidas y si de día no le duelen los huesos.
Las mujeres más bellas del mundo jamás disfrutan su belleza: siempre se ven defectos y cosas mejorables. Conocí modelos top infelices que vivían preocupadas por un rulo torcido o una uña más corta que la otra.
La edad nos trae la sabiduría de empezar a cuidar más nuestra salud mental que nuestro aspecto personal. Y eso es fantástico, porque nos posibilita usar las manos para cosas más edificantes e importantes que hacernos masajes con cremas reductoras o dedicarnos a hacernos brushings de tres horas.
Si usamos las dos manos para aferrarnos a lo que ya no está ( juventud, belleza y esas frivolidades) nos quedamos sin tener con qué abrazar todo lo nuevo que los años tienen para ofrecernos: cosas que, de tan esenciales, son invisibles a los ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4731172708459326987?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4731172708459326987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4731172708459326987' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4731172708459326987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4731172708459326987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/con-las-manos-libres.html' title='Con las manos libres'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5802343026899167657</id><published>2008-09-08T20:01:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:02:25.627-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 5 :  Mentes dementes</title><content type='html'>&lt;em&gt;Crecer es muy dificil. Es siempre más simple pasar de una infancia a otra.
Francis Scott Fitzgerald ( 1945)&lt;/em&gt;
 
CÓMO DECIR “NO” CUANDO QUIERA DECIR “NO” 

Por lo general, las mujeres somos unas negadas a acordarnos de que existimos.
Podemos caernos de sueño paradas, pero somos incapaces de dormir una siesta.
 Por lo menos a mí, tirarme quince minutos a descansar en la cama me llena de una culpa atroz. De nada sirve que todos los demás habitantes de la casa estén roncando a pata suelta en una tarde de domingo: yo no puedo dormir, porque hay que secar platos, zurcir ropa, pegar botones, ordenar papeles y forrar estantes por toda la casa.
“¡Culpa, culpa, culpa!!”...¡ Es el eterno fantasma que persigue a las mujeres!.
Hasta los 40, una siempre actuó en función de algo o alguien. Y olvidó parar cada tanto el carro para preguntarse: “ Momentito, ¿qué quiero yo?” .
Nos dio pánico alarmar, escandalizar o desagradar a cualquiera. ¿ Pero quién dijo que nacimos para agradar? Cada vez que queremos hacer algo ( estudiar computación, por ejemplo), nos frenamos si alguien nos dice ( como todos nos dicen): "Es una locura”,  “Tú no tienes tiempo”, “ ¿A tu edad? ¿Cómo se te ocurre. ?” , “ ¿ Y los chicos, qué?” , “ ¡Pobre tu marido!” , “ Ya no eres una niña...”.
Esta lucha interna entre nuestros deseos y lo que los demás esperan de nosotras es como un partido de fútbol en la cabeza, confuso y agotador. Siempre tendemos a hacer aquello que nos haga sentir más útiles y queribles. Y por eso les decimos a todos que “ Sí”, siempre.
- Mamá, alcánzame una toalla.
- Sí.
-Cariño, hazme un café.
-Sí
-Y ahora ve a plancharme la camisa.
-Sí, cómo no.

En la película iraní “ El Espejo”, de Yafar Panahi,  una niñita perdida en las caóticas calles de Teherán, quiere volver a su casa. La cámara sigue la odisea de la niñita tratando de llegar a su casa, sin reconocer que está perdida y sin aceptar ayuda de nadie. No quiere que nadie la lleve, ni que llamen a la familia y no acepta la ayuda del equipo de filmación. Y, a fuerza de decir “No”, ella solita regresa a su hogar.
 El film habla de que sólo la mujer que puede decir “No” es la que vence.
Los 40 son una buena edad para empezar a decir “No”. Todos los “No” que no nos atrevimos decir antes.
Esto me recuerda a un día en que me sentía realmente agotada. Mi marido llegó a la noche a casa, volviendo del trabajo, y encontró todo tirado, los cajones abiertos, las camas deshechas, parvas de platos sucios en la cocina, todo dado vuelta en un revoltijo de mugre increíble. Entró a la cocina y me encontró muy tranquila en medio del despelote total,  leyendo el diario entre las tazas sucias del desayuno. Entonces me preguntó, horrorizado:
 -         ¿ Se puede saber qué diablos pasó aquí?
 Yo lo miré y le dije:
 -         ¿ Has visto cuando vienes del trabajo  y me preguntas qué diablos hice sola en casa en todo el día? Bueno...¡Hoy no lo hice!
 Hace diez años, no me animaba a decirle a un taxista que había tomado mal el camino a casa. Sufría tratando de adivinar qué itinerario había elegido el hombre. Ahora, a los 40, un taxista llega a cambiar de recorrido le pregunto en seguida: “Oiga... ¿Por dónde está yendo?”. Ya no me preocupa si le molesta o no que le corrija el camino.¡Me parece tan parece ridículo lo que hacía antes!¡ Tenía 30 años y esperaba que caerle bien a los taxistas! Los 40 me sirvieron para saber que el taxista no tiene por qué quererme. Es decir, si una busca que alguien la quiera... ¡ por lo menos que maneje su propio Rolls Royce, no un taxi!
Los 40 es buen momento de empezar a decir lo que pensamos, empezando por el taxista: “ Señor, ¿ por qué va por la avenida, que siempre está congestionada, si le pedí que fuera por las calles de adentro? Vaya por donde dije o no le pago el viaje”. Si una mujer islámica bajo el régimen de Khomeini se anima a enfrentar al tachero rebelde... ¿ Cómo no vas a enfrentarlo tú?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5802343026899167657?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5802343026899167657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5802343026899167657' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5802343026899167657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5802343026899167657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/captulo-5-mentes-dementes.html' title='Capítulo 5 :  Mentes dementes'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-7418801065419293931</id><published>2008-09-08T20:00:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T20:00:45.946-07:00</updated><title type='text'>Pon Feng Shui en tus  40</title><content type='html'>UN POCO DE FENG SHUI EN TU VIDA 



Muchas mujeres, al cumplir 40, sienten ganas de cambiar algo en sus vidas, cualquier cosa,  ya sea la casa, el  trabajo o el marido, porque se trata de una etapa de replanteos. Es una etapa en la que se cambia de amigos o – al contrario- en la que se  retoma el contacto con amistades de la infancia o la adolescencia, en una búsqueda por lo genuino, por encontrarse con una misma, con la esencia de lo que somos. Cambio radical o asentamiento definitivo son las opciones de esta etapa. Buscamos separar la parte genuina de nuestro ser de la fachada que usamos hasta ahora para ocultar lo verdadero.
Las que postergaban un deseo, se ponen las pilas para cumplirlo al fin, porque saben que si siguen esperando mucho más, no van a poder hacer lo que querían.  Es la etapa “Feng Shui” de la vida, cuando empezamos a mirar alrededor, a tirar lo que sobra y a rescatar lo esencial.
El Feng Shui es un invento chino. Pero así como los chinos inventaron el papel, la pólvora y los tallarines, también el Feng Shui resulta algo práctico para incorporar en nuestra vida justo en esta etapa en que una se empieza a cansar un poco de todo.
"Si hay  armonía en la casa, hay orden en el país. Si hay orden en el país, habrá paz en el Universo”, dice el proverbio chino favorito de esta ciencia milenaria. Justo lo que queríamos : Orden en la sala y paz de esas  en las que no vuela una mosca...¡. El Feng Shui ( ¿ Fe en yo?) nos caee como anjillo al dedo!
El Feng Shui afirma que todo está sumergido en un flujo de energía que fluye por el medio ambiente como un río invisible que limpia todo mejor que cualquier desengrasante con amoníaco y aroma artificial a pino silvestre. Y sostiene que esta energía positiva se  torna en contra nuestro  y se convierte en negativa si no puede  correr libremente. Lo peor que nos puede pasar es que su circulación se trabe estancándose o arremolinándose en rincones muertos de zonas vacías e inactivas de nuestra casa.
Los chinos dicen que nuestro hábitat tiene que contenernos, no taparnos. 
Los occidentales acumulamos cosas con el tiempo, y nos cuesta desprendernos de ellas.  Si seguimos comprando cosas y dejando que entren objetos nuevos y que nunca salga nada de nuestra casa, acabamos hundidos entre objetos y eso traba la energía, la puerta del placard , los cajones ( que no cierran)  y te quita cambia el tiempo de  aerobics por tiempo de ordenar estantes, mira qué asco.
Por tradición, los chinos dicen que hay que cambiar de lugar veintisiete objetos de la casa a lo largo del año, porque si vamos rotando las cosas, nos resulta más evidente notar qué está sobrando, y eso nos sirve para descartar lo que molesta. Por eso yo a mi marido me la paso diciéndole que se cambie veintisiete veces de lugar, con la esperanza de que note que está sobrando.
Acumular cosas inútiles también se refleja en la vida de uno: lo bueno queda tapado por el caos. Los chinos también suelen tirar a la basura todo aquello que no hayan usado ni una vez durante el último año. Esto es cierto: si en un año entero de vida normal  no necesitamos el bate de béisbol, ni la falda tubo amarilla, ni el diccionario Portugués – Español... significa que no vamos a necesitarlos en el futuro.. Todo eso no hace más que ocupar lugar, juntar tierra y trabar el camino del Chi  o energía positiva..
Las mujeres conservamos cosas que nos recuerdan sentimientos, cualquier sentimiento: “ Conservo esta servilleta en recuerdo a esa noche que hice ese papelón terrible”... ¿No es increíble? ¿ Tanto necesitamos estimular nuestras emociones? Así es como guardamos basura como envoltorios de chocolate  y posavasos manchados. Algo que tiene cien años es una valiosa reliquia, pero algo que tiene 20  años... ¡ es un vejestorio!
Es el momento indicado para limpiar el entorno, limitarse a lo esencial y simplificarse la vida lo más posible.
Hay que reconocer que los chinos no se equivocan: los arrolladitos primavera combinan de maravillas con la salsa agridulce y su medio de transporte – la bicicleta – es uno de los mejores que existen.
Por otra parte, ellos ya son mayoría absoluta en la población actual del planeta: eso de propagarse ya lo hicieron muy bien.
 Un poco de Feng Shui nos ayuda hasta a terminar una relación molesta que nos estancaba la energía positiva. Cortar una relación que no nos lleva a ninguna parte con el método chino es tan buena manera de terminar un romance como cualquier otra. Una puede decir: 

-         Carlos, lo nuestro se acabó.
-         ¿Por qué? ¿Qué te hice?
-         No es por ti. Es por el Feng Shui.

Y Carlos se quedará preocupadísimo, convencido de que lo abandonamos para correr detrás del tintorero de la esquina.
Por todo esto, tal vez sea bueno que tengas en cuenta diversas prácticas del Feng Shui que pueden cambiarte la vida:


-Tira todo lo que "algún día podría servir", pero no usas.  Estás viviendo en tu casa, no en un refugio nuclear.

-Nunca guardes dinero cerca del inodoro:  tus ahorros se pueden ir por los caños.

- Coloca tu cama de modo tal que desde ella se vea la puerta del dormitorio. Tu vida sexual peligra si sabes que en cualquier momento entra alguien  y te pesca in fraganti.   
- El agua es un gran conductor de la energía positiva. Un estanque en la puerta de la casa armoniza la energía de tu vida, siempre que sepas nadar estilo kroll.

-Los placards desordenados insertan el caos en nuestras vidas, haciéndonos  llegar tarde a todas partes por no encontrar los zapatos por ningún lado.

-Campanillas, colgantes, cortinas de bambú, caminitos de grava y todo lo que haga un sonido avisando que alguien llega es muy Feng Shui y estimula la circulación de la energía positiva, porque te permite relajarte sabiendo que no te tomarán de sorpresa mientras acabas la última porción de torta de chocolate a escondidas.

- No conviene tener rincones vacíos. La energía se estanca en los lugares de la casa que permanecen vacíos. Pon algo en esos recodos de la escalera o esquinas muertas que no dicen nada. Aunque sea,  un pariente parado que sostenga los abrigos de las visitas. 
- Las puertas que dan a paredes vacías traban la energía. Esa fea impresión de salir de un cuarto para chocarnos contra una pared es muy poco armónico, y negativiza la energía. Este efecto negativo se contrarrestra colgando un cuadro o espejo en la pared que enfrenta dicha puerta. De este modo, al salir,  no nos chocaremos contra una pared vacía, sino contra un lindo cuadro o contra un brillante espejo, lo cual es mucho más divertido.
-Los animales detectan los lugares exactos donde la energía fluye en armonía. Observa a tu perro o gato: el lugar en el que ellos descansan es el más armonizado de la casa. Si, imitando a tu gato, duermes sobre el techo de tu auto, te energizarás de golpe, aunque sea al descubrir cómo los vecinos se burlan de ti.

-Muchos  restaurantes chinos siguen reglas del Feng Shui en su decoración. Y esto armoniza su actividad comercial. La prueba está en que no existen muchos restaurantes chinos que sean fracasos económicos. Generalmente funcionan bien hasta en tiempos de crisis, ya sea por el Feng Shui o porque recalentando el mismo pollo durante meses cualquiera puede hacer funcionar un restaurante, aún sin suerte ni clientes asiduos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-7418801065419293931?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/7418801065419293931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=7418801065419293931' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7418801065419293931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/7418801065419293931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/pon-feng-shui-en-tus-40.html' title='Pon Feng Shui en tus  40'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-704250389589333713</id><published>2008-09-08T19:59:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T20:00:14.789-07:00</updated><title type='text'>Habrá más penas y olvidos</title><content type='html'>Esta es la edad en la que una se empieza a formular cada vez más seguido el siguiente tipo de preguntas:
¿Les avisé a no a los chicos que al salir de la escuela vamos al dentista?
¿ Era hoy o era ayer que los tenía que llevar al pediatra?
¿ Tenía turno a las cinco menos cuarto o a las cinco y cuarto?
¿ Dónde habré puesto el papelito donde me anotaron el turno?
¿ Cómo se llamaba el dentista?
¿Tenía que llevar a los chicos al médico, o tenía que ir yo al médico?
¿ Hoy había que ir al traumatólogo o al oftalmólogo?
¿ Qué era un oftalmólogo?
Una empieza a temer por su salud mental. No recuerda si le puso o no jabón al lavarropas antes de hacerlo funcionar. No recuerda si era hoy la charla de  introducción al curso de  Historia de Arte o fue la semana pasada y se la perdió. No recuerda las fechas de cumpleaños de las amigas. No recuerda el nombre de las amigas. No recuerda dónde dejó las llaves. ¡No recuerda nada!
¿ Amnesia precoz? ¿Arteriosclerosis que avanza? ¿Taponamiento de vena carótida?
¿ Cómo fue que,  de poder recordar teléfonos sin anotarlos, una pasa  para a tener que anotar todo para no olvidar nada?
Pongamos que tenemos que hacer la cena y nos faltan huevos para hacer la tarta. Vamos corriendo al supermercado. Y una vez ahí compramos de todo... ¡menos huevos!
Nuestras conversaciones  en familia son cada vez más largas. No porque tengamos más cosas para contar, o porque hagamos relatos fascinantes, sino porque mientras estamos hablando, no coordinamos ni lo que queremos decir:
-         Hoy estuve en el... el...
-         ¿Adónde has estado?
-         En el lugar ese, que queda a diez cuadras...
-         ¿Qué?
-         Ese lugar con la puerta roja que tiene un teléfono publico en la puerta...
-         ¿Qué lugar?
-         ¡Ahí... donde van los alumnos a sus clases!
-         ¿La escuela?
-         ¡Eso!

Nuestra familia se queda con la boca abierta, sin poderlo creer.
Nosotras tampoco lo podemos creer. Ni siquiera podemos contar una novedada entera sin titubear media hora acerca de qué, quién y cuándo. Tal vez por eso cada vez contamos menos cosas, nos volvemos más calladas y damos la impresión de ser más pensantes justo cuando el cerebro se nos declaró en huelga por tiempo indefinido. 
Somos capaces de pasar quince minutos contando algo que hace poco tiempo contábamos en tres minutos. Es por eso que una rara vez pide ayuda para los quehaceres domésticos:  
-         Camila, pásame por favor el chisme ese redondo...
Pide una, mientras sostiene una pesada olla repleta de agua hirviendo con fideos en las manos.
-         ¿ Qué chisme redondo ? ¿ Una tapa?
-         ¡ No! Esa cosa redonda que guardo en el armario de abajo a la izquierda, detrás de la licuadora...
Y nuestra hija empieza a sacar cosas del armario sin ton ni son, desesperada por saber qué nos puede estar haciendo falta:
-         ¿ Un tupper?
-         ¡No, no!
-          ¿Una ensaladera?
-         ¡Nooo!
-         ¿Una fuente?
-         ¡NOOO! ¡ APÚRATE QUE ME ESTOY QUEMANDO!
-         ¿ Qué sé yo qué quieres?
-         ¡ QUIERO ESA COSA REDONDA Y PROFUNDA CON AGUJERITOS, QUE SIRVE PARA QUE LOS FIDEOS SE QUEDEN AHÍ Y EL AGUA SALGA PARA ABAJOOOO!- grita una, con los dedos en agua hirviendo y los brazos cediendo al peso de la olla. 
-         ¡Ah! ¿ Un colador?
-         ¡Sí, un colador! ¡ Al fin has dado cuenta! ¡Mira que eres lenta para entender, hija!

Yo ya llamo a todo eso el “T.U.S”: síndrome de Tara en el Uso de Sustantivos. Padecerlo es algo exasperante. No sólo olvidamos nombres de objetos que mencionamos cotidianamente desde los 2 años, sino que mezclamos los nombres de las cosas y usamos siempre la palabra incorrecta, lo que nos convierte en el hazmerreír de nuestros hijos:
“Hazme el favor de poner la fuente en el piso, digo en el horno, digo... ¡ en la mesa!...”
“Mastiquen con la oreja cerrada, con la nariz cerrada,…¡ con la boca cerrada!”
“Pásame el cuchillo que te sirvo más …digo el tenedor… digo, el vaso. ¡ Ufa!¡El plato!”
Terrible. Justo en el momento en que debemos emitir órdenes con cierta autoridad, se nos mezclan los nombres de las cosas y de los hijos:
            Martín, digo Fernando, digo Melisa. ¡ Levanten esto, quien quiera que sea!
            Yo no soy Martín...
            ¡ DIJE QUE LO LEVANTEN! ¡Y se los digo a TODOS!
Con el tiempo, aprendemos que es más fácil llamar a la gente “ Gordo”, “ Niña” o “Mi amor” antes que acertarla con el nombre correcto.
El tema es que si a un hijo no lo individualizas como Patricio Maximiliano en el momento exacto de darle una orden, lo más probable es que siga rascándose en la cama, diciendo: “ Como no dijiste mi nombre, pensé que le pedías a mi hermana, no a mí”.
Dentro de la pareja, la incapacidad de recordar sustantivos se reemplaza con telepatía y la multifuncional palabra “coso/a”:

            - Yo me voy a preparar un... ¿Tú quieres?
            -Sí, por favor, y agrégale un chorrito de eso... de la heladera.
            Me parece que ya no queda, porque la usaste para hacer la...
            -Es cierto. Abrí una nueva. Hay más, debajo del coso...
            -Che, hoy hace demasiado frío como para salir, ¿ Qué tal si alquilamos una...?
            -Bueno. El cosito ese... está en la repisa del coso...
            -Voy en auto. ¿ Dónde tienes la...?
            -Está colgando junto al. ese lugar...

Mientras los de afuera no entienden nada, ellos se toman dos cortados y después alquilan un video.. Todo con eficiencia y SIN SUSTANTIVOS.
La causa de que se produzca esta T.U.S tan normal en las mujeres todavía no ha sido investigada- así como no se investiga nada que nos pase a nosotras-, aunque algunos aseguran que después de pronunciar cada palabra 250.000 veces en el transcurso de nuestra vida, estas se terminan desgastando hasta desaparecer, como lo haría una estampilla demasiado manoseada dentro de una colección añeja. ¿ Será que los sustantivos tienen fecha de vencimiento? Un psicólogo me dijo que el mal tiene nombre clínico: “ Afasia Nominal”.
A las madres, particularmente,  el T.U.S. nos ataca antes porque nos vemos obligadas a repetir todo más veces que un hombre o una mujer sin hijos.
Pero el T.U.S. nos lleva a sufrir papelones permanentes. Somos capaces de escuchar por teléfono durante media hora a una persona que nos llama diciendo que es “Liliana” , sin animarnos a preguntar cuál de las cinco Lilianas que conocemos es la que nos está hablando. Porque si nos dice que es “Liliana, de la oficina” tampoco ayuda: en el trabajo no recordamos haber conocido ninguna Liliana.
Quedamos espantosamente mal con amigas que se acaban de divorciar, quedar viudas o quedar embarazadas, porque hablamos de bueyes perdidos y no nos animamos a preguntar por su embarazo, su divorcio o su viudez, por temor a equivocarnos de persona. Nada peor que preguntar erróneamente:
-         ¿ Cómo estás elaborando el duelo de tu marido?
-         ¿ Qué duelo? ¡ Si Jorge está jugando al tenis!
-         Ejem... Esteee... Es un chiste: Me refería al duelo de que te deje sola para ir a jugar al tenis...

Cuando queremos arreglar la situación, en esos casos, siempre la empeoramos.
Como quien dice:
-         ¿ Cómo está  tu marido?
-         ¿ Qué te pasa? ¿No recuerdas que falleció el mes pasado?
-         Esteee... Por eso...¿Cómo está? ¿Siempre en el mismo nicho?

Mejor no aclarar, porque oscurece.
Lo peor es con los embarazos de las amigas. En esta etapa de la vida nuestras relaciones amistosas son más telefónicas que personales. Así que entre el momento en que una amiga nos cuenta que está embarazada y el momento en que parió a su hijo, una olvida preguntarle por la panza, el obstetra y los comentarios de rigor, y queda como una mala persona. Alguien que conozco le dijo a una embarazada que no veía hace rato: “ Oye ...¡Para con los dulces!¡ Cómo engordaste!” , y después tuvo que fingir que era un mal chiste.
En esta etapa de la vida, para colmo, las mujeres empezamos a tener padres grandes, con achaques varios. Algunos tienen graves problemas de salud, y otros, directamente, se van muriendo. Cuesta mucho recordar qué padre de qué amiga tenía cáncer de huesos que se fue a la próstata, cuál se está recuperando y cuál está cada vez peor. Una opta por ni preguntar por los padres, y así va pasando la vida sin saber quién los tienen vivos y quién no.
Esta falta de memoria súbita nos hace perder tiempo y actividades sociales. Yo ya no recuerdo cuántas veces falté a eventos, inauguraciones, aniversario y cumpleaños simplemente por haberme olvidado de que había que ir. Si no me llaman para hacerme acordar en el mismo día, ¿ cómo pretenden que recuerde algo de una semana para la semana siguiente? Ni hablar si la invitación se realiza con un mes de antelación. Para colmo, cuando nos preguntan por qué no fuimos, una no puede decir: “Me olvidé” ¡ Suena a una falta de interés total! Entonces empiezan a pretextar hijos enfermos, autos rotos, caños rotos... cuando lo único que tiene roto es medio cerebro, en particular la zona de la memoria.
A veces me invitan a una fiesta y me piden que lleve algo salado... ¿ o era algo dulce?
Todo esto de los olvidos también nos llena de culpa. Especialmente cuando vienen los chicos de la escuela diciendo: “ Hoy había reunión de madres  y no viniste... ¡ Estaban todas las madres menos tú!” .Cuando eran chiquitos, para no frustrarlos, les inventaba que había estado enferma, tenía el auto roto o el caño roto. Ahora que ven cotidianamente hasta qué punto la memoria me juega malas pasadas, soy un ejemplo de honestidad: “ Perdóname, me olvidé”. No sirve: les agarran terribles rabietas: “¿ Cómo pudiste olvidarte?” . Nadie te agradece la honestidad.
Tengo tanto miedo de olvidarme citas con médicos que voy al consultorio el día anterior:

-         ¿ Está segura que tenía turno hoy? No la veo fichada aquí. Déjeme ver si se me pasó... ¿Cómo no la anoté?
-         
Mientras la secretaria se empieza a desesperar porque no encuentra mi nombre en ninguna parte, una ya empieza a intuir que se equivocó...

-         Tal vez me confundí la fecha...
-         No, déjeme verificarlo, por favor... A ver el listado... ¡Aquí está! Pero usted tiene turno mañana... ¿Cómo puede ser?

Claro, la secretaria tiene 20 años. ¡ No puede imaginar lo que le va a pasar dentro de 20 años más!
Las de 40 ya no podemos ni abrir la heladera de tantos papelitos recordatorios pegados con imanes a ella, todos encimados. Es que lo que una no pone en la heladera, directamente lo pasa por alto. Buscando una alternativa a los papelitos pegados con imanes, probé comprando una pizarra para escribir con marcadores de esos que se borran con un trapito. Compré una fibra roja, y en dos horas toda la pizarra  era una gran mancha roja donde era imposible distinguir lo urgente de lo postergable.
Cuando mi marido la miró, comentó horrorizado:

-         ¿ Cómo vas a anotar estas pavadas? “ Poner las lentejas en remojo”, “Sacar las sábanas de la lejía”...
-         ¡ Porque si no las anoto, nunca en la vida comeremos lentejas, y las sábanas quedarán hechas hilachas!
-         ¡ Falta que anotes “ Lavarme los dientes”!
-         ¡ Uy, tienes razón! – dije yo, y corrí a anotarlo.

Una amiga a la que le pasa lo mismo me dijo que empezó a anotar todo en una agenda, paso a paso, las cosas que tenía que hacer, las direcciones y los teléfonos donde debía llamar. Intenté imitarla sin éxito. No me sirve tener agenda, porque olvido siempre dónde la dejé. Entre los olvidos de ella y los míos, repetimos la misma charla cada vez que nos encontramos, y siempre hablamos de lo mismo. Total, ya olvidamos de qué hablamos la última vez.
Siempre decimos:
-         ¿Recuerdas cuando hablábamos de corrido? 

Pasamos juntas tardes enteras balbuceando.
La naturaleza es sabia también en este caso: justo en el momento de la vida en que nos damos cuenta de que podría habernos ido mejor, empezamos a perder la memoria. Ni siquiera recordamos lo que antes añorábamos. Y hasta nos mezclamos recuerdos ajenos como si fueran nuestros. Yo a veces no distingo lo que me contó una amiga de lo que vi en una película. Como dice Sabina: “ No hay nostalgia peor / que añorar lo que nunca, jamás sucedió”.
Con mi marido tenemos diálogos cada vez más raros:

-         ¿ Te he contado ya que he ido al médico?
-         Sí, ya me lo has contado  tres veces.
-         Pues ya sabes: me estoy volviendo vieja.

Al rato él me dice:

-         El imbécil del fontanero no vino tampoco hoy , ¡voy a llamarlo ya!
-         ¡ No lo hagas! ¡ Ha venido y a reparado todo !
-         ¿ Y por qué no me lo has dicho?
-         Pensé que ya te lo había dicho... ¿ A quién se lo dije, entonces? ¿ Seguro que  no eras tú?

¡Algún tratamiento habrá para todo este síndrome del....!.¿ Cómo dije que se llamaba....?
El otro día le consulté esto a un amigo, y me dijo que su psiquiatra le recetó unas pastillas buenísimas para recuperar la memoria. Cuando le dije que quería el nombre del especialista, le pegó un grito a su esposa:

-         ¡Ey, tú! ¿Recuerdas cuál era el nombre de la madre de Jesús?
-         ¿ Quién? ¿ María?
-         ¡ Eso mismo! Ahora, dime, María... ¿Cómo se llama ese médico que me atiende por la falta de memoria?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-704250389589333713?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/704250389589333713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=704250389589333713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/704250389589333713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/704250389589333713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/habr-ms-penas-y-olvidos.html' title='Habrá más penas y olvidos'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6993550129835115884</id><published>2008-09-08T19:58:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:59:21.736-07:00</updated><title type='text'>¿ No éramos eternas?</title><content type='html'>Mi abuela se empezó a deprimir a los 60. Empezó a lloriquear interminablemente, año tras año, con la misma cantinela: “ Estoy vieja, ya no me queda mucho tiempo más de vida, en cualquier momento me voy a morir”.
Se le detectó una diabetes y se la operó de cáncer. Se recuperó lo más bien y siguió diciendo: “Me voy a morir, me voy a morir”. Conoció a sus nietos y a sus bisnietos. Se le murió su marido y se le murió una nieta. Y ella siguió: “Estoy vieja, me voy a morir”.Un invierno, empezó a tener con una tosecita persistente. Se automedicó con jarabe para la tos. A la semana murió de meningitis, por un resfrío mal curado.Tenía 86 años. O sea que se había pasado los últimos 26 años de su vida esperando aterrada a la muerte día tras día, para morir por una boludez como un resfrío mal curado.En vez de aprovechar cada instante, había desperdiciado el tiempo preocupándose porque el tiempo se acaba. La actitud de mi abuela es bastante común en las mujeres: nos angustiamos por lo que podríamos perder, sin darnos cuenta de lo que tenemos.
Amargarse porque el tiempo pasa es un absurdo que me recuerda a la escena de “Anna y sus hermanas” en la que Woody Allen sale del médico, aliviado porque no tiene un tumor maligno en el ojo, y la alegría la dura segundos hasta que recuerda: “¡Oh, no! ¡Aunque esta vez no esté enfermo, de todas maneras, un día moriré!”. Hasta los 40, una ni piensa en la muerte: está demasiado ocupada en tareas de lo más prosaicas y vitales: limpiar lo sucio, ensuciar lo limpio, secar lo mojado, mojar lo seco y rascar donde pica.
La vida hasta este momento parece una continua sucesión de organización de fiestas: cumpleaños varios, navidades, comuniones, pascuas, Años Nuevos, casamientos y fiestas de quince. ¿ Quién tiene  tiempo para pensar en la muerte?
Pero a esta edad, de golpe y porrazo, se empieza a morir una enorme cantidad de gente conocida. Ya no por motivos trágicos como choques, accidentes y asaltos a mano armada, sino, lo que es peor... ¡ de muerte natural! Que nos vayamos quedando sin abuelas ni tías-abuelas, sin tías y tíos, vaya y pase: es natural y esperable. Pero que nos encontremos  más a menudo a parientes y amigos en los velorios que en los cumpleaños se empieza a tornar alarmante ¿Qué está pasando?
¿Tan frágil es la gente? Hace unos años, cuando el teléfono sonaba tarde a  la noche saltábamos de la cama para atenderlo con el corazón palpitando, pensando que un viejo amor nos llamaba diciendo “Estoy en Katmandú y no dejo de pensar en ti”. Ahora, cada vez que el teléfono suena tarde a la noche, saltamos de la cama horrorizadas y casi no nos atrevemos a atenderlo. ¿ Y si son malas noticias?
Las muertes cercanas nos ayudan a definir qué es importante y qué no.
La vida no nos sale siempre tan bien como la habíamos planeado, pero tenemos que disfrutar de lo mejor que nos da. Si aceptamos eso, todo lo bueno que nos suceda es como una yapa. Los muertos queridos son las personas que nunca más van a cumplir otro año. Dada la alternativa, envejecer es un privilegio.
Cada año que cumplimos prueba que somos supervivientes.. ¿Eso no es digno de festejar? ¿ Cómo no vamos a hacer una fiesta en cada cumpleaños?
“ Cuantos más años se vive , menos se teme a la muerte” , dice el Dr. Mario Ruda, un gerontólogo de pensionados. La abuela de una amiga me dijo un día: “Nunca me sentí mejor que ahora. Lo mejor de tener 78 es que ya no tienes que preocuparte por volverte vieja”.
Esto me llevó a hacer un listado en una tarde de lluvia en la que me sentía deprimida, al mismo tiempo que me sentía culpable por estar deprimida, lo que me resultaba aún, más deprimente, por lo cual empecé a escribir este alentador canto a la vida intitulado:

“ SI PUDIERA NACER DE NUEVO... ”


Compraría más libros... para nivelar las patas de la mesita del televisor.
Escucharía más y hablaría menos... para reducir la cuenta telefónica.
Aprendería a tocar un instrumento musical. Como por ejemplo, el triángulo. . Aprendería a hacer más cosas con mis manos. Dónde ponerlas mientras no fumo, por ejemplo.
Me cuidaría más la dentadura. Pagar cada diente postizo que pierdo sale muy caro.
Visitaría más gente enferma. Especialmente al tío soltero que me prometió su herencia.
Juzgaría a la gente no tanto por lo que es, sino por lo que puede ser. Cornudo, por ejemplo.
Tendría más valor para enfrentar la injusticia. Correría si me agreden.
Ahorraría plata desde chica y a los 40 sorprendería a mi familia diciendo que me la gasté ayer en zapatos. 
Escucharía más música. A todo volumen para no escuchar las quejas de mis hijos. Pasaría más tiempo al aire libre, especialmente cuando mi suegra viniera de visita a casa.
Me preocuparía más ser yo misma que ser aceptada. Al diablo con la tintura.
Comería más cosas sanas. El chocolate con churros no mató a nadie, que yo sepa. Sería menos impaciente... ¡Ya mismo!.
Me conformaría con menos... millones de dólares.
Sonreiría más... falsamente..
Sabría que uno no vale por el aspecto de su cuerpo... sino por cómo le queda la ropa en su cuerpo.
Sabría que una no necesita que los demás la quieran: necesita que la adoren.
Sabría que la felicidad no existe como estado perpetuo: sólo existen ratitos de alegría, como cuando sueño con que estoy paseando por Disney World del brazo de George Clooney. Elegiría un cuerpo mejor, más duradero, igualito al de Pamela Anderson.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6993550129835115884?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6993550129835115884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6993550129835115884' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6993550129835115884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6993550129835115884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/no-ramos-eternas.html' title='¿ No éramos eternas?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2289432303938231901</id><published>2008-09-08T19:56:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:58:06.689-07:00</updated><title type='text'>Capitulo 6 : ¿ Cumpleaños feliz?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;De pasteles, velas, cotillón y lágrimas&lt;/strong&gt;


&lt;em&gt;Nihil médium est. Sors estsua cuique ferenda.
MANLIO
 ("No hay término medio. Tenemos que aguantar nuestra suerte.")&lt;/em&gt;
&lt;em&gt; 
Pensé orgullosa: ¡Acá  estoy , con medio siglo de vida ! Cumplir 60 me daba medio . ¿ Quieres saber cómo cumplí los 70? Me pinté la cara de negro, me puse uina peluca afro , usé ropa negra y puse un crespón negro en la puerta  de casa . – Bette Davis . 


El problema es que numeramos todo . Tomen a las mujeres , por ejemplo., Ellas merecen mucho más que  doce años  entre la edad de 28 y los 40! -James Thurber&lt;/em&gt;


 Conocí a una mujer que no quería cumplir años. Estuvo teniendo 30 años durante tanto tiempo, que se le arrugaron.
Ella ya no es como era hace quince años: ahora tiene siete años más. Su edad oscila entre los 30 y los “ qué importa”. Podría agregarle años a su vida con sólo admitir su edad.  Pero nunca olvida qué edad tiene,  una vez que decide cuál quiere  tener.
Piensa que los mejores años de su vida fueron entre los 39 y los 40. Para calcular su edad, como tantas otras, eligió el  sistema de la cuenta regresiva. 
No miente la edad, sino que es solidaria con los demás: ¿Para qué confesar más años, si los números altos son siempre difíciles de recordar?
La última vez que le preguntaron la edad, como no recordaba si tenía  42 o 43, dijo que tenía 36.  No es que se sacara edad: era que los años que se restaba se los sumaba a la edad de su cuñada.
Finalmente admitió haber cumplido 40: lo que no dijo fue cuándo. Lo que pasa es que le costó horrores cumplirlos: le llevó 8 años enteros. 
Ahora ya no les teme a los 40: a los 45 dejó atrás a esa edad, ya hace diez años. Ahora planea festejar el décimo aniversario de su cumpleaños 36.
Hay que comprederla: a todas nos pasa algo semejante.
No es fácil tener 40 años.
Y cumplirlos ( estrenarlos) es lo peor. Ninguna de nosotras  seguro habrá tenido reparos en cumplir los veintitantos, más allá de algún bajón adquirido al ver que una sigue cumpliendo años después de los 23... y ni que hablar de tener que cumplir 27, que da bastante miedito.· ¿ Cómo, la juventud no era eterna? ¿ Y por qué no me avisaron? ¿Dónde está la ventanilla de reclamos o el libro de quejas? A los 30 nos dimos cuenta de que los veintiantos no fueron sino una larga sucesión de errores y bochorno. No podemos explicarnos cómo perdimos 4 años de nuestra vida con semejante hombre  feo y aburrido que al final nos dejó por una jovencita semianalfabeta que conoció en las vacaciones. Tampoco podemos entender por qué perdimos otros 4 años estudiando una carrera que  detestábamos con todo el corazón. Ni por qué no nos fuimos  antes a vivir solas, si desde que nos fuimos de la casa paterna nos llevamos mejor que nunca con nuestros padres.
Cumplir los 30 es como una realización: una se deja de pavadas, ya es mayorcita y empieza a hacer las cosas con un poco más de cuidado. Los 30 se pueden festejar casi como si fuera la Entrega de Diplomas: te recibiste de Pavota Grande, pero todavía estás a tiempo de mejorar y ajustar algunas tuercas en tu vida, de esas que quedaron flojas en los locos veintipico.
¿ Pero cómo se festejan los temibles 40,  una fecha en la que se supone que aprendiste algo de la vida que hiciste algunas cosas bien, y que ya no vas a los tumbos?
Cuando una aún está teniendo años que empiezan con la treintena, se ve en la obligación de ponerse a pensar que, aunque todavía tiene 39 durante quince días más, se acerca la fecha fatídica de cumplir 40.
¿ Hay que festejarlos, llamar a los amigos, confesar la edad y fingir que la estamos pasando bárbaro cuando sentimos que entramos en la Década Infame?
¿O dejamos pasar el día como otro día cualquiera, no le avisamos nada a nadie y nos deprimimos porque nadie recordó el histórico cambio de década? 
Este conflictivo cumpleaños se festeja de las maneras más insólitas. Como aún no hay máquinas del tiempo que permitan saltearse la nefasta fecha del día de nuestro cumpleaños, cada mujer se amarga ese día como más le gusta.
Hete aquí algunos ejemplos que espero no se te ocurra imitar cuando cumplas 40. Ni 50. Ni 150...




Caso Analía: Cumpleaños Maníaco- Depresivo

Tengo una conocida que no quería cumplir 40... pero la fecha se acercaba. Decidió que no iba a ser tan hipócrita de fingir que quería fiesta cuando en realidad tenía más ganas de organizar un velorio. Su fantasía íntima de cumpleaños era  juntarse con los amigos a llorar en torno al ataúd lleno de cartas de amor ajadas, discos de los Bee Gees, frascos de pachuli vacíos, flores apretadas en libros de poesías de Khalil Gibrán, fotos de ex novios, los chupetes de sus hijos adolescentes y la carpeta con la sentencia de su divorcio, para despedir a los años de las ilusiones que con el tiempo se habían tronchado.
Cuando llegó la fecha, se tomó el día libre en el trabajo inventando una fiebre, descorchó con esfuerzo una botella de champagne, se la tomó sola, y lloró toda la tarde encerrada en su casa.
Cuando se dio cuenta que ya era de noche y lo único que había hecho era llorar, se lavó la cara y se fue corriendo a una boutique para comprarse  un pantalón de seda  salvaje color fucsia que la obsesionaba desde hacía meses, justo antes de que cerraran la cortina del negocio. Jamás lo usó. Pero al abrir el placard, lo mira y dice “ Este es el  pantalón que me compré cuando cumplí 40 años”.


Caso Patricia:  Fiesta con Magia... Negra


Resuelta a que su cumpleaños 40 no pasara desapercibido, Patricia lo planeó  concienzudamente con meses de anticipación. Avisó a todos los amigos de ella y de su marido, buscó un salón amplio y alegre y contrató un mago, un pinchadiscos, y se puso a cocinar una variedad inmensa de exquisiteces. Con el marido pasaron fines de semanas enteros diseñando juegos grupales y empaquetando premios.
El día del cumpleaños, llegó al salón a mediodía, lo llenó de globos, moños, carteles alusivos a la edad, decoró mesas con manteles de encaje y las llenó de jarrones con flores.
Patricia y su marido fueron los maestros de ceremonia, explicando paso a paso en qué consistían los juegos intergrupales. Adivinanzas, chanzas, acertijos, guerras de canciones y prendas varias amenizaron la velada. Los juegos se matizaron con un baile y con un prestidigitador que sorprendió a todos con sus trucos mágicos.Finalmente se repartieron los premios al equipo ganador y los premios individuales consuelo a cada uno de los participantes. Cortaron tortas varias sin velitas y, ya bien entrada  la noche, los invitados empezaron a retirarse. Y la esposa de un amigo le dijo a Patricia al saludarla:
- Fue impresionante todo lo que trabajaste organizando esto... ¡Debes estar muerta de cansancio! Fue todo muy lindo, lástima que con tanto jueguito y show organizado nadie pudo charlar nada con los amigos...
Patricia sintió que las rodillas se le aflojaban y corrió al baño, diciéndole al pasar a su marido:
-Tú saluda a todos de mi parte. Yo me voy al baño a llorar.
Estuvo sentada en el wáter hasta que se  fue el último invitado. 
Sólo luego de varias sesiones de terapia pudo saber por qué le molestó tanto esa frase.
Y fue porque era la verdad. Ella quiso organizar algo bien nutrido de actividades, para que todos estuvieran entretenidos y a nadie se le ocurriera hacer comentarios sobre su edad, ni chistes sobre los 40 y que a nadie se le ocurriera cantar el “Cumpleaños Feliz”o advertir que no había ninguna torta con cuarenta velitas para soplar.
Se encargó de que no hubiera tiempo para hablar del paso del tiempo. 



Caso Sandra: Nunca seas ocurrente en las tarjetas

Cuando Sandra estaba a punto de cumplir 39 años, decidió festejar un cumple con un almuerzo en su casa, un sábado a mediodía. Para eso, envió un montón tarjetas a amigos y parientes, con una invitación que en su momento le pareció original:
“ Te invito a un almuerzo  para despedirme con alegría del último año antes de entrar a la cuarentena ”
¡Craso error!
Se la pasó recibiendo regalitos con tarjetas que decían “ ¡Felices 40, Sandra!”, “ La vida empieza a los cuarenta”, “Que tus 40 años sean los más felices”,
“¡Que todos tus deseos se realicen a los 40!”
A los tres primeros que llegaron les advirtió el error de cálculo o interpretación ( propio o ajeno.  El resto se enteró cuando ella sopló una torta que decía 39 escrito con crema sobre chocolate.
Sandra se pasó un año entero teniendo 39 años, pero sintiéndose de 40, como si mintiera achicándose la edad. Al año siguiente organizó para su cumpleaños otro almuerzo.  ¡Y recibió un montón de tarjetitas deseándole “ Felices 41” cuando ella sólo estrenaba los 40!
Pero eso no fue lo peor de todo.
Lo peor fue que cuando quiso aclarar todo explicando el error del año anterior, todos se rieron y le dijeron:
- ¡Vamos! ¡ A los 41 eres muy joven para quitarte edad!  


 Caso Mónica: A falta de pan, nadie quiere torta

Mónica estaba sin un peso, en un año económicamente difícil. 
En una reunión de amigas dijo que no pensaba hacer nada para su próximo cumple de 40, porque no tenía plata ni para comprar una docena de sándwiches. Entre ellas, resolvieron la cuestión: en vez de cena o lunch, el cumpleaños se limitaría a una reunión de amigos, después de las diez de la noche, para tomar un café. Le pidió a cada uno que llevara algo dulce.
La idea parecía genial. A las diez de la noche a Mónica se le llenó el comedor  el living y la cocina de masas, tortas de chocolates, budines, tartas de frutas, tortas de ricota, cubanitos con dulce de leche y hasta masas finas. Conmovidos por las penurias económicas de la amiga, nadie quiso ser menos en el acto solidario, y todos se esmeraron en que no faltara nada para el café.
Pero claro,¿ Cuántas cosas dulces se pueden probar sin empalagarse cuando uno daría la mano derecha por una sardina?
Una pareja amiga llegó con su hijo de cinco años,  que llevaba un paquete de patatas fritas, que dejó olvidado en la mesa. Los invitados se abalanzaron sobre la bolsa como si fuera caviar, las patatas se  evaporaron en segundos, y cuando el niño volvió a buscarlas, se puso a llorar como loco:
-         ¡Me comieron mis patatas friiiitaaaaas! 
Ahí Mónica se dio cuenta de que algo andaba mal en la organización.
Sobraron tortas y todos se fueron temprano: lo que querían era llegar a casa antes de que cerrara la  pizzería.



Caso Adriana: Con frío en el alma

Adriana, reciente divorciada, quería pasar un cumpleaños de 40 distinto, divertido y especial. Reservó una mesa en la galería al aire libre de un  restaurante elegante. Invitó a unas veinte personas a que se sumaran al evento.
Ella estaba de novia con un joven de 26 años. La relación era muy incipiente y por eso no se animaba a blanquearla, pero tampoco se animaba a dejarlo afuera de su cumpleaños. Así que invitó a su Adonis como a un amigo más, y lo hizo sentar en la otra punta de la mesa.
 Adriana se paso la noche entera haciendo como que no conocía a su noviecito, y lo hizo tan bien que una amiga de esas que sólo se invitan a los cumpleaños se pasó toda la noche coqueteando con él hasta que se lo llevó a la casa.Adriana calculó que acababa de perder dos amigos o de sacarse de encima a dos traidores. La cuestión es que de un momento para el otro todos se levantaron de la mesa al mismo tiempo para dar por terminada la velada.
Ella volvió a su casa sola. Al día siguiente, cuando se despertó con los ojos hinchados del llanto, se dijo: “Bueno, ya pasó lo peor. Tienes 40, algunas cosas salieron mal, pero tengo que reponerme”. Justo entonces una amiga que había estado en la cena de la noche anterior la llamó para chusmearle:

-¿Has visto cuando el mozo trajo la cuenta, que todos insistimos en  pagarte la cena como regalo de cumpleaños?
-Sí, me acuerdo...
-Bueno, cuando fuiste al baño, Sonia dijo que ella no pensaba pagar tu cena, porque creía que, como tú invitabas, ya estaba todo pago por ti.
-¿Eh?
-         Bueno, Sonia dijo que eres de lo más miserable, algunos estaban de acuerdo y otros no, así que cuando estábamos discutiendo volviste del baño, nos fuimos todos. Pero estuvo bueno... ¿ eh?  
Adriana decidió no volver a festejar ningún otro cumpleaños.
 

Caso Marcela: “Canguros borrachos en mi casa”

Marcela propuso festejar los cuarenta con algo revolucionario: un baile de disfraces en su casa, con concurso de cócteles incluido. Para consuelo de sus amigas solteras- que siempre le andaban pidiendo que le presenten hombres sueltos-, le pidió a sus primos y amigos varones que trajeran más varones para que la casa no parezca la sala de espera de un ginecólogo.
Con el tema de que se iba a hacer un concurso de cócteles, la casa se le llenó de cowboys, Supermans, y hasta un canguro que se pusieron a mezclar bebidas sin ningún control y a probarlas con menos control todavía.
Algunos de los señores colados aprovecharon el anonimato que les otorgaba el disfraz, el antifaz o la máscara para ponerse pesados con señoritas que, de puro tímidas, no se habían disfrazado de nada.
Marcela decidió ir a decirle a su marido que había que sacar de  la casa a esos zarpados.
Pero como ya sabemos, lo malo nunca termina en malo, sino que prosigue hasta convertirse en espantoso.
Justo cuando se acababan de ir de su casa, por fin, todos los borrachos disfrazados, una amiga – sí, la más tímida, y la que más se quejaba de lo pesados que eran esos amigos – la miró con cara de carnero degollado diciéndole:
-         ¿Qué pasó? ¡ No me digas que se fueron los hombres!
-         Sí. ¿ No estábamos de acuerdo conque eran unos pelmazos?
-         ¡Pero a mí me gustaba Superman!  ¿Y ahora qué hacemos para divertirnos?
Ella pensó en arrojarse por la ventana. Sólo que no lo hizo porque vive en planta baja.





Caso María: Mago equivocado

Cuando María cumplió 40, su marido decidió que invitarían a los amigos a un pizza-party en una pizzería con salón privado. Alejandra, la mejor amiga de María contrató para la ocasión a un animador-cantante –mago- ventrílocuo que pagaba ella como regalo.
A todos nos quedó la impresión de que le había pagado muy bien a ese hombre, porque él sólo miraba a Alejandra, dirigía las bromas a ella, y hacía aparecer pañuelos en la silla de Alejandra. Tanto bailó y cantó con Alejandra el mago desubicado, que algún despistado llegó a preguntar:
-         Perdón, pero... ¿ quién cumple años? ¿ María o Ale?
-         ¡No sé, pero lo bien que haría ese mago en hacerse desaparecer él mismo antes de que María lo saque a patadas!
Todo terminó mal, con el marido de Alejandra celoso del mago confundido, María amargada de que su amiga le sacara el protagonismo de la fiesta... y un montón de invitados que sólo esperaban que el mago fuera uno de verdad y los hiciera desaparecer de esa fiesta más que incómoda. 


Caso Beatriz: Cuarenta años en soledad

Beatriz preparó un almuerzo buffet a todo trapo para cuarenta personas el día de su cumpleaños 40. Obvio que esas cosas no salen solas. Por suerte, ella tiene un marido voluntarioso que la ayudó a armar canapés, vittel thoné y piononos durante toda la semana anterior. Llenaron la heladera de botellas, el freezer de cubitos, limpiaron la casa a punto espejo, y la noche anterior se hicieron tiempo para ir a saludar a  una compañera de trabajo del marido de Beatriz que cumple años el mismo día que ella. Claro que los dos estaban reventados, hacía mucho calor, y  con tanto trabajo no habían comido nada en todo el día.
Entonces el marido de Beatriz, hambriento y sediento, se bajó un litro de cerveza helada y tres sandwiches de lechón adobado.
Al día siguiente, él no podía levantarse de la cama del dolor de cabeza. Empezó a llegar la gente, Beatriz a recibirlos, y su marido estaba sin poder salir de la cama con un violento ataque de hígado. Lo peor fue atender a los amigotes del club de él, que  no encontraban  ningún tema  en común con los amigos de ella.
Obviamente, él sólo se levantó de la cama a hacerse una tisana cuando los invitados se retiraban, al atardecer.
Y terminaron peleando los dos. Ella sintió que él le había boicoteado el cumpleaños intencionalmente. Él quedó convencido de que ella no tiene compasión por un pobre hombre con el hígado deshilachado.


Caso Liliana: Cumpleaños minimalista

Liliana se despertó una mañana y se dio cuenta de que ese día cumplía 40 años.
Se pasó todo el día esperando que sucediera algo especial, pero no pasó nada.  Los hijos le dieron un par de besos más. Su hija le regaló un dibujo. Su marido le regaló un ramo de jazmines y un perfume.
A la noche se  fue a dormir diciendo: “ Bueno, por suerte, ya pasó”


Conclusión :

 No es fácil cumplir años.
Pero más difícil es cumplir 40.
Deberían existir agencias que organicen cumpleaños con más criterio que como los organizamos improvisadamente..
Ese día, que marca solamente cuántas vueltas alrededor del sol dio el planeta desde que nacimos, se nos hace difícil de resolver.
¿Hay que alegrarse o ponerse seria?
¿ Es mejor festejarlo o dejarlo pasar?
¿Es un cumpleaños más o un día muy especial?
De acuerdo a los relatos que acabo de narrar- todos absolutamente verídicos- creo que las expectativas muy elevadas respecto a cualquier cosa son las que empeoran el panorama.
Acuérdense  tan solo de cómo se festejó la ansiada llegada del 2000.
Todo el mundo imaginó extravagantes fiestas de fin de año, y cuando llegó el momento del festejo, todos se quedaron en sus casas.
Nunca nadie festejó tan poco ni tan pobremente como la noche del Año Nuevo 2000, donde los únicos que la pasaron bomba fueron los que organizaron los festejos que se emitieron por televisión. Y que para colmo se habían grabado en septiembre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2289432303938231901?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2289432303938231901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2289432303938231901' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2289432303938231901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2289432303938231901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/capitulo-6-cumpleaos-feliz.html' title='Capitulo 6 : ¿ Cumpleaños feliz?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1686792130668255387</id><published>2008-09-08T19:55:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:56:12.622-07:00</updated><title type='text'>Todo lo que tendrías que hacer antes de cumplir los 40</title><content type='html'>Así como a los 40 una se arrepiente de lo que hizo y dejó de hacer a los 20, una se pregunta siempre si no se arrepentirá dentro de 20 años de las pavadas que hizo o dejó de hacer a los 40.
Hay algunas cosas que conviene ir teniendo en cuenta para llegar entera a la cuarentena: 

1)Empieza a hacer terapia cuanto antes.
Frase s sugerida: “Buenas tardes, licenciada: vengo a que me elimine mis mecanismos autoboicoteadores que me impiden convertirme en lo que verdaderamente quiero llegar a ser... ¿ Esto se hace enseguida, o puedo hacer unos trámites y vuelvo cuando esté listo?”

2) Préstale más atención a las amigas y no pierdas tiempo con compromisos sociales que no te importan.
Frase sugerida: “No puedo ir al sepelio de tu madre querido, porque quedé en acompañar a Rita a la mercería”.

3) No pierdas tiempo ni energías sintiendo ni rencor ni culpa, dos sentimientos que no sirven para nada más que para paralizarte. Si te sientes culpa por sentir rencor, luego vas a tenerte rencor por haber sentido culpa.
Frase sugerida: “Dejé a mi marido por mi personal trainer...¿ y qué?”

4) Hazte respetar. Jamás aceptes un “¿ Y qué?” como respuesta.

 5) Toma decisiones en firme y llévalas a cabo hasta el final. Frase sugerida: “Cuando sea joven me voy a casar con un millonario”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1686792130668255387?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1686792130668255387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1686792130668255387' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1686792130668255387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1686792130668255387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/todo-lo-que-tendras-que-hacer-antes-de.html' title='Todo lo que tendrías que hacer antes de cumplir los 40'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5503688691235797015</id><published>2008-09-08T19:54:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:55:31.414-07:00</updated><title type='text'>Capítulo7:Trabajar agota</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¿Busco empleo o me quedo planchando en casa?&lt;/strong&gt;

Me tiene cansada escuchar el anticuado concepto de “ Mujeres que trabajan”.
Para empezar, la misma frase es una redundancia: si eres mujer, trabajas.
Hasta la más vaga de las vagas tiene que darle directivas al personal doméstico, controlar que no falte nada en la heladera, que los hijos hagan los deberes de la escuela y que las camisas de hombre estén colgadas donde quiere el marido. Y eso da trabajo.
Las que tiene menos suerte ( el 99,9% restante), tienen que salir a ganarse el puchero porque con un solo sueldo no llegamos a fin de mes.
Y cada vez son más las mujeres jefas de familia cuyo empleo aporta el sustento completo de la casa. Así que mejor ni hablar de vagancia.
También sabemos que la jornada laboral de la mujer no se limita a las 8 horas de trabajo, más 2 horas de viaje de ida y vuelta a casa, sino que en casa sigue hasta que una cae rendida. En casa hay que intentar que los chicos se bañen, la ropa esté planchada y haya algo para comer a la hora de la cena, el desayuno y el almuerzo del día siguiente. Por conservar el decoro de la familia, un día me descubrí cortando 80 uñas en una hora...¿ No es un dato para el libro Guinness de los récords? 
Cada día de la vida cotidiana de  cualquier mujer da para llenar tomos del libro Guiness: “Una mujer trabajó 8 horas parada, planchó 6 kilos de ropa, hizo 2 kilos de milanesas... ¡ y al otro día comenzó a hacer todo de nuevo!”
En esta faceta de la vida las mujeres llegamos a una etapa laboral donde generalmente ya tenemos bastante experiencia. Una consultora de empleos me lo dijo con mucha elegancia: “Tú ya tienes seniority y expertise”. Manera elegante de decirme “ vieja zorra”.
Sea cual fuere el rubro laboral que hayas elegido, seguro que hace más de 10 años que estás en el ramo. Y por ende, ya conoces el paño.
Entonces se te aparece el momento de decidir si quieres hacer algo para llegar lo más arriba posible de tu carrera, o si te quedas en el lugar adonde pudiste llegar hasta ahora.
Este es un punto de inflexión en nuestras vidas.
Porque, como madres, sabemos que si una opta por tener un puesto de mayor responsabilidad, eso demanda más tiempo. Y como el tiempo no es de chicle, el tiempo extra que le pongamos a un empleo, se lo tenemos que sacar a nuestra casa y a  nuestros hijos.
Y si nos quedamos sin apuntar más alto, tal vez perdamos la última oportunidad de ascenso,  porque después de esta edad se hace difícil convencer a un gerente de que quieres llegar más alto. Si te ven muy achanchada en el mismo lugar, todos creen que no quieres ser otra cosa que telefonista. A veces, para asumir un cargo mejor, hay que prepararse, estudiar, aprender computación, idiomas, conseguir un doctorado. Pero eso es tiempo que le tienes que sacar, una vez más, a tu casa, familia e hijos. Y con la tendencia general que hubo en los últimos años de tener hijos a una edad más tardía, probablemente en tu casa aún haya chicos en edad escolar que todavía no saben arreglarse solos.
No existe un momento ideal para tomar decisiones relevantes en la vida.
El momento ideal es cuando se juntan las ganas con la oportunidad.
Muchas mujeres adorarían que de una vez por todas los lugares de trabajo implementaran un sistema de horarios partidos: media jornada por medio sueldo. Cuatro o cinco horas fuera de casa nos daría la plata necesaria y el respiro esencial para sentirnos independientes y ejercer nuestro profesionalismo. Por ahora, y aunque el teletrabajo avanza, casi todo el mundo te quiere full time atada al escritorio, aunque el 60% de ese tiempo total te lo pases aburriéndote porque, como buena mujer que eres, terminaste tus tareas diarias en menos de la mitad del tiempo que demora un hombre en hacer lo mismo.
Hay mujeres que se animan a plantearle a sus jefes la necesidad de terminar el trabajo en sus casas, para cuidar el bebé o piden permiso para salir antes y compensar sus tareas en otro momento. En Estados Unidos a eso se le llama flexiplace y flexitime. Algunas lo logran. La mayoría, por respuesta, recibe un flexisalary: le rebajan el sueldo por protestar.  
Tal vez hayas dejado de trabajar para criar a tus hijos y de golpe te encuentres lista para reingresar al mercado laboral, ya que tienes hijos crecidos y capaces de abrir la heladera y hacerse un sandwich de mortadela sin rebanarse el dedo.
Tal vez creas que ya es tarde para empezar a trabajar, y que nadie va a querer emplearte con tu antigua experiencia laboral. Porque una recuerda sus años laborales de antes de ser mamá, y te parecen tan lejanos como el Mesozoico.
Pero esa es tu manera de ver las cosas, no necesariamente la de un empleador que quiere alguien seria, practica y cumplidora que termine de hacer lo que hay que hacer. Si una logra transmitir eso, puede entrar en cualquier parte... ¡Piensa que Mónica Lewinsky entró como pasante a la Casa Blanca con mucha menos experiencia que tú! Y encima el jefe le convidaba habanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5503688691235797015?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5503688691235797015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5503688691235797015' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5503688691235797015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5503688691235797015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/captulo7trabajar-agota.html' title='Capítulo7:Trabajar agota'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6370875004671777272</id><published>2008-09-08T19:53:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T19:54:29.248-07:00</updated><title type='text'>De aburridas a agotadas</title><content type='html'>Vivimos en un mundo cruel.
Las tortuguitas marinas apenas salida del huevo luego de horas de esfuerzo para romper el duro cascarón, apenas corren al mar son devoradas por decenas de gaviota que las atrapan, voraces y glotonas. Los virus se multiplican felices para morir aniquilados con una pastillita de antibióticos. Y cuando estamos a punto de recibir un nombramiento en la empresa,  la empresa se privatiza, cierra, y nos dejan en la calle, sin sueldo ni posible empleo a la vista.
La vida es tan cruel que cuando eres joven no te dan trabajo porque té falta experiencia, y cuando tienes experiencia no te dan trabajo porque ya no eres joven.
Pero las mujeres no nos damos por vencidas  ni aún vencidas, y  seguimos buscando nuestro camino en la vida.
Mantener a la familia bien atendida también nos mete en una suerte de alienación mental paralela al agotamiento físico. Entonces  nos empezamos a aburrir, y empezamos a buscar un estudio o trabajo que nos mantenga activas y creciendo como personas. Pero cualquier estudio o trabajo te agota. 
Entonces puede ser que resolvamos quedarnos en casa, ese paraíso de comprensión y paz. Pero como estando en casa todo el mundo entra y sale, y la única que permanece allí adentro es una, entre platos sucios y toallas mojadas, nos sentimos otra vez aburridas.
No hay termino medio a esta edad: las mujeres pasamos de sentirnos aburridas a sentirnos completamente agotadas.
Cualquier cosita extra que hagamos para salir del aburrimiento nos agota hasta el límite de nuestras fuerzas.
Pasamos de que nos sobren las horas a que nos falten días enteros.
Cuando estoy verdaderamente aburrida, empiezo a cocinar compulsivamente. Soy capaz de hacer tres docenas de tortllas de  papa, cuatro tartas saladas y dos pasteles dulces en tres horas. Después meto todo en el freezer. Como todo lo congelado tiene el mismo aspecto , nadie lo come. Al terminar de cocinar estoy tan agotada que me arrojo a la cama y para evadirme de todo enciendo la tele y miro dos horas de cortes publicitarios Sprayette sin pestañar , tratando de descubrirle defectos a los maravillosos artículos que venden. Entonces comienzo a aburrirme  otra vez .Pero no me importa, porque al día siguiente termina el aburrimiento y empieza el agotamiento, otra vez.
 “ Cuando todo anda mal, al menos te crecen las uñas.” , me dijo una amiga optimista. Pero no me convence. Hay mil cosas para hacer en la casa. Todas aburridas y cansadoras.¿ Por qué nos pasa esto a las mujeres? ¡Siempre tenemos tanto que hacer y tan pocas ganas de hacerlo!
¿ Estaremos dosificando bien nuestra energía?.
En “La vida empieza a los 40”, su autor Walter Pirkin también afirma que las mujeres de 40 rondan entre el aburrimiento y el estrés. Y sugiere que las mujeres se arruinan la vida por ser demasiado formales, demasiado concienzudas y demasiado trabajadoras: “El gran defecto de las mujeres es su exceso de virtud; las que hallan el feliz término medio son realmente las que logran el mayor éxito. Cuando las mujeres jueguen más, crearán más.”
Por eso, esta noche dile a tu familia: “Si quieren comer, llamen a la rotisería. Yo me voy al cine a estar sentada mirando otra ciudad con otra gente en otro tiempo durante 155 minutos” .
Si tú les diste la vida a los tuyos... ¿ cómo van a negarte un poco de vida?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6370875004671777272?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6370875004671777272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6370875004671777272' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6370875004671777272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6370875004671777272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/de-aburridas-agotadas.html' title='De aburridas a agotadas'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-6189605046836967999</id><published>2008-09-08T19:53:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:53:47.787-07:00</updated><title type='text'>Cómo saber si ya sería hora de salir a trabajar por un sueldo</title><content type='html'>Quedarse en casa oficiando de madres puede volvernos tan locas como trabajar en una oficina cualquiera. Hay una serie de síntomas que alertan a cualquier mujer sobre la necesidad de ir pensando cómo salir de casa y enfrentar al mundo adulto. Y es cuando...

-         Te das cuenta de que solo tienes tiempo para afeitarte una pierna por vez.
-         La mitad de tu pelo es castaño oscuro y la otra mitad es rubio extra claro.
-         No recuerdas cómo se aplicaba el rimmel sin pincharse un ojo.
-          Cunetas las miguitas de cada trozo de torta de chocolate y las repartes entre tus hijos para que no haya protestas.
-         Tu descanso es encerrarte sola en el baño, y sólo sales de ahí si escuchas desgarradores gritos de dolor.
-         Regañes tanto a tus hijos que temes que los vecinos te denuncien por ruidos molestos.
-         Toda tu ropa tiene pegotes de papilla, cereales o espinacas.
-         Empiezas a cortarle la carne en trocitos a tu marido.
-         Sólo comes manzanas cortadas en forma de pececitos y corazones.
-         Sientes que de tu boca salen frases que eran típicas de tu madre: “¡ Hace tres horas que les digo que se sienten a comer!”  o  “ ¿ Ahora recuerdas buscar el libro? ¡ Lo tenías que haber buscado ayer, no en el momento de salir!”
-         Dejas de pensar que tu madre era una bruja histérica que se le pasaba gritando todo el día.
-         Gastas más en llamadas celulares cuando sales dejando a los chicos con una niñera, que lo que te cobra la niñera.
-         Le limpias a la gente las manchas de la cara con saliva.
-         No puedes caminar con taco sin caerte de trompa al piso.
-         Tu hija de nueve años se arregla mejor que tú.
-         En vez de “ Ajá” como respuesta, a tu marido le dices “ Ajó “.
-         Sospechas que podrías que volverte loca si tienes ordenar los juguetes otra vez.
-Empiezas a sentirte espantosamente culpable por no haberle hecho un disfraz de  caballo a tu hijo para el acto del fin de año, de no haber colaborado con la organización del Día de la Familia, de no haber asistido a las reuniones de cooperadora en los últimos dos años, de no haber hecho pastelitos para el Día de la Bandera, de no haberle remendado la mochila rota al nene, de no haberle hecho practicar las tablas de multiplicar, de no haberle prohibido mirar televisión, de no haber comprado más rifas para renovar pizarrones, de no haber sido bibliotecaria voluntaria, y de no estar de mejor humor cuando los chicos vuelven a casa y despelotan en cinco minutos todo lo que estuviste visto ordenando en su ausencia.
-         Piensas que si comparas a cualquier mujer que trabaja contigo equivale a comparar a  Demi Moore con una linyera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-6189605046836967999?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/6189605046836967999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=6189605046836967999' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6189605046836967999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/6189605046836967999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/cmo-saber-si-ya-sera-hora-de-salir.html' title='Cómo saber si ya sería hora de salir a trabajar por un sueldo'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-3719405862688061809</id><published>2008-09-08T19:52:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T19:53:13.492-07:00</updated><title type='text'>Ventajas de conseguirte un empleo remunerado</title><content type='html'>Si estás en la duda de entrar a trabajar o no, piensa que un empleo remunerado te da  tres cosas maravillosas: independencia económica, autoestima y necesidad urgente de salir a comprarte zapatos nuevos. No hay nada tan lindo como tener tu propia plata y comprarte los zapatos que se antojen. Y también es bueno saber que tienes una función que te define: que no sólo eres una mamá, sino alguien que hace un aporte a la sociedad, mostrando tus zapatos de estreno.
Tampoco tiene sentido trastocar toda la vida familiar para dedicarte a barrer pelos en una peluquería, si eso no es lo que más te apasiona. Hay que ser fuerte para salir a trabajar, porque no existe el empleo ideal.
Todo trabajo es un pequeño infierno: hay injusticias, celos, envidias, maldades, chismeríos y extorsiones de todo tipo. Igual que en casa, pero a cambio de un sueldo.
Lo bueno de ir a la oficina es que cuando llegas a tu casa, esta te parece una sucursal del Paraíso: tus hijos no paran de pelear, pero aquí la jefa eres tú.
Trabajar es tan feo que te pagan para que lo hagas. Pero igual creo que toda mujer deberían salir a trabajar, aunque más no sea para poder contarle algo interesante al marido cuando se reencuentran con él a la noche.
Capaz que en un día comunicativo él vuelve de su trabajo contándote quién se peleó con quién y a quién le hicieron la cama. Esas deliciosas novedades de la oficina, ¿no? ¿Es justo, entonces, que el pobre hombre regrese a casa para encontrarse con una mujer que se queja de que el lavarropas dejó de andar, el perro cagó la alfombra y que Pablito se tiró lavandina en el pantalón? ¿Merece, el señor de la casa, que le cuentes que no compraste tomates porque estaban muy caros y que pasó el cobrador de seguros? ¡A ese hombre ya tienes que reservarle cama en terapia intensiva en el hospital, porque está a punto de morir de aburrimiento!
Creo que es mucho más estimulante para cualquier matrimonio que un hombre llegue para encontrarse con una mujer que le diga”: Cociná tú, que yo no doy más”. Y mientras él saca los huevos fritos de la sartén, ella le cuenta la nueva estrategia de ventas de la oficina ( que se trata de boicotear a la competencia), de por qué la Jefa de Telemarketing lo echó de la casa al marido, y de que el gerente está evidentemente enamorado del cadete fisicoculturista. Cualquier culebrón es un cuento infantil al lado de lo que pasa adentro de cualquier oficina. 
¿Qué hombre abandonaría a una mujer así?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-3719405862688061809?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/3719405862688061809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=3719405862688061809' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3719405862688061809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3719405862688061809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/ventajas-de-conseguirte-un-empleo.html' title='Ventajas de conseguirte un empleo remunerado'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-650949513085504026</id><published>2008-09-08T19:52:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:52:38.931-07:00</updated><title type='text'>Coo sabes que mejor seria que ni pienses en trabajar y te quedes tranquila en casa</title><content type='html'>Quedarse trabajando en una oficina  puede volvernos tan locas como quedarse en casa haciendo de madre. Hay una serie de síntomas que alertan a cualquier mujer sobre la necesidad de ir pensando cómo volver a casa y hacerse cargo de la vida doméstica. Y es cuando...

- Intentas de ingresar tu clave personal de la computadora en el microondas.
- Tienes una lista de 15 números telefónicos para contactar a tu familia de 3 personas.
-Envías un e-mail a tu compañero de trabajo sentado en el escritorio de al lado para preguntarle si tiene fuego.
 - Cuando el jefe no mira, chateas con un extraño de Malasia,  pero hace días que no hablas con tu marido.
            Perdiste contacto con todos tus amigos que no tienen correo electrónico.
            Tu idea de estar organizada es cubrir tu escritorio con notas en papelitos amarillos autoadhesivos.
-         Cada problema que aparece en tu casa, lo delegas a tu mucama.
-         Ya no te importa la salud de tus hijos, mientras no vomiten sangre.
-         Te estás alimentando a café y patatas fritas chizitos. Y para colmo no bajas un gramo de peso.
-         Estás tan acostumbrada al viaje en tren, que duermes durante todo el trayecto e y te despiertas justo en tu estación.
-         Estás tan acostumbrada volver a casa en auto, que manejas casi dormida.
-Cuando haces llamadas telefónicas desde tu casa, marcas un '9' para tener línea.
- Tu salvapantallas tiene la foto de tus hijos ...cuando eran bebés.
- Tu supervisor no tiene idea de cómo hacer tu trabajo.
-         Bailas feliz cuando te aumentan un 1,7%.
-         Hasta en verano es de noche cuando entras y sales del trabajo.
-         Eres la única que recuerda el nombre del primero de los últimos siete gerentes.
-         Duraste más en tu oficina que el logotipo de la empresa.
-         Tu mayor tristeza cuando se te rompe el ordenador es que perdiste unos chistes bárbaros.
-         Si ves alguien sonriente, sabes que no es de la empresa.
-         Los únicos que te tratan bien en el trabajo son los promotores de seguros de vida.
-         Ya estás atrasada con el trabajo que te acaban de entregar.
-         Todo lo que está en tu escritorio debía estar listo el mes pasado. 
-         Tu familia no tienen idea de qué tipo de trabajo haces. Y tú tampoco.
-Alguien que trabaje cien metros bajo la tierra tendría mejor color en la cara que tú.
-         El sereno nocturno ya te saluda por nombre y te consigue cigarrillos.
-         Sabes enviar un fax,  recibir un mail y almorzar ravioles helados, todo al mismo tiempo.
-         La bolita de tu mouse está chata de tan gastada.
-         Cuando te olvidaste algo en el trabajo, cometes el fallido de “lo dejé en casa”.
-         Vivís con los ojos rojos de tanto mirar la pantalla del ordenador.
-         Estás al tanto de todo lo que pasa en el fútbol, sólo de escuchar a tus compañeros de oficina hablar de los partidos del fin de semana.
-         El moquete de la oficina te hace cargar tanta electricidad estática, que al llegar a casa, en vez de un beso a tus hijos les das una patada eléctrica.
-          Pasaste de vivir distraída a vivir destruida.
-         Un día te das cuenta de que tu hijo te llega por el hombro, y no sabes cuándo fue que creció 25 centímetros de golpe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-650949513085504026?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/650949513085504026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=650949513085504026' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/650949513085504026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/650949513085504026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/coo-sabes-que-mejor-seria-que-ni.html' title='Coo sabes que mejor seria que ni pienses en trabajar y te quedes tranquila en casa'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2742912908438198773</id><published>2008-09-08T19:51:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:51:55.010-07:00</updated><title type='text'>Buscando un empleo creativo</title><content type='html'>Una amiga me dijo: “Estoy conflictuada. Tengo un problema de identidad. Cuando me preguntan a qué me dedico, no sé qué responder. Entonces digo que estoy conflictuada porque tengo un problema de identidad. Y quedo súper moderna.”
Ella resolvió el problema. Pero escucho a demasiadas mujeres que quieren volver a trabajar, quejándose de la recesión imperante y de que no consiguen empleo. La mayoría dice que “ ya entregué curriculums por todos lados” y que “ nadie la llama”. Y cuando una les pregunta: “ ¿ Pero qué quieres hacer?”, Ellas responden “ ¡Qué sé yo!¡Cualquier cosa!¡Pero mejor si es algo creativo!” Pero no encuentran nada porque no existe el “empleo cualquiera”. Y menos, algo creativo. Bien mirado, cualquier empleo es creativo. Cuando yo me dormía de aburrimiento redactando CD- Roms educativos, tenía unos sueños de lo más creativos, que me servían para escribir cuentos al llegar a casa. Los cuentos siguen su sueño eterno en un cajón. ¡Pero lo mío era creativo!
Hay quienes aconsejan comprar libros de autoayuda para conseguir empleo. Pero yo creo que escriben libros de autoayuda los que no tienen plata para comprarse uno. Al leer un buen libro de autoayuda una siente que ahí mismo, en su habitación, está sentado el autor, contándoselo. Es por eso mismo que nunca leo libros de autoayuda.
 Lo que leo son avisos clasificados, rubro “Empleos”. Que equivale a tener a cientos de agentes de empleo el domingo en el comedor diario de tu casa, diciéndote a coro: “¡Mayores de 40, abstenerse!”
Los empleos que existen en los avisos clasificados son cosas puntuales y cada vez más específicas: secretaria de vicegerente, pintadora de uñas de salón de belleza, cepilladora de elefantes en un circo o ayudante de instrumentista quirúrgica. Para todos y cada uno de ellos te piden:
a)      Experiencia previa
b)      No haber cumplido más de 24 años.
Es de lo más paradójico, ¿ Cómo se hace para tener experiencia antes de los 24?
O sea que a los 40 y con experiencia, ya no podemos aspirar  a peinar elefantes. Pero podemos saber qué es lo que queremos hacer.
Ningún empleador contrata a alguien que dice que quiere hacer “ cualquier cosa”. Todos buscan empleados que les aseguren que siempre soñaron con cubrir exactamente el puesto tal y cual, que es exactamente lo que saben hacer a la perfección. En todas las empresas la primer pregunta es: “¿Y usted qué quiere hacer?”. ¡“ Cualquier cosa” es la peor respuesta!
Tus aptitudes te marcan la vocación. Si una sabe hacer tortas y habla francés, más vale que se ofrezca en la cocina de un hotel, no en una fábrica de cotillón o en una casa de alta costura.  Es imprescindible tener una mínima idea de cuál es la trayectoria y ocupación de la empresa adonde vas a pedir trabajo. No queda bien entrar diciendo que admiras profundamente la calidad del champú que fabrica una empresa que, en realidad, se dedica a envasar extracto de tomate, ni queda elegante decirle al director de una empresa automotriz que siempre soñaste con trabajar en una industria textil.
Si en tu búsqueda incesante de trabajo ya se te hace difícil distinguir entre una oficina de empleos y una calesita, ve sobre seguro: no digas nada y espera que te informen a qué se dedica la empresa... hasta que alguien te ponga un balde y un lampazo en las manos. Entonces sí, habla y diles: "No vine por el aviso que pedía personal de limpieza. Soy psicóloga especializada en selección de personal". Tal vez así descubras que en realidad entraste a buscar trabajo en una fábrica de artículos de cotillón, en cuyo caso tal vez te convenga empezar pasando el trapo por el séptimo piso para terminar en los baños de planta baja.
Con el tiempo una se acostumbra: cualquier empleo te demanda el mismo trabajo que harías en casa, con la diferencia de que vas a tener un cheque en la mano a fin de mes.
Peor les pasa a los taxistas, que arriesgan su vida en cada esquina.
 Piénsalo así: ¿Qué puedes perder lavando otros baños que no sean los tuyos? El único riesgo es patinarse con un jabón. Pero si realmente tienes un título universitario- como el de psicóloga especializada en selección de personal-, serás capaz de evitar semejante percance.O al menos podrás elaborar el duelo por la pata rota con el resbalón.
Buscar empleo a través de los diarios no es la mejor idea. Los diarios están plagados de avisos de empresas inexistentes con intenciones dudosas. La mayor parte de estos avisos son publicados por hombres y mujeres solos de alrededor de cincuenta años que están hartos de matar el tiempo llevándole le comida a los gatos de la plaza, y que por eso se dedican a hacer entrevistas de trabajo en las cuales pasan dos horas cuarenta a alabar las virtudes de una empresa inventada, para así convencerte de que le cuentes tu vida, escuches la suya y le dejes tus datos.
 Si les caes bien, te invitarán a cincuenta entrevistas más, que servirán para llenarle la vida a un hombre semicalvo de corbata de color naranja chillón y camisa de cuello sucio, que si es hábil te sonsacará alguna anécdota divertida que le servirá para impresionar al siguiente iluso que busca empleo.
El resto de los avisos son publicados por gente que no duerme pensando de qué manera le pueden sacar dinero a las mujeres de 40 que buscan un  trabajo creativo.
La mejor manera de encontrar trabajo es ofrecerlo en todas las empresas que NO publican avisos en los diarios, porque no lo necesitan: tienen colas de gente pidiendo empleo en la puerta.
Haz la cola con zapatos cómodos y aprovecha la espera para hacerte amiga de los que están en la fila. Tal vez a alguno de ellos te ofrezca un puesto que para él es horrible pero que tú aceptarías gustosa, como el de pensar de qué manera se le puede sacar dinero a las mujeres de 40 que buscan trabajo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-2742912908438198773?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/2742912908438198773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=2742912908438198773' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2742912908438198773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/2742912908438198773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/buscando-un-empleo-creativo.html' title='Buscando un empleo creativo'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-3088498596013051802</id><published>2008-09-08T19:50:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T19:51:17.674-07:00</updated><title type='text'>Que no te rompan el currículum</title><content type='html'>A todas las entrevistas de trabajo hay que llevar CurrículumVitae. Este no debe superar las dos páginas de extensión. En primer lugar, porque los currículums largos abruman y dan la impresión de que no te vas a conformar con un sueldo de menos de cinco dígitos. En segundo lugar, porque nadie tiene mucho tiempo de leer nada más que tu nombre y teléfono, y mirar con lupa tu fecha de nacimiento.
 Recuerda que poner datos como “Hago un excelente guiso de mondongo” no son útiles para impresionar a los Gerentes de Marketing. Como en todos los diarios piden gente de “ hasta 40 años” - como si alguien de 40 fuera un cadáver laboral -, evita poner la fecha de nacimiento y el número de documento, así no calculan tu edad. Que se tomen el trabajo de llamarte personalmente y evalúen si estás lo suficientemente buena – o no- a los 40 como para que merezcan ser contratada(o no.
 Tampoco hay que extenderse mucho en describir la trayectoria porque realmente a nadie le importa un comino hiciste antes con tu vida ni qué estudio hayas realizado.
Si se pudiera leer el pensamiento de un gerente que lee un currículum, las frases más repetidas serían :“¿Y a mí qué?”, “¡Jo, jo, jo!” “”¡Uf, qué pesada!” y con más frecuencia “¿Lo doblo o lo abollo para que entre en el cesto?”.
Una foto tuya adosada al currículum logra mágicamente que algún directivo de empresa lo tenga un segundo más en sus manos antes de arrojarlo a la basura. Primero circulará el currículum al resto de los empleados, que pasarán un buen rato diciendo qué espantoso corte de pelo tienes y encontrándote parecidos con Vilma Picapiedras o Glenn Close.
La regla para saber a qué cargo puedes aspirar es sencilla: del cargo para el que estás preparada, aspira a tres rangos jerárquicos más arriba.
Los jefes no hacen las cosas: dan las órdenes para que otros las hagan.
Si no sabes hacer nada de nada y hace tanto tiempo que no ejerces como psicóloga que ya no recuerdas si Freud era una marca de autos, un compositor austríaco o un pintor cubista, aspira a cargos de jefatura, que es el único puesto en que puedes ser ignorante.
Por último, infórmale a todos tus conocidos que estás buscando trabajo. Luego del tercer o cuarto llamado recordándoles a todos que el pedido va en serio, tal vez el jardinero de tu tía te avise que la señora de al lado de su casa en Malambiente necesita que alguien le cuide tres chicos, que – casualidad del destino- es lo mismo que tú estás intentando que alguien haga por tí.
Como tú, ingeniera en sistemas o psicopedadoga al fin, dudosamente aceptarías este tipo de empleo, esta información te alegrará el día entero pensando en qué bello es andar por la vida buscando trabajo sin tener que cuidarle los chicos a una señora que vive en la peligrosa localidad suburbana de Malambiente..
 De todos modos, no te quedes en casa esperando que el teléfono suene. El país está pasando un momento duro y estamos en un mundo difícil donde no sólo el pez grande se come al chico sino que- lo que es peor-, el pez grande no responde las llamadas telefónicas del pez chico.
Circula, camina, golpea puertas hasta que se le pelen los nudillos,o - mejor aún – toca el timbre cuando la madera de la puerta sea demasiado áspera y rugosa.
Lo importante es salir a la calle, dejarse ver muchas veces en muchas partes hasta que - tal vez- terminen pagándote un sueldo con la condición de que desaparezcas de la vista y no molestes más golpeando las puertas durante un par de meses.
Lo que sí funciona a veces es psicopatear a quien te entrevista diciéndole algo así como: “Vengo de parte del Licenciado Luis Méndez. Me contó todo acerca de usted, y me dijo que no dudaría en ofrecerme un buen puesto en la empresa”. Quien te entrevista se quedará helado. Mientras el hombre trata de recordar desesperadamente a Méndez, tú háblale en ganadora. Las mujeres ganadoras no sonríen.
La sonrisita es el último recurso para cuando ya te echaron flit al detectar puré de espinacas en la solapa, señal inconfundible de perdedoras natas. Ahí sí puedes sonreír, hacerle masajes en la nuca al entrevistador y bailarle la danza de los siete velos. Mientras eso no suceda, tú sigue seriecita, hablando de tus capacidades laborales tan apreciadas por el tal Luis Méndez. Todos los jerarcas tienen grandes culpas y deben grandes favores, por lo cual, antes de que él llegue a averiguar si el licenciado Méndez existe, tú ya estarás instalada en una oficina con vista al río, pidiéndole un capuccino a Andrés, tu asistente de ojos verdes, y preguntándole a qué hora tienes el almuerzo con los miembros del directorio. Luego indícale a tu asistente – a quien ahora le dices “Andy”- que le avise a las diez personas que tienes cargo, que si no terminan el trabajo de hoy, tú misma elevarás un memo al Licenciado Luis Méndez diciéndole quién se queda en el staff y quién será indefectiblemente despedido.
¿ Quién dijo que las mujeres de 40 no llegan a cubrir cargos ejecutivos?
Por último, si no logras conseguir trabajo,no es tu culpa .
Toda mujer sin dinero puede echarle la culpa al techo de cristal de la sociedad machista que impide que las mujeres asciendan en sus cargos, y quedarse tranquilas en casa  mirando telenovelas, sabiendo que si estuviera trabajando, tarde o temprano se  toparía con el techo de cristal, por lo cual no vale la pena el intento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-3088498596013051802?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/3088498596013051802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=3088498596013051802' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3088498596013051802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/3088498596013051802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/que-no-te-rompan-el-currculum.html' title='Que no te rompan el currículum'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5496727498365613932</id><published>2008-09-08T19:50:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:50:39.344-07:00</updated><title type='text'>Cuando tu jefa podría ser tu hija</title><content type='html'>De una manera o de la otra, en esta etapa nos sucede algo a lo que cuesta acostumbrarse: y es que abundan los jovencitos por todas partes, haciéndose cargo de tareas que antes estaban encomendadas a gente adulta.
¿ Qué pasó  de golpe? ¿ Cambiaron las reglas del juego laboral? ¿Bajaron la edad mínima de admisión a todos los cargos  laborales?  ¿ Un millón de madres, hartas de ver a sus hijitos  paralizados en casa mirando dibujitos animados, decidieron  conseguirles un empleo para que no se coman todas las galletitas de chocolate?
Nada de eso: tú creciste, y ya no eres la más chiquita de la oficina.
La fuerza laboral se renueva y los más chiquitos de la empresa, ahora son otros, que se ven tan jóvenes que hasta te dan ganas de agacharte a atarte los cordones sueltos de las zapatillas.
A mí me sigue dando impresión eso de ver que en una oficina  donde se supone que tengo que dejar mi currículo  me atienda  un chico al que todavía ni le crece la barba. Y eso de ir cobrar en una ventanilla donde atiende una púber con acné  me da  escalofríos. Y me pone muy nerviosa ver chiquitos que parecen salidos de la escuela manejando camionetas 4x4 que triplican el peso y la velocidad de mi autito.
¿De dónde salió toda esta  invasión juvenil que arrasa con todos los puestos de  trabajo?
Lo que pasó fue que mientras una estuvo pariendo hijos y cambiando pañales, los hijos de otras mujeres, que fueron madres antes que tú, crecieron tanto como para animarse a  sacar licencia de conductor y conducir gerencias.
Eso de ver que las nuevas generaciones van ganando terreno es algo que descoloca un poco. Parece que fue ayer cuando una, en su primer empleo, atendía el teléfono, cambiaba los rollos de papel higiénico, iba al correo y preparaba el café. Todos nos trataban con una mezcla de complacencia, cortesía burlona y protección paternalista mientras hacían la vista gorda en nuestras torpezas cotidianas: olvidar comprar azúcar, dejar la cafetera eléctrica encendida con la jarra vacía encima, perder un teléfono importante u olvidar recordarle una cita al jefe.
En esa época nos preocupaba que nos respeten y nos tomen en serio de una vez por todas. Eran tiempos en que una, pensando en ascensos, buscaba  demostrar que era capaz de trabajar tiempo extra. Eran días en que nos alegrábamos de que nos trataran de “ usted”  y que no se les escapara ese odioso “ la niña aquí presente le dará mi tarjeta”, o que se refieran  ante terceros con eso de “ la pequeña se olvidó de decírmelo”. Y de golpe, de vuelta al trabajo a los 40, pasamos de ser la “chiquita”, la menor de toda a empresa... ¡ a ser la más vieja de la oficina!
¿Qué pasó? ¿Qué etapa nos perdimos?  Una amiga que no se fue nunca de su trabajo me dice: “ No te perdiste nada, soy yo la que me perdí ver crecer a mis hijos. Lo único que pasó fue que todas las chicas de la oficina se fueron casando, embarazando y dejando el empleo, y fueron reemplazadas por estudiantes que terminan siendo tu propio jefe.”
Otra amiga me confesó que le resultó terrible la situación de  pasar de ser la jefa, a ser la subalterna de una muchachita veinte años menores, que a cada paso le preguntaba cómo hacer las cosas porque no tenía idea de por dónde había que empezar.
 La situación fue humillante, porque si ella no le decía nada, quedaba mal con su propia “ jefita”  y se podía ligar una sanción. Y cuando le explicaba cómo era la mejor manera de resolver situaciones, tampoco ganaba nada, porque los méritos se los llevaba la púber. Mi amiga descubrió que así como las que entramos a trabajar en una época sólo queríamos un modo de sustento, las nuevas generaciones vienen con un fuerte componente competitivo que nosotras desconocíamos. Las chicas de ahora no quieren ganarse el pan y listo. ¡Quieren llegar lo más alto que puedan en sus carreras, y si es necesario cortarán cabezas  y serrucharán  pisos  por el camino!
 Una jefa joven y muy competente es  lo peor que le puede pasar a una empleada que ya no es una jovencita, y que está contando cuántos años le faltan para jubilarse.
¿Cómo se  va a quedar conversando en el pasillo de la salud de sus hijos si su jefa no se despega del escritorio en todo el día?
Pero esto no es lo peor que te puede pasar en la vida laboral.
Lo peor de todos, justamente, es ser la jefa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5496727498365613932?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5496727498365613932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5496727498365613932' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5496727498365613932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5496727498365613932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/cuando-tu-jefa-podra-ser-tu-hija.html' title='Cuando tu jefa podría ser tu hija'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-1117545607187960362</id><published>2008-09-08T19:49:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:50:02.919-07:00</updated><title type='text'>Por si te toca ser jefa</title><content type='html'>Dicen que en la carrera laboral de las mujeres hay un techo de cristal, que es lo máximo a lo que ellas pueden ascender. Las mujeres ejecutivas de larga trayectoria opinan que tal techo de cristal no existe: lo que existe es un techo de plomo blindado.
Sucede que después de llegar a cierto cargo, ellas se quedan en un puesto de mediana jerarquía observando resignadamente cómo muchachitos que hace un año eran cadetes trepan en semanas a puestos ejecutivos, mientras ellas jamás superan un rango que invariablemente empieza con los prefijos " sub" o " vice".
Esta aparente injusticia se debe a una combinación de factores.
El estudiante de economía al que ella tuvo que entrenar se convierte en su superior en menos de un año, probablemente se deba a que en el mismo lapso él fue un frecuente compañero de paddle , fútbol o golf del director de área o del jefe de recursos humanos.
La solución aquí es aprender a jugar al fútbol lo antes posible, preferiblemente en posición de portera, para dejar que los goles del jefe entren al arco y le den a su superior un minuto de felicidad.
Los jefes tienen una tendencia natural a pedir a las mujeres de la oficina que hagan café, repongan el rollo de papel higiénico y envíen la correspondencia. Si te muestras inútil en todo esto (haciendo un café horrible, convirtiendo en hilachas el papel higiénico y perdiendo las cartas en una alcantarilla camino al correo) , tal vez el jefe considere ascenderte a un cargo jerárquico en el que sólo tengas la responsabilidad de hacer cosas más simples, como asistir a desayunos con los miembros del directorio  y  cócteles en embajadas, donde el único riesgo será  atragantarse con un canapé de caviar.
En ningún trabajo conviene demostrarse demasiado capaz para ninguna tarea. Ningún jefe quiere a una mujer doctorada con honores, con un postgrado en Administración Empresarial y Política de Harbad, que jamás se equivoque, que complete la tarea suya y ajena con eficacia en segundos, que le haga ganar millones a la empresa en semanas a cambio de un sueldo magro y que además sea cordial y agradable con todo el mundo. Una persona así es un peligro en la empresa: hace quedar como unos inútiles a todos los ejecutivos.
No grites jamás. Que un hombre grite, muestra carácter, pero a la mujer que grita le dicen " histérica".
Para poder cargar con este nuevo puesto y salir airosa, vas a tener que asumir unos cuantos cambios mentales que vienen muy bien a esta altura de la vida.
Tal vez no tengas la suerte de tener cara de señora mayor. Tener una cara fresca y joven a los 40 es una contra a la hora de dar órdenes a los subalternos. Si aún tienes cara de nena, la gente puede creer que eres agradable, cuando tiene que pensar exactamente lo contrario.
Una jefa no tiene que agradar a nadie. Intentar caerle bien al jefe o a los compañeros ya no tiene sentido. No debe seducir a nadie ni debe dejar una impresión de que es “buena”. Ya sabemos que en el mundo laboral, a los buenos les pasan por encima. Y si ya cumpliste los  40, te pasarán por encima tres veces, porque tus empleados serán todos menores que tú, y te  odiarán  por pertenecer a otra generación, por parecerte a sus madres o recordarles vagamente a sus suegras.
Todo lo que te pregunten debe desviarlo a su inmediato superior o a otra sección. La frase más repetida de una buena jefa es “Ese tema no lo maneja mi área”.
Como los subalternos generalmente no conocen a nadie de otra área, la pregunta quedará sin repuesta, no se animarán a molestar a otro, y - lo más importante -  te dejarán en paz. .
Cuando una llega a ser jefa se da cuenta enseguida que la buena onda es enemiga del trabajo. Si en tu oficina hay buena onda, los empleados se pasarán todo el día contándose chistes, tomando mate y buscando pavadas en Internet. Para manejar bien una oficina hay que estar atento a las relaciones interpersonales entre los empleados.
Por ejemplo, si A, B, C y D se divierten muchísimo juntos y hasta salen juntos los fines de semana, seguirán con la diversión en la oficina en lo que parecerá un domingo eterno.
En cambio, si citas a A y B a tu oficina para comunicarles que los beneficiarás con un aumento de sueldo ( que se obtendrá de las rebajas de los sueldos de C y D ) , esto ocasionará un resentimiento de C y D contra A y B. A y B empezarán a trabajar más para merecer el aumento y C y D harán lo propio para recuperarlo.
Luego de esto, veremos que C y D serán cómplices y se llevarán bárbaro, pero odiarán a A  y B.
Lo que hay que hacer entonces es poner a A trabajando con C, y a B trabajando  con D, y poner un gran panel divisorio color gris lluvia o verde moco en el medio. Si, a pesar de eso y por la fuerza de la costumbre, A se reconcilia con C y B empieza a saludar a D, se subdividirán ambos sectores con sendos paneles color marrón diarrea o amarillo vómito.
Al principio, todos protestarán por las subdivisiones, pero luego se irán acostumbrando al punto de morder a todo objeto móvil que invada su cuchitril.
La falta de contacto entre los demás hará que cada empleado decida llevar una radio portátil para amenizar la jornada.
Da órdenes absurdas. Si no te sale, ensaya con tu perro  o con tu marido los fines de semana. El lunes, algún empleado te responderá trayéndote las pantuflas, el diario o la correa en la boca.
El único problema de todo esto es que tal vez tu jefe, - que como todo jefa que se precie es un irredimible mal nacido- de un día para otro te pedirá la renuncia por haberte llevado a tu casa dos rollos de cinta adhesiva, seis lapiceras y diez ganchitos de abrochadora pertenecientes a la empresa, o algún pretexto parecido.
Si todo esto sucede en efecto así, siempre podrás conseguir puesto de jefa en otra empresa. Con tu actual bagaje de experiencia, seguramente encontrarás un empleo semejante en el cual probablemente te volverá a suceder todo lo mismo ...¡Pero a una velocidad mucho mayor!
¿ No era mejor quedarse en casa con los chicos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-1117545607187960362?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/1117545607187960362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=1117545607187960362' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1117545607187960362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/1117545607187960362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/por-si-te-toca-ser-jefa.html' title='Por si te toca ser jefa'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8409176669079605116</id><published>2008-09-08T19:48:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:49:18.768-07:00</updated><title type='text'>"Evite la quemadura de trabajo "</title><content type='html'>En cualquier página de Internet se encuentran invalorables consejos para la mujer que trabaja. La mayoría de ellos están en inglés. Pero aplicando los traductores  automáticos se  pueden encontrar artículos muy estimulantes, como el que sigue:

“ Hay que evitar la fatiga y la viveza emocional baja relatada al trabajo.
 Cada uno tienen su sube y traga, y apenas porque usted tiene un día putrefacto ahora y entonces, no significa que usted deba dimitir en un huff.
 Si usted es infeliz a casi toda hora aunque lo evite, a la larga carrera usted es víctima de la quemadura. Las víctimas de quemadura tienen un rato duro en el trabajo porque lo consideran agujero y no llenar.
Cuál es la punta de sufrir infinitamente? Las mujeres de 40 años tienen un nivel exigente , y por eso pueden ser cogidas  en un ciclo vicioso  de la gradación de uno mismo  porque los descontentan con su trabajo.
Se sienten bajos  y alguna gente lo golpeará con el pie cuando está bajo.
 No es bueno que los fregaderos de la autoestima bajen y bajen. Especialmente cuando uno mira compañeros de trabajo  y dice “ Esta gente está haciendo OK, tan debe ser yo, no el trabajo lo que hace quemadura”. No tan.Cosas primeras, primero: usted debe ignifugar contra quemadura. Genere curvas nuevas el aprender.
Está usted en grupo que se aflige? Afilando el dilema carrera – existencia? Realzan tomando riesgos? El equipo no se une sin alcohol? 
Tan si usted se siente pegada a una rodera , salga.
Cambie a patrones. Escriba algo para el órgano de la casa. Hagale una punta para ensanchar habilidades. Estudie un papel. ¡Salga de ahí! Vaya a una travesía. Aprenda a jugar Clarinet . Construya un armario de cedro. Más así si su socio le da hombro frío cuando usted intente reunirse. Enfrente la pista incoperativa del compañero de trabajo encendido.
Sea directo, opine: “ Se parece  que siempre que se le acerque usted me da el hombro frío. He hecho algo hacer que usted no desea  trabajar con mí? “ .
 Como un viejo proverbio escocés  dice: “ Sea feliz  mientras usted está viviendo porque usted es un rato largo muerto”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8409176669079605116?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8409176669079605116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8409176669079605116' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8409176669079605116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8409176669079605116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/evite-la-quemadura-de-trabajo.html' title='&quot;Evite la quemadura de trabajo &quot;'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-4990317221034769676</id><published>2008-09-08T19:41:00.000-07:00</published><updated>2008-09-08T19:48:29.830-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 8: Romances al rojo vivo</title><content type='html'>¿ A QUIÉN AMAR?
 
&lt;em&gt;Novo amorem veterem tanque clavo clavum exicit.
 Cicerón
("Aparta un amor viejo con uno nuevo, como un clavo saca otro clavo.")


Tres cosas pueden hacerse con una mujer: amarla, sufrirla, o convertirla en literatura.
Lawrence Durrell ( 1957)&lt;/em&gt;

Las mujeres crecidas tienen que enfrentarse con una verdad ineludible: no podemos vivir sin un hombre, pero tampoco podemos vivir con un hombre al lado.
Un hombre al lado te facilita la vida en muchos aspectos: en casa hay dos sueldos en vez de uno, hay alguien que te avisa que tienes la etiqueta para afuera, tienes quien mate arañas y levante objetos pesados... y, además, tienes con quien reproducirte. Una vez reproducida, cuentas con otro adulto en casa para mandar a los chicos a la cama cuando tú ya no tienes ni fuerzas para intertarlo.
Pero no podemos obviar la contras: tienes en casa un chico más ( pero tamaño Extra Large) con caprichitos infantiles incomprensibles, que quiere hacer las cosas a su modo y pretende que te adaptes a sus horarios y deseos.
La ecuación entre estar sola y acompañada sería: comodidad versus libertad, compañía versus soledad, o aprender a arreglar canillas versus darle a un hombre la llave inglesa en la mano ( porque ya se sabe que los hombres son incapaces de encontrar algo en la casa, y menos una llave inglesa.
¿Cuál es el mejor de los dos estados? Francamente, no lo sé. Cada una encuentra su solución particular: cama afuera, cama adentro... o adentro, pero sin cama.
En cierta etapa de la vida, muchas mujeres descreemos del tan mentado “amor”.
A los 17, buscamos un hombre lindo.
A los 20, buscamos uno inteligente.
A los 30, buscamos uno que tenga plata.
Y a los 40, nos conformamos con uno que no sea horrible, ni imbécil, pero que ante todo, viva más o menos cerca.
A las 40 las mujeres ya sabemos cómo son los hombres:
Los hombres buenos, son feos.
Los hombres lindos, no son buenos.
Los hombres lindos y buenos, son gays.
Los hombres lindos, buenos y machos, son casados.
Los hombres lindos, buenos, machos y solteros, no tienen plata.
Los hombres lindos, buenos, machos, solteros y con plata, buscan una belleza de 20.
Cuando éramos bellezas de 20 y encontrábamos un hombre lindo, bueno, macho, soltero y con plata, él era tan tímido que nunca tomaba la iniciativa de invitarnos a salir.
Si una se animaba y tomaba la iniciativa, ese hombre lindo, bueno, macho, soltero y con plata se asustaba y desaparecía de nuestra vida, lo que confirmaba que era un idiota.
Entonces una se queda con no tan lindo, no tan bueno, no tan soltero y con no tanta plata que tampoco es tan tonto porque, al menos, se fijó en nosotras.
¿ Por qué las mujeres somos tan vuelteras con los temas del corazón? Porque si nos enganchamos con un hombre, tenemos mucho más que perder que ellos. Para empezar, un solo óvulo nuestro equivale en tamaño a millones de espermatozoides. El embarazo son nueve meses de acidez estomacal que comprometen la vida de la mujer, no del hombre. Y cuando al fin tenemos hijos, todo lo malo que hagan, será “ culpa de tu madre, que te crió así”.
Por otro lado, ¿ de quién podemos enamorarnos? Sólo de hombres que circulen cerca nuestro, y que estén vacantes. Pero la vida nos va demostrando que no todos los que circulan por nuestro camino nos gustan, sólo una infinitesimal porción de ellos están vacantes, y sólo a una millonésima parte de estos se le pasa por la cabeza invitarnos a salir.
Por eso, las que esperamos muchos años la llegada del Príncipe Azul, a los 40 nos vamos quedando con el tipo que sea accesible, tenga dos dedos de frente, pueda mantener una conversación sin limpiarse las uñas con la cédula de identidad, y tenga con qué mantener a los hijos que tuvo con su ex.
Luego, hay que tratar de entenderlos, cuando ellos no nos entienden a nosotras:
Si eres dulce y tierna, para ellos eres pesada y cursi. Si no lo eres, eres histérica y fría.
Si los seduces, se asustan. Si no lo haces, se deprimen.
Si haces el amor con ellos al principio, al final se aburren. Si no haces el amor, se aburren al principio.
Si no accedes al sexo salvaje, eres reprimida. Si lo haces, eres una reventada.
Si discutes con ellos, pierdes el encanto. Si no discutes, te pierden el respeto.
Si no te arreglas, eres descuidada. Si lo haces, eres frívola y superficial.
Si no trabajas, eres vaga. Si lo haces y ganas más que ellos, se enojan.
Si trabajas en algo muy distinto, no te entienden. Si trabajas en lo mismo, compiten.
Si pagan ellos, eres una viva. Si pagas tú, se sienten disminuidos.
Si no te ascienden en el trabajo, eres quedada . Si te ascienden, es porque el jefe quiere acostarse contigo.
Si eres fea, no les interesas. Si eres linda, tampoco, porque asumen que eres engrupida. Si les coses un botón, no te dicen ni gracias. Si no se los coses, eres una inútil.
Si te niegas a atenderlos en cada capricho, no los valoras. Si los atiendes en cada capricho... no te valoran.
Y aunque seas la mujer perfecta si les llega la crisis de los 40 mal parados, se van con otra que tal vez no sabe ni coser un botón...¡ pero que tiene 20 años, y tú no!
La problemática de las mujeres se resume en dos problemas:
a) Los hombres son una porquería.
b)Cómo conseguir un hombre.

Cuando entras más o menos en sintonía con un tipo que no te enloquece de amor, pero tampoco te disgusta demasiado... tienes que empezar a cuidarlo para que no se lo lleve otra.
Cuando una era joven quería un tipo apuesto, con plata, casa y auto. Con el tiempo vamos descubriendo que lo que una más desea es un hombre en que sea un buen tipo.
Después de todo, los hombres tienen vidas cíclicas que se pueden definir de este modo:
A los 4 años, son exitosos si no se hacen pis encima.
A los 12 años, son exitosos si tienen amigos.
A los 20 años, son exitosos si tienen relaciones sexuales.
A los 35 años, son exitosos si tienen plata.
A los 65 años, son exitosos si tienen relaciones sexuales.
A los 75 años, son exitosos si tienen amigos.
Y a los 85 años, otra vez son exitosos si no se hacen pis encima..
O sea que la prioridad número uno en la vida es buscar un hombre que no se haga pis encima.
Cuando tenía 20 años, yo me reía de todas esas que buscaban “ un hombre que me proteja”. ¿Protegerte? ¿ De quién? ¿De los tigres salvajes? ¿Y para qué, cuando una tiene fuerzas suficientes para defenderse sola? Ahora, por fin, entiendo el sentido de la expresión: se supone que quien te protege no va a atacarte. Y el mundo está tan lleno de hombres dispuestos a atacarte, que es muy lógico eso de desear a nuestro lado un hombre confiable y protector, que te cuide y no te lastime.
Lástima que las mujeres somos medio lentas para descubrir con qué clase de hombre nos estamos metiendo. Son tantas nuestras ganas de estar en pareja y tal nuestro miedo a quedarnos solas, que le “ ponemos” al otro virtudes que no tiene, y tendemos a disculpar sus locuras, con tal de adaptarnos a él y estar acompañadas.
“ Yo sigo con él con la esperanza de que cambie” es un pensamiento muy femenino. Pero una mujer de 40 sabe bien que el único hombre que puedes cambiar es el que aún lleva pañales. Todos los demás no se cambian, sino más bien se les agudizan las taras.
El problema que tenemos las mujeres es que nos aburren los tipos buenos.¿Qué anda mal en ellos, que no nos desprecian, como los demás? Con toda la energía que ponen las mujeres en comprender, perdonar y hacer recapacitar a tipos crueles, celosos o violentos sería posible construir un Manhattan por mes en pleno Sahara.. En cambio, un tipo bueno no te entretiene demasiado, porque no te da mucho trabajo.
Hay mujeres que se quedan con un hombre sádico “porque el pobrecito no sabe amar, porque nadie lo quiso en su tierna infancia”. Esas mujeres, ¿ no harían mejor en dedicarse a estudiar para asistentes sociales en vez de ser enfermeras personales de un pobre alienado?
También hay demasiadas mujeres que dicen: “Yo no salgo con un tipo si él no me divierte de entrada”. ¿Qué quieren? ¿Un hombre o un payaso? El tipo que se la pasa divirtiéndote y riéndose de todo, también se ríe de ti y de lo que le reprochas, cuando te abandona diciendo que “ eres una amargada”.
No es fácil esto de encontrar a quién amar.
Después de todo, “amor” es una palabra de cuatro letras, dos vocales, dos consonantes y dos idiotas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-4990317221034769676?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/4990317221034769676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=4990317221034769676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4990317221034769676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/4990317221034769676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/quien-amar.html' title='Capítulo 8: Romances al rojo vivo'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-5527084277736083154</id><published>2008-09-08T19:40:00.002-07:00</published><updated>2008-09-08T19:41:39.552-07:00</updated><title type='text'>Salir con jovencitos : en busca del tiempo perdido</title><content type='html'>Una buena noticia de cumplir 40 años, es que la cantidad de candidatos masculinos a nuestra disposición, se amplía enormemente.
Cuando teníamos 20 años, los de más de 25 nos parecían viejos y los de menos de 20 eran demasiado inmaduros. Cuando teníamos 30, los de 40 eran ancianos y los de 20 unos bobitos. A los 40, una ya es una mujer hecha y derecha. De un hombre no esperamos que nos mantenga ni que nos halague. Sólo esperamos compartir un buen rato con un compañero que sea un “igual emocional”. Entonces nos damos cuenta de que, como los hombres de 40 a 60 se parecen bastante, tenemos un estómago mucho más duro para no hacerle ascos a tipos que antes no nos hubieran interesado para nada.
A los 40, al más feo le encontramos alguna característica encantadora: ojos expresivos, manos estilizadas, linda sonrisa, lindos lóbulos de orejas... El abanico de posibilidades masculinas se nos dispara como un torpedo... y hasta donde el estómago nos dé, porque no hay señor que rechace a una mujer de nuestra edad.
La Señora Robinson de El Graduado era mucho más interesante y sexy que su joven hija. La película Verano del ´42 (una banda de muchachitos enamorados de una cuarentona) calentó las braguetas de toda una generación de imberbes. 
Los jovencitos fantasean con nosotras, y con todo lo que el contacto con una mujer mayor les pueda dar de experiencia humana o sexual y de lustre del ego.
Así que también esta franja masculina etaria- años atrás absolutamente despreciable e ignorada-, se nos dispara como target nuevo y atractivo.
El popular cantautor guatemalteco Ricardo Arjona nos dio una mano con su conocido tema “ Señora de las cuatro décadas”, tema en el que nos describe como “mujeres de pisadas de fuego al andar”, con “ese toque sensual y esa fuerza volcánica de su mirar”. Dice que somos una “amalgama perfecta entre experiencia y juventud” que una cuarentona “ no necesita enseñar  su figura detrás de un escote, su talento está en manejar con más cuidado el arte de amar”.
Y sigue endulzándonos los oídos:
“Señora de las cuatro décadas,
no insista en regresar a los 30,
con sus 40 y tantos encima
deja huellas por donde camina,
que la hacen dueña de cualquier lugar.
 Cómo sueño con usted, señora, imagínese,
  que no hablo de otra cosa que no sea de usted,
  ¿qué es lo que tengo que hacer, señora,
  para ver si se enamora
  de este diez años menor?
Señora, no le quite años a su vida;
 póngale vida a los años, que es mejor”,
nos dice Arjona invitándonos al destape.
Lo único que impide que revoleemos la chancleta es que, a esta edad en que los tenemos a todos a nuestros pies, a veces nos ponemos pretenciosas. ¿ Cómo no vamos a ser pretenciosas, si tenemos tanto para dar?  Tenemos un cuerpo joven, somos más libres sexualmente y tenemos un cerebro rico en experiencias. Nuestras charlas son profundas y nuestro sentido del humor se agudizó con los años. ¿Le daríamos alguno chance a uno “ diez años menores”, como dice Arjona? Si el de diez años menos no es un bobito...¿ Por qué no? Eso de buscarse parejas menores no es atributo de los varones ni de las famosas. Todos ganarían con el destape: los varones a quienes siempre les gustaron las maduras harían realidad sus sueños edípicos, y nosotras ganamos  ampliando nuestro espectro de elección.
Históricamente las mujeres salieron con hombres mayores que ellas, porque ellas maduran antes. Los hombres prefieren mujeres diez años más jóvenes que ellos, para que hagan juego con su edad mental. Por eso, los hombres de nuestra edad nos parecían inmaduros.
Con el tiempo, las mujeres descubrimos que los años cronológicos de un hombre no son ninguna garantía de madurez mental. Por eso, la idea de  noviar con jovencitos nos empezó a parecer algo posible.
Salir con un hombre más joven tiene varios atractivos:
-         Nos reencontramos en la cama con alguien que aún tienen un cuerpo fibroso y ágil, justo en la  etapa en que los cuerpos de nuestros coetáneos cobran la  consistencia de la gelatina.
-         Tenemos a alguien cuyas imperiosas urgencias sexuales nos hacen sentir como una  irresistible bomba sexual. Aunque tengamos que reconocer que esas urgencias se deben más a las hormonas de ellos que a nuestros atractivos.
-         Volvemos a revivir nuestros años de juventud estando con alguien sin canas, sin arrugas y sin experiencia.
Muchas famosas señoras mayores descubrieron cuál es la diferencia de edad ideal entre el hombre y la mujer:
Catalina de Aragón le llevaba 6 años al rey Enrique VIII de Inglaterra.
María I le llevaba 11 años al Rey Felipe II de España.
María de Escocia le llevaba 2 años al Rey Francisco II de Francia.
Anne Hathaway le llevaba 7 años a William Shakespeare.
Josefina de Beaurnais le llevaba 6 años a Napoleón Bonaparte.
Mary Anne Windham Lewis le llevaba 11 años a Benjamin Disraelí.
Jenny von Westphalen le llevaba 4 años a Carlos Marx.
Pearl Cecily Bowen le llevaba 17 años a Raymond Chandler.
Isadora Duncan le llevaba 17 años a Sergei Esenin.
Thelma Catherine Patricia Ryan le llevaba  1 año a Richard Nixon.
Marguerite Yourcenar, Cocó Chanel, George Sands, Cher, Madonna, Olivia Newton John , Elizabeth Taylor, Liza Minelli, Jacqueline Bisset- ...y sigue la lista- , son todas mujeres que llegado cierto punto de la vida se dieron el lujo de elegir a su lado a hombres que en muchos casos podían ser sus hijos.
Ahora bien, si vamos a contar la verdad, es que los hombres jóvenes pecan, justamente, de portación de juventud. Nos cautivan, se entusiasman, nos adoran, nos seducen, nos juran amor eterno y un buen día demuestran que han llenado nuestra vida de magia: como buenos magos, nos echan unos polvos y desaparecen.
Su exceso de entusiasmo dura todo el tiempo en que salgas con él, en el sentido estricto de la palabra. Cuando luego de un tiempo de salidas, empiezas a desear entrar con él, la cosa se complica, y el chico se asusta. Porque él te quiere para estar afuera, o en la cama, sin términos medios. Nada de cumpleaños de amigos, almuerzos familiares ni bautismos de la ahijada.
Es el momento en que una empieza a perseguirse con preguntas absurdas: “¿Qué hice mal? ¿ Lo presioné demasiado?¿ Se contracturó la espalda al colgarme los estantes?”
Nada de lo que imagines es la verdadera razón de su huida estrepitosa.
La causa del fin de un sueño que duró poco es que él sólo quería pasarla bien, tener un lindo romance, vaciarte la heladera, robarte unos compacts, pedirte que le salgas de garante para una hipoteca... y basta.
Tal vez empezó a pensar demasiado en ti, creyó enamorarse de veras... y no se sintió emocionalmente preparado para cumplir con tus expectativas de “novio formal”.
Pero eso tampoco es consecuencia de salir con uno de  20... ¡todo eso mismo te puede pasar con uno de 50!
El mundo está lleno de vejetes que tampoco se sienten emocionalmente maduros para pasar a cierto nivel de permanencia y compromiso. Y encima, sexualmente son mucho menos efectivos.
Si te enamoraste de un jovencito, recuerda que la inmadurez siempre se hace notar. Y que no hay cosa más fea que encontrarte un día en la cama con un hombre más delgado, más lindo y más joven que tú: te hace sentir una  ruina! Cuando sales  con un jovencito, todo va bien hasta que te topas con un espejo lo suficientemente grande como para que te veas a su lado. La primera imagen que te viene a la mente es la de un escolar ( él) observando una momia inca ( tú) en un museo etnográfico. Y eso té llena de problemas, porque vives pendiente de cada mujer joven que se  le acerque con una sonrisa. Todas te parecen una amenaza, porque todas son menores que tú. Tienes que sentirte muy segura, para no morir de celos junto a un amante muy joven. 
En cambio, junto a un señor mayor que ti, siempre serás tú la jovencita.
Es cuestión de gustos,  pero me parece más conveniente unirte a un hombre  hecho y derecho con la vida  más o menos organizada, que unirte con un estudiante que aún no sabe a qué se dedicará. Para indecisiones, ya está una... ¿no? 
Lo bueno de cumplir 40 es que todos los hombres del planeta están ahí para una: los mayores, los menores, los de  tu edad, y los de la edad de tu hijo. A los 30 no te atraían los de 50, que ahora sí te interesan. Y te puedes enredar con uno de 20, siempre y cuando uses buenas cortinas en la ventana donde entra el sol y luces bajas en tu habitación. Eso sí: nunca le digas que te duele la cabeza... Pero... ¿ cómo imaginar que te pueda doler?


“Consejos para un hombre joven”

Si tu novio joven aún tiene reparos en quedarse con una mujer que lo dobla en edad,  deberías mostrarle estas palabras históricas escritas en 1745 por Benjamín Franklin, creador de la Constitución de Estados Unidos y de los anteojos bifocales

&lt;em&gt;
1- Hay que casarse con mujeres mayores que uno porque tienen más conocimiento del mundo, sus mentes está más cargadas de observaciones, su conversación es superior, más entretenida, agradable y duradera.

2-Porque cuando las mujeres dejan de ser bellas, estudian para ser buenas.
Para mantener su influencia sobre los hombres, ellas reemplazan la disminución de su belleza con un aumento  de su utilidad. Aprenden a hacer miles de servicios pequeños y grandes, y son las más tiernas y útiles de todos los amigos que pueda tener cuando estás enfermo. Siempre son amables, y no cambian de ánimo. Y es muy difícil encontrar a una mujer mayor que no sea buena.

3-Porque no hay peligro de que tengan hijos, con todos los inconvenientes que estos traen.

4- Porque a través de su mayor experiencia, ellas son más prudentes y discretas manteniendo secretos. El trato con ellas es, por lo tanto, más seguro con respecto a vuestra reputación. Con respecto a la reputación de ella, debes considerar que la gente siempre está más inclinada a excusar los deslices de una mujer mayor que los de una joven caprichosa, con lo cual su reputación también está a salvo. Una mujer  mayor cuidará amablemente de un hombre joven, lo formará educado con sus buenos consejos, y evitará  que él pierda a buena salud y fortuna entre mercenarias prostitutas.

5-Porque en cada animal que camina, la deficiencia de los fluidos que llenan los músculos aparece primero en la parte más alta, lo primero que se arruga es la cara, después el cuello, luego los pechos y brazos, mientras que en las partes de abajo continúan tan llenas  como siempre. Por lo tanto, cubriendo lo de arriba con una canasta  y lo de abajo con un corset es imposible distinguir entre dos mujeres así ataviadas cuál es la vieja y cuál es la joven. Y como de noche todos los gatos son negros, el placer del disfrute corporal con una mujer mayor es al menos igual o frecuentemente superior que con una joven y cada vez se logra hacerlo mejor.

6- Porque el pecado es menor. El himeneo de una virgen puede ser su ruina y hacerla infeliz.

7- Porque el arrepentimiento es menor. Haberle arruinado la vida a una joven miserable te llena de frecuentes  reflexiones amargas, ninguna de las cuales sucede haciendo feliz a una mujer mayor.

8- ¡Y porque son tan agradecidas!&lt;/em&gt;

Luego le haces  una torta de chocolate y crema en agradecimiento por haber leído algo, ¡cosa bastante difícil que haga un hombre joven!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-5527084277736083154?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/5527084277736083154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=5527084277736083154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5527084277736083154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/5527084277736083154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/salir-con-jovencitos-en-busca-del.html' title='Salir con jovencitos : en busca del tiempo perdido'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-8676418351974609024</id><published>2008-09-08T19:40:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:40:39.951-07:00</updated><title type='text'>¿ A cuantos sapos hay que besar?</title><content type='html'>Las mujeres de 40 años se dividen en dos grandes grupos:
a)      Las que creen que tienen todo el tiempo del mundo para conocer al hombre ideal,  y que aún podrán encontrar un galán hasta en el asilo de ancianos.
b)      Las que creen que cada tipo que conocen es el último de su vida, y que si lo pierden morirán solas.

    El resto de las mujeres fluctúa entre los sentimientos “a” y “b”: de enero a marzo pasa a formar las huestes del grupo “a” y de junio a diciembre al grupo “b”. Y la verdad, es que tanto el grupo “ a” como el “ b” viven equivocadas.
Durante tres siglos, la Inquisición persiguió y exterminó a cualquier mujer sospechosa de herejía, simplemente porque si no se casaba pronto, era rara..
Una profesional que trabaja en misiones de ayuda de las Naciones Unidas me contó que en todas partes del mundo, una mujer sola y sin hijos inspira compasión o sospecha. Las mujeres árabes y las hindúes, sometidas como pocas, agradecen el sistema ancestral de que los padres arreglen su matrimonio de antemano cuando ellas tienen doce años. Porque para ellas no hay peor horror que llegar solteras a los 20 años. En el fondo de nuestra alma, todas vivimos un poco espantadas con el miedo atávico de morir solas. Seguimos temiendo que si somos solteras nos quemen como a brujas herejes. O que si vivimos solas, alguien se entere de que hemos muerto porque el perro ladra demasiado y sale mal olor de nuestro apartamento de soltera
Formar pareja está tan grabado en nuestro cerebro que nos aguantamos casi cualquier cosa del hombre que tenemos al lado, con tal de no estar solas.   No eres la única que tienen tantas ganas de ligarse con alguien “ hasta que la muerte nos separe”, como horror ante la perspectiva de hacerlo. Si te sirve de consuelo, la mayoría de los hombres sienten lo mismo que tú: una sensación parecida a sentir una atracción irresistible hacia los escorpiones.
Quieres un hombre en tu vida. Pero no quieres volver a sufrir por amor.
Quisieras saber elegir bien. Pero no tienes idea de cómo se elige bien, porque no quieres más sufrimientos y decepciones.
Cualquier primera salida típica con un nuevo hombre puede terminar de manera calamitosa, cuando él, por ejemplo, insiste en cuándo volver a verte, cuando es obvio que no tienen nada en común.
O cuando él, para no perder la noche por completo, te pide el teléfono de alguna amiga que esté “libre”, para tener con quién salir el sábado siguiente, dado que contigo no hubo química.
Otro puede llevarte a cenar  para hablar solamente de autos, de deportes y de autos deportivos.
Otro puede parecer mudo hasta que pide la segunda cerveza. Después parece atrevido hasta que pide la cuarta cerveza. Después parece enfermo hasta que pide la quinta, con la cual vuelve a quedarse mudo como empezó, y tú decides volver a casa en taxi, porque al tipo ya no le importa si estás o no estás ahí.
Un hombre nuevo puede pecar por demasiado activo o demasiado pasivo. Pero a las mujeres lo que nos importa es su genuino interés hacia nosotras como personas. Generalmente ellos sólo demuestran un genuino interés hacia nuestras tetas. ¿Cuantas veces gastamos perfume francés en hombres que no merecían siquiera que gastemos jabón? Pero igual conviene peinarse antes de salir, porque el amor es ciego, pero el vecino de al lado , no.
Cuando una besa a un sapo esperando que se convierta en príncipe, lo más probable es que él no se convierta en príncipe y que una sí se convierta en otro sapo. Pero más vale hombre fallado que cien perfectos volando.
Después de unas cuantas salidas frustrantes con hombres que parece que hubiéramos elegido jugando al Gallito Ciego en el patio de un manicomio, muchas mujeres corren a paliar su soledad a través de un sistema donde al menos nos ahorramos de ver dobles papadas ,cutis destrozados por el acné juvenil, bigotes de ratón o cuerpos raquíticos u obesos: Internet.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8748741948341021891-8676418351974609024?l=cumplircuarenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/feeds/8676418351974609024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8748741948341021891&amp;postID=8676418351974609024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8676418351974609024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8748741948341021891/posts/default/8676418351974609024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cumplircuarenta.blogspot.com/2008/09/cuantos-sapos-hay-que-besar.html' title='¿ A cuantos sapos hay que besar?'/><author><name>Ana von Rebeur</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_MwCq_6Q7mU8/SLihn9G2a4I/AAAAAAAAAGc/GT_hiI_MZAw/S220/Ana+lago+1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8748741948341021891.post-2577770971344787156</id><published>2008-09-08T19:39:00.001-07:00</published><updated>2008-09-08T19:39:59.165-07:00</updated><title type='text'>Arrobadas con la arrob@</title><content type='html'>ARROBADAS CON LA @RROBA


Internet es un medio para conocer gente, donde tampoco sirve que uno tenga un cuerpo  envidiable, boca pulposa, rizos dorados y ojos cautivantes. Lo único que sirve en Internet es saber escribir bien y tener sentido del humor, porque si no, los mensajes sólo sirven para combatir el insomnio.
Chatear es la mejor fuente de salud mental de las mujeres solas. Puedes guardar tu intimidad todo lo que quieras. No hay necesidad de decir toda la verdad, ni de que sepan tu dirección ni teléfono si no quieres hacerlo.
 Puedes comunicarte con la mayor discreción  o contar tus más locas fantasías sexuales a gente que vive del otro lado del planeta, sin temer que se pongan pesados o a que te malinterpreten.
Hay  foros de discusión de cuanto tema se te ocurra diseñados para gente de la edad, grupo social y estado civil que quieras.
Internet está lleno de servicios gratuitos y abonados que te hacen gancho con gente que el sistema busca que tenga coincidencias contigo. La web está repleta de avisos personales de hombres solos buscando amor, muchas veces con fotos de ellos y de sus hijos. Tú misma puedes redactar tu propio aviso y ofrecer y tu amistad ( para empezar) en una infinita cantidad de lugares en la web.
Eligiendo interlocutores que pagaron sus avisos se tamizan a los pervertidos: los hombres con intenciones serias se toman la molestia de pagar.
Los chatrooms informales van al grano más velozmente de lo que se logra en un bar de borrachos recién salidos de la cárcel: “Cuéntame cómo te gustaría que te chupe toda”, es una frase típica, por poner un ejemplo suave. Y las mujeres que buscan una relación duradera coinciden con que esa no es la mejor manera de empezar una amistad con un hombre, ¿no?
Una al principio, por puras ganas de contacto espiritual con otros seres humanos, se engancha con cualquiera que encuentra con ganas de escribir en la pantalla. Desde la pura inocencia, empieza a darse cuenta de que el mundo está lleno de tipos que no tienen la menor idea de cómo utilizar ese tiempo libre llamado “ vida”. 
Y una empieza a darse cuenta de que entablar relaciones por Internet no es la manera de encontrar al Príncipe Azul si no  tiene en cuenta lo siguiente:
-   La mayoría de los hombres se consideran mucho más lindos de lo que realmente son.
-   La mayoría de los divorciados y separados  tienen un rencor agudo contra la ex mujer, que proyectan de manera alarmante hacia cualquier mujer en general.
-   La mayoría de los  adictos a Internet sólo quieren  hablar de chanchadas sexuales con cualquiera, sin importarle el sexo, la edad, ni el estado civil.
-   La mayoría de los hombres de un metro cincuenta de altura y 110 kilos de peso esperan  conocer a una mujer igualita a Claudia Schiffer.
-    La mayoría de los hombres interesantes que hay en la web no tienen tiempo para mantener una relación virtual, entonces en cuanto estás en lo mejor desaparecen ( chateus interruptus) porque “ tengo mucho trabajo, nos comunicamos en otro momento”.
-   La mayoría de los supuestos amantes ardientes que aparecen en la web todavía no cumplieron los 16 años y les fascina hablar de amor y sexo con una mujer de 43 años.
-   La mayoría de los divorciados son fanáticos de toda actividad autodestructiva que la ex esposa les haya dicho que era estúpida y que finalmente se dan el gusto de realizar más que nunca: hectolitros de vino, whisky o cerveza,  esquí de alta montaña, aladeltismo, andinismo, rugby o boxeo tailandés.
-   Ese hombre tierno, cálido, de espaldas anchas e intensa mirada oscura ( según la foto), intelecto brillante y conversaciones fascinantes que te acaba de dar su dirección exacta porque le encantaría invitarte a pasar contigo un fin de semana romántico en su cabaña en las montañas... vive en Kuala Lumpur, y no piensa enviarte el dinero  para el pasaje.

Si a esta forma de conocer gente te la tomas con la misma ligereza con la que se mira la tele, si las charlas invasivas te las tomas con cautela y sentido del humor, si no te crees todo lo que estos hombres virtuales te dicen y te alejas cada tanto de la ordenador para darle una posibilidad a los sapos que te aparecen en la vida real, el proceso puede ser divertido.
Pero no le pidas más que eso.  Siempre conviene esperar a los de carne y hueso.
 Tal vez uno de esos sapos a primera vista, una vez besados, se conviertan en un verdadero príncipe.
 Tengo un amigo que dice que de cada 25 mujeres que pasan por la calle, una no es tan fea y hasta puede ser bastante atractiva.
Lo mismo sucede con los hombres: de cada 25 sapos, uno es un príncipe encubierto. Es cierto: vas a tener que gastar litros de perfume y tacos altos hasta que te toque ése con el aura real. Pero si llegas a encontrarlo... ¿No habrá valido la pena haber besado a los primeros 24 sapos? Y cuando lo encuentres, sólo resta preguntarte: “ ¿Esta relación es tan buena como para que no se me vaya el sueldo en psicólogo?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/874874194834102
